Pokémon puede ser cualquier cosa. La franquicia tiene tanto carisma y apela a perfiles tan diferentes, que puede adaptarse a juegos de cartas, experiencias de estrategia, parques de diversiones y hasta rockolas en forma de consola de videojuegos.
A lo que quiero llegar es a que parece que el límite del potencial de Pokémon está en la imaginación de quien trabaja con la franquicia, no en lo que ésta puede ofrecer. Ejemplo perfecto lo tenemos en Pokémon Pokopia, una nueva propuesta de Game Freak y Koei Tecmo que ha sido comparada con Minecraft, Animal Crossing y Dragon Quest Builders, pero que en realidad es algo propio y muy especial.
Pero, ¿qué tal está? Llevo varios días con él y, después de largas sesiones de juego, puedo confirmar que es uno de los mejores spin off de la franquicia; pero ¿qué es exactamente lo que lo convierte en un estreno emocionante?
Ser y hacer
Lo primero que tenemos que hacer es definir ¿qué rayos es Pokémon Pokopia? Como mencioné, lo han comparado con diferentes juegos, pero con el que tiene más similitud es Dragon Quest Builders. No obstante, camina con enfoque propio utilizando sus raíces para desarrollar una propuesta que apuesta por la idea de reconstruir como una forma de crear vínculo y así, poco a poco, tener un mundo mejor para todos.
En esta historia te pones en control de un Ditto, quien despierta en un mundo en pésimas condiciones donde los humanos desaparecieron. Así, después de explorar un poco, se encuentra con otros Pokémon, con quienes forma equipo para quitarle lo inhóspito al mundo con la esperanza de que, si todo sale bien, sus entrenadores decidan regresar.
Todos los elementos jugables de Pokopia surgen de la idea de que Ditto puede ser y hacer lo que quiera. Es decir, no sólo toma la forma de humano de puro extrañar a su entrenador, sino que también tiene la capacidad de aprender los movimientos de otros Pokémon que encuentra en su camino. Por ejemplo, durante las primeras horas, Squirtle le enseñará a echar agua, con lo que hace crecer plantas y pasto; Bulbasaur le ayudará a sacar arbustos; Schyter a cortar árboles y Hitmonchan a golpear piedras para romperlas. Todas estas habilidades, además de venir de los ataques de la serie principal, resultan esenciales para progresar.
Como dije, el objetivo de Pokémon Pokopia es crear un mundo donde los Pokémon puedan vivir cómodamente y ver si así los humanos regresan de donde quiera que estén. El primer paso es crear diferentes hábitats que atraigan a distintas especies. Por ejemplo, una tumba cerca de flores llamará la atención de un Cubone, mientras que una caña de pescar junto a una silla hará que Magikarp aparezca. Para descubrir nuevos hábitats hay 2 sopas: el mundo con algún Pokémon que te dice cómo debe lucir un hábitat o puedes experimentar para descubrirlo por tu cuenta.

Esto último nos lleva a uno de los grandes aciertos de Pokopia: respetar tu inteligencia te otorga libertad. El juego te ofrece un sandbox en el que puedes poner a prueba las habilidades de Ditto y los límites de tu imaginación sin barreras que se sientan artificiales ni forzadas. Por supuesto que hay cierta progresión y el juego te suelta nuevos elementos poco a poco (más al respecto un poco más adelante), pero nunca te restringe dentro de los límites de lo que puedes hacer. Incluso hay puntos en los que puedes completar objetivos de la historia principal sin tener idea que lo estabas haciendo. Cuando eso sucede, el Pokémon que te pide el favor reconoce que ya lo hiciste y únicamente te agradece para que puedas progresar.
Con esto, Game Freak y Koei Tecmo entregan un bucle del juego con el que es fácil engancharse. Es como si cada paso que das terminara con algo por hacer y eso no es accidente, puesto que Pokopia rebosa contenido. Hay secretos, nuevos Pokémon por descubrir y objetos por construir. Además, cada acción te recompensa, ya sea con materiales o progresando el estado de cada mundo. Esto es importante, ya que al mejorar las condiciones de vida de cada Pokémon sube la calificación de la zona y eso desbloquea nuevas recompensas que te sirven para cargar más cosas o simplemente para tener objetos decorativos más bonitos.
Quiero aprovechar para hablar de la progresión. Pokopia es un juego que desenvuelve su potencial paso a paso. Puedes llevar más de 30 horas de juego y seguir descubriendo nuevas cosas por hacer. A primera vista, puede parecer que su ritmo es lento, pero en realidad es el adecuado para el tipo de experiencia que ofrece. La cantidad de contenido es tal, que recibirla de golpe resultaría abrumador y te haría ignorar más de la mitad del contenido. Con este ritmo a cuenta gotas, Pokopia permite que te apropies de cada mecánica y entiendas el lugar de los materiales y objetos que vas descubriendo y adquiriendo.
Lo importante es que las cosas que vas descubriendo se aplican para otras partes del juego, lo que lleva a cierto backtracking. Había olvidado mencionarlo, pero en Pokopia puedes visitar diferentes mundos, cada uno con una temática propia. En cada uno de estos lugares la historia es la misma: llegas, encuentras un lugar desolado y tienes que empezar a rehabilitarlo para que lleguen a habitarlo diferentes Pokémon. Al hacerlo descubres nuevas habilidades o mecánicas, lo que garantiza una gratificación constante que también te motiva a regresar a zonas viejas para aplicar lo aprendido. Verás, en tu tiempo por Pokopia encontrarás algunos misterios que en ese preciso momento no eres capaz de investigar, pero posteriormente recibes una habilidad que te permitirá hacerlo. Así pues, hay varios puntos en los que se te prenderá el foco e irás corriendo a una zona que ya visitaste para ver qué escondía. Esto es brillante, ya que también es un motivo para que apliques lo aprendido en mundos anteriores y puedas dejarlos más bonitos y habitables.

