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J-Level #84: festival de verano

Microsoft no quita el dedo del renglón con el Xbox 360 en Japón


'Haishuu da!' (pronúnciese 'jaishu da') es la frase de moda en Japón. Significa algo así como '¡es un robo!', con el espíritu de '¡árbitro vendido!' En los albores de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, Japón protagonizó una escena incómoda. En los cuartos de final de judo (ya saben que es 'yudo', pero para ahorrar tiempo, hoy será 'judo'), en la categoría varonil de 66 kg, que se realizaron el domingo 28 de julio de 2012 en el ExCel Centre de Londres, el público presenció algo nunca antes visto. Resulta que el encuentro fue entre el sudcoreano Cho Jun-Ho y el japonés Ebinuma Masashi, jovenazo que desde que ganó el primer lugar en el Torneo Internacional de Masters de Bremen a los 15 años, se volvió en una gran promesa en su país. La cosa no iba tan bien en el encuentro para Jun-Ho, pero dio pelea. Al final, los competidores se separaron para esperar la obvia decisión de los jueces; sin embargo, ante la sorpresa de todos, el abanderado levantó la bandera azul, indicando que el sudcoreano se había ganado el pase a la semifinal. De inmediato la audiencia comenzó a abuchear y a rechiflar, mostrando su descontento ante la decisión, además de que el representante del equipo japonés de judo también manifestó su desacuerdo, quien fue captado por la cámara justo en el momento en el que pronunció la frase "Haishuu da!" (los tuchanneros se encargaron de descifrarla cuadro por cuadro momentos después, leyendo sus labios, convirtiéndola en el chiste de la semana). En un giro inesperado en la historia del judo en los Juegos Olímpicos, el comité de jueces anunció que el resultado no era definitivo y sostuvo una reunión exprés para, minutos después, colocar todo como estaba para que el juez levantara la bandera blanca, en esta ocasión favoreciendo al atleta japonés. Nicolas Messner, vocero del comité de la Federación Internacional de Judo dijo que esta fue la primera vez en JO en que el árbitro y los jueces cambian de opinión después de haber levantado la bandera. "Queremos asegurarnos de que el peleador correcto ganó," mencionó. "La pelea estuvo muy cerrada." En la final de judo de peso completo de los JO de Sidney 2000, también hubo presión iracunda del público para que los jueces replantearan su decisión, cuando el francés David Douillet venció al nipón Shinichi Shinohara, pero en aquella ocasión no hubo cambios. Al final, Ebinuma perdió en la semifinal contra el georgiano Lasha Shavdatuashvili y peleó por la medalla de bronce contra el polaco Pawel Zagrodnik, venciéndolo. Pero el sudcoreano Jun-Ho también se llevó su medalla de bronce venciendo al español Sugoi Uriarte, así que los dos se fueron contentos a su casa.

Así las cosas, yo sigo disfrutando mucho los Juegos Olímpicos. El equipo femenil mexicano de Tiro con Arco fue vencido por Japón en los cuartos de final, también el domingo, pero el chiste es competir. Y hablando de competencias, la película japonesa Rabitto Horaa 3D o, mejor escrito Rabbit Horror 3D, o su nombre occidental Tormented, compitió en el 68° Festival Internacional de Cine de Venecia, el 7 de septiembre de 2011, estrenándose en Japón el 17 del mismo mes, del mismo año. Este filme de terror es dirigido por Takashi Shimizu, el mismo director de la serie Ju-On, o The Grudge (La maldición), en colaboración con Christopher Doyle, cineasta quien se ha encargado de la fotografía de muchas películas interesantes, como Psycho (Van Sant, 1998), Hero (Yimou, 2002) y Ondine (Jordan, 2009), y puedes apreciar su trabajo como director en el corto Porte de Choisy de Paris, je t’aime. La película comienza con Daigo, un niño de 10 años, que termina con la vida de un conejo moribundo dejándole caer un yunque en la cabeza (lo que me parece como la versión oscura de una escena de Bugs Bunny). Daigo es conocido por sus amigos, después del sangriento suceso, como 'el mataconejos'; debido a las burlas, su hermana mayor, quien está muda, le permite abandonar la escuela. Muy al estilo de El castillo de la pureza (Ripstein, 1972), el padre de ambos, viudo dos veces, decide educarlos en casa, aunque tienen que enfrentar el misterio de las muertes que los rodean, en un mundo de macabra fantasía donde un conejote tipo Donnie Darko (Kelly, 2001), los arrastra a su madriguera directo a la realidad. "¿Qué?" Aunque veas la película, te harás la misma pregunta una y otra vez. Como suele ocurrir con los filmes del afamado J-Horror (pronúnciese 'yei jórror', para que suene usted más chic), aquí la trama es lo de menos (por principio porque es absurda y no lleva a ningun lugar), y lo importante es dejarse llevar por la atmósfera. No es una película imprescindible, absolutamente no, pero la recomiendo para los que tengan curiosidad por lo diferente, para los fans de Ju-On o para los que quieran impresionar y ligarse a la muchacha intelectualoide, fan del cine de autor.

También échale un ojo a este nuevo avance de Ninja Scroll Burst, la nueva creación de Madhouse y el director Yoshiaki Kawajiri, quien retoma la mitología de la película animada Ninja Scroll de 1993 comenzando con esta miniserie de tres episodios. Aunque no hay fecha de salida ni detalles de la trama, se espera, como siempre, un estupendo trabajo de este gran estudio, quien lleva, al parecer, varios años en el proyecto.

Pícale al 2 para que veas aniversarios, turismo, bikinis y lo mejor del verano.

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