En ocasiones es muy fácil convencer a una persona de que juegue lo que te impresiona. Para lograrlo puedes utilizar frases como ?es genial?, ?nunca has visto acción como esta? o expresiones similares. Al intentar emocionar a alguien con un juego así te enfrentas con algo muy difícil, Shadow of the Colossus es mucho más que un videojuego, y voy a parecer muy exagerado, pero es toda una experiencia que debe vivirse a través de varios sentidos.

De entrada, hay que hacer decir que este juego es algo que todo videojugador debe probar al menos una vez en su vida y una experiencia que no se repetirá fácilmente y por mucho que te esfuerces, no encontrarás algo similar, no sólo en sus contemporáneos, sino en la historia de esta forma de entretenimiento.

La sensación más fuerte al jugar es la desolación, acompañada de oleadas de melancolía, tranquilidad y hasta desesperación. Shadow of the Colossus podría ser definido como un título minimalista que presenta un mundo que sobrevive sin necesidad de criaturas que lo habiten donde se te invita a crear tu propia ambientación, vivir la historia que hay de fondo y hasta saber por qué estás ahí como atrapado, en un territorio vacío habitado por Colosos.

169292.jpg
La fragilidad de tu personaje es obvia al conocer el tamaño de tus enemigos, pero eso no debe inspirar miedo, morir no es tan fácil

Lo único que sabes es que la mujer que fue el amor de tu vida yace muerta frente a ti en un pedestal y la quieres de regreso. Los poderes que controlan las almas te ofrecen hacerlo a cambio de matar a 16 deidades que están representadas por Colosos en esta tierra fría y estéril en la que no pueden entrar seres vivos. Si lo haces, tal vez, sólo tal vez, tu amada podría volver a la vida. Esa es tu única posibilidad de tenerla de regreso, así que te dispones a comenzar una aventura de proporciones inimaginables.

El juego se divide en 16 peleas con bosses y el trayecto que recorres para llegar a cada uno de ellos. En cualquier otro juego ese camino estaría lleno de bandidos, magos y enemigos espectaculares, en Shadow of the Colossus te enfrentarás a tu soledad y al sonido del galope de tu caballo. Nunca un título había logrado un éxito como éste con una fórmula tan sencilla, el diseño gira alrededor de la ausencia de elementos y cada viaje para llegar a un nuevo boss es una mecánica de juego en sí misma.

A pesar de estar en control de tu personaje todo el tiempo, la experiencia es básicamente de observación, en la que el ambiente es afectado por tu presencia y movimiento y donde te ves forzado a contemplar y terminas, y no puedo ser más serio al decir esto, meditando y reflexionando. El ambiente y la música que te acompañan se encargarán de ponerte en ese estado de semitrance.

169293.jpg
En un juego nunca te detienes a gozar del escenario, su paso frenético te impide hacerlo, en Shadow of the Colossus siempre podrás disfrutar de tu entorno

Aquí sólo necesitas tu arco y flechas, tu espada y Agro, tu caballo. Desde el principio te dicen que únicamente tu espada puede acabar con los Colosos, así que no te hace falta inventario ni usar tiempo en buscar armas nuevas y más poderosas. Eres un ser muy pequeño si te comparas con los colosos, pero cada vez que derribas a uno, la sensación de logro y satisfacción no tiene par, en especial porque en este mundo están sólo tus 16 enemigos y tú.

El combate con los Colosos es algo impresionante y ninguno se compara con los que te esperan más adelante. No vamos arruinarle la historia a nadie, pues la experiencia que vives al jugar Shadow lo es todo, después de derribar a tu primer Coloso estarás impresionado, pero al llegar al número doce o trece te darás cuenta de que tu capacidad de asombro es mayor a la que creías.

Es relativamente fácil eliminar a los primeros Colosos, buscas una forma de detenerlos por unos segundos, te cuelgas de su piel y comienzas a escalar hasta dañarlos en sus partes vitales, sin embargo, al avanzar te enfrentarás a dilemas desde el momento de imaginar cómo acercarte al Coloso y después descubrir cómo dañarlo.

169294.jpg
Enfrentarse a un enemigo tan grande con sólo tu inteligencia, un arco y una espada no provoca miedo, una señal de lo bien hecho que es el juego

Agro, tu caballo, es compañero y herramienta a la vez. Puede moverse por el mundo sin mucha guía de tu parte y encontrar el camino. Habrá momentos en los que tendrás que correr a todo galope para alcanzar a un enemigo y atacarlo, pero en otros se convertirá en compañero silencioso.

A lo largo del juego las reglas y las mecánicas cambiarán de manera constante y deberás aprender a adaptarte a ellas, pues lo que te funciona al principio del juego, más adelante funcionará en tu contra y en ocasiones, a favor de algún Coloso. El mejor ejemplo es que con los enemigos iniciales te acostumbrarás a que su punto más débil es la cabeza, y con el tiempo aprenderás que no siempre es así.

Una vez que lo termines, desbloquearás una dificultad mayor; cada Coloso será más difícil de vencer, y también tienes la opción de cazar objetos escondidos (frutas y unas extrañas lagartijas que brillan), y para coleccionar todo deberás terminarlo dos o tres veces. No pienses que jugar Shadow of the Colossus varias veces es sólo repetir una y otra vez lo que ya viviste, el juego crece con cada iteración, llegarás a lugares antes inaccesibles, tendrás nuevas opciones de exploración y los Colosos tendrán más defensas.

169295.jpg
Lejos de ser un juego de acción, es una experiencia en la que debes de resolver puzzles

Tal vez Shadow of the Colossus no es el juego con los gráficos más espectaculares, pero su dirección de arte es única; cada Coloso te impresiona y en ocasiones te detendrás a admirarlos por su diseño, el tamaño y el peso que te comunican. El poco sonido ambiental que encuentras le cimenta el paso al soundtrack, que es simplemente impresionante; cada canción es perfecta para su momento, ya sea para acompañarte a cruzar esta desolada tierra o para enfrentarte a cada coloso.

Aquí no hay un personaje principal carismático, ni un nombre popular que pueda servir como carta de presentación al escuchar su nombre o verlo en las estanterías. Tampoco está lleno de acción y mujeres semidesnudas, pero es el único que te dará una experiencia emocional que no podrás replicar en ningún otro juego.

Por otro lado, muchos encontrarán frustrante la falta de instrucciones. Golpeas con un botón, saltas y te subes al caballo con otro, hay uno para atacar, uno más para aferrarte a cornisas y enemigos y con un último levantas tu espada para conocer la ubicación del próximo Coloso. No tendrás más guía ni forma de saber si estás haciendo las cosas de manera correcta.

169296.jpg
Muchos de los paisajes son desolados y sombríos, como los que se encuentran en los discos de Black Metal, esos que buscan deprimirte por la frialdad de su entorno

Posiblemente las únicas quejas que se puede tener del juego son que Agro a veces se pierde cuando está rodeado de muchos árboles y que realmente no es para todos, en especial si lo que buscas es correr y dispararle a todo lo que se mueva en la pantalla de tu televisor y ver un aviso en el que leas con cuál botón hacer cada acción disponible.

Shadow of the Colossus es uno de los mejores juegos que podrás encontrar en cualquier consola, sin importar la generación; esta experiencia sólo puede ser juzgada después de haberla vivido, y es seguro que no te arrepentirás de haberle dado la oportunidad.

169297.jpg
Esos raros momentos en los que puedes detenerte a admirar a un Coloso en su ambiente