Resident Evil Requiem es brutal. Sin duda, es una magnífica demostración de diseño y, de inmediato, un título emblemático en la célebre historia de la franquicia que ejecuta con soltura y perfección sus múltiples facetas para entregar la experiencia definitiva de survival horror y acción del año. Después de jugarlo por toda una semana tenemos el veredicto definitivo sobre esta entrega que marca un antes y un después para el survival horror moderno.
Resident Evil Requiem es la obra de survival horror más ambiciosa de Capcom hasta la fecha, pues combina el terror pausado y calculado de Resident Evil 7 con la acción frenética e intensa de Resident Evil 4. Requiem es una sinfonía con doble protagonista que destila los mejores momentos de la saga; es como una gran compilación de grandes éxitos, pulida a la perfección gracias a la nueva iteración de RE Engine.
Comencemos detallando un poco la historia, apenas lo suficiente para evitar caer en spoilers. Como sabemos, la narrativa entrelaza a los 2 personajes principales: el curtido agente de la DSO que no necesita presentación, Leon S. Kennedy, y la recién llegada Grace Ashcroft, una introvertida y tímida analista del FBI (hija de Alyssa, de Resident Evil Outbreak). El deber policiaco lleva a Grace a investigar el Hotel Wrenwood, locación donde se hallaron cuerpos con marcas misteriosas; sin imaginarlo, la noche que está por vivir se convertirá en una que cambiará el resto de su vida. En el lugar, aparece un villano para secuestrarla y poner en marcha una serie de planes macabros para liberar una nueva arma vírica. Por su parte, Leon está tras la huella de esta figura infame. Así es como ambos personajes quedan conectados por el resto del juego.
Para empezar, podemos decirte que esperes lo clásico de la serie: investigaciones de actividades médicas ilegales, armas víricas e intriga generacional entre los sospechosos usuales; una peligrosa y épica travesía que responde a intrigas y, como es tradición, deja sin respuesta muchísimas incógnitas que son la antesala para el futuro de la saga.
Una sinfonía de terror con doble protagonista
Como mencionamos, el gran atractivo de Requiem son las 2 facetas de juego que ofrece. Por un lado, las secuencias de Grace evocan principalmente el sentimiento de survival horror de Resident Evil 7. Es decir, secuencias de exploración pausada, administración de inventario, fabricación de suministros y acertijos que abarcan una locación lúgubre y hundida en la penumbra, donde acechan amenazas gigantescas. Es una combinación probada y exitosa; aquí encontrarán consuelo los fanáticos que anhelan sentirse perseguidos y experimentar desolación.
La evocación de survival horror apuesta al sigilo: puedes agacharte para esconderte detrás de objetos, lanzar botellas como distracción y ejecutar eliminaciones silenciosas. Además, los recursos limitados te vuelven paranoico: cada crujido de la madera bajo los pies o sombra lejana que baila al compás de una linterna representa peligro, y el temor y la ansiedad que vivimos en los zapatos de Grace nos dejó eufóricos en cada instante.


La variedad y el ritmo del diseño de acertijos nos dejó satisfechos. Como es tradición, el objetivo es avanzar consiguiendo diferentes llaves y artefactos que están ocultos detrás de un sinfín de peligros que deambulan por los escenarios. A veces, hay que hacer un poco de backtracking eludiendo uno que otro monstruo con la tradicional e incesante exploración para abastecer el inventario de municiones y salud.
Y quedas advertido: compartirás el escenario con criaturas terroríficas que acecharán cada uno de tus pasos. Estas secciones nos dejaron satisfechos con una sonrisa enorme, temerosa y también macabra, porque transforman el sistema de juego que, para este punto, es territorio familiar. La inclusión de estas criaturas es una bocanada de aire fresco que alude a las amenazas caminantes del pasado, como Mr. X y Némesis, sin necesariamente ser una calca, mucho menos una caricatura como Lady Dimitrescu. Al contrario, esta nueva amenaza establece reglas de juego específicas, como la de refugiarse en las sombras y pensar antes de actuar.
Asimismo, nos gustó que, temáticamente, el sistema de juego refuerza la noción de que Grace es una chica tímida e inexperta en el momento de enfrentar armas víricas; se nota en su respiración agitada y en los tartamudeos y quebrantos de su voz en los momentos críticos. Sin embargo, su poca preparación no le impide encontrar fortaleza y resiliencia para seguir adelante pese a lo desafiante y terrorífico del reto. Nos gustó mucho el papel que desempeña dentro del juego y su conclusión nos dejó satisfechos; de entrada, es un personaje mucho más entrañable y memorable que la desabrida participación de Ethan Winters. Queremos ver más de ella y estaremos ansiosos de ver cómo crece dentro de la franquicia porque creemos que tiene un futuro brillante.

Leon S. Kennedy: poesía brutal en acción
Leon, por su parte, ofrece una experiencia de juego diametralmente opuesta a su deuteragonista. Mientras que antes era obligatorio superar obstáculos en sigilo, ahora todo requiere atención inmediata y directa. El veterano de Raccoon City no tiene tiempo que perder, por lo que su forma de actuar es directa y personal: olvídate de esconderte detrás de una caja. Es brutalidad poética en acción y el cumplimiento de una explosiva fantasía de poder que evoca los mejores momentos de Resident Evil 4, pero aumentada a la décima potencia. Por supuesto, conserva su carisma y personalidad, para deleite de sus fanáticas… y fanáticos.
Y si de algo estamos agradecidos es que Leon inicia esta historia partiendo cabezas en 2 desde el primer instante. Nada es lento y menos, tedioso: Leon llega con su arsenal completo y no demora en encontrar el resto de sus herramientas de combate. Regresa con sorpresas bajo la manga: el nuevo revólver Requiem que destroza zombies con detonaciones brutales y los bloqueos cuerpo a cuerpo con una resistente hacha permiten remates sangrientos con patadas giratorias y… ¡motosierras! Y por supuesto, una cuadrícula de inventario para la gestión táctica de recursos.


