Mafia III: un mundo abierto violento, brutal y original

La representación de una época convulsiva


Tags

Nueva Orleans es calurosa, húmeda, ruidosa, intempestiva, impredecible, negra y antigringa. Los adjetivos anteriores son ideas interesantes para proponer el planteamiento de un videojuego. La pregunta que quiero hacer es por qué no hay más títulos ambientados en esta ciudad; claro, tenemos Assassin's Creed III: Liberation, Voodoo Vince y Bayou Billy, pero realmente hay pocos intentos por representarla seriamente en un contexto más moderno.

Mafia III es el primer título en el que realmente noto un esfuerzo decidido para recrear no sólo su atmósfera, sino también el complicado periodo histórico de los años 60. Si bien rebautizaron la ciudad como New Bordeaux para poder realizar ajustes (acercar ciertas zonas, eliminar edificios que no congeniaban con la dirección de arte, etcétera), sus desarrolladores me confiaron que su intención es reproducir fielmente el espíritu de la ciudad original.

El resultado es un ambiente de juego que se siente único. La presentación general está perfectamente definida en la estética de la época y su tono es escandaloso, brutal e impredecible. Mafia III prácticamente es ficción pulp: sumamente violenta y dignifica la labor del protagonista principal como si fuera un héroe. Mezcla también elementos policiacos y temas raciales para pintar un cuadro áspero y vívido de una sociedad intolerante enfrentada con la contracultura de los 60. Sin duda, un contexto más interesante que el del gastado suburbio decadente de Los Ángeles.

En mi sesión de juego pude disfrutar las primeras 2 horas y luego nos hicieron saltar hasta unas 22 horas dentro de la trama. Francamente, no parecía ser ni la mitad del título, aunque podría equivocarme. No sería extraño, sin embargo, que como otras entregas de mundo abierto tuviera una duración de más de 50 horas en su línea de misiones principal. Antes de profundizar más en algunos aspectos, es importante que el lector comprenda 3 puntos clave de Mafia III, así que los invito a ver este video y continuar después la lectura.

Quiero profundizar primero en su representación cruda de la violencia y el racismo. Me parece genial que, en este clima de corrección política absurda, el estudio haya tenido el valor de mostrar en el juego el tratamiento real que recibía la población negra en los 60. En varias zonas ricas de New Bordeaux la gente gritaba cosas como “go home, nigger” al protagonista al cruzarse con él en la calle. En mi opinión, un error terrible —sobre todo porque, por lo general, cargar una escopeta y robar un auto para escapar en el juego es sencillísimo—. Mafia III es el tipo de título en el que disparar a la pierna de un enemigo provocará que se retuerza de dolor, hay ejecuciones brutales con tu cuchillo táctico militar y cada tiro que hagas tendrá un efecto realista y sangriento.

El título te orilla a utilizar tus minutos de forma significativa

Por desgracia, no tuve mucho tiempo para realizar actividades en la ciudad. Aunque, si soy sincero, pienso que este juego está mucho más enfocado en su trama y en permitir que el jugador desarrolle los personajes que en ir a un boliche a perder el tiempo en un minijuego. El título te orilla a utilizar tus minutos de forma significativa —y cuando digo “significativa”, en realidad me refiero a “asesinar gente”—.

Recuerdo que aterricé en Nueva Orleans y escuché jazz y blues en el aeropuerto. Al subir a mi transporte al hotel, el conductor tenía encendido la radio. Alguien tocaba jazz. Cuando abrí la puerta de mi cuarto de hotel, el reloj despertador en el buró reproducía otra estación, esta vez de blues. Al día siguiente caminamos al evento acompañados por una banda que no paró de tocar en todo el trayecto. Con una presencia musical tan esencial para la ciudad sería un sacrilegio que Mafia III no tuviera una banda sonora impecable. Por fortuna, la tiene. Y no hablo sólo de las atinadas canciones licenciadas de la época, sino también de composiciones originales. Éstas son como el resto del juego: poderosas, agresivas y violentas.

