Hagamos un recuento: Bluepoint Games, Japan Studio, Firewalk Studios, PixelOpus, Neon Koi y London Studio. Sony ha cerrado 6 equipos sólo durante la generación de PlayStation 5. Su estrategia de expansión fue un fracaso y PlayStation Studios ya no es, ni de cerca, lo que era.
El fantasma de Jim Ryan aún camina por los pasillos de la compañía, y su apuesta fallida por los juegos como servicio sigue cobrando víctimas. La desaparición de Bluepoint resulta especialmente dolorosa por lo que simboliza y también por los motivos detrás de su cierre.
Mientras PlayStation se enfoca en propuestas como Horizon Hunters Gathering y Marathon, somos testigos de cómo se desmorona su legado y algunos de sus estudios más destacados.
PlayStation es un cementerio de estudios
¿Recuerdan cuando Jim Ryan presumía que PlayStation era una incubadora de talento? Esos tiempos quedaron atrás. Desde que inició la generación de PS5, hemos sido testigos de cómo sus estudios, incluso los consentidos, sufren con despidos y proyectos cancelados. Todo por el infame empuje de los juegos como servicio.
Según Ryan, PlayStation crecía de manera orgánica y con adquisiciones muy bien planeadas, donde sólo equipos alineados a su filosofía de desarrollo eran los elegidos para unirse a su prestigiosa red de estudios. La realidad es que todo fue un espejismo que se disipó tras su terrible gestión.
Seamos justos: PlayStation ha impulsado la innovación en la industria durante años, con franquicias y juegos que superaron por mucho nuestras expectativas. Sin embargo, ese éxito implicó grandes sacrificios que, poco a poco, convirtieron a la compañía en un enorme cementerio de estudios.

Para prueba, un vistazo a su pasado: Incognito Entertainment, Zipper Interactive, Guerrilla Cambridge, Bigbig Studios, Evolution Studios y Manchester Studio son algunos estudios que cayeron en ese camino a la cima. Lo preocupante es que la lista creció de forma considerable desde que inició la generación de PS5, y ahora ni siquiera hay resultados tangibles que valga la pena mencionar.
No queremos arruinarles el día, pero es necesario reabrir algunas de las heridas recientes de PlayStation Studios. Sony enterró gran parte de su legado con el cierre de Japan Studios que, durante años, fue un laboratorio creativo que nos dio muchas joyas. También acabó con el potencial de PixelOpus, creadores de Concrete Genie, como parte de una reestructuración para enfocarse sólo en las producciones de alto presupuesto.
El desastre de los juegos como servicio arrasó con Firewalk Studios, que protagonizó uno de los episodios más lamentables de la industria tras el desastre de Concord. London Studio se esfumó sin revelar el multijugador en el que trabajaba, mientras que Neon Koi se ahogó en su intento de expandir las sagas de PlayStation a los dispositivos móviles.

Lo reafirmamos: la estrategia de crecimiento de PlayStation fue un rotundo fracaso. De ser punta de lanza, se convirtió en la compañía que cancela juegos a 2 semanas de su estreno y clausura estudios que jamás lanzaron un título.
Al final, su plan fue tan caótico y destructivo como el Xbox, y por ahora no hay señales de mejora. Los directivos de Sony aún están obsesionados con los juegos como servicio y parecen dispuestos a sacrificarlo todo por ellos. Para muestra, está el polémico cierre de Bluepoint Games.
Los juegos como servicio cobran otra víctima
A semanas de anunciar los remakes de God of War, PlayStation cerró el estudio más competente para hacerlos. La caída de Bluepoint Games es desconcertante, pues llega justo cuando este tipo de producciones son una de las tendencias más populares y exitosas de la industria.
Desde su fundación en 2006, Bluepoint tuvo una misión que cumplió con honores: desarrollar las mejores remasterizaciones y los remakes más deslumbrantes de toda la industria. Revitalizó clásicos con total respeto al material original y mejoras que nos dejaron con la boca abierta más de una vez.
No es una sorpresa saber que la maestría del estudio conquistó a Sony e hizo que sacará su cartera. Bluepoint se unió a PlayStation Studios en 2021, tras los buenos resultados de Demon’s Souls, uno de los primeros exclusivos de PS5.
En ese entonces, Hermen Hulst nos prometió que Bluepoint se dedicaría “a lo que más le apasiona” para ofrecer “contenido y juegos increíbles”. El jefe de PlayStation Studios también garantizó que el estudio tendría tiempo para lograrlo, pues era “una apuesta a largo plazo” y no buscaban “resultados rápidos”.

