Los juegos del ocio

Propuestas ideales para la temporada vacacional


Atrás han quedado los tiempos en que los videojuegos se catalogaban como un pasatiempo efímero, en nuestros días se imponen como un entretenimiento complejo, sofisticado y que ofrece incontables horas de entretenimiento. Por supuesto, sería injusto medir cada título con la misma métrica, pues hay propuestas que para extender su oferta caen en lo repetitivo y superficial al grado de ser casi ofensivos; desde otra perspectiva, están las entregas virtuosas, que sobresalen del promedio tal vez no por carácter de obra maestra, sino por brindar diversión de calidad. El inconveniente es que iniciar una relación íntima con alguno de estos juegos ejemplares consume cada vez más tiempo, y en la saturada de ocupaciones actualidad, disfrutarlo por completo se torna complicado.

Afortunadamente, con la temporada vacacional llegan días de ocio que al fin nos permiten tener tiempo necesario para terminar –o al menos avanzar lo más posible– alguno de los títulos geniales que se han lanzado en lo que va del año. Si te quedaste en casa o si cargaste con tu consola a la playa, tenemos una lista con las mejores recomendaciones para desquitar tus horas libres y de paso, disfrutar los mejores juegos de video que está ofreciendo este 2012. Pero antes de dar paso al conteo, debemos mencionar que la publicación a estas alturas del asueto se debe a una concesión con tu familia, al menos así ya pasaste un fin de semana en compañía de ellos.

Mass Effect 3

No hace falta presumirse fan de la ciencia ficción para disfrutar Mass Effect, pues aún cuando la temática y el contexto tienen un papel preponderante en la experiencia de juego, lo más interesante es la narrativa y la balanceada fusión entre características de personalización al estilo RPG y el sólido ritmo de acción. En la tercera parte de la saga estos elementos se conjugan con mayor maestría para envolvernos en un conflicto épico de proporciones galácticas y por supuesto, dar con la conclusión de una guerra cósmica.

Lo más interesante es que al margen de una extensa e interesante campaña, y no nos referimos sólo a la historia principal sino al amplio repertorio de misiones adicionales, la mitad del contenido se basa en un bien diseñado apartado multijugador. En sus inicios, el fuerte de la franquicia no había sido el esquema de combate, pero conforme BioWare aprendió de los errores, esta característica evolucionó hasta convertirse en un terreno firme sobre el cual las competencias en línea se expresan gloriosas. Para los amantes de los combates via Internet, Mass Effect 3 se impone como una propuesta deseable, ya que más allá de tiroteos virtuales, la experiencia se fundamenta en el uso de personajes personalizables, cada uno con su propio repertorio de habilidades, seduciéndote a experimentar combinaciones entre atributos y clases, sin mencionar que tienes la opción de elegir entre diversas razas para darle identidad a tu Avatar. Pero ya en materia de interés, el aspecto más cautivador es que cada fin de semana se presentan desafíos para que la comunidad cumpla las misiones en conjunto, recompensando jugoso botín para quienes tomaron parte en completar el reto.

En términos argumentales o de extensión, el tercer episodio de Mass Effect podrá mirarse como una obra no tan completa al compararla con sus predecesores, pero en lo que refiere a valor de rejugabilidad, el multiplayer aporta la suficiente dosis de entretenimiento para mantenerte pegado al control días enteros, y con los retos semanales, el conflicto galáctico puede volverse más personal.

Journey

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Los juegos creados por estudios independientes suelen ofrecer experiencias completamente distintas a lo común, en parte gracias a no estar sujetos a cumplir expectativas de ventas, pero hay casos aún más específicos en que la innovación es el objetivo principal. Tal fue el caso Thatgamecompany, quien acordó con Sony la creación de tres títulos con temática, enfoque y desarrollo completamente original; con Flow y Flower lograron el cometido de encomiable creatividad, pero su más reciente producto Journey, se impone como una sofisticación de diseño envidiable, que provee una experiencia minimalista sumamente envolvente.

Como su nombre denota, se trata de una travesía fantástica, pero en la naturaleza del viaje se esconde la virtud, pues no hay instrucciones ni guías, sólo una montaña en el horizonte que marca tu destino. Y no es que se enfoque en pavimentar un camino de tortuosa incertidumbre, sino que la noción de Journey es superar los impedimentos, resolver los desafíos y justo como sucedería si estuvieras dentro de aquel mundo virtual, terminar tu travesía sin ayuda de una mano divina que indique el rumbo. Pero es que además, está desprovisto de narrativa, no hay un diálogo que explique motivaciones, simplemente la noción de tomar el papel de un viajero y descubrir con cada paso cuál es su historia, por medio de las acciones en el entorno.

No está diseñado para ser una vivencia meditabunda o extremadamente filosófica, sólo una aventura ingeniosa que te provocará cierto grado de introspección. Sobra decir que te tomará algo de tiempo averiguar el modo de superar algunos desafíos, pero no es para desanimarse; gracias al componente multijugador, puedes unirte a un compañero durante el recorrido, aunque no de la forma tradicional, ya que no hay modo de comunicarse y el único lenguaje es la interacción misma.

