Crimson Desert

PC

En el vasto y devastado continente de Pywel, asumes el papel de Macduff, un curtido líder mercenario que lucha por sobrevivir. Crimson Desert ofrece una épica aventura de mundo abierto donde las alianzas son frágiles y los enemigos despiadados. Deberás liderar a tu banda a través de brutales combates, explorar tierras inexploradas y desentrañar los oscuros secretos que amenazan con consumir el reino. Cada decisión forjará tu legado en esta cruda narrativa de fantasía, lealtad y supervivencia absoluta.

+Lo bueno

  • Mundo extenso, profundo y visualmente impresionante
  • Exploración gratificante donde prácticamente todo lo visible es accesible
  • Sistema de combate fluido, visceral y técnicamente profundo
  • Gran variedad de actividades
  • Apartado técnico sobresaliente
  • Mundo que se siente vivo con NPCs reactivos y detalles ambientales
  • Juego limpio sin microtransacciones ni prácticas predatorias
  • Logro técnico notable considerando la escala y ambición del proyecto

-Lo malo

  • Sistema de físicas poco responsivo que afecta la fluidez del combate
  • Controles irremediablemente complejos
  • Falta de enfoque: demasiados sistemas que no siempre suman positivamente
  • Progresión extremadamente lenta basada en misiones repetitivas
  • Se siente como un MMO offline con todas sus limitaciones

Reseña

Debemos ser honestos con Crimson Desert y confesar que no es un juego cualquiera… es un verdadero monstruo. A la escala y magnitud de este título sólo le precede la cantidad de hype detrás, porque desde su anuncio, promete muchísimo.

¿Pero cuánto entrega de esa promesa? Después de pasar decenas de horas dentro del juego, tenemos un veredicto positivo, sin embargo, también tenemos reservas porque un juego que promete un mundo gigantesco, ofrece libertad total y combates espectaculares, exige muchísimo de tu tiempo, paciencia y tolerancia a la frustración.

Un mundo de fantasía sin límites

La escala de Crimson Desert es impresionante. Es un título de acción y aventura desarrollado por Pearl Abyss, estudio surcoreano que hace muchos años se dio a conocer con Black Desert Online, un MMO que dio mucho de qué hablar gracias a su poderoso editor de personajes. Ahora, el estudio utiliza toda su experiencia y grandes recursos para desarrollar un juego para un solo jugador. ¡Y se lucieron!

En Crimson Desert exploras un hermoso mundo de fantasía que es extenso, profundo y repleto de detalles. La sensación que transmite constantemente es de asombro y de que todo lo que ves en el horizonte es palpable. Por lo mismo, es normal sentir curiosidad y preguntarte si podrás escalar esa montaña que se ve a lo lejos o alcanzar aquella estructura… y la gran mayoría de las veces, esta pregunta tiene una respuesta positiva: sí, puedes explorar todo lo que ves en el horizonte.

Esta sensación de escala no tiene igual y se ve potenciada por el motor gráfico, que entrega vistas impresionantes gracias a una distancia de dibujo que no esconde elementos detrás de pantallas de humo o neblina. Es un gran logro técnico que merece una ronda de aplausos. Dicho esto, la exploración es gratificante, ya que entrar de lleno en este mundo y conocer de primera mano los numerosos reinos es una de las mejores experiencias que hemos tenido. Cabalgar durante horas para ver el desierto carmesí que da nombre al juego, es una actividad que recomendamos ampliamente. 

¿Ves esa montaña? Puedes escalarla
¿Ves esa montaña? Puedes escalarla

Variedad infinita en un universo vibrante

Dentro de este vibrante mundo encarnas a Kliff, un guerrero curtido que pertenece a la facción de los Greymane, cuya vida un día se desmorona súbitamente tras un ataque brutal de los Osos Negros. Irremediablemente, tu manada queda dispersa, tus aliados desaparecen y sobrevives de milagro. Esa milagrosa resurrección no es gratuita: hay algo más grande en juego, fuerzas mayores que te eligieron para cambiar el rumbo que la maldad ha puesto en marcha. Para explicarte este aspecto, el juego se toma su tiempo —mucho tiempo—.

Y sí, el ritmo lento es intencional, y lo verás en todas sus facetas. Por ejemplo, de manera pausada pero segura, la narrativa revela a sus actores principales, secundarios, amenazas y otras fuerzas misteriosas que salen a la luz. Esta fantasía épica combina momentos de intensa acción con situaciones relajadas y cotidianas. Pasas de asediar un castillo y sofocar una rebelión, a realizar mandados mundanos para los habitantes de las tierras que te acogen, todo con el fin de construir tu reputación.

