El Lado Oculto de tu Deseo

Por hydeto | Hace 7 meses
Durante un buen rato en mi vida he peleado contra dragones, he construido casas, he rescatado princesas que quien sabe porque motivo fueron raptadas y no estaban en el castillo además he superado una tormenta de balas que por si fuera poco la acompañan enemigos formidables haciendo uso de armas un tanto ingeniosas o increíbles y como olvidar las grandes partidas hechas tras las barricadas del campo de batalla y en planetas jamás antes vistos ni apreciados. Luchando codo a codo con tus aliados haciendo uso de tus habilidades únicas para la pelea, a veces proporcionando munición y otras reviviendo a los caídos, claro cada batalla tiene sus bajas... pero eso nunca te ha impedido regresar he intentarlo de nuevo porque tú sabes que el enemigo no cesará sus embates contra tu equipo.



Y cuando la compañía entera incluyéndote se prepara para el inminente asalto final y te encuentras entre la multitud, ¿recuerdas que se siente?, ser parte de esa fuerza de choque imparable, incansable... llegando a ser la máxima estratagema en la que hayas participado. Que aunque solo hayas lanzado un grito de batalla motivo a todos tus camaradas en una épica cruzada.

Seguramente ahora recuerdas las grandes contiendas que has vivido en solo o en equipo en diferentes “mundos”, lo que es sentir la excitación, ansiedad, euforia y porque no pasando por la frustración y llegando hasta la molestia cuando uno de tus aliados no puede con dicha encomienda.



Y bien toda la gama de emociones que se logran desprender de un solo juego en una sola experiencia dentro del mismo, se puede llegar a pensar que ese pequeño pero sustancioso momento se podrá repetir en muchas ocasiones lo cual para algunos no es más que una esperanza y pasa a ser un vacío en el momento de alcanzar el título que por meses habías esperado y que aun cuando ya está en casa acomodado junto a las demás historias, momentos o situaciones que probablemente fueron significativas para cada quién y que no lograra su objetivo que era llegar hasta la bandeja de tu consola e invitarte a un mundo nuevo o diferente mientras que aquel momento del traslado y compra fue lo más emocionante que pudiste sentir sin siquiera tocar un botón.



En pocas palabras te ha pasado que esperas comprar un juego, vas lo compras y llegando a casa se terminó la aventura eso fue lo emocionante y navegar por la tienda virtual resulta igualmente emocionante para después no probar o ni siquiera abrir el juego que querías y que ahora por fin lo tienes.
Es muy difícil encontrar una explicación sin llegar a un extremo como lo es la compra compulsiva ya que se puede decir que es en menor medida si se pudiera medir pero que se comporta, por así decirlo, casi de la misma manera, se puede hablar de un vacío existencial pero no cubre todos los criterios para que lo sea, entonces puede llegar a ser una idea que castiga, lo tengo pero no me lo merezco u ocurre exactamente al revés, es decir, el objeto se minimiza asignándole el significado de poca cosa llevándonos a una dolorosa realidad consciente.



También es posible que al principio dicho objeto nos parezca lo máximo aunque existan otros a disposición e incluso pudiendo ser mejores adquisiciones pero al hacernos con el muy pronto nos damos cuenta de que no están “maravilloso” como lo habíamos idealizado ya sea este un coche, un libro o un aparato e independientemente de que este objeto realmente cuente con una calidad buena o mala siempre teniendo la premisa de que cada uno de nosotros se guía por lo que más le gusta o desea dicho esto de manera estándar a menos que tus apellidos sean Hilton o Betancourt de Lawliet entonces las pulsiones y deseos estará en otro nivel y si no se cumplen o se cumplen de manera errónea tendremos otro tipo de consecuencia.
|
« Anterior