Spacemarine me decepcionó

Por Patata el Indomable | Hace 1 año
Hace mucho tiempo recuerdo cuando me aventuré a la serie de estrategia Dawn of War, fue mi primera expedición al universo de Warhammer 40K al que luego me apegaría bastante gracias a un par de libros y expansiones del primer Dawn of War después.

Algo que siempre me cautivo del universo son sus razas, son más o menos sacadas de fantasía clásica pero con una fuerte dosis de ciencia ficción en ellos. Los Space Marines son como los caballeros chingones, los Eldar siempre los sentí como elfos, los Chaos son los demonios etc. Además, los juegos de Dawn of War siempre han hecho un buen trabajo en darle una sensación diferente a cada raza al jugarla, la cual va más allá de diferentes voces para los soldaditos. La manera de manejar una base Eldar era muy diferente a la de unos Space Marines o los Orks, en lo personal siempre preferí a los Orks y su estilo de manejar una horda más que a un ejercito.



No había nada como destruir una base con un chingo de Shoota Boyz y Slugga Boyz después de que unos cuantos Wartruks la habían ablandado. Sin embargo, al leer unos cuantos libros, sobre todo Brothers of the Snake, me di cuenta del potencial que tenía un juego que dejara de concentrarse en ejércitos y bases para enfocarse en el individuo en medio del desmadre. Además, al jugar Dawn of War a veces me siento como un cobarde en la luna que mira a sus valientes hombres (Orks) morir sin una buena razón además de entretenerme. Quería llevar la batalla cara a cara.

Entonces el juego salió...no lo compré, pero un primito lo compró solo por su titulo: "Space Marine", el cual la verdad me pareció un pésimo titulo, imagínense si los juegos de Dawn of War se llamara "Armies and Stuff", al menos eso sentí con el titulo, era genérico. Pero siempre intento evitar que la primera impresión me engañe, desde que Spec Ops me hizo sentirme como la flor más delicada por todas las noches de una semana. Así que le dí una segunda oportunidad al juego y se lo pedí a mi primo-vecino.



El juego tiene una bonita presentación, podrá tener la misma variedad de colores que Gears of War pero para el universo enfrascado en un eterno conflicto me parece una gama de colores adecuada. Además la escala sigue siendo tan asombrosa como siempre, los Space Marines son gigantes a lado de humanos, te sientes diminutos al ver el tamaño de la maquinaría y de los escenarios, en general se ve como siempre me imagino mi Warhammer 40K.

Aparte de esto el juego te pone una y otra vez en el total (como mi mejor amigo diría) desvergue, los Orks atacan y mueren en cantidades enormes, la sangre cubre el campo y a tu marine y al usar las ejecuciones te siente como un total mofo. Sin embargo, toda sensación de poder muere cuando te das cuenta lo brutalmente repetitivo que es el juego. Incluso para mi, alguien acostumbrado a jugar shooters modernos y disfrutar la mayoría de ellos el combate de Space Marine fue satisfactorio y divertido por unos minutos.

Puedo recordar como en Brothers of the Snake se describen un par de tiroteos como los que se dan en Space Marine, osease, tu caminas dando balazos haciendo pedazos a todos, no te cubres con nada, porque la cobertura es para los débiles. Al ver que no había un sistema de cobertura pensé que los desarrolladores usarían un sistema mixto de cuerpo a cuerpo y disparos, el cual existe, pero tiene el mismo problema que The Force Unleashed tuvo, no hay combos.

Hay armas diferentes cuerpo a cuerpo, que dan la ilusión de variedad, la cual ¡ES UNA SUCIA MENTIRA! por que al final terminaras haciendo lo mismo de siempre: Equis, equis, be, be, equis, apunta, dispara, una y otra vez. Además, la hsitoria, meh. Recuerdo que los Dawn of War tenían personajes interesantes a los que te apegabas, y ese era un RTS. Ahora en este juego no recuerdo el nombre de ninguno de mis compas, carajo, ni siquiera el del personaje al que controlé. Ah, el twist de los Chaos es tan impredecible como la salida del sol en la mañana.

Space Marine salió hace una eternidad, lo sé. Pero maldición sus heridas todavía no sanan.