Los beat ‘em up han tenido un resurgimiento destacable en los últimos años y podemos decir que uno de los títulos que lo comenzó fue Scott Pilgrim vs The Word: The Game. Después de más de 15 años de espera, por fin recibimos su continuación, Scott Pilgrim EX, que estuvo en las manos de Tribute Games, uno de los máximos exponentes de los brawlers en los últimos años.
Está claro que perfeccionaron la fórmula, pues Scott Pilgrim EX tiene todas las palomitas que hacen a un buen beat ‘em up moderno. Además, hicieron su tarea y estudiaron muy de cerca al original, pues todo su encanto fue transmitido de forma sublime en la secuela. Eso sí, añade elementos nuevos que, en conjunto, hicieron que nos divirtiéramos de inicio a fin.

Estamos de vuelta, nena
La historia es lo menos importante en un brawler, pero en Scott Pilgrim EX vale la pena mencionarla. El año es 20XX y Toronto está sumergido en el caos debido a 3 grupos: los veganos, los demonios y los robots, quienes causan destrozos constantemente en la ciudad. Mientras tanto, Scott y su banda, Sex Bob-omb, están muy ocupados pensando en su próximo concierto hasta que el resto de los integrantes y sus instrumentos son secuestrados de forma misteriosa.
Es aquí donde Scott decide ponerle un alto a estas pandillas, ensuciarse las manos y rescatar a sus amigos. En el primer juego, combatimos a las 7 exparejas de Ramona Flowers; en esta ocasión, varios de ellos son jugables. Podemos usar a Scott y a Ramona, pero también a Matthew, Lucas, Roxie, Robot-01 y Gideon, cada uno con movimientos e interacciones diferentes.
Conforme avanzamos y desentrañamos algunos misterios de la historia (como quién está por encima de las 3 pandillas) nos cruzamos con todo tipo de personajes, tanto nuevos como conocidos por los fans de los cómics. Es muy interesante e incluso gracioso ver las conversaciones que tenemos con ellos, dependiendo el personaje que usemos, y es una de las razones por las que les aconsejamos jugar con cada uno.

Diferentes métodos, mismo resultado: golpes
Pasemos a lo más importante: el combate. La diferencia que más notamos y agradecemos en comparación con el juego original es que el movimiento y las peleas se sienten más veloces y ágiles. Nuestra manera de caminar, las carreras y los puñetazos y patadas que aplicamos son mucho más rápidos, así que la acción jamás se detiene o disminuye. Es tanta la diferencia, que regresar a la precuela puede sentirse incómodo.
El repertorio de ataques es algo limitado: tenemos un golpe ligero, otro más fuerte, un agarre, salto, un supermovimiento y la posibilidad de solicitar ayuda de un aliado, y con todo esto podemos hacer combos extensos y profundos. Hay muchas maneras de combinar los golpes, dependiendo de la posición donde nos encontremos y hacia dónde apuntemos el joystick.
Además, cada personaje tiene un control muy diferente, pues su repertorio está relacionado con su carácter y personalidad. Scott es el más neutral, pero Ramona utiliza su bolsa para hacer ataques giratorios, Robot-01 saca sus cañones, Lucas es lento pero muy poderoso gracias a sus músculos, etcétera. Parte de la diversión es probar a todos, ver lo que los diferencia y elegir a un favorito. Todos están muy bien balanceados y no hay alguno muy roto o muy flojo.
Eso sí, una de las cosas que nos decepcionó de Scott Pilgrim EX es que en el primer juego podíamos desbloquear ataques conforme subíamos de nivel, y aquí tenemos todo desde el inicio, así que hay pocos cambios en nuestro personaje a lo largo de la aventura. Por un lado, agradecimos estar desencadenados desde el primer segundo, pero sin duda eso elimina cierta emoción que tiene la progresión de hacernos más fuertes y también se pierde la sorpresa de obtener movimientos.

