Magic the Gathering: Duels of the Planeswalkers 2013Xbox 360

Estrategia y rol en una fórmula mejorada

Por Daniel Dehesa El 20 de junio a las 14:46

Lo bueno

Historia interesante y bien narrada. Buen nivel de personalización de mazos de cartas. El modo Planechase aporta emoción al multiplayer. Entretenidos y desafiantes acertijos.

Lo malo

No puedes construir un mazo desde cero. La inteligencia artificial es limitada. El repertorio total de cartas no es muy extenso.

Después de un proceso de retroalimentación por parte de los fans y un buen número de correcciones, llega la más reciente adaptación del popular fenómeno llamado Magic: the Gathering; se trata de Duels of the Planeswalkers 2013, una propuesta que mantiene el esquema de sus predecesores en casi todo sentido pero mejora cada aspecto para ofrecer una experiencia de juego más accesible, amena y divertida. Al igual que las versiones previas, esta edición ofrece raudales de contenido para satisfacer a los veteranos del concepto, pero con una amigable curva de aprendizaje, ideal para aquellos que se mostraban interesados pero temían terminar abrumados por la complejidad de las reglas. La evolución sufrió ciertos tropiezos, sin embargo, aporta atractivas novedades a la fórmula.

Resaltemos una de sus principales cualidades: Duels of the Planeswalkers 2013 enfatiza el desarrollo argumental dejando atrás el afán heroico con poca dirección que caracterizó a los juegos anteriores y así consolidarse como una historia canónica en la que como protagonista deberás enfrentar a una de las figuras más imponentes del universo Magic, el ancestral dragón Nicol Bolas, introducido desde la expansión Legends del juego de cartas. Por supuesto, no estarás solo en la misión, contarás con la ayuda de otros héroes, cada uno representando el color de un tipo de magia, como el león justiciero Ajani o el hechicero azul Jace Beren.

Esta edición de la franquicia apuesta por introducirnos en el mundo de Magic más allá de sus mecánicas de juego y barajeo de cartas, también en la mitología y el funcionamiento de la magia en cada paraje de los múltiples universos que comprenden el concepto. De hecho, la campaña pone especial atención en mostrar las características de cada escenario, ofreciendo información de los habitantes y lo que implica pisar dicho mundo. Como ejemplo diremos que se explica ampliamente lo que sucede con las sombrías criaturas de Innistrad y cómo los humanos viven aterrorizados con la posibilidad de ser devorados por una noche interminable; queda claro que es una realidad en que muertos vivientes y seres espectrales deambulan a su antojo. La misma atención se pone con el resto de los escenarios.

En este mismo aspecto hay momentos cinemáticos construidos con arte conceptual, recién introducidos en la saga, que vemos antes de entrar en un nuevo plano o de enfrentar a un prominente enemigo; simplemente imagina celebridades como Garruk Wildspeaker en una secuencia animada con breves datos biográficos referentes a sus mayores hazañas. En apariencia es un aporte poco relevante, pero se suma a la ambientación cuando te enfrentas a estos personajes; después de todo, tiene más sentido tener un contrincante entrañable que a un completo desconocido.

Duels of the Planeswalkers 2013 es reminiscente a sus ancestros en el hecho de que la interfaz y la mecánica son idénticos a ellos. Afortunadamente, eso facilita las cosas en términos de familiaridad: eliges un mazo y comienzas tu misión de vencer toda clase de oponentes, tanto humanos como controlados por la computadora. Conforme ganas enfrentamientos desbloqueas cartas adicionales o incluso nuevas colecciones que permiten experimentar estrategias completamente distintas. Al principio dispones de cartas sujetas a un solo color de magia, pero a medida que avanzas en la campaña los mazos a los que tienes acceso son más complejos.

Conforme tienes acceso a más cartas se vuelve imperativo hacer cambios para mejorar tu defensa y ataques. Desafortunadamente, Duels of the Planeswalkers siempre ha limitado la personalización, y esta vez las alteraciones sólo permiten remover y agregar algunas cartas de las barajas preconstruidas. Puedes intercambiar criaturas y artefactos, pero las tierras –es decir, la magia– son fijas, aunque está el consuelo de tener 60 de las 75 cartas base para eliminar ciertos estorbos.

Otra diferencia con respecto a la edición del año anterior, es que el modo Archenemy para cuatro jugadores se convirtió en una nueva modalidad llamada Planechase, donde las reglas son más dinámicas e impredecibles. El giro interesante es que el entorno donde se desarrolla la partida cambia constantemente, según las cartas que van apareciendo al centro del tablero. Con cada cambio hay efectos globales que afectan el curso de la batalla, y todo jugador debe lanzar los dados al inicio de su turno, lo que abre la posibilidad de modificar considerablemente los resultados finales; por ejemplo, los magos podrían aumentar su poder, pero si aparece un símbolo de caos en el dado, todas las criaturas serían destruidas al instante, aunque también es posible que alguien tenga una mano ilimitada de cartas durante toda la sesión (situación terrible para el balance). Es una característica provocativa que asegura combates emocionantes, pues nunca sabes lo que pasará y mientras habrá encuentros que terminen en cuestión de minutos, otros podrán extenderse durante horas. Lo valioso de esta experiencia es que recompensa a las mentes ágiles y la estrategia en tiempo real. En nuestra opinión, esta modalidad ya amerita la inversión en el juego.

Para complementar la oferta de entretenimiento, hay una serie de acertijos que requieren pensamiento espontáneo y original, pues imponen sobrevivir en condiciones específicas con un limitado número de cartas. Lejos de ser accesibles, tienen una curva de aprendizaje menos agresiva, y en esta misma línea de desafíos, la inteligencia artificial es más elaborada (aunque insuficiente) que en ocasiones anteriores de la serie.

El aspecto más lamentable de este y todos los juegos que lo antecedieron es la imposibilidad de construir un mazo desde cero con las cartas que vas adquiriendo en la campaña, en especial porque esa personalización es lo que da vida a la versión física de Magic: the Gathering. Pero aún con esta carencia, Duels of the Planeswalkers 2013 es una propuesta adictiva, con una historia ambiciosa y una interfaz más limpia, que tiene la virtud de introducirte seductoramente a este concepto, lo que incrementará la audiencia para batirse a duelo via Internet. La campaña tendrá el pecado de ser repetitiva y predecible, pero es sólo una preparación para los enfrentamientos en línea, que aunque suene contradictorio, asegura la emoción por la incertidumbre de saber qué tiene preparado la otra persona, pues las decisiones siempre alteran considerablemente el desenlace. Si nunca te has atrevido a acercarte al concepto de Magic, este es un excelente momento para hacerlo.

Muy Bueno
8.0
 

Ficha del Juego

Magic the Gathering: Due..

Xbox 360, PlayStation 3, PC, iPad

por Stainless Games

20 / Junio / 2012

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