Review

StarCraft II: Legacy of the Void

Mi vida por Aiur

LEVELUP

9.2

Excelente

PROS:

Excelente diseño de misiones

Retadora dificultad que te motiva a seguir intentando

La historia como la conocemos tiene un giro interesante

Conclusión narrativa favorable

Contenido adicional abundante con fuertes incentivos para regresar a jugar

Sólido componente multijugador con diferentes formas de jugar

CONS:

Cinemáticas de baja calidad

Durante varias generaciones, la franquicia StarCraft se consolidó como sinónimo del género de estrategia en tiempo real. Fueron millones las personas que disfrutaron durante 17 años la historia de un conflicto sideral entre 3 razas que apuntaló las bases de los eSports como las conocemos. Así las cosas, StarCraft II: Legacy of the Void pretende culminar la historia de guerras y conflictos que nos cautivó durante años, además de reavivar la flama de la competencia en un mundo que cedió terreno a otras ofertas competitivas. Ésta es la última oportunidad para que el juego de estrategia permanezca en pie.

Como sabes, StarCraft II: Legacy of the Void es un juego de estrategia en tiempo real donde comandas a un ejército en una perspectiva casi isométrica. Tu aventura siempre comienza con una base principal donde diriges a los trabajadores para reunir recursos —que son pieza fundamental para el crecimiento de tu ejército—. Una vez que las riquezas fluyen a tus arcas, tu misión es construir edificaciones para producir unidades especializadas, actualizar su tecnología y generar un ejército para vencer a uno o varios oponentes. El ganador de la partida es quien tenga la mejor economía para financiar a un gran ejército o quien haya utilizado mejor las tácticas en tiempo real para sobrevivir a su oponente. En resumen, StarCraft es un título de rapidez mecánica que requiere mucho conocimiento previo de las unidades y estrategias, un exponente indomable, razón por la cual nos ha cautivado durante años.

Un título de rapidez mecánica que requiere mucho conocimiento

La historia de Legacy of the Void inicia en la órbita de Aiur, el planeta natal de los Protoss, donde Artanis —el alto jerarca de los que construyen Pylons— decide que es momento de reclamar el planeta que años atrás cayó contra el enjambre. En Legacy of the Void los Protoss muestran la importancia del planeta de origen, su legado cultural y su identidad. De hecho, todo lo referente a los Protoss está ligado al planeta, de ahí una de sus frases más celebres: “Mi vida por Aiur”.

Sin embargo, Zeratul interviene en los planes de ataque y advierte al jerarca, una vez más, sobre la profecía que lo persigue desde hace años: “La guerra final ha llegado. Amon, el oscuro, ha regresado”. Para mala fortuna de los Protoss y Zeratul, Artanis está decidido a reclamar su planeta y su legado, así que inicia los preparativos para atacar. Ya sobre la superficie, Amon toma control de la Kahla, por lo que ahora domina la flota de invasión. La Khala es la filosofía que siguen los Protoss, una tecnología que los une en un nivel empático y emocional para que todos compartan el mismo pensamiento y emoción. Esto compromete la invasión, pues uno de los protagonistas principales vive un acontecimiento de gran importancia que por obvias razones no mencionaré.

Así las cosas, el héroe tiene varias misiones con un mismo objetivo: unificar a su gente y recuperar el artefacto Xel'naga de las expansiones anteriores para vencer a Amon, quien tiene bajo control a los habitantes y amenaza la vida de todo el universo.

Las misiones que enfrentas en Legacy of the Void son sumamente variadas y cuentan con diversos objetivos. Hay una que es una especie de tug-of-war, donde debes tener más unidades que el enemigo; en teoría, la finalidad es prestar energía al personaje que se bate a duelo, pero en la práctica, debes eliminar a los enemigos. En otra, atacas una instalación espacial donde enfrentas toda clase de adversidad con escasos recursos y para solucionarlo, la plataforma donde se ubica tu base puede moverse a lo largo de un riel. Hay una pequeña interfaz con la que controlas la plataforma a fin de que explores el mapa para encontrar valiosos recursos y así concluyas la misión.

Dentro de las misiones hay objetivos secundarios que te recompensan con Solarite, un recurso especial que sirve para llenar de energía al núcleo de la colosal nave Spear of Adun. La nave te puede ayudar desde la órbita con devastadores ataques localizados, habilidades pasivas y escudos que activas cuando un contador de energía alcanza cierta cantidad. Con el progreso, la nave se llena de energía y también de poder, así que tienes opciones de poderes para facilitar el cumplimiento de tu misión en tierra.

La entrega más difícil de la trilogía

Legacy of the Void es la entrega más difícil de la trilogía. Como sabes, StarCraft II cuenta con 4 dificultades: Casual, diseñada para ganar el juego con el mínimo esfuerzo; Normal, donde puedes ganar con un poco de estrategia, pero en la que no debes dejarte engañar porque también es factible que pierdas; Hard, como su nombre indica, es la difícil, donde los veteranos de la franquicia enfrentan un gran reto; y finalmente Brutal, que define por completo el sentimiento de dificultad.

