Aunque Nintendo cuenta con franquicias de inmensa popularidad, pocos juegos ocasionaron fenómenos sociales de la misma magnitud que Pokémon; en varios países se crearon centros pokémon verdaderos, donde los jugadores podían reunirse para intercambiar monstruos o participar en batallas y torneos. Muchos llegaron a tener colecciones enormes de objetos relacionados con la franquicia, así que sabiendo que tienen una gran cantidad de seguidores atentos, Nintendo lanzó las versiones Black & White de Pokémon.

Tal vez no lo sepas, pero en general las dos versiones son casi el mismo juego, la diferencia radica en unos cuantos pokémones que sólo puedes encontrar en alguna de esas versiones. A pesar de que esto podría parecer una sucia artimaña para obligarte a comprar las dos ediciones, en realidad está diseñado para que busques a otras personas e intercambies monstruos con ellas. También podrás explorar una región exclusiva para cada una de las versiones, pero una vez que las comparas con el gigantesco mapa por recorrer, la diferencia parecerá minúscula.

Ahora, si estás buscando una interesante historia llena de drama y acción, te encuentras en el lugar equivocado. Al igual que sus predecesores, las versiones Black & White se enfocan en un gameplay adictivo y dejan a un lado la historia. Hay que mencionar que cerca del principio del juego, un grupo de personajes plantean un dilema moral muy interesante: ¿acaso los pokémones deberían ser libres y no encerrados en una pokébola? ¿Sus entrenadores son algo más que tiranos que esclavizan a estas pobres criaturas? Sin embargo, la posibilidad nunca es explotada y quienes la exponen rápidamente son desenmascarados como crueles villanos.

El verdadero atractivo de estas versiones radica en atrapar a todos los monstruos y entrenarlos para participar en grandes batallas, ya sea en contra de los líderes de los ocho gimnasios de las ciudades principales o contra otros jugadores, algo que es mucho más sencillo en esta ocasión, ya que es innecesario ir a un centro pokémon para jugar contra tus amigos. Gracias a la nueva función C-Gear puedes realizar intercambios y tener enfrentamientos sin importar en qué punto del mapa te encuentres.

Las batallas son similares a las que podrías haber visto en otros juegos de la franquicia: un grupo de pokémones toman turnos para lanzar ataques que tienen diversas propiedades y efectos, así que deberás escoger tus movimientos según el tipo de oponente o situación.

Esta vez puedes encontrar dos variantes de las batallas: peleas dobles en las que se enfrentan dos pokémones por equipo y otra en la que tres de estos extraños monstruos pelean contra un trío oponente; lo realmente divertido e interesante de esta última situación es que debes elegir cuál de tus preciadas criaturas recibirá el daño, algo que también te impulsa a tener cuidado con tu elección de ataques, ya que tu oponente hará lo mismo. Desafortunadamente este modo de juego se utiliza muy poco dentro de ambos títulos.

Las batallas tienen un gran defecto: los pixeles de la imagen de los monstruos pueden verse claramente y los entornos dejan demasiado a la imaginación. Claro, ahora tus pequeños compañeros se mueven un poco en vez de ser dibujos estáticos, pero las animaciones de los ataques siguen siendo simples y fallan al acoplarse al dibujo de los pokémones.

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Por otro lado, estos juegos cuentan con un atractivo visual: las ciudades y ambientes están perfectamente diseñados y en algunas ocasiones la cámara cambiará según tus acciones, así podrás disfrutar del panorama de grandes urbes y los interiores de algunas estructuras de una forma más dinámica que en juegos anteriores.

En los diversos escenarios hallarás distintos tipos de fauna (o flora, si son pokémones tipo planta); encontrar a todos los nuevos monstruos te llevará a visitar cada rincón del mundo, e incluso necesitarás ayuda de algunos amigos para poder completar tu colección. Así que si deseabas capturar de nuevo un rattata o a pikachu, lamento informarte que deberás terminar el juego antes de encontrar a algunas de las especies clásicas, y podrás obtener pocos de la colección original.

La ausencia de los antiguos pokémones es una lástima, más si se toma en cuenta que el diseño de los nuevos deja demasiado que desear, y aunque existen muchos sumamente carismáticos, tener una bolsa de basura o un extraño helado como tu mejor arma, es extraño y hasta desagradable.

Black & White utilizan nuevamente la fórmula de la franquicia sin arriesgar lo mínimo; continúas siendo el entrenador sin padre que se va de casa para convertirse en el mejor maestro pokémon, y aunque las batallas presentan dinámicas nuevas, no se utilizan lo suficiente para cambiar de forma radical el gameplay. La variedad de pokémones es buena, pero su diseño y gráficas hacen que pierdan parte de su encanto.

Afortunadamente, capturar a todas las pequeñas mascotas de batalla y entrenarlas durante las aproximadamente 40 horas de juego de la historia principal aún es adictivo; pero si nunca te gustó Pokémon, aquí no encontrarás elementos que te hagan cambiar de opinión.