La primera vez que pensamos en tener una sección de cine fue hace unos diez meses. Sí este es un sitio de videojuegos, pero cuando salen las películas de un juego, nos quedamos con las ganas de opinar como se debe, así que después de varias juntas y tomas de decisiones, lo estamos haciendo, hoy abrimos la sección de cine. No se preocupen, nunca verán películas de drama o cosas raras, cuando decidimos arrancar con esta sección, lo primero que dijimos es que sólo hablaríamos de películas que a un gamer le gustaría ver, entonces ¿qué mejor forma de empezar que con Drag me to Hell?
En lo personal, soy fan de Sam Raimi, no amo su periodo Spider-Man (la tercera parte está para llorar), pero desde que vi Evil Dead, lo adoré; tiene un estilo peculiar que se refleja en esa trilogía y en la casi imposible de conseguir Within the Woods. En Drag me to Hell te encontrarás con una empleada de bancocon muchas ambiciones, su nombre es Christine y está a cargo de los préstamos. Cuando le niega un aplazo de la hipoteca a una vieja gitana que, obviamente, es una bruja, ésta la maldice; ahora Christine tiene tres días antes de que el demonio Lamia venga a arrastrarla al infierno. El guión de la película fue escrito justo después de que la familia Raimi terminara Army of Darkness, pero hasta ahora está recibiendo el tratamiento que merece.
La cinta está hecha para mover todas las fibras que pueden provocarte miedo o asco, y en eso Sam Raimi es un experto; cada imagen es acompañada por un sonido que te hace pensar en subir los pies, aunque sea un poco, por si hay algo debajo de la butaca que pueda rozarte la pierna. Al principio verás una pelea que es una verdadera joya e incluye hasta golpes con una engrapadora y el beso entre mujeres más asqueroso que has visto en tu vida. Christine hace lo que todo personaje de una película de Sam Raimi: comete un error tras otro, desde pedirle ayuda a un psíquico barato que se encuentra en una esquina, hasta quedarse sola sabiendo que un demonio quiere apoderarse de su alma.