Metal Gear Rising: Revengeance - Blade WolfXbox 360

La historia de un canino cibernético que anhelaba su libertad

Por Pablo Luque El 18 de mayo a las 18:05

Lo bueno

Blade Wolf ofrece un estilo de combate diferente. Por fin es posible evadir el ataque de los enemigos. Encuentro contra un jefe completamente nuevo.

Lo malo

La campaña es extremadamente corta. Escenarios reciclados de la campaña de Raiden. Algunos tutoriales (misiones VR) son parte de la historia.

En algún momento de Metal Gear Rising: Revengeance conocimos y enfrentamos a un hostil y cuadrúpedo cibernético que, después de haberlo derrotado, pasó a ser nuestro más grande aliado. Esa misma trama impidió que supiéramos más detalles de él; sólo que originalmente obedecía órdenes de Desperado Enterprises, por temor a que formatearan su memoria.

Se trataba de un robot distinto, uno que aunque carecía de emociones, era capaz de razonar y cuestionar sus acciones. Era LQ-84i –conocido después como Blade Wolf-, un canino cibernético que nos acompañó de principio a fin en nuestra aventura como Raiden. Ahora, gracias a un nuevo contenido descargable, podremos conocer las razones que lo llevaron a actuar como lo hizo,.

De la misma forma que ocurrió con la campaña de Jetstream Sam, la de Blade Wolf sucede antes de los eventos que acontecieron con Raiden. Usarlo significa que tendremos que adoptar un nuevo sistema de combate; nada con lo que no estés familiarizado si tienes experiencia previa con el título. Aquí cambia la forma en que ejecutarás los combos, lo que implica nuevas animaciones, movimientos y opciones para atacar y defenderte de los enemigos.

A diferencia de Raiden y Jetstream, Blade Wolf sí puede esquivar la ofensiva de sus oponentes con mayor facilidad. Esto no significa que puedes atacar a diestra y siniestra porque ya tienes una nueva defensa; por el contrario, hacer uso de esa técnica requiere de un timing similar al que usas con el sistema de parrying (el cual por cierto, también puedes usar para defenderte) o de lo contrario sufrirás golpes que te costarán gran parte de tu energía vital. Cuando consigas dominarlo y emplearlo correctamente, querrás usarlo en todo momento por lo práctico que resulta contra enemigos que atacan a distancias más reducidas de lo normal.

Aunque el sistema de combate de Blade Wolf es bueno y fácil de aprender, Platinum Games simplemente no aprendió la lección después del DLC de Jetstream. Nuevamente cometieron el grave error de reciclar los niveles de la campaña de Raiden para presentarlos como algo nuevo. De hecho, esta vez es peor, porque se limitaron a tomar el segundo nivel de la campaña principal, invirtieron su layout, es decir, inicias en donde acababa el escenario y terminas en donde originalmente iniciaba, y para que no parezca que sólo invirtieron todo el nivel, cambiaron el tipo de enemigos así como la posición en la que normalmente aparecían.

Si eso pareciera insuficiente, esta campaña es aún más corta que la de Jetstream. Para que tengas una mejor idea de lo que hablo, diré que acabé la historia en difícil en 1 hora con 5 minutos. Al respecto, agradezco mucho que atenuaran las dificultades, pues en el DLC anterior eran absurdamente altas y por lo mismo, poco disfrutables.

Para ser sinceros, mi estancia en el juego pudo durar menos. La razón el principio del contenido tiene un gran tutorial que nos recuerda cómo se juega Metal Gear Rising (ya sabes, por si habíamos abandonado el título por un rato). Algunas partes no son obligatorias, pero como opté por hacerlas, habría que restar algunos minutos al tiempo real que me tomó acabar la historia. Otros fragmentos sí son forzosos porque son parte de la trama; de hecho, a diferencia de Jetstream, quien nunca nos contó su verdadera razón para unirse al senador Armstrong y a Desperado Enterprises, Blade Wolf hace constantes comentarios -acertados y lógicos por cierto- que justifican su comportamiento. En otras palabras, pese a que pueden llegar a ser un poco monótonas algunas de esas misiones VR, son imprescindibles para conocer las razones del incomprendido lobo cibernético.

Pero no todo es malo en cuanto al escenario; su regreso implica que el sigilo también esté presente (en Jetstream lo eliminaron) y, por lo mismo, nuevamente podemos hacer muertes silenciosas y usar el visor de realidad aumentada para ver la posición exacta de los enemigos. A ello hay que agregar que al final del nivel nos espera una batalla contra un jefe único y completamente nuevo, que puede llegar a ser un verdadero reto en el modo Revengeance.

Después de esto no hay más novedades; el resto de las funciones que conocías de la historia de Raiden están implementadas en este contenido descargable. Ejemplos de ello son una que otra misión VR bien escondidas en el layout del nivel; el uso de granadas, señuelos y dagas (estas últimas como un aditamento nuevo para Blade Wolf); la posibilidad de rebanar a tus enemigos con el Blade Mode y, por supuesto, arrancar su espina dorsal con el arte del Zan-Datsu para restaurar tanto vitalidad como energía.

No es que el DLC de Blade Wolf sea malo; simplemente Platinum Games nos aplicó por segunda ocasión su reciclaje de niveles en una experiencia tan corta que termina abruptamente cuando comienzas a disfrutar la historia. Si olvidamos eso, el complemento resulta superior al de Jetstream (mejor dicho, menos mediocre) por 3 sencillas razones: es divertido jugar con nuestro amigo canino; la batalla contra el jefe final resultó un premio agradable después de esa insultante repetición de escenarios y layouts; y finalmente, cuenta los motivos que tuvo Blade Wolf para actuar de esa manera en la campaña de Raiden.

Si eres fan de Metal Gear Rising: Revengeance seguramente los 560 MS Points que cuesta el DLC en Xbox 360 ($6.99 USD en PlayStation 3) valdrán la pena; de lo contrario puedes dejarlo ir tranquilamente.

Mediocre
6.7
 

Ficha del Juego

Metal Gear Rising: Blade..

Xbox 360, PlayStation 3

por Platinum Games

15 / Abril / 2014

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