Esto contrasta con sus más recientes declaraciones, donde confirma el cierre del estudio debido al panorama sombrío de la industria y las crisis económicas. El fin de Bluepoint es decepcionante no sólo por su legado, sino también por lo que representaba para el futuro de PlayStation. Era el equipo ideal para revivir joyas del pasado y recuperar parte de ese brillo que la marca ha perdido con el paso de los años.
Lo indignante para muchos es que Bluepoint dejó de hacer lo que mejor sabía para probar suerte con los juegos como servicio. Trabajó en un título multijugador de God of War que nunca fue revelado y que, al final, fue cancelado.
Si bien Bluepoint expresó su deseo de expandir sus horizontes creativos y trabajar en proyectos originales, lo cierto es que un multijugador de God of War no suena como un título ideal para su experiencia.
La caída del estudio es otra señal del mal estado de PlayStation Studios. Comprueba que la gestión de talento ha sido pésima en esta generación, marcada por la falta de exclusivos, despidos y proyectos que nunca ven la luz. También demuestra cómo esa brecha entre las metas de los directivos y los deseos de los jugadores crece cada vez más.

Bluepoint luchó para evitar su cierre. Propuso un spin-off de Ghost of Tsushima, una versión mejorada de su remake de Shadow of The Colossus e, incluso, el añorado remake de Bloodborne, que no se hizo realidad por un capricho de FromSoftware, según reportes de fuentes confiables.
Tristemente, su sacrificio no cambiará las cosas. A pesar de los tropiezos y el daño que han hecho los juegos como servicio a sus estudios, PlayStation seguirá apostando por ellos. El debilitado Bungie se aferra a Marathon, que se convirtió en el blanco de un nuevo boicot.
Los jugadores molestos con el cierre de Bluepoint arremetieron contra el shooter de extracción. Pidieron reembolsos y propusieron desmantelar Bungie para darle otra oportunidad al ahora extinto estudio. Esto es un reflejo del hartazgo de los jugadores frente a una industria que prioriza los juegos como servicio, a costa de estudios con legado y mucho talento.
Mientras PlayStation da las últimas paletadas a la tumba de Bluepoint, Marathon y Horizon Hunters Gathering tuvieron su Beta cerrada, lo que deja claro que no dejará de perseguir a la gallina de los huevos de oro. Más de 70 desarrolladores de Bluepoint pagaron el precio de las malas decisiones de la empresa; sin embargo, no son los únicos que están en riesgo.
El futuro oscuro de PlayStation Studios
Shawn Layden, exdirectivo de la marca, tenía razón: uno de los mayores errores de Sony fue apostar por los juegos como servicio y cerrar estudios que aportaban diversidad a PlayStation. Considera que la marca se dejó llevar por “un canto de sirena” que pone en riesgo a toda la organización.
“Es como un espejismo en la cima de una duna de arena. Lo persigues. Nunca logras alcanzarlo del todo.Y si llegas, resulta que nadie quiere jugarlo. La autopista está llena de gente que quiso enfrentarse a Fortnite, de gente que intentó hacer un Overwatch con diferentes skins. Si intentas entrar en ese espacio porque tienes la ilusión de que cada día recibirás sacos de dinero por el resto de tu vida, para la mayoría eso nunca ocurre”.
Visto en perspectiva, sólo Insomniac Games y Housemarque destacan de entre un mar de adquisiciones penosas de PlayStation que no rindieron frutos. Incluso así, el estudio de Marvel’s Wolverine sufrió despidos en 2024 tras tambalear por culpa de los juegos como servicio.
La realidad es que nadie está a salvo en PlayStation Studios, ni siquiera los consentidos de Sony. Naughty Dog aún no se recupera de la cancelación del multijugador de The Last of Us. Mientras tanto, Bungie camina en la cuerda floja con la esperanza de que Marathon no sea un fracaso.

Polyphony Digital prepara un nuevo Gran Turismo, pero su futuro es incierto luego de los altibajos que ha tenido la saga. La situación es igual de insegura para Nixxes Software, que podría enfrentarse a problemas si es verdad que PlayStation dejará de lanzar sus juegos first-party para un jugador en PC.
Haven Studios y Fairgames pintan como las próximas víctimas de la expansión fallida de PlayStation. Mientras que estudios de reciente formación, como Dark Outlaw Games, y equipos también relativamente nuevos como Firesprite y Valkyrie Entertainment parecen un 0 a la izquierda.
Santa Monica Studio, Sucker Punch, Guerrilla Games, TEAM Asobi y San Diego Studio parecen en terreno sólido pero, ¿hasta cuándo? ¿Qué pasará con Media Molecule, que representa el último bastión de ese PlayStation de antaño? ¿Bend Studio tendrá otra oportunidad luego de Days Gone?
Los juegos como servicio causaron estragos dentro de PlayStation Studios, y el panorama luce poco esperanzador. Desafortunadamente, el cierre de Bluepoint y otros estudios no son una señal de alerta que motive un cambio, sino sólo un reflejo del mal estado de la marca.
¿Qué opinas del estado actual de PlayStation Studios? En esta página encontrarás todas las noticias relacionada con la marca y sus juegos.