Capcom tiene en su repertorio franquicias legendarias, populares y que han enamorado a millones de jugadores a lo largo de la historia. Por lo mismo, PRAGMATA carga sobre los hombros un gran peso , y sus múltiples retrasos provocaron que los fans se preguntaran 2 cosas: ¿valdrá la pena la espera y estará a la altura de otras sagas?
Les tenemos una buena noticia: la respuesta es sí para ambas preguntas. El demo y el previo de PRAGMATA nos dejaron un buen sabor de boca, aunque teníamos la duda de si mantendría su calidad en la aventura completa. Afortunadamente, podemos confirmar que es un título lleno de acción, emoción, adrenalina y momentos que enternecieron nuestro corazón, y destaca gracias a su excelente balance entre innovación y capacidad para conservar el sello característico de Capcom.

Houston, tenemos un problema
Toda la experiencia de PRAGMATA toma lugar en la Luna, donde la corporación Delphi descubre un mineral llamado lunum. Al convertirlo en fibraluna, el material se usa en múltiples impresoras 3D para generar todo tipo de cosas: desde maquinaria hasta alimentos y ecosistemas completos, así que es una verdadera mina de oro.
Uno de los astronautas de la base lunar es Hugh, quien trabajaba de manera normal hasta que IDUS, la computadora central, pierde la cabeza por completo y provoca accidentes fatales que provocan la muerte al resto del equipo. En el camino a descifrar lo que ocurrió, conocemos a Diana, una especie de androide con apariencia de una niña de 7 años que perdió la memoria.
Diana es tierna, inocente y desconoce lo que ocurrió, pero es fundamental para que avancemos y sobrevivamos, porque puede hackear tanto puertas y sistemas como los robots construidos para ayudar a los humanos que se volvieron extremadamente violentos debido a lo que sucedió con IDUS.
En general, la historia de PRAGMATA es interesante, aunque la hemos visto antes. Hay momentos en que se siente un poco atrevida, pero su verdadera “carnita” está en los documentos y las conversaciones que encontramos en la base. El enfoque principal de estos reportes está en la relación entre Diana y Hugh, pero también conocemos más sobre los trabajadores, los experimentos que hacían y el origen de la niña.

Dúo dinámico
Como mencionamos, Diana es vital para que Hugh supere todos los peligros, pero él también es indispensable para proteger en todo momento a la niña. En este equipo cada uno tiene su propia función, y la mecánica principal del juego gira en torno al hackeo, pues al vulnerar los sistemas de los robots se revelan sus puntos débiles, y es ahí donde Hugh debe disparar para derrotarlos.
Para lograr el hackeo, debemos completar una especie de “puzzle” donde aparece una cuadrícula digital sobre nuestro hombro, y presionar los botones A, B, X e Y (o sus equivalentes en caso de jugar en PS5) para llegar al nodo principal. En el camino hay sitios que ayudan a que la función genere más daño en los robots y les cause confusión, electrificación, parálisis y muchos otros efectos.
Al inicio, puede parecer una mecánica complicada y hasta intimidante, sobre todo porque el tiempo no se detiene cuando la activamos, así que mientras apuntamos debemos mantener la mira sobre el enemigo, esquivar sus ataques, hacer el hackeo y, finalmente, disparar a sus puntos débiles. Acostumbrarse a ella es sencillo y toma poco tiempo, además de que es única, divertida y hace que los enfrentamientos sean frenéticos.
Hace unas semanas, entrevistamos a Yonghee Cho, director de PRAGMATA, y nos dijo que la mayor parte del tiempo de desarrollo lo usaron en pulir el combate, pues quisieron balancearlo para que no sea demasiado accesible e increíblemente retador. Ahora, después de haber completado el juego, confirmamos que lo lograron, pues nos acostumbramos rápido a él, pero siempre estuvo ese factor que nos llevó a activar nuestros 5 sentidos para hacerlo funcionar.

A veces más es más (¿o cómo es la idea?)
Durante nuestro previo (que duró unas 2 horas) nos preguntamos si el combate de PRAGMATA, a pesar de ser innovador y único, se mantendría entretenido durante toda la experiencia. La respuesta es sí, y es gracias a que constantemente agrega cosas que van desde diferentes armas —cada una con efectos, funciones y hasta control diferente— hasta los numerosos nodos de hackeo.
Podemos equipar hasta 4 armas diferentes al mismo tiempo. Por default, tenemos una pistolita que genera daño normal y recarga su munición automáticamente después de unos segundos, pero también podemos recoger un fusil expansivo que es como una escopeta, la red estática que paraliza a los enemigos dentro de su rango, una pistola holográfica que crea una distracción para que podamos escapar y más.
No hablaremos de todas las pistolas porque es muy emocionante encontrarlas y probarlas, pero diremos que su número es adecuado para que el combate siempre se sienta seductor. Cuando creemos que tenemos un arma favorita, aparece otra que nos expande la retina.