Puños, bats y lo que tengas a la mano
Como buen brawler, en Scott Pilgrim EX hay muchas maneras de darnos hasta por debajo de los dientes. Así como en el original, hay armas que podemos recoger y usar para infligir muchísimo daño, y ahora encontramos una variedad mucho más amplia y fascinante. Obvio, hay bats de beisbol, tuberías y patinetas, pero también hay látigos como los de los Belmont, centros mágicos demoniacos, caparazones de tortugas, nabos, dagas y mucho más.
Para esta entrega regresaron los aliados, que acuden a nuestro llamado cuando tenemos suficientes PA. Para desbloquearlos es necesario rescatarlos, en caso de que estén de nuestro lado, o derrotarlos en combate. Son muchísimos, y entre ellos están Gideon (el gato de Ramona), el buen Wallace, Julie Powers, los Gemelos Katayanagi, Kim Pine, peque Neil y hasta un Yeti.
Cada uno ofrece efectos muy diversos: peque Neil invoca a cientos de clones que ocupan toda la pantalla y lastiman a todos los enemigos, Stephen nos da un escudo que nos hace intocables durante unos segundos; Knives nos da rapidez y Todd usa sus poderes veganos para alejarnos del peligro. Son uno de los puntos más importantes del juego, porque además de ser extremadamente poderosos, encontrarlos es muy gratificante.

Scott Pilgrim EX desborda encanto
Otra de las mayores diferencias que Scott Pilgrim EX tiene con su antecesor es que es visualmente superior y por un amplio margen. Suena poco creíble, pues el original siempre destacó por su pixel art que se parece mucho al arte de Bryan Lee O’Malley, pero ahora está mejor logrado. Es como si el primer juego hubiera salido en el NES y éste fuera para el SNES. La evolución es extremadamente notable, lo que hace que cada escenario, personaje, objeto, menú y cinemática esté mucho más detallada.
No se preocupen, pues aunque cambia un poco su estilo, respeta la estética de los cómics y también emula a la perfección los gráficos de los juegos de los 90. Por cierto, el título está plagado de referencias a videojuegos clásicos y de antaño. Para nadie es sorpresa, pues así ha sido en los cómics, pero que haya tantas es alucinante y nos mantiene atentos todo el tiempo para ver cuántas alusiones entendemos .
Se hace referencia a Super Mario Bros., The Legend of Zelda, Sonic, Castlevania, Devil May Cry, Mortal Kombat y Mega Man X, sólo por mencionar algunas franquicias. Es más, uno de los villanos principales es Scott Metalero, un claro guiño a Metal Sonic. Todo esto hace que Scott Pilgrim EX se sienta familiar, retro y moderno al mismo tiempo, pues en casi todos los campos supera a su antecesor.

Scott Pilgrim EX es una montaña rusa constante
Así como en el original, las referencias van más allá de lo visual. Por ejemplo, en Scott Pilgrim vs The World: The Game, progresábamos entre niveles en un overworld similar al de Super Mario Bros. 3. En esta ocasión, Toronto está conectado por un mismo mapa, muy similar al que vimos en las entregas de River City Girls, pero para poder acceder a algunas zonas debemos aprender a tocar ciertas melodías que abren portales.
Al interpretarlas, aparece una partitura casi idéntica a la de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, lo que nos sacó una sonrisa de oreja a oreja. No sólo por la evocación de nostalgia, sino porque significa que dentro del objetivo principal hay otros pequeños que nos tienen entretenidos constantemente.
Además de las misiones principales, hay eventos que sirven para diversificar un poco la acción; en general, son distracciones que cuajan muy bien. Algunas siguen la línea de golpearnos con todo lo que cruce frente a nosotros, pero también hay actividades como romper cierta cantidad de barriles en un tiempo específico, recoger monedas muy pequeñas y jugar un partido de voleybol bastante violento. Ésta es una de nuestras partes favoritas del juego, aunque lamentablemente son muy pocas.
Por supuesto que una de sus funciones es distraernos un rato y que la diversión sea más versátil, pero la principal es que nos otorgan dinero y objetos para subir de nivel, porque, igual que en el primer juego, hay elementos RPG. Aunque subir de nivel ya no desbloquea ataques, sí aumenta cada una de nuestras estadísticas, por lo que cumplir con todos los eventos puede ser fundamental para que los últimos jefes sean menos castigadores.

