Paper Mario: Sticker Star3DS

Las aventuras de Mario adquieren una nueva dimensión

Por Daniel Dehesa El 7 de noviembre a las 14:13

Lo bueno

El uso de las calcomanías es muy ingenioso. Combate complejo y entretenido. Interesantes sorpresas recompensan la exploración. Los niveles pueden completarse en cualquier orden. Presentación audiovisual atractiva y adorable.

Lo malo

Algunos acertijos son muy confusos. Vencer ciertos enemigos depende de constante prueba y error. No puede avanzarse en ciertas secciones sin la calcomanía adecuada.

Si hay algo que define al fontanero más célebre de los videojuegos es su talento para ofrecer diversión de las formas más variadas, sea recurriendo a otros géneros completamente ajenos al suyo o alterando su mecánica tradicional al grado de lo excéntrico. Curiosamente, Mario Paper Sticker Star reúne ambas cualidades con su novedosa dinámica de calcomanías usables a cada paso de la aventura, y una estructura que combina elementos RPG, estrategia, plataformas y hasta acertijos. Pero al igual que sus antecesores, esta nueva entrega del bidimensional comehongos provoca emociones polarizadas, pues resulta lo mismo adorable y adictiva que desesperante.

Sobra decir que casi cada juego de Mario gira en torno a la misma idea de pelear contra el incansable Bowser, si acaso con alguna jocosa variante; esta entrega no es diferente. Así, la monstruosa tortuga ataca a los desprevenidos habitantes del reino Champiñón mientras celebraban la llegada de un cometa mágico, y de la forma más ventajosa roba el poder del astro recién llegado para causar su acostumbrado caos. Mario, siempre dispuesto al heroísmo, emprende una misión para recuperar los fragmentos del meteoro y restaurar la paz, aunque los desafíos que enfrenta son más complejos de lo acostumbrado, pues en un mundo de papel, deberá aprender a usar –y nosotros con él– calcomanías de todas formas y tamaños.

Dichas calcomanías están en cada rincón de la aventura: detrás de la escenografía y escondidas en los lugares más inciertos, pero también las puedes adquirir en tiendas y son recompensa en batalla. Es evidente que si están en el nombre del juego, estos adheribles son el eje de la experiencia, pero más allá de ser el pretexto para una temática, se integran perfectamente a la mecánica. Su utilidad varía dependiendo de la circunstancia, si estás en batalla, puedes usarlas como arma, pero si estás explorando los escenarios, son una forma de interacción que de paso sirve para resolver acertijos. El reto es descubrir su utilidad en cada situación. Por ejemplo, para eliminar un Goomba necesitas la calcomanía de bota, que da la habilidad de caerle encima, o si piensas aniquilar tortugas voladoras, lanzar un martillo será la solución.

De inicio suena sencillo, pero en la práctica hay un gran nivel de complejidad, ya que después de haberte servido, la herramienta desaparece, así que debes tener cuidado en cómo y dónde utilizas las calcomanías. Además, tu inventario es limitado, el número de objetos que puedes almacenar está restringido, y sólo para recalcar el inconveniente, 2 ejemplares del mismo ítem ocupan un espacio diferente, y existen versiones mejoradas de cada arma que abarcan aún más casillas de tu cajón de trucos. En resumen, si no tienes habilidad de administrador, la estrategia podría sofocarte.

Tal panorama es especialmente complicado durante el combate, pues aunque los ataques que debes usar con determinado enemigo suelen ser evidentes, hay veces que debes determinar –por medio de constante prueba y error– el arma a usar para eliminar de la manera más eficiente a tu contrincante. Si no lo haces, corres el riesgo de ser abatido en un instante, pues al ser una guerra por turnos, Mario apenas puede realizar una acción a la vez mientras los villanos cuentan con varias oportunidades. Por supuesto, no estás tan desprotegido, los atributos de ciertas calcomanías ayudan a vencer a todo el grupo de un solo golpe, además de que al invertir unas monedas apuestas en una ruleta para ganar 1 o hasta 2 ataques adicionales.

Lo interesante de la estrategia es que el orden de las calcomanías tiene gran importancia, ya que la primera afecta al primer enemigo de la línea, la segunda al siguiente y así de manera consecutiva. El sistema funciona bien, aunque por sus defectos verás la pantalla de Game Over más veces de lo saludable. Algo que agrega emoción al hecho mismo de pelear, y que sigue la tradición de los juegos de Mario, es la necesidad de presionar un botón (el A) en el momento preciso para causar más daño, mejorar el efecto del poder o hasta poner defensa. Y es que siempre hay cierto riesgo de fallar, perdiendo en el proceso una valiosa calcomanía y peor aún, sin que haya tenido efecto alguno. De cualquier manera, el combate es siempre entretenido, al grado de animarte a luchar sin parar, a pesar de que se reemplazó el clásico sistema de progresión de puntos de experiencia por monedas, y de que en teoría, no hay motivación para pelear más de lo necesario.