La libertad de PRAGMATA
Por lo mismo, jamás nos anclamos a una, lo que nos pareció un gran acierto de PRAGMATA, pues el estar cambiando y probando constantemente el armamento hace que los enfrentamientos sean palpitantes. Cuando equipamos los nodos de hackeo se añaden a la cuadrícula del combate y, al pasar por ellos, se activan sus poderes, como reducir la defensa de los enemigos, paralizarlos, confundirlos para que ataquen a otros robots, regenerarnos salud, electrocutarlos y muchos más.
Debido a que sólo podemos llevar unos cuantos al mismo tiempo, es necesario probarlos todos para decidir cuáles nos gustan más y se adaptan mejor a nuestras necesidades y estrategia, lo que es otro ladrillo para que el combate se mantenga atractivo y para que constantemente probemos diferentes combinaciones.
En el peor de los casos de que de plano no conecten con la mecánica, llega una parte donde conseguimos la habilidad del autohackeo para que haga el trabajo por nosotros. Eso sí, al usarlo, los nodos de hackeo no se activan, así que, por un lado se ahorran el estrés de hacer el hackeo manualmente, pero por el otro, no se aprovechan 100%.

La rebelión de las máquinas
Otro de los elementos relevantes para que el combate se mantenga feroz y acelerado son los enemigos; principalmente, los jefes. Al principio, cuando nuestro armamento es muy básico, los robots más simples representan un reto considerable, sobre todo porque aún no nos acostumbramos al hackeo. Esto hace que estos enfrentamientos se sientan importantes, casi como una pelea de campeonato.
Cuando por fin logramos tomarle la medida a estas máquinas, aparecen nuevos tipos de rivales más pesados, con movimientos diferentes o que atacan a distancia, por lo que debemos cambiar el acercamiento y aprender sus patrones. El único problema es que la variedad de robots pudo ser mayor, pues llega un punto en donde nada más se reciclan los diseños.
Con los jefes pasa algo similar. Por un lado, sus peleas son a una escala mucho mayor, pues son bestias robóticas gigantescas que nos llevan a subir y bajar estructuras, usar las armas más pesadas y recorrer distancias enormes con tal de atacarlos y esquivarlos. Sin embargo, sólo hay 6 de estos enfrentamientos, lo que nos pareció muy decepcionante.
En parte, el hecho de que haya pocos jefes y un diseño de máquinas un poco limitado se debe a la escala del juego, pues es una aventura que pudo durar un poco más (ya iremos a eso), así que creemos que es una de las áreas que más se pueden trabajar para una secuela.

Un lugar seguro
Toda la variedad de armas y accesorios de hackeo puede ser aún más profunda gracias a que se puede mejorar en el refugio. Este funciona como la base de Hugh y Diana para que regeneren su salud, platiquen entre ellos, entrenen y, lo más importante, para que hagamos más fuerte el armamento, los nodos y el traje y hackeo de los protagonistas.
Para hacerlo, debemos recoger en cada nivel elementos como la filuna, los componentes de mejora, los módulos, las memorias REM, las monedas Cabin y los fragmentos de lunum puro. Como ven, son muchísimas cosas, por lo que nuestras sesiones en el refugio pueden ser extensas pero muy prolíferas, sobre todo si exploramos cada rincón del mundo.
Cada objeto es sumamente importante porque sirven para mejoras específicas; la filuna hace más fuertes las armas y los nodos, los componentes de mejora suben de nivel nuestro traje y el hackeo de Diana, las monedas Cabin son para jugar bingo y desbloquear los registros de los enemigos, conversaciones y hasta diferentes disfraces para los protagonistas y las memorias REM son objetos de la Tierra recreados con el replicador de fibraluna.

Lo desconocido de lo cotidiano
Las memorias REM son los más “inútiles” para la jugabilidad, pero fueron el coleccionable que más nos gustó de PRAGMATA, porque entre los objetos que recrean están juguetes, casas de campaña, patinetas, fogatas, canchas de basquetbol y más cosas que fascinan a Diana y la mantienen entretenida en el refugio, incluso nos agradece estos regalos con dibujos muy tiernos que sirven para que decoremos el lugar.
Al inicio, el refugio se ve como una base espacial genérica que hemos visto en mil películas y juegos, pero conforme se llena de dibujos y juguetes, adquiere muchísima personalidad y se siente como un hogar cálido y acogedor. De hecho, en algún punto podemos jugar a las escondidas con Diana, así que se vuelve como una zona de confort y descanso en un mundo en donde todo lo que se mueve nos quiere aniquilar.

