6 Caricaturas clásicas que nuestros papás no querían que viéramos

Por Kusaregedo | Hace 4 años
Hola:

Ya sé que he dejado mi blog bastante descuidado, pero ya saben con esas cosas de mudanza y cambios de trabajo no siempre nos da tiempo para poder sentarnos a burlarnos de la cultura popular en la que todos estamos inmersos. Pero no se preocupen, no estoy muerto, ya saben, mala hierba nunca muere, así que ahora dejaré todo el amor y melosidad de mi último blog y ponerme a abrir mi baúl de los recuerdos para rememorar los pánicos paternos.

La animación ha pasado por un proceso muy largo de evolución desde Fantasmagorie de Emile Cohl.

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Esta película de 1908 de poco más de un minuto es considerada la primera animación de la historia y desde entonces la animación ha crecido en sus colores, historia, complejidad y variedad de sus personajes.

La primera película animada de larga duración fue Blanca Nieves, por lo que se puede decir que es la precursora de una de las más grandes plagas que aflijen a la humanidad en estos días: las princesas de Disney. Si no me crees busca un videojuego de las princesas y aguántalo por 30 segundos.

Con la aparición de la televisión también aparecieron las animaciones para este nuevo medio de comunicación, antes de eso, sólo las podías ver en segmentos cortos en los cines. Y al igual que tenemos series clásicas también tenemos caricaturas clásicas como Los Picapiedra, de la cual se dice fue el primer programa en mostrar a una pareja compartiendo la cama en la televisión, aunque no he podido comprobar eso; Batman: la serie animada que fue un paso en pro del encapuchado para alejarse de la serie de los años ´60, o Mazinger Z, que fue una de las responsables de la locura por los robots gigantes o Scooby Doo, que es famosa por ninguna razón aparente.

Pero con las caricaturas clásicas también llega el pánico de los padres de familia, quienes aparentemente tienen imaginaciones más grandes que los mismos creadores de estas series y algunos incluso se aventaron en campañas parroquiales para hacer que otros padres de familia prohibieran también a sus hijos ver estas series, provocando así el resentimiento de los infantes y una futura escasez de asilos para cuando los muchachitos crezcan y recuerden lo que sus papás los obligaron a perderse.

Debido a la naturaleza pervertida de una de las imágenes que voy a mostrar, usaré una vez más esta hermosa imagen de Amy Winehouse para cubrir las miserias de cierta fémina que mostraré más adelante.

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En su primer día en su nueva escuela Ritsuka conoce a Soubi, quien dice haber conocido al hermano de Ritsuka Seimei, quien fue asesinado meses atrás. Al revisar los datos en la computadora de su hermano, Ritsuka se da cuenta que la muerte de su hermano tuvo que ver con una organización llamada la séptima luna.

Más tarde se da cuenta que Seimei y Soubi formaban parte en una especie de batalla de hechizos invocados por un grupo de palabras específicas. Ahora Soubi es el sentouki de Ritsuka, la unidad peleadora y Ritsuka es el sacrificio. Juntos pelean contra la séptima luna para esclarecer las razones del asesinato de Seimei y la amnesia de Ritsuka.

La cosa escabrosa aquí son los simbolismos con los que se maneja la serie. Todas las personas vírgenes tienen orejas y cola de gato, así que es completamente notorio cuando la virginidad se pierde y completamente vergonzoso si todavía tienes tus orejas de gato a los 40 años. Pero eso es la parte ligera de todo este asunto, lo grueso no es que Soubi tenga intereses románticos con Ritsuka; el problema aquí es que Soubi tiene veintitantos años y Ritsuka sólo tiene doce. Ése es el problema.



2. La serie de Dragon Ball te convertirá en un asesino jarioso

La historia

       


Vamos, es Dragon Ball, a menos que hayas vivido como hermitaño en una cueva conoces la serie.

¿Por qué es malvada?

Porque enseña a los niños a golpearse y a ver pornografía. Pero no. Éso déjenselo a los maridos golpeadores y al Internet.

La serie está centrada en las artes marciales y los niños son muy impresionables: si ven artes marciales se creen Goku, si juegan Megaman se creerán robots azules que usan la ropa interior por fuera y si ven La Academia o el reality show de turno creerán que son zombies sin alma ni voluntad propia.

Pero la serie, para ser honestos, no fue creada para despertar una sed de violencia en los niños. Al inicio de la serie, Dragon Ball era un mundo folklórico con magia, dragones, fantasmas y demás, mucho se la serie se relacionaba con los mitos y leyendas de Asia, incluso Goku, quien está basado en Sun Wukong, un niño mono afín a Goku en muchísimos aspectos, si no es que en todos. Si se van a quejar del Maestro Roshi tampoco hay argumentos, viejos rabo verde hay en todo el mundo.



¿Con cuál PROBABLEMENTE tendrían razón?

