Far Cry 3: Blood DragonXbox 360

Divertida sobredosis de acción ochentera y luces de neón

Por Rodrigo Villanueva El 2 de mayo a las 14:01

Lo bueno

Tono refrescante y muy divertido. Los diálogos y la actuación de voz de Michael Biehn se ajustan a la perfección al tono del juego. Mecánicas iguales a las de Far Cry 3. Presentación de la historia a manera de caricatura que acentúa lo gracioso del concepto.

Lo malo

Muy breve. Diseño de la misión final y el enfrentamiento con el último jefe dejan mucho que desear. Desentona la falta de creatividad de los vehículos. El desafío se diluye rápidamente.

Mucho se ha hablado del estancamiento de los FPS a lo largo de los últimos años, y aunque Far Cry 3: Blood Dragon no es precisamente el juego más innovador, refresca el panorama del género con una parodia de ciencia ficción ochentera que además de graciosa, es muy sólida en términos de mecánica de juego, simple y sencillamente porque su estructura es la misma que la del Far Cry 3 original.

Para empezar, vamos a dejar una cosa muy clara: Far Cry 3: Blood Dragon no es un juego que se tome a sí mismo en serio y, por ello quien lo pruebe debe estar dispuesto a pasar un buen rato antes que esperar una aventura profunda o con grandes giros argumentales.

Blood Dragon es una divertida sátira de las cintas de acción de los años 80, estelarizada nada más y nada menos que por Michael Biehn (The Terminator), en el rol del cibersoldado, Rex Power Colt, un comando mitad robot, mitad hombre, modelo Mark IV, quien es enviado a una isla para detener al malvado coronel Sloan, que se ha vuelto loco y pretende destruir al mundo entero con sus misiles y su ejército de guerreros Omega Force.

Todo esto ocurre en el contexto de una fantasía distópica de lo que para la gente de esa década pudo haber sido el año 2007. Hubo una segunda Guerra de Vietnam, los rusos entraron en conflicto nuclear con Estados Unidos, y por lo que podemos apreciar, buena parte del mundo ahora es un páramo distorsionado con abundante neón y rayos láser.

El juego, deliberadamente, viene cargado con clichés y elementos trillados y pretende arrancarle carcajadas al usuario, lo que logra con éxito en múltiples ocasiones tanto por la historia como por los diálogos. Las descripciones de los items, la fauna, el tutorial que trata al jugador como si no tuviera idea de lo que hace e innumerables detalles sarcásticos, serán una joya para todo aquel que los distinga.

Estamos frente a Far Cry 3 en esencia, pero con un twist fosforescente. Tenemos un mundo abierto dominado por una facción antagonista, que es la Omega Force, y un grupo subversivo: el de los científicos. Nuestra tarea, como en el título original, es liberar la isla de bases enemigas y, en paralelo, cumplir con las misiones de la campaña principal, la cual gira en torno al mencionado coronel Sloan. Además, cuando se conquista un asentamiento de los Omega Force, se desbloquean misiones de cacería o rescate de rehenes.

Todo en Far Cry 3: Blood Dragon otorga créditos con los cuales subimos de nivel hasta llegar a 30. Cuando subimos de nivel, adquirimos una barra más de vida o nuevas habilidades, aunque de antemano somos capaces de correr más rápido, aguantar la respiración de forma indefinida, resistir caídas casi desde cualquier distancia y encadenar ejecuciones sigilosas. ¿Por qué? Porque somos un cibersoldado y porque, como ya dijimos, la finalidad del juego es el desenfreno, lo que definitivamente vemos con buenos ojos.

Por si fuera poco y para seguir la fórmula empleada en Far Cry 3, hay items coleccionables repartidos por toda la isla, que van desde dinero para comprar nuevas armas, accesorios y consumibles hasta cintas VHS con información, archivos e incluso televisores que, por alguna razón, hay que apagar. De hecho, el propio sargento Colt se pregunta en varias ocasiones por qué los apaga.

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Muy Bueno
8.3
 

80

Ficha del Juego

Far Cry 3: Blood Dragon

Xbox 360, PlayStation 3, PC

por Ubisoft Montreal, Ubisoft Shanghai

1 / Mayo / 2013

Sitio Oficial »

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