El desarrollador que no quiso trabajar para Zynga

Antiguo empleado de Omgpop se niega a trabajar por "inercia"

Por Javier Raya El 27 de marzo a las 18:46

Se dice que todo mundo tiene un precio, pero es bueno darse cuenta de que este no siempre es el caso: luego de que Zynga comprara al estudio Omgpop, creadores del éxito para móviles Draw Something, por $210 millones de USD, el gigante ofreció nuevos contratos para la planta laboral; sin embargo, Shay Pierce decidió negarse amablemente y rechazó la oferta; también explicó por qué.

Pierce desarrolló un juego para iOS llamado Connectrode hace tiempo. Una cláusula en su nuevo contrato solicitaba que todos los productos que los desarrolladores hubieran creado antes fueran removidos de la App Store o de cualquier lugar donde estuviesen disponibles, por un asunto de conflicto de intereses. Pierce no estuvo de acuerdo, y los abogados de Zynga fueron inflexibles al respecto. En una larga declaración, Pierce habló del impacto que tiene una cláusula en apariencia tan sencilla:

"Pienso que los desarrolladores son lo más importante del desarrollo de los juegos y merecen ser tratados bien, y no confío en que Zynga hará eso... Su completa negativa a negociar conmigo sólo confirmó mis preocupaciones, ¿por qué habría de querer unirme a ellos?"

Al ser comprado por uno de los distribuidores más grandes del mundo, un desarrollador puede esperar ciertas mejoras, pero Pierce se pregunta si estas mejoras son más importantes que el propio aprecio por el trabajo: "No es sencillo negarse a recibir un salario lucrativo y sólidos beneficios, por supuesto. Pero me di cuenta que al final me estaría dejando llevar por simple inercia. Era parte de la manada, y esa manada estaba yendo en la misma dirección (y haciéndolo con mucha urgencia.)"

Finalmente, Pierce decidió "declinar amablemente unirme a Zynga, y me convertí en el único empleado de Omgpop en ser dejado atrás. No tengo trabajo, pero al menos puedo dormir tranquilo por la noche sabiendo que no trabajaré para ningún empleador con el que tenga fuertes diferencias."

Pierce no dejó de hacer una fuerte crítica a Zynga, a su modelo de negocios y al trato a sus empleados, recalcando que la compañía no hace "cosas de valor", sino que persigue una "mina de oro"; que no se interesa en hacer juegos, sino jugando el "el juego del mercado de valores"; que ve a los jugadores como "vacas de efectivo con mentes débiles", y que ve a sus desarrolladores como "herramientas desechables, reemplazables, para crear las máquinas que ordeñan a esas vacas."

Entre otras razones expuestas, Pierce se dirige específicamente a otros colegas desarrolladores con un llamado muy simple: "no se unan a compañías cuyos valores sean diferentes a los propios. Los valores no son sólo para idealistas: en realidad importan. Si las prácticas de una compañía los hacen sentir incómodos, escuchen a sus instintos y sean fieles a ellos."

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