Speed Grapher

La historia

       


Saiga es un fotógrafo que está investigando a una congregación de aristócratas que se hace llamar el club Roppongi, del que se dice cumple todos los caprichos de sus integrantes, no importa qué tan ilegales sean.

Acompañando a este fotógrafo está la detective Hibari Ginza, una miembro de la fuerza policíaca, quien frecuentemente suele bromear con sus sospechosos/víctimas que tuvo que hacer lo que hizo por defensa personal, esto después de dispararle y/o matar a alguien. También suele chantajear a Saiga para tener sexo con él.

Otro de los personajes principales es Kagura, una niña heredera de la fortuna del grupo Tennosu, que controla al club Roppongi. Ella es llamada la "Diosa" y es vestida con poca ropa cuando está en un estado semiconsciente para asistir a las ceremonias del club Roppongi. Su saliva contiene una sustancia que le otorga poderes a quienes reciben su beso y los poderes están basados en sus más porfundos deseos. Cuando Saiga es descubierto en una de las ceremonias del club, recibe un beso de Kagura y Saiga obtiene el poder de destruir lo que fotografía.



La cosa aquí es que si quieres encontrar violencia, Speed Grapher no tiene tanta como muchas otras caricaturas japonesas, pero sí está muy por encima del promedio de lo que se importa de la tierra del sol naciente y la violencia se dispara en todas direcciones aquí: adultos, ancianos, niños, TODO.

Al igual que Loveless tenemos a un menor de edad en actos que ya son considerados abuso sexual de menores o "esas cosas tan obscenas como lo dice Kagura". Y al igual que Soubi, Saiga no puede ocultar los intereses amorosos por Kagura, lo que hace mucho enojar a Ginza.

Al igual que otras entradas de esta lista, Speed Grapher no está pensada para el público infantil, pero definitvamente los padres de familia estarían más que agradecidos que Dragon Ball llegó a este lado del charco como una caricatura para niños si vieran algunos minutitos de Speed Grapher.

1. Pokemon lo tiene todo: apuestas, lujuria y blasfemia

La historia

       


Ash (Satoshi) es un nuevo entrenador Pokemon, pero en el día para escoger un Pokemos para principiantes se queda dormido y cuando llega al laboratorio tiene que escoger a Pikachu. La moraleja de la historia: si eres un huevón, Pikachu es tu condena.

La mecánica de la historia es simple: atrapar animalitos con habilidades especiales para entrar a las ligas Pokemos y subir tu rango como entrenador.

¿Por qué es malvada?

Según cuentan los fanáticos religiosos Brock es un adolescente lujurioso que trata de cortejar a cuanta enfermera/policía/clon se encuentra en cada lugar que visitan, la cosa aquí es incongruente: nuestros papás se quejan porque dicen que ahora los noviazgos son puro sexo y nada de cortejo. Brock no les propone nada de sexo a las clones, las corteja quieriéndoles cocinar, sacar a cenas romántica y les escribe canciones. ¿El pecado de Brock? Hacer las cosas justo como nuestro padres lo quieren.....muchas veces.

Otros decían que la caricatura contiene mensaje para alejar a los niños de la religión católica; algunos incluso se aventurarion a decir que Pikachu quiere decir "más grande que Jesús". Pero en realidad todos sabemos que quiere decir "ratón idiota que sólo sabe decir su nombre y es un buen sustituto para cargar tu celular cuando ya no tienes batería".

Los países árabes prohibieron que la serie saliera al aire con el argumento de que la caricatura se trataba de apostar y eso está prohibido por el Corán, pero como sabemos, si Ash pierde, simplemente perdió, pero si gana se le da una medalla, eso no es apostar, es ganar un reconocimiento.

¿Con cuál SÍ tienen razón?

Pokemon

       


El problema con la caricatura no son ni la lujuria, ni la blasfemia ni las apuestas. El problema con la caricatura es completamente simple: es estúpida.

La caricatura es completamente repetitiva, voy a buscar una medalla, pierdo, descubro una habilidad nueva o evoluciono un Pokemon, regreso y milagrosamente le gano al otro tipo porque era arrogante y ahora le enseñé una lección de humildad. Eso mismo multiplicado por los 10 años o más que la maldita serie lleva en el aire.

Probablemente el juego sea bueno, no lo sé, pero no me dan ganas de jugarlo después de que conocí la serie, y lo mismo le sucedió al amigo de mi hermano: él habla japonés fluidamente y encontró los juegos atractivos y se los trajo de su viaje a ese país algún tiempo antes de que siquiera la caricatura saliera en Japón. Ya de regreso en México se emocionó de ver que habría una caricatura de Pokemon. Al verla, nunca volvió a jugar Pokemon.

La moraleja del primer lugar: no les creas a tus padres cuando te dicen que no veas una caricatura por ser violenta o estar repleta de sexo, pero agradece su consejo si te dicen que te ves muy tonto por ver una caricatura tonta.