Por momento, el juego luce increíble
Por momento, el juego luce increíble

Dicho esto, Crimson Desert ofrece una impresionante variedad de actividades que garantizan decenas de horas de entretenimiento. Podrás participar en minijuegos como fuercitas y tiro con arco, realizar actividades básicas de supervivencia, como minería, caza y recolección, preparar alimentos con sistemas de cocina y alquimia, convertirte en cazarrecompensas persiguiendo criminales, completar encargos de nobles y facciones, liberar fortalezas, purificar santuarios mediante combate y acertijos, ayudar a los habitantes en tareas de construcción y trabajo, tener mascotas, invertir oro con diferentes niveles de riesgo, comerciar en un sistema dinámico de oferta y demanda, explorar islas flotantes con desafíos ambientales, descubrir reliquias y resolver misterios en ruinas antiguas, además de cumplir innumerables retos de combate y exploración. 

Con tal abundancia de contenido, completar 100% el juego representa un compromiso considerable que recompensa a los más dedicados. En nuestras cerca de 80 horas de juego no hemos visto todo lo que Crimson Desert tiene por ofrecer.

De esta manera, el mundo da la impresión de estar vivo. Las ciudades están llenas, los personajes reaccionan a tu presencia, la fauna huye cuando te detectan, y hay detalles constantes que elevan la inmersión; por ejemplo, puedes apagar y prender toda fuente de luz. Inaudito. El apartado sonoro también destaca: la música orquestal acompaña perfectamente el tono épico, mientras que el diseño de sonido termina de vender la ilusión de estar en un mundo tangible e inmersivo.

Combate que recompensa la dedicación

Por otro lado, el combate se eleva como una de las joyas de la experiencia. Crimson Desert ofrece un sistema fluido, visceral y sorprendentemente profundo. No es sólo machacar botones: todo debe seguir cierta lógica para obtener la victoria. Es la clase de juego que, entre más tiempo le dedicas a aprender sus combinaciones y dominar el control, mejor responde.

Y vaya que vas a necesitar tiempo, porque dominar el extenso árbol de habilidades requiere dedicación. Puedes combinar ataques ligeros y pesados, cambiar armas a mitad de combo, bloquear, esquivar y mucho más… todo esto con diferentes armas. Entre más entiendes el sistema, más se abre. Es estilizado, pero también técnico en su ejecución.

Dicho esto, Crimson Desert es un proyecto sumamente ambicioso… incluso para su beneficio. Porque, aunque mucho de lo que ofrece funciona, el departamento que le pasa factura es la física de movimiento y una falta de enfoque. 

Como puedes imaginar, el problema con esto es que, tiene tantas ideas, tantos sistemas y tantas actividades, que muchas veces da la impresión de que todo existe sólo porque sí. La realidad es que no todo suma, lo que termina diluyendo la experiencia. Hay momentos donde no sabes si estás jugando un RPG de acción, un simulador de reinos o un MMO disfrazado.

Las batallas contra jefes son duelos de intensidad
Las batallas contra jefes son duelos de intensidad

El peso de la realidad

Por otra parte, aunque el sistema de combate brilla, su ejecución también falla. Esto se debe a su fuerte apuesta por un sistema de físicas muy marcado. En papel suena bien, pero en la práctica se vuelve poco responsivo. Tu personaje no siempre responde inmediatamente a tus comandos porque primero “respeta” las reglas del mundo físico. ¿El resultado? Presionas esquivar y Kliff decide terminar de tambalearse antes de reaccionar. 

En combates intensos, esto es frustrante. Peor aún cuando enfrentas múltiples enemigos. Pueden golpearte, lanzarte por los aires, hacer que rebotes contra el entorno y dejarte atrapado en animaciones mientras te siguen golpeando sin posibilidad de respuesta. Sí, existe un recurso (el espíritu) para mejorar la evasión, pero es limitado, lo que convierte ciertos encuentros en una batalla contra los controles más que contra los enemigos.

El control general también es innecesariamente complejo. Más bien, es irremediablemente complejo. El sistema de apuntado es la base de casi toda interacción: hablar, recolectar, talar árboles, interactuar con objetos… todo requiere apuntar manualmente. Esto rompe el flujo, y lo que debería ser natural, se vuelve mecánico y tedioso.