El título no es difícil por razones simples: se debe al gran diseño de sus misiones. En algunos casos, hay muchos enemigos a atacar y objetivos; el reto es que muchas misiones son carreras contra el reloj, por lo que debes dividir tu ejército para atender la misión principal y el resto. Ahora sucede que, además de atacar y dividir a tu ejército, debes defender tu base de diversas oleadas de enemigos; es decir, tienes 3 frentes que requieren tu atención mientras el tiempo retrocede hasta tu perdición. Es más de una ocasión terminé con mi base hecha añicos sin esperanza de recuperarla y apenas un puñado de unidades que milagrosamente concluyó el objetivo. En otras instancias, la limitante del tiempo fue suficiente para obligarme a reiniciar, unos minutos antes de que finalizara. Las 2 últimas dificultades de Legacy of the Void son un gran reto, incluso para los veteranos del juego.

Dentro del Spear of Adun podrás conversar con diversos personajes para enriquecer la historia
Dentro del Spear of Adun podrás conversar con diversos personajes para enriquecer la historia

La entrega cuenta con 19 misiones y un epílogo que concluye de forma pretenciosa con la reunión de los protagonistas de las entregas anteriores. No estoy satisfecho con la forma como terminaron los acontecimientos, pues se trata de un recurso simple que se ha visto en otras literaturas. Sin embargo, el valor de Legacy of the Void está en que reescribe la historia de StarCraft como la conocemos, un aspecto que me impresionó después de meditar durante días, cotejar la rica y extensa ficción del juego y consultar con la almohada. El juego hila exitosamente los acontecimientos de StarCraft: Brood War y la profecía de la actual trilogía, que hasta esta entrega, estaba llena de huecos y teorías de conspiración. Puedo decir que la conclusión es satisfactoria y digna del último capítulo del mejor juego de estrategia en tiempo real.

La parte más emotiva del final de StarCraft II: Legacy of the Void es que termina como inicia Wings of Liberty de 2010, en una secuencia donde los personajes principales del conflicto reencuentran una muy merecida salvación. Quienes admiren a alguno de estos personajes, quedarán satisfechos con la entrega.

StarCraft II: Legacy of the Void es una amalgama extensa de contenido, diseñada para entretener a los jugadores más dedicados durante horas, días, meses y años. Lo que puedes hacer después de terminar la historia es regresar a ella y cumplir con los logros, ya que cuentan con una rica variedad de situaciones que te retan a probar diferentes estrategias. Por otro lado, la función Allied Commanders es un modo de juego cooperativo donde con un compañero debes completar los objetivos de un mapa determinado, mientras diriges hasta a 6 comandantes. Cada personaje cuenta con una variedad de unidades y habilidades únicas que representan a cada raza, y hay 2 comandantes por raza. Por ejemplo, elegir a Jim Raynor te permite invocar al Battlecruiser Hyperion, sin embargo, el Terran no está dentro del mapa; por otra parte, Kerrigan puede combatir en el campo de batalla y hacer uso de habilidades devastadoras.

El modo de juego agrega un alto valor de rejugabilidad porque existen niveles de progreso que incrementas con experiencia que ganas al jugar. La modalidad ofrece hasta 5 dificultades que requieren progreso, pues cada uno ofrece mejoras para las unidades, es decir, se vuelven más fuertes y desbloquean nuevas habilidades para el héroe. Las situaciones son entretenidas y desafiantes. En algunos momentos, Allied Commanders se siente como un modo similar a Tower Defense, donde construyes defensas para evitar que los enemigos lleguen a tu base. En el caso del cooperativo, debes evitar que escapen algunas unidades, mientras que en otra ocasión debes defender un monolito. El incremento de dificultad representa la duración de los eventos del juego, pues estos pueden venir más temprano y también se relaciona con el poder del ataque enemigo. En dificultad Normal puedes esperar un puñado de oponentes, mientras que en Brutal son hordas y hordas de unidades hostiles. La recomendación es iniciar con pequeños pasos, o bien, demostrar tu calidad de jugador y comandante al enfrentar los mayores retos con escasos recursos.

De forma similar a los retos cooperativos, Legacy of the Void ofrece un modo de juego adicional donde 2 jugadores enfrentan a otros 2, es decir, un duelo similar a la clásica modalidad competitiva, donde la responsabilidad de perder se divide entre los participantes de un equipo. Archon Mode es un gran agregado a StarCraft II para los mortales que están en proceso de adquirir las habilidades de un programer, la modalidad resulta una gran herramienta de aprendizaje, donde es posible aliviar la tensión provocada por enfrentar en solitario a otro jugador. También puedes ingresar con un amigo experimentado y aprender las técnicas y estrategias más rápido. Hablando competitivamente, apenas estamos viendo el alcance de la modalidad con la nueva oleada de torneos que enfrenta equipos de grandes jugadores; el resultado es StarCraft como nunca antes se había visto, con rápidos ataques coordinados y microcontrol del más alto nivel.

Por si fuera poco, el ambiente en línea de Battle.net también cuenta con la sólida oferta Arcade que conoces. Dentro de este apartado hay una gran variedad de minijuegos adicionales que tuercen por completo los modos de juego, desde clásicos Tower Defense hasta ofertas que pueden transformar por completo la experiencia que conoces. En conjunto, las modalidades en Arcade son un aditivo que agrega longevidad a StarCraft II.

StarCraft II: Legacy of the Void representa varias cosas para la franquicia: en primer lugar, es el final que merecen los personajes y razas después de una guerra con orígenes milenarios y cósmicos, pero también representa la inyección de vitalidad que el perdido género de estrategia en tiempo real —y StarCraft— necesita después de perder una gran legión de seguidores. Legacy of the Void es la muestra de que el género puede tener vida durante muchos años más, con un exponente lleno de contenido que cautivará a una generación más de jugadores.

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