Rayman Origins

Cuando Michel Ancel creó el concepto de Rayman, es posible que nunca imaginara la trascendencia que adquiriría su jocoso personaje a través de los años, y es que a pesar de no estar entre las criaturas caricaturescas más celebres de la actualidad, es sin duda una de las más carismáticas que han sobrevivido el cruento pasar del tiempo, incluso a expensas de una pandilla de conejos que intentaron destronarlo como ícono de Ubisoft. Pero Rayman regresó a sus raíces, y en lugar de permitir que su nombre fuera explotado para incontables minijuegos, nos arrastra de regreso a las aventuras entre plataformas, con un contexto de fascinante musicalidad.

Remontándonos a la época dorada de los juegos de plataforma de 8 y 16-bit, Origins es un tributo a su inspiración al perfeccionar todos y cada uno de los aspectos en la mecánica elemental del género, desde un control sumamente preciso hasta un diseño exquisito de escenarios, que de recorrerse correctamente y con magistral dominio de los botones, desencadena una melodía al unísono de tus brincos y volteretas. Desde luego, la reverencia no estaría completa sin dificultad acorde a la década de los 80 y 90, de modo que este Rayman presenta escenarios tremendamente exigentes; librarlos la primera vez es relativamente sencillo, pero recorrer cada rincón para desbloquear nuevo contenido es una labor monumental. La ironía es que la zona a la que ganas acceso es aún más desafiante, pero indudablemente tan adictiva como los primeros niveles.

Volviendo unos meses en el tiempo, Origins fue una evolución de los juegos de plataforma digna de elogio, pero su esquema de juego siempre se antojó ideal para las consolas portátiles, es así como su llegada a PlayStation Vita resulta fortuita, pues la estructura tan segmentada permite que puedas jugar en sesiones breves pero beneficiadas de contenido sustancial. No pasarás noches en vela jugándolo, pero te da respiros de entretenimiento puro mientras sales a buscar algo de comer, tras haberte enclaustrado con cualquier otro de la lista.

Kid Icarus: Uprising

Y ahora que hablamos de cambiar de aires, llega oportunamente Kid Icarus en una reinvención de concepto como tal vez no se había visto desde Ninja Gaiden, y es que aún si hemos sido testigos de otros renacimientos sumamente plausibles, esta ancestral franquicia de Nintendo demostró que se puede reescribir completamente la estructura de un juego sin perder la esencia.

Siendo justos, debemos decir que el control tiene sus deficiencias, y Masashiro Sakurai quien se encargó de dirigir el proyecto –y a quien por cierto se atribuye la creación de Super Smash Bros.–, pudo haber pensando en una mejor distribución para los botones y el uso de la pantalla táctil, pues tras largas sesiones de juego terminarás con la mano un tanto adolorida. Pero son extensas horas las que pasarás junto a Uprising, por su gran contenido y alto valor de rejugabilidad. Esta situación no sólo se da por el catálogo de 20 escenarios incluidos, sino porque estarás repitiéndolos una y otra vez, ya que la experiencia de juego que se basa en un sistema de economía que te permite intercambiar los puntos que obtienes en las misiones por acceder a una mayor dificultad, y a su vez, tener acceso a mejores recompensas. Bastará el botín para que pases horas experimentando, debido a que existe la posibilidad de fusionar armas, o personalizar tus poderes para crear una combinación única.

Para cuando creas que terminaste todo lo que ofrece la campaña, te darás cuenta de que hace falta regresar por más; verás que en el multijugador puedes aprovechar todo lo que obtuviste durante las misiones, y aunque esta opción competitiva peca de simple, es sumamente divertida, además de que difícilmente encontrarás oponentes idénticos en habilidad o configuración de personaje, aportando cierto nivel de interesante estrategia. En definitiva, no es un juego al que le puedas dedicar muchas horas fuera de casa, pero cuando salgas a la calle te sentirás inquieto por regresar para poner a prueba tus nuevas habilidades en una partida en línea.

Xenoblade

Se dice que los juegos de rol en Japón está muriendo, y sería arriesgado dar con un dictamen al respecto, incluso valiéndose de la opinión que dan los desarrolladores de aquellas regiones, pero al margen de las aseveraciones, es un hecho que el género en el País del sol naciente se ha estancado, sea por mantener contentos a los aficionados o porque de verdad los estudios no han sabido dar con un buen andamiaje para renovar los convencionalismos. Sin importar la razón, Xenoblade se impone como una renovación de todos los conceptos que hacen a este sector del RPG tan interesante, pero aportando cambios significativos para crear una experiencia más dinámica y envolvente.

Las diferencias parten de que éste es un juego construido sobre mundo abierto, no hay límites de exploración y a donde quiera que vayas, encontrarás actividades que hacer. No es una imitación del concepto sandbox, y está lejos de aportar la misma cantidad de contenido; sin embargo, dentro de los lineamientos de rol, ofrece mucho más que el promedio. Claro, no deja a un lado la personalización de tus personajes, la adquisición de habilidades, la obtención de equipo y poderes, y la recolección de incontables ítems. Es, sin ánimo de incurrir en sensacionalismo, un MMORPG para una persona; los lugares que recorres son así de vastos e incluso la estructura de combate se rige bajo la misma filosofía que un masivo en línea, es decir, no te limitas al uso de menús sino a acción en tiempo real.

Sin importar que las críticas sean acertadas sobre el género de rol nipón, Xenoblade resulta una bocanada de aire fresco, recomendada no sólo para los seguidores del nicho, sino para todo aquel que busca un juego extenso, entretenido y con buenos valores de producción. Claro, también es una excelente alternativa para desempolvar tu Wii.

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