En Crimson Desert todo es un proceso, una cadena de acciones interminables. Nada es inmediato. Y aunque eso puede sumar a la inmersión, a la larga también cansa; sin embargo, debemos reconocer que Crimson Desert no está roto. De hecho, funciona sorprendentemente bien para todo lo que intenta hacer. Los pocos bugs que hay rara vez detienen tu progreso, pero eso no significa que el juego esté bien diseñado.

El comabte es dinámico y desafiante
El comabte es dinámico y desafiante

Un MMO disfrazado

Uno de los problemas más notorios es la comunicación con el jugador. El juego explica mal —o simplemente no explica— muchas de sus mecánicas. Te lanza a sistemas complejos esperando que entiendas su lógica con el tiempo. Y a veces ese “tiempo” son decenas de horas.

Ejemplo claro: mecánicas que se introducen temprano pero que tienen sentido hasta mucho después. Objetos que guardas sin saber para qué sirven. Sistemas que parecen importantes y que se desarrollan hasta capítulos avanzados.

Los acertijos del Abyss, una dimensión de ruinas flotantes con puzzles ambientales, también sufren esto. Algunos son interesantes de resolver con el brazalete Axiom, un artefacto que te da un poder especial similar a la Ultrahand de Tears of the Kingdom, pero es poco intuitivo y su funcionamiento, muy situacional y, la mayoría de las veces, no funciona como esperarías. En resumen, muchas de sus acciones son ambiguas.

En el caso del Abyss, más que resolver los acertijos, los sobrevives por prueba y error o los abandonas para volver después. Por un lado, se agradece que el juego no te lleve de la mano y respete tu inteligencia, pero también asume que sabes más de lo que realmente te ha enseñado. Todo esto deja de ser un problema cuando amasas decenas de horas en entender el mundo. 

Y luego está el elefante en la habitación: este juego es un MMO pero offline.

Los Greymane, una familia en las buenas y las malas
Los Greymane, una familia en las buenas y las malas

La progresión es lenta, basada en misiones repetitivas de “ve, habla, regresa”. El inventario es limitado al inicio, y te obliga a hacer misiones secundarias para expandirlo. Y como casi todo objeto es útil en algún punto, terminas cargando basura “por si acaso”.

El sistema de crafteo, especialmente el de comida, es donde esto se rompe por completo. Prepararte para un enfrentamiento difícil implica horas de farmeo: recolectar minerales, fabricar flechas para cazar animales, conseguir ingredientes… todo para cocinar un par de platillos. Y no, no puedes experimentar libremente como en otros juegos: aquí las recetas son rígidas y no le ayuda el hecho de que puedes sustituir algunos ingredientes.

La realidad es que el juego, en lugar de ser una fantasía de poder, en muchos momentos se convierte en un segundo trabajo. Todo esto suma a una experiencia que, aunque variada en papel, se siente repetitiva en ejecución.

Incluso el sistema de personajes jugables adicionales se siente innecesario durante gran parte del tiempo. Existe, sí, pero no hay razones reales para usarlo durante decenas de horas porque hay muchísimo que Kliff necesita hacer primero.

El mundo es vibrante y da la apariencia de estar vivo
El mundo es vibrante y da la apariencia de estar vivo

Finalmente, está la expectativa. Los trailers vendieron una fantasía de poder: dragones, jetpacks, mechas, etcétera. Después de casi 80 horas, muchas de esas promesas simplemente no aparecen. No dudamos de que estén ahí, pero el juego tarda demasiado en mostrarlas.

Toma esta sección como un gran asterisco, porque Crimson Desert no es un mal juego. De hecho, sorprende que, a grandes rasgos, funcione. Eso, en sí, ya es un logro técnico enorme. Además, es un título limpio: sin microtransacciones, sin pases de batalla, sin prácticas predatorias. Es una aventura para un solo jugador que fácilmente puede convertirse en tu juego de confort… siempre y cuando tengas el tiempo y la paciencia necesarios. 

Uno de los juegos más ambiciosos de la década

Crimson Desert es un juego de extremos. Por un lado, ofrece uno de los mundos más inmersivos, complejos y ambiciosos que hemos visto en los últimos años, si no es que en la última década. Su combate, escala y nivel de detalle son realmente encomiables. Por otro lado, su falta de enfoque y diseño irremediablemente complicado y su ritmo extremadamente lento lo convierten en una experiencia difícil de recomendar para todos.

Éste no es un juego para cualquiera. Es, en esencia, un MMO para un solo jugador. Uno que exige tiempo, paciencia y algo de tolerancia a la frustración. Si logras superar esa barrera, te espera una experiencia profundamente inmersiva y gratificante. Pero llegar ahí… esa es otra historia.

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