Misma fórmula, pero con algunos cambios
Hay varios cambios respecto al original, aunque también muchas similitudes. En general, creemos que se hizo un balance casi perfecto entre mirar al antecesor y añadir varios elementos sin alejarse de su esencia. Scott Pilgrim vs The World: The Game salió hace más de 15 años, y en ese tiempo el género tuvo un renacer gigantesco, por lo que aparecieron nuevos exponentes, y Tribute Games tomó prestados algunos de sus elementos.
Por ejemplo, notamos varias semejanzas entre Scott Pilgrim EX y las sagas River City Girls y Las Tortugas Ninja. Es poco sorprendente porque son franquicias con una personalidad muy similar, y en donde más se nota con la primera es en la división y la estructura del mapa. Como dijimos, se eliminó el progresar de un nivel a otro a través de un overworld y se optó por un escenario interconectado, y funciona muy bien la mayor parte del tiempo.
Su tamaño es menor, sobre todo en comparación con River City Girls 2, lo que conlleva a una ventaja mayor, pero también a una gran desventaja. Por un lado, de vez en cuando debemos regresar a sitios previamente visitados, por lo que llegamos a ellos sin dar mucha vuelta y rápidamente, pero lo malo es que hay zonas que pisamos muchísimas veces, así que el ritmo se vuelve muy repetitivo.

Mejor solo pero también bien acompañado
Los beat ‘em up siempre se disfrutan más en compañía, y en Scott Pilgrim EX es igual. Sin embargo, entendemos que hay gente que normalmente juega sola, pero les tenemos excelentes noticias. Una de las quejas principales del primer título es que la curva de dificultad estaba muy mal balanceada, por lo que pasar la campaña con un jugador podía llegar a ser brutal.
Afortunadamente, en esta ocasión la complejidad está mejor lograda y, además, hay más opciones que en el original. Hay superfácil, fácil, normal y difícil; las primeras 2 creemos que son ideales en caso de jugar solos, y las otras están más ad hoc para quienes lograron reunir a más personas. Nosotros completamos la campaña de ambas y como sea lo disfrutamos la mayoría del tiempo.
Ustedes también querrán pasar la historia múltiples veces, pues el final varía dependiendo del personaje que usemos. Igualmente, hay un apartado de logros, y es imposible conseguir todos en una sola partida. En general, consideramos que Scott Pilgrim EX es muy rejugable tanto por estas razones como por el hecho de que hay varias cosas por descubrir, como tiendas, aliados y muchos easter eggs.
Eso sí, esto hace que el reducido tamaño del mapa sea más evidente. Si recorrerlo en una misma partida llega a ser repetitivo, ahora imagínense hacerlo hasta en 7 ocasiones. Completar Scott Pilgrim EX las primeras veces es incluso un deleite, pero ya para la cuarta o quinta…

Veredicto de Scott Pilgrim EX
Scott Pilgrim EX es una secuela más que destacable, pues respeta lo que hizo su antecesor, a la franquicia en general y logra añadir múltiples cosas de forma muy natural para que sea un claro paso hacia adelante. También puede considerarse un beat ‘em up a la altura de la mayoría de los más populares que han salido en años recientes, así que tanto los fans de Scott como de los brawlers deben darle una oportunidad.
A pesar de que elimina algunos detalles del original que funcionaban, de que puede llegar a ser muy repetitivo y de que pensamos que pudo haber hecho más para motivar la rejugabilidad, logra entregar una experiencia redonda tanto para quienes juegan en solitario como para los que disfrutan el multijugador. Ojalá tengamos que esperar mucho menos para otra nueva aventura de Scott, Ramona y el resto de la pandilla.