
Diablo III
Más de diez años después de Diablo II, Diablo III vuelve a sumergirnos en mazmorras llenas de demonios que tendremos que matar, veinte años después de los sucesos del segundo juego. Pudiendo elegir entre cinco clases diferentes, el juego nos retará a ir mejorando a nuestro guerrero a medida que avanzamos por la campaña. Contará con un completo modo multijugador muy orientado al cooperativo, y la posibilidad de comprar y vender ítems online.
DETALLES
- Desarrollador:blizzard entertainment
- Publisher:Blizzard Entertainment
- Género:Juego de Rol
- Fecha de Lanzamiento:14 / Mayo / 2012
El proceso de creación de cualquier videojuego suele sufrir cambios en el diseño, en ocasiones son simples ajustes para refinar la idea inicial, en otros casos son alteraciones radicales que modifican completamente los primeros bocetos. Diablo III estuvo sujeto a una extraña combinación de ambos, pues aunque conserva gran parte de la esencia primigenia y que por cierto dio renombre a la franquicia hace tantos años, los nuevos elementos han sido rediseñados una y otra vez, a favor de ajustarse a la oferta de entretenimiento. Ha pasado mucho tiempo desde que vimos la última entrega de Diablo ?con la segunda parte y su expansión?, pero a la luz de los cambios, parece que la espera valdrá la pena, y por lo visto hasta ahora, podemos decir que la propuesta es sumamente prometedora.
Amén de las actualizaciones durante los eventos de Blizzard, nos hemos enterado del intrincado y por demás polémico sistema de casa de subasta, así como de la experiencia del multijugador, pero ahora es momento de sumergirnos en menesteres un tanto solitarios, aún más interesantes: las aventuras durante la campaña. Y para comenzar con las descripciones, es obligado partir del entendido que Diablo III es un juego basado en la personalización; todo, desde la clase, pasando por la construcción del personaje en cuanto a los talentos que ostenta hasta el tipo de equipo, queda en pleno para tus decisiones. Claro, no es una sorpresa si consideramos que es la tradición de la saga, y extendiendo el enfoque, es una característica obligada del género, pero Blizzard está trabajando en entregar una personalización diferente a lo que dicta la costumbre, en inicio documentando todos los componentes para que las decisiones que tomes sean completamente informadas.

Vayamos a un ejemplo: tienes a tu bárbaro, con el que la opción recomendada es favorecer sus talentos de destrucción, pero sólo porque así lo dicta el estereotipo; aquí, si deseas abandonarte a la creatividad, encontrarás que puede ser sumamente agresivo con una gigantesca arma en cada mano y también usar un escudo para reducir el daño y convertirlo en defensor de sus compañeros. Más allá de la distinción obvia, será posible especializar el desempeño, y bajo la clasificación de tanque, optar por mitigar el daño o recibirlo de lleno a cambio de recuperar salud con cada golpe, asimismo, queda elegir si noquear a los enemigos o lanzarlos lejos. Las opciones son diversas, y cada clase presenta características propias, así que mientras el bárbaro se especializa en daño físico ?ya sea causarlo o recibirlo?, el Demon Hunter utiliza sus flechas y trampas para generar caos y conmoción entre las diabólicas criaturas, y los magos recurren a su poder arcano para infringir daño masivo sobre un área considerablemente amplia. Cada personaje se percibe diferente en ejecución y ofrece una experiencia distinta, pero además, tus decisiones impactan en el desempeño y en consecuencia, agregan versatilidad. Después de todo, son pocos los títulos que permiten crear un Battle Mage, es decir, un hechicero capaz de entablar combate cuerpo a cuerpo, que sigue utilizando magia, pero que es completamente distinto al alfeñique que sólo ataca a distancia y sucumbe ante unos cuantos golpes.
Lo llamativo es que en oposición a lo impuesto por Diablo II ?y luego en World of Warcraft?, Blizzard cambió los árboles por una serie de habilidades más significativas. Y es que según Jay Wilson, productor del juego, tras incansables pruebas el estudio se percató de que el número de opciones no era tan importante como su relevancia. Así las cosas, los creadores de Diablo III afirman que es mejor tener tres alternativas sumamente importantes, en vez de 20 pequeñas que aporten poco a la experiencia. En nuestra opinión, es mejor tener un balance entre ambas, pero hay que caer en la cuenta que para investir enfoque a una clase, la abundancia puede ser contraproducente y queda claro que en la definición de los personajes, los desarrolladores eligieron el camino más atractivo e interesante.

