Todo fan de Star Wars tiene el sueño de blandir una espada láser. El año pasado cuando vimos un teaser sobre un juego de Star Wars para Kinect, lágrimas de gozo llenaron los ojos de millones de fans en el mundo.

Hace unos días, en la conferencia previa a E3 de Xbox en el Galen Center, mostraron un poco de Kinect Star Wars y una vez más los fanáticos del mundo soltaron un grito colectivo digno de fanática de los Beatles.

El mismo demo que se mostró durante la conferencia estaba disponible para algunos medios en el Booth de Xbox, así que tuve la oportunidad de jugar ese mismo demo, que dura cerca de tres minutos.

Tristemente debo decir que todos mis temores eran ciertos. Claro, por un pequeño momento les doy el beneficio de que el juego está en desarrollo y es posible que lo que yo vi mejore en los próximos meses.

El gameplay es muy lento, no puedes llegar como Jedi de las películas y atacar con movimientos rápidos, son más como ataques hechos con pereza, golpeas una vez, esperas un segundo y golpeas de nuevo. Cuando utilizas la fuerza apresuradamente es como lanzar un volado: es posible que destruyas a un robot, pero también que no hagas nada y tengas que repetir de nuevo el movimiento len-ta-men-te.

Sólo tuvimos la oportunidad de matar a unos cuantos droids, mover una nave que estorbaba en el camino y matar a un par de droidekas y la verdad no me quedó un buen sabor de boca, les falta mucho trabajo para cumplir esa fantasía de tantos fanáticos de atacar como esos Jedis a los que Lucas los tiene acostumbrados.