Diablo III

Se aproxima tu entrada en el infierno

Por Daniel Dehesa El 17 de abril a las 16:43 PC , Mac

El proceso de creación de cualquier videojuego suele sufrir cambios en el diseño, en ocasiones son simples ajustes para refinar la idea inicial, en otros casos son alteraciones radicales que modifican completamente los primeros bocetos. Diablo III estuvo sujeto a una extraña combinación de ambos, pues aunque conserva gran parte de la esencia primigenia y que por cierto dio renombre a la franquicia hace tantos años, los nuevos elementos han sido rediseñados una y otra vez, a favor de ajustarse a la oferta de entretenimiento. Ha pasado mucho tiempo desde que vimos la última entrega de Diablo –con la segunda parte y su expansión–, pero a la luz de los cambios, parece que la espera valdrá la pena, y por lo visto hasta ahora, podemos decir que la propuesta es sumamente prometedora.

Amén de las actualizaciones durante los eventos de Blizzard, nos hemos enterado del intrincado y por demás polémico sistema de casa de subasta, así como de la experiencia del multijugador, pero ahora es momento de sumergirnos en menesteres un tanto solitarios, aún más interesantes: las aventuras durante la campaña. Y para comenzar con las descripciones, es obligado partir del entendido que Diablo III es un juego basado en la personalización; todo, desde la clase, pasando por la construcción del personaje en cuanto a los talentos que ostenta hasta el tipo de equipo, queda en pleno para tus decisiones. Claro, no es una sorpresa si consideramos que es la tradición de la saga, y extendiendo el enfoque, es una característica obligada del género, pero Blizzard está trabajando en entregar una personalización diferente a lo que dicta la costumbre, en inicio documentando todos los componentes para que las decisiones que tomes sean completamente informadas.

Vayamos a un ejemplo: tienes a tu bárbaro, con el que la opción recomendada es favorecer sus talentos de destrucción, pero sólo porque así lo dicta el estereotipo; aquí, si deseas abandonarte a la creatividad, encontrarás que puede ser sumamente agresivo con una gigantesca arma en cada mano y también usar un escudo para reducir el daño y convertirlo en defensor de sus compañeros. Más allá de la distinción obvia, será posible especializar el desempeño, y bajo la clasificación de tanque, optar por mitigar el daño o recibirlo de lleno a cambio de recuperar salud con cada golpe, asimismo, queda elegir si noquear a los enemigos o lanzarlos lejos. Las opciones son diversas, y cada clase presenta características propias, así que mientras el bárbaro se especializa en daño físico –ya sea causarlo o recibirlo–, el Demon Hunter utiliza sus flechas y trampas para generar caos y conmoción entre las diabólicas criaturas, y los magos recurren a su poder arcano para infringir daño masivo sobre un área considerablemente amplia. Cada personaje se percibe diferente en ejecución y ofrece una experiencia distinta, pero además, tus decisiones impactan en el desempeño y en consecuencia, agregan versatilidad. Después de todo, son pocos los títulos que permiten crear un Battle Mage, es decir, un hechicero capaz de entablar combate cuerpo a cuerpo, que sigue utilizando magia, pero que es completamente distinto al alfeñique que sólo ataca a distancia y sucumbe ante unos cuantos golpes.

Lo llamativo es que en oposición a lo impuesto por Diablo II –y luego en World of Warcraft–, Blizzard cambió los árboles por una serie de habilidades más significativas. Y es que según Jay Wilson, productor del juego, tras incansables pruebas el estudio se percató de que el número de opciones no era tan importante como su relevancia. Así las cosas, los creadores de Diablo III afirman que es mejor tener tres alternativas sumamente importantes, en vez de 20 pequeñas que aporten poco a la experiencia. En nuestra opinión, es mejor tener un balance entre ambas, pero hay que caer en la cuenta que para investir enfoque a una clase, la abundancia puede ser contraproducente y queda claro que en la definición de los personajes, los desarrolladores eligieron el camino más atractivo e interesante.

Con lo anterior como referencia, queda decir que tendremos una habilidad por cada nivel ganado, aunque no siempre serán completamente nuevos, sino variaciones, gracias al esquema de runas. Hace tiempo se había establecido que las runas serían objetos coleccionables que al ajustarse a las habilidades, cambiarían diametralmente el desempeño; la noción es la misma, pero en lugar de obtener runas como botín, las tienes esperando en tu perfil de personaje para usarlas una vez cumplas los requisitos de nivel. La consecuencia es que cada poder tiene de cinco a seis aplicaciones distintas, y para ejemplo está la Demon Hunter, que puede usar una flecha contundente de gran poder con la variante de infinidad de flechas disparadas en una veloz sucesión. Otra ventaja es que tienes accesos directos para asignar tus habilidades, con la peculiaridad de tener dos variantes del mismo poder, y una vez más, personalizar la experiencia para favorecer tu estilo de juego. Por otro lado, las clases incluyen tres virtudes pasivas, que al igual que las habilidades, podrán cambiarse a tu antojo, lo que amplía el margen de experimentación. Cabe mencionar que la variedad se presenta en una forma simple y fácil de entender, por lo que no estás obligado a tallar el lápiz para dar con la combinación ideal, simplemente deberás verificar los cambios durante la acción; en este respecto es importante recalcar que no hay un perfil mejor a otro, pues todo se resume a que cada mezcla de habilidades resulta útil para diferentes situaciones.

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Diablo III Launch Pad

Fecha Del 22 de Octubre del 2011 al 28 Noviembre del 2012

Sitio Web http://us.blizzard.com/diablo3/




Diablo III

Diablo III

Xbox 360, PlayStation 3, PC, Mac, PlayStation 4

por Blizzard Entertainment

15 / Mayo / 2012

Sitio Oficial »

9.6
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