De hecho, me da un poco de coraje haber reseñado Pokopia, ya que es una de esas experiencias que simplemente no se disfrutan igual si estás jugando contrarreloj. Es un título que tiene tantas cosas, que parecen que sólo son un chapuzón, pero terminan siendo una sesión de buceo en la que puedes invertir horas y horas. Esto aplica para muchas cosas: desde dar forma al mundo al destruir montañas y construir puentes o decorar por completo la casa de uno de tus Pokémon favoritos. Hay contenido de sobra que se suma a un bucle sumamente satisfactorio que hace difícil soltarlo.
El hecho de que sea una experiencia tan entretenida no quiere decir que sea perfecta. Hay decisiones de diseño que, si bien están lejos de arruinar el producto, es evidente que tiran un poco para abajo todo su potencial. El gran problema de Pokopia se encuentra en su diseño de quests, que por momentos puede pecar de repetitivo, reiterativo e incluso hacerte sentir como que tus acciones son un poco inútiles.
El diseño de quests es básico, ya que prácticamente eres un mandadero de los Pokémon. Ve al punto A por algo, regresa al punto B para hacer equis cosa y después habla con quien te mandó a la misión. ¿Extremadamente sencillo? Sí. ¿Se podría hacer mucho más a partir de las intenciones de diseño? No realmente. De hecho, la mayoría del tiempo funciona muy bien porque sabe ser gratificante. Algunas misiones te despiertan la curiosidad, otras son divertidas y en todas sabes que al final habrá una recompensa que valdrá la pena.
Hay misiones que te hacen ir a un punto y después ir por el Pokémon que te mandó hacia allá para que puedan regresar juntos. Es una pérdida de tiempo y se siente únicamente como una forma de extender la duración de la misión. También con el paso de las horas se vuelve muy evidente la estructura de las misiones principales, por lo que por un rato ya sabes qué esperar y se pierde un poco de la magia. De igual forma hay momentos en los que algunos Pokémon te piden un favor y, al cumplirlo, te das cuenta que muchas de las cosas que te pidieron eran inútiles y te las pudiste ahorrar. Son en estos momentos donde se alcanza a ver las costuras del juego y se rompe la inmersión.

Nostalgia, vida y Pokémon
Ahora llegó el momento de hablar sobre la presentación. Toca ser honestos y es que la realidad es que Pokémon Pokopia está lejos de ser un juego visualmente asombroso. No obstante, es importante que no dejes que la primera apariencia te engañe, ya que hay varias cosas que hacen bien. La principal es su dirección de arte que logra crear un mundo lleno de vida, pese a que algunos de sus elementos habitacionales se puedan llegar a sentir un tanto genéricos. Tampoco puedo dejar de mencionar que la distancia de dibujo y desempeño en verdad saben sacarle jugo al hardware de Nintendo Switch 2.
La presentación de Pokopia me enamoró, pero por ninguna de las razones mencionadas. En realidad, es porque está repleto de guiños a la saga principal, pero son tan sutiles que por momentos pueden pasar desapercibidos. Cada uno de sus mundos está inspirado en alguna zona que conocimos en la serie principal, pero reinterpretados para evitar ser una calca y ofrecer una versión hecha para Pokopia. Por su lado, la música apuesta por entregar sensaciones acogedoras, pero por momentos se sueltan pequeños leitmotiv que conectan con tu cerebro para llevarte a recuerdos de tus mejores momentos en entregas como Pokémon Red & Blue. Con esto, Pokopia, además de ser una propuesta nueva, se convierte en un homenaje a los 30 años de buenos momentos que nos ha dejado Pokémon.

Sírveles a todos
Pokémon Pokopia es un juego brillante que adapta con astucia la filosofía Atrápalos a Todos a un contexto completamente diferente. En esta ocasión, no se trata de coleccionar criaturas para entrenarlas y hacerlas poderosas, sino de atraerlas para conectar con ellas y servirles. Esto lo convierte en un juego con mucha identidad, pero que en ningún momento deja de sentirse como Pokémon. La música, las referencias y varios detalles mantienen latiendo el corazón de la serie en todo momento para dar vida a una experiencia que cautiva sin problemas.
Lo admito, es un poco cursi, pero Pokémon Pokopia pega duro desde su idea principal. El juego te invita a reconstruir un mundo a partir de la empatía con el único fin de crear una realidad mejor. No es fácil y requiere mucho trabajo, pero es algo necesario para generar comunidad. Es algo que la humanidad ha dejado atrás; es curioso encontrar en juegos como éste el recordatorio de que hay un camino para mejorar las cosas, aunque sea complicado. Y más que eso, recordar que incluso lo más roto merece una segunda oportunidad.
Regresando al juego, siento que Pokopia no es para todos. Es de uno de esos títulos que, si hace clic contigo, le invertirás más de un centenar de horas ya que es perfecto para jugar durante unos minutos (que terminan volviéndose horas) durante esas noches donde sólo buscas un poquito de paz en un mundo cada día más caótico. No obstante, también es cierto que su ritmo lento y tono puede fallar en conectar con quienes prefieren más acción o conflicto. Dicho esto, si Pokopia suena a tu tipo de juego, puedes estar seguro de que lo es.
Pokémon Pokopia llegará el 5 de marzo a Nintendo Switch 2. Puedes saber más sobre este título si haces clic aquí.