El flujo de juego comparte algunas similitudes con Grace, en el sentido de que Leon también necesita deambular para obtener ítems indispensables para progresar. Es decir, continúa la exploración, pero la intensidad se mantiene con numerosos enfrentamientos contra amenazas con variedad y retos únicos.
La variedad de enfrentamientos y situaciones son suficientemente abundantes para evitar el tedio de la repetición del combate, incluyendo numerosos jefes que te dejarán un agradable sabor de boca por ciertas evocaciones nostálgicas y el reto de enfrentar adversarios poderosos. Además, nos encantó que eliminar a los oponentes no sea mera sugerencia, sino una obligación, ya que cada eliminación otorga recursos para actualizar nuestro arsenal.
Narrativa alternante de alto impacto
Dicho lo anterior, lo sobresaliente de la entrega es la uniformidad del tono de la narrativa. A pesar de que Grace y Leon tienen partes y perspectivas diferentes, están unidos por una cohesión temática sobresaliente. Es decir, en ningún momento nos detuvimos incrédulos a dudar del guion en pantalla, incluso considerando la faceta extravagante y exagerada de la franquicia. Requiem está aterrizado en un reino muy creíble, incluso cuando hay acciones que desafían toda lógica; todo cuadra correctamente con los personajes y la situación, sin volverse aburrido o desabrido. Un gran logro por parte de Capcom.
Un gran acierto de Requiem es que te permite jugar ambas facetas con la perspectiva de tu preferencia, ya sea en primera o tercera persona. Capcom recomienda jugar las partes de Grace en primera persona, mientras que las partes de Leon en tercera persona. De esta manera, si nunca fuiste gran fanático de Resident Evil 7 y Village por su formato, ahora puedes jugar sin algún tipo de restricción. Las animaciones están tan bien trabajadas en ambas, que ninguna perspectiva se siente como sobrante; ambas potencian el horror por igual. Como mencionamos, un gran acierto por parte de Capcom. Asimismo, el formato del juego salta entre Grace y Leon, replicando un poco el ritmo de entregas como Revelations, pero elevado a la décima potencia en una escala casi sinfónica.


El doblaje que Resident Evil merecía
Además, primera vez en la historia, un título de la línea principal de Resident Evil debuta con doblaje en español latino y adelantamos que las caracterizaciones son encomiables. Susana Moreno brilla con su excelente interpretación de Grace Ashcroft, que captura a la perfección la vulnerabilidad y determinación del personaje. Gerardo García regresa triunfal como Leon S. Kennedy para elevar el carisma del icónico personaje que adoramos. Alex Ortega despliega una actuación villanesca memorable y fascinante.
La sorpresa fue Monserrat Aguilar con una breve, pero poderosa interpretación para enriquecer el elenco secundario. Sin duda, el trabajo de localización demuestra que Capcom entiende la importancia de un doblaje de calidad para la audiencia latina, con actuaciones que respetan el material original y le imprimen autenticidad y pasión. Una ronda de aplausos para Capcom, por favor.
Lo que se puede pulir
Como puedes ver, Resident Evil Requiem es, desde este momento, uno de los mejores juegos del año, solo tenemos una queja técnica. Ésta es una de aquellas situaciones especiales donde no tenemos quejas sobre un juego en cuanto a diseño, mecánicas, historia, etcétera. El problema es que, a pesar de que el RE Engine entrega una fidelidad gráfica nunca vista en la serie, honestamente, se ve borroso. El infractor más grande es la técnica de antialiasing temporal que difumina los bordes y le da ese aspecto borroso. Afortunadamente, el efecto es visible sólo en ciertas escenas donde es posible ver fantasmas de objetos en movimiento. Digamos que 99% de esto es imperceptible, pero notable, una vez que sabes a dónde mirar.
De manera similar, sentimos que los momentos introductorios tienen un ritmo irregular. Durante estas etapas, son constantes y frecuentes los saltos de perspectiva entre Grace y Leon, lo que detona momentos un tanto anticlimáticos. Afortunadamente, como dijimos, esto sólo ocurre durante las primeras etapas del juego. Fuera de esta sección, el viaje fluye con suavidad, sin asperezas ni contratiempos. Sin lugar a dudas, el ritmo es mucho mejor una vez que aumentan las apuestas.

Un réquiem para los muertos, una resurrección para la serie
Resident Evil Requiem es una verdadera declaración de intenciones que redefine los límites del survival horror moderno. De una manera u otra, Requiem alude a su nombre y representa el final de una etapa y el inicio de otra.
El logro de Capcom es extraordinario: fusionaron 2 filosofías de diseño aparentemente opuestas en una experiencia cohesiva que honra el pasado y abraza el futuro; sin duda, vivimos un momento especial de madurez creativa por parte de los japoneses.
Requiem es ambicioso sin llegar a ser pretencioso y no pierde su esencia con la innovación. Es la prueba definitiva de que, cuando la pasión creativa se encuentra con la excelencia técnica, nacen obras maestras absolutas. Resident Evil Requiem no sólo resucita a los muertos… resucita la esperanza de que los grandes juegos aún son posibles en esta época desalmada.