J-Level #75: HUD en la vida real

Pioneer convertirá tu vida en un videojuego de carreras

Por Densho El 21 de mayo a las 13:46

Cuando hay que aprovechar, hay que aprovechar, y si el eclipse solar anular se va a volver a ver en Japón dentro de unos doscientos años, pues a colgarse. Una compañía que trató de aprovechar el eclipse para hacer un anuncio fue 8-4, una empresa que se dedica a regionalizar y distribuir en Japón videojuegos extranjeros (hizo adaptaciones de Shadows of the Damned y Epic Mickey). Usó el gancho del eclipse para iniciar una cuenta regresiva a la presentación de su próximo juego, que resultó ser Superbrothers: Sword & Sworcery EP, de la canadiense Capybara Games. Este título, que ya lleva rato en iOS y Steam, por primera vez llegará a las manos de los nipones el 21 de junio. Además del anuncio, se abrió la página oficial para el juego y se informó que tambié se comercializará el soundtrack, que en la versión original incluye música del canadiense Jim Guthrie; sin embargo, varios temas de Guthrie fueron retrabajados por 8-4, orquestándolos y adaptando "lo mejor del Occidente para Oriente"; el disco, producido también por Guthrie, incluirá siete temas arreglados por artistas japoneses como Michiru Yamane (Castlevania: Symphony of the Night), Akira Yamaoka (Silent Hill), Baiyon (PixelJunk 4am) y Mitsuto Suzuki (Final Fantasy XIII-2), entre otros.

La franquicia de Dragon Ball en los videojuegos, curiosamente, vivió una gran época durante la primera década del nuevo milenio, pero no sólo eso, sino que, por debajo del radar, ha sido una de las series más redituables, al menos para Namco Bandai. Desde que salió Dragon Ball: Budoukai, allá por 2002 para PS2, además de darle por primera vez algo decente en videojuegos de Gokú a los fans de la serie de Akira Toriyama, también innovó, a su manera, la forma de adaptar anime a los videojuegos, demostrando que con la técnica cel shading sí era posible imitar y casi igualar la animación; durante seis años esta serie mejoró poco a poco, y en los juegos de finales de la década pasada se notaba una calidad gráfica tremenda... un momento... ¿seis años? ¿Pues cuántos juegos salieron? Hasta este año salieron diez del mismo estilo, prácticamente uno por año, sin contar con los spin-offs tipo aventura para portátiles y Wii. ¿Cómo es posible que hayan estirado tanto la historia de Dragon Ball? Porque, bueno, todos sabemos que la versión animada, sin los episodios de relleno, no era tan larga y las historias no eran precisamente La Ilíada como para que su análisis profundo hubiera requerido más de tres o cuatro juegos. ¿Entonces? Pues... nada, así como las plantitas que deja uno crecer en una crisis de humanismo, Dragon Ball en los videojuegos creció y creció y en cada episodio era lo mismo, con uno o dos personajes extra. Eso no podía seguir para siempre y Namco Bandai lo sabía perfectamente. En la edición de este mes de la revista japonesa V Jump, la compañía anunció el próximo juego de Gokú (sin contar el Dragon Ball Kinect que saldrá para en noviembre de este año), llamado Dragon Ball Sparking Omega, para PS3 y Xbox 360. Se dice que este juego tendrá la mayor cantidad de personajes y que llegará a Japón el próximo invierno, pero, lo más importante: va a ser el último. ¿Qué? ¿El último? ¿En serio? Sí y no. Es el último de la serie Sparking, dice Namco Bandai. Eso significa que... ¡exacto! Seguiremos viendo kamehamehás por el resto de nuestras vidas, como si estuviéramos en un círculo del infierno de Dante.

Y, bueno, para cerrar esta página de J-Level, la segunda, que normalmente le dedico a los videojuegos japoneses, ahora les platico de algo que no tiene precisamente mucho que ver con videojuegos. Se trata de un nuevo sistema de navegación para los automóviles, creado por la japonesa Pioneer y anunciado desde hace un par de años. Está a punto de comenzar la comercialización. ¿De qué se trata? Curiosamente, de algo que, aunque no me lo crean, ya se me había ocurrido antes mientras viajaba en un pesereo (y, la verdad, yo creo que a casi todos los videojugadores se nos había ocurrido). Un día pensé, ¿por qué no hacen los parabrisas de los coches de cierta forma que puedan mostrar información como si fuera una pantalla? Y como nadie lo había inventado, o al menos no me había enterado, supuse que si a alguna compañía ya se le había ocurrido, no lo había podido realizar debido a que propiciaría que el conductor se distrajera. Y así como mis grandes ideas como el láser para detectar las distancias para estacionarte en reversa o los limpia-espejos laterales automáticos, también me vi lento con éste. El AR HUD de Pioneer consiste en diversos visores que se montan al frente del conductor, con buen nivel de transparencia para que parezca que la información que se despliega en realidad está en el aire o en el parabrisas. Claro, el HUD, abreviatura para Head-Up Display o Pantalla de Visualización Frontal, como se le llama en español, no es una novedad (o sea que mi idea es aún más ignorante que antes); se comenzó a usar desde antes de la Segunda Guerra Mundial en vehículos terrestres y aéreos de combate, mostrando, al principio, información básica, como la orientación, y confrome mejoró la tecnología, se fueron mostrando más y más datos. ¿Qué datos se podrían mostrar en el AR HUD de Pioneer? Pues de cualquier cosa que puedas imaginar, ya que este accesorio estará conectado todo el tiempo a Internet. Proyecta desde tu ubicación, con el tradicional GPS; se conecta a las cámaras del tráfico para que veas cómo se va a poner tu camino de regreso a casa y elijas la ruta conveniente; indica el clima, distancias, velocidad, semáforos... toda la información que creas innecesaria, este HUD la convierte en necesaria para tus viajes cotidianos. Y sobra decir que en principio se me ocurrió la idea de un HUD porque juego muchos videojuegos y me parecía inconcebible que no existiera algo parecido en los coches de la vida real. Bueno, pues aparentemente, Pioneer nos va a conceder el deseo a los videojugadores. Mira el video y dime si no deseas uno en este momento.

Pícale al 3 para que veas cómo usan Twitter los japoneses.

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