Los sims están de regreso con un nuevo título: The Sims Medieval. A simple vista, la gente podría asumir que se trata únicamente de un revestimiento de su antecesor, The Sims 3, pero esta nueva entrega trae consigo mucha innovación y dinámicas de juego nunca antes vistas en la franquicia, que dejarán satisfechos tanto a sus fanáticos como a los nuevos jugadores.

Las diferencias comienzan desde el inicio, cuando se narra la historia de una civilización desorientada y caótica a la que tú como Guardian, puedes ayudar a tomar un rumbo y crecer, ya que habrá héroes y ciudadanos a los que guiarás en su toma de decisiones. En títulos anteriores tu rol dentro del universo de los sims era irrelevante, ahora, en The Sims Medieval resulta divertido acreditarte la posición de Dios.

Un cambio importante es que el objetivo del juego es colectivo, pues no sólo controlarás a una familia de sims, sino que tendrás que controlar a todo el reino. En este título comenzarás cada partida con un objetivo primordial llamado Ambición, que determinará el rumbo del reino así como las misiones que se le asignarán a tus heroes.

Para que haya un reino se necesita un rey, por lo que el primer sim que crees en el juego tendrá que desempeñar forzosamente tal papel y a diferencia de títulos anteriores, no podrás cambiarla, por lo que serás rey hasta morir o hasta terminar con la Ambición en turno. Además de rey, existen profesiones de herrero, sacerdote jacobino, mercader, monje, alquimista, espía y mago, cada uno con diferentes habilidades y tareas. Para acceder a estas profesiones tendrás que construir los edificios donde habitarán los personajes, para lo que tendrás que acumular PE (puntos de experiencia) realizando misiones y deberes. Es importante que sepas que sólo puedes tener un sim asignado a cada profesión, sin embargo, existen misiones en lo que será necesario controlar dos o más héroes.

Los sims en el mundo medieval tienen algunas ventajas sobre los de la vida moderna. Para empezar, sólo requieren satisfacer dos necesidades: energía y hambre (los sims modernos tienen que saciar seis), sin embargo, deben cumplir deberes relacionados con su profesión, que son pequeñas tareas a realizar durante el día y que son paralelas a las misiones. Los sims están condicionados por sus virtudes y defectos, que afectan su estado de ánimo, pero también es fundamental mantener el enfoque para realizar las tareas de su misión. En esta ocasión el libre albedrío de tu sims se verá acotado por las misiones que realizas y aunque puedes vagar por el mundo mejorando tus habilidades y decorando tu casa, tendrás que enfocarte en las misiones si deseas avanzar en el juego.

Existen decenas de misiones en el juego que pueden ser abordadas de diferentes maneras. Por ejemplo: 'Existe un jabalí salvaje atormentando a los cazadores del bosque,' antes de comenzar la misión deberás elegir si vas a matar al jabalí o si lo defenderás de los cazadores para que parta a otras tierras, lo que puede provocar que la misión se multiplique.

Se te presentarán otros dilemas, unos más importantes que otros, y una buena decisión vendrá acompañada de una buena recompensa, mientras que una mala te traerá desdicha y fracaso. Por si esto fuera poco, habrá profesiones que deberán ejercer decisiones políticas, pues hay dos reinos que colindan con el tuyo y será importante mantener buenas relaciones con ellos a través de referendos que pueden ser benéficos o negativos.

Otra mejora notoria en este título es la forma en la que te desplazas dentro de la ciudad. La disposición de los edificios facilita su acceso, y además hay un menú en el que encontrarás todos los sitios del reino sin tener que dirigirte a ellos para luego seleccionarlos. Esto también agiliza el procesamiento gráfico, por lo que no tendrás que esperar tanto tiempo a que cargue tu casa o el lugar al que te diriges. El aspecto gráfico, sin embargo, se mantiene igual, con calidad pero nada impresionante.

The Sims Medieval es un juego que supo identificar lo innecesario en los títulos anteriores, agilizando la experiencia y dando al jugador objetivos a corto, mediano y largo plazo sin sacrificar la esencia de la franquicia y manteniendo un sistema de juego en el que las posibilidades parecieran infinitas. El ambiente medieval y de fantasía es relajado y divertido, y si bien puedes batirte en un duelo con tus enemigos, tal vez no te resulte tan entretenido vivir en una epoca sin anticonceptivos.