Hablando de personalización, los elementos RPG de Paper Star se simplificaron al extremo: así que sólo puedas aumentar la barra de salud de Mario, o ampliar la cantidad de páginas del álbum de calcomanías. Por lo demás, todo depende de cuántas monedas tengas en la bolsa, pues con estas compras autoadheribles, items y demás accesorios. Por fortuna, las ovaladas piezas de oro, llegan en abundancia: por derrotar enemigos, por investigar, por buen desempeño en combate, por cumplir misiones, en fin, prácticamente todo lo que hagas te remunera dinero, así que al final terminarás con una fortuna. Claro, dicha riqueza puede reducirse significativamente si derrochas tus calcomanías, pues tendrás que comprar nuevas en las tiendas, algunas a un precio muy elevado.

No podemos dejar de mencionar un aspecto terrible en el diseño de los jefes. No hay muchos, pero todos tienen una mecánica ingeniosa y variada, el problema es que para vencerlos hace falta una calcomanía especial, de la cual no te informan sino hasta que vas a la mitad del encuentro. Si la tienes en tu arsenal, asunto resuelto, pero de no haberla encontrado en su momento, tienes que regresar a localizarla en algún punto perdido del mapa, y como en Sticker Star la exploración es clave, puedes estar seguro de que tardarás un par de horas en dar con lo que buscas. Sobra decir que eso le quita fluidez a los enfrentamientos finales que de otro modo, serían épicos, claro, tan épico como puede ser un gigantesco pedazo de papel. El mismo fenómeno se repite para avanzar en ciertos puntos de la historia, obligándote a regresar constantemente en busca de objetos extraviados. La investigación puede ser monótona, pero queda la satisfacción de que en cada rincón hay gratas sorpresas, así que al menos tu curiosidad es recompensada.

Dejando atrás los afanes del combate, esos artículos autoadheribles que sirven para librar obstáculos del entorno, son de una variedad especial y ofrecen soluciones que van de lo lógico a lo plenamente desconcertante. Si te encuentras unas tijeras, es obvia su aplicación, incluso puedes adivinar fácilmente que un ventilador te ayuda a mover las aspas de un molino de viento, pero cuando te dan un helado de muchos sabores o una cabra, te verás intentado de todo para sacarles provecho, y usualmente será para algo que desafía todo razonamiento. Lo triste es que no hay mucho margen para experimentar, tienes que usar la calcomanía adecuada o el mecanismo simplemente no funciona. Por ejemplo, pensarías que para derretir un bloque de hielo puedes usar un encendedor o un par de cerillos, cuando en realidad necesitas un calentador de ambiente. En ocasiones llega a ser frustrante, en parte porque el esquema de calcomanías podía ser más flexible y porque hizo falta información que te dijera qué estás haciendo mal, además de que, una vez más, hay que buscar incesantemente hasta encontrar la solución adecuada. Imagina la experiencia si el juego es largo y una gran porción de tu tiempo la pasarás rastreando accesorios.

Por supuesto, la presentación es realmente atractiva, valiéndose del carismático estilo de papel que ahora está diseñado con particular detalle, y destila personalidad en cada uno de los variados escenarios, que van de calurosos desiertos que parecen un auténtico diorama, a gélidas montañas que lucen como la escenografía de un teatro de marionetas pasando por la acostumbrada casa de fantasmas, que aparenta una casa de muñecas, todo hecho de cartón y papel, y emanando energía, color y comicidad.

Mario Paper Sticker Star es sencillamente espectacular, evidencia de que el plomero prodigioso de Nintendo aún tiene muchas oportunidades de presentarnos aventuras frescas y divertidas. Podrá no ser tan innovador como sus sucesores, y en especial, no apuesta por la creatividad de The Thousand-Year Door, pero lo compensa con el gran ingenio de las calcomanías, y sus variadas aplicaciones en el mundo de los champiñones. Al final, la irresistible identidad de la franquicia –de papel– se sobrepone a los defectos, pues por cada momento frustrante hay una dosis de diversión, una maravilla esperando ser descubierta, o una sonrisa por la entretenida narrativa.

Muy Bueno
8.7
 

75

Ficha del Juego

Paper Mario: Sticker Sta..

3DS

por Intelligent Systems

11 / Noviembre / 2012

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