Con lo anterior como referencia, queda decir que tendremos una habilidad por cada nivel ganado, aunque no siempre serán completamente nuevos, sino variaciones, gracias al esquema de runas. Hace tiempo se había establecido que las runas serían objetos coleccionables que al ajustarse a las habilidades, cambiarían diametralmente el desempeño; la noción es la misma, pero en lugar de obtener runas como botín, las tienes esperando en tu perfil de personaje para usarlas una vez cumplas los requisitos de nivel. La consecuencia es que cada poder tiene de cinco a seis aplicaciones distintas, y para ejemplo está la Demon Hunter, que puede usar una flecha contundente de gran poder con la variante de infinidad de flechas disparadas en una veloz sucesión. Otra ventaja es que tienes accesos directos para asignar tus habilidades, con la peculiaridad de tener dos variantes del mismo poder, y una vez más, personalizar la experiencia para favorecer tu estilo de juego. Por otro lado, las clases incluyen tres virtudes pasivas, que al igual que las habilidades, podrán cambiarse a tu antojo, lo que amplía el margen de experimentación. Cabe mencionar que la variedad se presenta en una forma simple y fácil de entender, por lo que no estás obligado a tallar el lápiz para dar con la combinación ideal, simplemente deberás verificar los cambios durante la acción; en este respecto es importante recalcar que no hay un perfil mejor a otro, pues todo se resume a que cada mezcla de habilidades resulta útil para diferentes situaciones.
Diablo III se erige como un RPG robusto pero con límites, menos por falta de visión de sus creadores que como una forma de dar cabida a la otra mitad del concepto: la acción. Y es bajo este fundamento que se marca su fluidez. Fuera del pueblo, sin importar a donde elijas ir y mientras sigas explorando, encontrarás oleadas de enemigos que te obligarán a incurrir en un interminable cliqueo del mouse. Hay toda clase de criaturas deambulando, la mayoría simple pretexto para mantenerte entretenido, pero si te alejas del camino principal y emprendes una aventura de búsqueda, serás parte de eventos especiales estelarizados por monstruosas abominaciones que con poder muy superior al resto de los demonios, desafiarán tu habilidad de supervivencia. Estos momentos nutren la aventura, sin olvidar que otorgan cuantiosas recompensas y si decides enfrentarlos varias veces ?tras reiniciar la sesión?, podrías tener la fortuna de encontrar artefactos inusuales o equipo especial.

Sin abandonar el tema de la exploración, hay que resaltar limpieza de la estructura de las misiones. En tu aventura serás enviado a uno de los muchos calabozos, que por cierto son generados aleatoriamente y en consecuencia evitan que tengas que recorrer el mismo lugar una y otra vez; el objetivo es eliminar a alguien o algo, pero siempre queda claro tu destino, y pese a requerir muchos minutos de investigación y adentrarte en las fauces del lugar, es difícil perderte. Además, hay numerosas criaturas que matar en el camino, y serán frecuentes las ocasiones en que encuentres subjefes al acecho; por otro lado, contarás con la presencia de misiones adicionales, que más allá de requerir tu esfuerzo como cazador de demonios, se ajustan al contexto del lugar y usualmente ayudan a extender un poco la mitología.
Hablando de aspectos argumentales, la historia gira en torno al erudito Deckard Cain ?que junto a Diablo se ha vuelto rostro de la franquicia?, quien se ha perdido en la catedral de Tristam, ahora infestada de demonios y seres de ultratumba. El relato se narra con pocas variaciones, a menos hasta donde evidencia la más reciente versión Beta, pero cada clase tiene un propósito propio para investigar los acontecimientos demoniacos, y según Blizzard, la clase que elijas te guiará por una visión diferente de la trama. Aunque decidas vivir la aventura sin compañía, no estarás sólo, pues habrá aliados que te acompañen, como Leah, la hija de Deckard o un guerrero templario, entre otros, que adicional a sus servicios en batalla mantienen plática constante de los lugares que visitas, el trasfondo de la historia o el perfil del personaje. Y por si te pareciera insuficiente, al explorar encontrarás fragmentos de textos antiguos o páginas de bitácoras que ahondan en más detalles.
Volviendo al asunto de la fluidez, Blizzard presume que no tendrás muchas razones para detener el ímpetu de combate, pero aún así deberás visitar el pueblo en ocasiones, sea para recoger y completar misiones o para visitar tu baúl de ítems. Se dice que gracias al Nephalim Cube y el Cauldron of Jordan podrás vender y deshacerte de la carga innecesaria durante las aventuras, pero hay una razón de peso para regresar a los poblados y se da en la forma de artesanos. Estos curiosos NPC permiten crear armamento con base en materiales extraídos del botín especial que obtengas durante las matanzas. Por una sustancial cantidad de piezas de oro contribuyes en la capacidad del herrero y demás obreros, para elevar su nivel y así tener acceso a un mayor repertorio de objetos. La idea, según el estudio, no es ofrecer algo distinto a lo que obtienes cuando matas enemigos, sino darte más opciones, pues habrá momentos en que el recorrido por un capítulo no hayas conseguido el arma que requerías para tu personaje y el artesano tiene lo que necesitas.

Este vistazo rápido a una parte de lo que ofrece Diablo III es insuficiente, ya que aún queda mucho por revelar y haría falta experimentar a fondo todas las capacidades de cada clase para valorar mejor lo que ofrecerá la versión final, pero claro, eso sólo será posible hasta que sea lanzado. De momento sólo podemos decir que ofrecerá una fluidez superior a lo alcanzado por los predecesores, aparenta haber logrado mucho más que lo que cualquier otro juego del tipo. Ofrecerá, sin lugar a dudas, un mejor sentido de propósito, tanto en la mecánica, como en términos argumentales, esto último tomando un papel preponderante, pues en palabras de Chris Metzen, encargado de la historia para las tres franquicias de Blizzard, la mitología de Diablo había sido relegada, aun cuando se trata de la más interesante del estudio. Falta poco menos de un mes para que llegue a anaqueles ?o lo tengas en descarga digital?, pero aunque los años totales de espera suman diez, la expectativa por descubrir el resto del producto final no puede ser mayor. Y no olvides que si quieres disfrutar parte de la experiencia, tienes hasta el primero de mayo para integrarte la Beta del juego, claro, siempre y cuando poseas una cuenta en Battle.net y te encuentres entre los afortunados seleccionados para participar en ela.