El mundo a nuestros pies
La mayoría de estos ítems y coleccionables están repartidos en los diferentes niveles de PRAGMATA. Al ser una aventura espacial, uno imaginaría que todo ocurre en la base lunar, pero gracias a los experimentos de Delphi con el replicador de fibraluna, se construyeron diferentes biomas, lo que beneficia muchísimo la experiencia de juego.
Entre los ecosistemas hay una réplica de Nueva York y un bosque inmenso y lleno de vegetación. Aunque la estructura de cada nivel es un poco lineal, cada uno es anfitrión de muchísimos pasadizos y secretos que es una gozada encontrar. Hay partes que son inaccesibles porque carecemos de las habilidades necesarias para progresar, pero una vez que las adquirimos en otros niveles, podemos volver para conocerlas.
Además, este tipo de implementaciones en el diseño estético de los escenarios hace que PRAGMATA se sienta diferente de otros títulos de ciencia ficción, por ejemplo Dead Space, que aunque es de suspenso y terror, a fin de cuentas ocurre todo el tiempo en una base espacial. Nuestro único problema es que nos quedamos con ganas de ver más de este tipo de niveles, pues en total son 6 y sólo 2 aprovechan esta ventaja.

¡Queremos más PRAGMATA!
Aunque la estructura de los niveles roza lo lineal, no es un caso en donde recorremos pasillos del punto A al B. El mundo es bastante horizontal pero también vertical, por lo que subimos y bajamos todo el tiempo y esto da una sensación de profundidad y exploración mayor. Incluso hay secciones de acertijos y plataformeo, aunque fueron nuestras partes menos favoritas. Los puzzles son algo simplones, y la movilidad de Hugh es un poco tosca, así que, incluso con las mejoras que se le hacen al traje, nunca se siente ágil.
En general, PRAGMATA es una aventura que, si se dedican únicamente a la historia, puede durar unas 8-10 horas, por lo que sentimos que se pudo añadir 1 nivel más de este estilo. La buena noticia es que, en caso de que quieran recolectar todos los coleccionables, completar los simuladores de entrenamiento en el refugio, leer cada entrada de información (muchas valen la pena) y hacer todo el contenido extra que se desbloquea al finalizar la campaña, tienen un paquete más que choncho y que, honestamente, nunca nos cansó.

Las estrellas del show
Queremos terminar esta reseña con uno de los campos que más nos pareció espectacular: la relación entre Hugh y Diana. Los protagonistas son quienes se roban el show, pues su dinámica brilla desde el primer segundo en que se conocen.
Aunque Diana sabe muchísimo de tecnología, tiene la mente de una niña de 7 años, por lo que siente curiosidad por absolutamente todo lo que encontramos, especialmente por lo que está relacionado a la Tierra. Hugh es un hombre de 40 años que no tiene hijos, pero fue adoptado de chico, por lo que es muy empático, paciente y comprensivo con la pequeña, y su compromiso por cuidarla es más que claro y tierno.
A pesar de que Diana pregunta constantemente detalles sobre la Tierra y el pasado de Hugh, nunca es grosero ni se desespera. Al contrario, siempre le contesta con mucho tacto y delicadeza, y hay momentos tanto en las cinemáticas como en las conversaciones dentro del refugio que genuinamente derritieron nuestro corazón.

Veredecito de PRAGMATA
Capcom es un gigante de la industria gracias a sus sagas de enorme calidad que cuentan grandes historias. PRAGMATA cumple con casi todos los requisitos para unirse a este grupo selecto, sólo le falta trayectoria, pero este primer nos permite confirmar que tiene lo necesario para comenzar el viaje.
La combinación de jugabilidad innovadora, diferente y entretenida, un mundo bien construido y sus 2 protagonistas que permanecerán guardados en nuestro corazón, hace de PRAGMATA uno de los juegos de acción y aventura más divertidos que hemos checado en mucho tiempo. Su balance entre retador y amigable es perfecto, y, aunque pudo durar un poco más, tampoco se siente como algo efímero. Al contrario, pensaremos mucho en él durante los siguientes meses.
Video relacionado: Previo de PRAGMATA