Para alguien más acostumbrado a un control ligero y maniobrable, Mafia III representará un desafío. Lincoln Clay, el protagonista, se siente pesado y lento, aunque eso también lo hace poderoso e imponente. Es más una torre que un ágil artista del parkour. A corta distancia es mortal gracias a sus ejecuciones brutales, que incluso inhabilitan a los enemigos cercanos, quienes se congelan horrorizados por los actos brutales de Clay. A larga distancia, dispones de un arsenal enorme y que está al alcance de una simple llamada. A medida que progreses en tu aventura, tendrás acceso a servicios como autos, municiones, armas y hasta grupos de choque que te ayudarán en las situaciones más comprometedoras.

Las armas tienen un peso muy particular. Tuve problemas con la mira asistida, así que al final decidí desactivarla totalmente y mi control mejoró. Los autos tienen también cierta torpeza en su manejo y es difícil no romper las reglas de tránsito debido a esto. Todo eso contribuye a que Mafia III sea desafiante al principio cuando estás acostumbrándote a su estilo de juego. Quizá también me afectó haber saltado a 20 horas dentro del juego luego de pasar unas 2 horas con él. Sin embargo, para el final de mi sesión, me sentía mucho más en control de la acción y era capaz de ejecutar jugadas calculadas y tiros precisos. El proceso de aprendizaje me recordó mucho a la primera vez que jugué Gears of War.

La ambientación, ya lo he dicho, es excelente. Los coleccionables también tienen mucho sentido: iconografía de la época, revistas que puedes leer (como Playboy, por ejemplo), los autos de la época, la música, el estado del desarrollo urbano, en fin, realmente Hangar 13 hizo un trabajo estupendo y prestó atención a detalles tan finos como que en los 60 el logo que usamos para indicar algo reciclable no existía. El estudio realizó un trabajo de investigación riguroso para evitar ésta y otras anacronías.

El ritmo de juego, como en todo mundo abierto, es en su mayor parte definido por ti. Las misiones principales encasillan la acción en escenarios determinados donde es más sencillo ejecutar un buen diseño de niveles. En cuanto a los objetivos secundarios diré que son algo insustanciales y aleatorios: mata miembros de la familia rival, acaba con una operación ilegal, inhabilita un vehículo, etcétera. Son entretenidos, pero pronto desearás regresar al tronco principal de la narración. La mayoría de las actividades secundarias tienen una duración breve; sin embargo, hay algunas un poco más largas. El problema es que los puntos de guardado están muy separados entre sí. Esto no sería problema si los tiempos de carga no fueran tan prolongados. En la práctica se traduce en que cada muerte tuya significa esperar a que el juego cargue el último punto, que además puede estar muy alejado del avance que tenías antes de fallar. Para aclarar: el problema es la espera excesiva para regresar a la acción y no tanto que no haya un punto de guardado cada minuto.

Un título concentrado en representar la atmósfera de una ciudad en una época específica

Los niveles de combate por lo general están configurados de tal forma que es posible completarlos en sigilo o matando brutalmente a todos los que se crucen en tu camino. Deberás ser muy cuidadoso en cualquiera de las 2 alternativas, pues tu barra de salud sólo se regenerará hasta cierto punto. A medida que avanzas, puedes incrementarla por secciones, pero para recuperar tu salud total deberás utilizar inyecciones de adrenalina. El juego no duda en enviarte oleadas de enemigos si tu ubicación es revelada ni en dejarte sin munición si gastas tus recursos irresponsablemente.

Al final, la sensación que me dejó Mafia III luego de unas 5 horas de juego fue de un título concentrado en representar la atmósfera de una ciudad en una época específica. Es más un mostrar las cosas como fueron que disfrazar temas como la prostitución, el racismo o la violencia. Parece que todo el juego está alineado hacia ese objetivo y eso implica que su control es tan único que algunos jugadores usarían la palabra “pesado” para describirlo. Me llevo un buen sabor de boca sobre todo por la efectiva forma en que se desarrolla la trama y separarse del resto de los juegos de mundo abierto con un poco de jazz, blues y una saludable dosis de implacable venganza.

Nuevas imágenes de Mafia III

Deja tu comentario

 
 
  • Mejores

  • Nuevos