Reseña
Cuando un libro llega a ser best seller, lo hacen película; cuando un juego de PC es un éxito, lo sacan para consola. Los resultados del proceso varían según el caso y The Sims 3 es uno de los casos afortunados. Y dado que es de los títulos más vendidos de PC, nadie puede culpar a EA por buscar ampliar ese espectro de fanáticos de los simuladores.
Dejando a un lado las posibilidades adicionales que ofrece en PC por sus múltiples expansiones, The Sims 3 en consolas otorga una experiencia completa al mantener todas esas variables que lo hacen adictivo y divertido, además de que se le agregaron un par de cualidades que no habíamos visto en otras versiones.
The Sims 3 es un título de personalización al extremo; es para todos aquellos que dedican mucho tiempo a dejar su personaje, auto, casa y cualquier otro elemento, justo como les gusta. Si no eres de esos jugadores, encontrarás personajes y casas predeterminadas que agilizarán el proceso pero le restarán un poco a la diversión. Es un juego para personas pacientes y preferentemente con mucho tiempo libre, pues aunque tienes que cumplir objetivos (si lo deseas), no hay una historia o línea narrativa que limite tus actos, lo que hace que cada juego resulte completamente diferente incluso si haces cada cosa como en tu sesión anterior.
El juego comienza cuando se crea o escoge un sim. Puede ser uno o varios, pues todos formarán parte de un hogar; cada uno puede tener diferentes gustos y atributos, como ser experto en computación, cleptómano, solitario, romántico empedernido o incluso malvado. En esta etapa de creación de tus sims también eliges el aspecto físico, desde la complexión y edad hasta el largo de las pestañas; también escoges la forma de vestir y el atuendo puede adecuarse para cada ocasión. Una parte fundamental de esta elección de atributos es El sueño de vida, el cual será determinado por las cualidades o defectos que le hayas asignado a tu sim; se trata del objetivo primordial durante la vida de tu sim.
Una vez creados los sims, se asignan las relaciones que mantienen entre sí: compañeros de casa, novios, esposos, padres o hijos, según lo desees (si sólo creaste un sim, no tendrás que pasar por esto). Una vez establecidas las relaciones, escogerás su casa; del número de integrantes del hogar dependerá el presupuesto disponible para hacer compras. Hecho todo esto, los sims comenzarán su vida durante la cual deberás ayudarlos a cumplir sus sueños, mejorando sus habilidades y socializando con otros sims, entre otras muchas cosas. Los sims no son controlados por el jugador propiamente, en todo caso intervienes en sus actividades como sus tiempos de comida, higiene e incluso el uso del baño, sin embargo, si los dejas libres, harán lo que les parezca mejor de acuerdo con sus necesidades.