
La tecnología de Ghost Recon: Future Soldier
No hay nada justo u honorable en el combate, sólo ganadores y perdedores, muertos y vivos. Los Ghosts no se preocupan por las probabilidades, simplemente hacen lo que esté en su poder para sofocar y someter al enemigo, y la tecnología Future es la clave para ganar esta batalla desigual.
DETALLES
- Desarrollador:ubisoft paris
- Publisher:Ubisoft
- Género:
- Fecha de Lanzamiento:21 / Mayo / 2012
Media centena de mercenarios armados con rifles AK-47 se encuentran atrincherados en una de las latitudes más remotas y brutalmente violentas del orbe. Quizá son un tanto desordenados, pero lo que les falta en disciplina lo compensan con una sed de sangre casi inhumana, forjada por décadas de guerra civil.
Dentro de su fortaleza yace lo que resta de un hombre quien clama a gritos misericordia, sin saber que su plegaria está a punto de ser escuchada. Cerca de ahí, cuatro espectros de la guerra se acercan silenciosamente. Los números y las probabilidades están ridículamente en su contra, pero tiene de su lado el arsenal del mañana, así que no hace falta más. ¡Esto no es guerra moderna, esto es Ghost Recon: Future Soldier!
A diferencia de otras franquicias bélicas recientes, cuyo éxito ha sido construido sobre las ya estereotípicas bases del frenetismo y la repetición de modelos, con Future Soldier, Ubisoft apostará por el principio táctico de muerte calculada característico de la serie, pero ahora con un replanteamiento prácticamente absoluto de presentación y de funcionamiento, donde la tecnología y la sincronización tendrán mayor peso que nunca.
Los dos exponentes de la serie Advanced Warfighter fueron buenos productos ?después de todo, también celebraban la aproximación estratégica del combate?, y su interfaz con realidad aumentada aportó frescura y elementos relevantes a los juegos de acción; ahora Ubisoft París llevará las herramientas al siguiente nivel.

Como dicta su nombre, Future Soldier hará un excitante ejercicio de premonición a través del cual tendremos acceso a tácticas de vanguardia que sólo serán posibles gracias a la posesión de equipo avanzado cuyo origen parece de ciencia ficción, pero que en realidad está en desarrollo y eso incluye camuflaje de invisibilidad.
El año: 2025. Un grupo de Ghosts cae presa de lo que se antoja como un artefacto explosivo demasiado sofisticado para estar en poder de organizaciones criminales o terroristas estándar. Acto seguido, a un segundo comando compuesto por el novato sargento Kozak (nuestro personaje), Ghost Lead, Pepper y 30K se le encomienda la tarea de determinar qué yace detrás de tal arma, tarea que, como de costumbre, los llevará a recorrer por lo menos ocho regiones distintas, en una campaña integrada por catorce capítulos y alrededor de diez horas de juego.
Aquí no hay algo que de momento luzca particularmente especial. Sí, es una historia clásica de Tom Clancy, pero hoy, hasta Ace Combat maneja temáticas de este tipo y Medal of Honor se prepara para hacer exactamente lo mismo con su próxima secuela.

Lo que realmente llama la atención de este Ghost Recon es la flexibilidad y variedad de juego. En primer lugar, la movilidad será absolutamente rediseñada con 2,500 animaciones sólo para Kozak, capturadas usando a operativos de la marina estadounidense. Esto permitirá mayor soltura en el desplazamiento y un enfoque puntual sobre la mecánica de cobertura. De hecho, al margen de los artilugios y las tácticas, habrá un versátil sistema para apertrecharnos que nos dejará saltar obstáculos, asomarnos por el borde de los objetos para disparar y volver a cubierto con fluidez; un atributo de vital importancia considerando que los materiales en Ghost Recon: Future Soldier serán destruibles.
Luego estará por supuesto la interacción entre todo el equipo ?ya sea de manera cooperativa o en solitario? apoyada en sistemas de realidad aumentada (Cross-Com) que irán más allá de sólo adornar a los enemigos con pequeños rombos multicolores. La interfaz de usuario será bastante limpia, pues prácticamente toda la información se desplegará de forma orgánica a través de dos apoyos estéticos sobre el lienzo de la realidad del juego: A.T.L.A.S. y W.A.R. El primero dejará que el escuadrón comparta información sobre el campo de operaciones. Y el segundo brindará retroalimentación sobre el estado del armamento de cada soldado individual. De aquí se desprenderán espectaculares maniobras, como la de la marcación y ejecución simultánea ?claramente inspirada por Splinter Cell: Conviction?, aunque también se podrán ejecutar asaltos sincronizados de habitaciones, gracias al uso de equipo de reconocimiento.
La realidad aumentada es territorio común para los pilotos de la Fuerza Área desde hace décadas y los prototipos más avanzados de infantería empezaron su desarrollo al interior de compañías como Tanagram Partners, la Universidad de Columbia, iOptik o DARPA durante la década pasada, lo que significa que su entrada en servicio está cerca.
Como mencionamos, otro singular detalle de Future Soldier será la disponibilidad de todo tipo de aparatos de reconocimiento, siendo el Drone Crawler el más llamativo. Se trata de una pequeña aeronave de cuatro motores eléctricos sin escobillas, con poco más de un kilogramo de peso, 80 centímetros de diámetro y diseño modular, capaz de cruzar las líneas enemigas de forma silenciosa y transmitir relacionados con número y ubicación de las fuerzas enemigas. ¿Cómo sabemos tanto de él? Porque existen primitivas versiones del mismo y se viene investigando al respecto desde los años 90. A su presentación actual más vanguardista se le conoce como Aeryon Scout; todavía no es capaz de hacer la transición aire-tierra como en Ghost Recon, pero es una realidad. Este singular dispositivo tendrá dos variantes más ?tradicionales?, una que sólo cumplirá tareas de exploración aérea (UAV) y otra dotada con capacidades ofensivas, como la de disparar misiles y pulsos electromagnéticos (UCAV).

Pero definitivamente, lo más impresionante de Ghost Recon: Future Soldier será el Camuflaje óptico o, en otras palabras, la invisibilidad. Para efectos de un modo de juego equilibrado, esta tecnología sólo podrá usarse al caminar despacio o permanecer completamente estático y dejará de funcionar al correr, disparar o recibir fuego enemigo, lo que es cierto es que cambiará profundamente la forma como nos aproximaremos a los objetivos, ya sea en solitario o multiplayer.
El marco teórico que sirve como sustento del Camuflaje óptico se estableció desde hace algunos años y consiste en desarrollar materiales artificiales con propiedades electromagnéticas tremendamente peculiares (metamateriales), capaces de doblar la luz a su alrededor. Esto ya se logró en el laboratorio con un haz infrarrojo y aquí sí tendrá que pasar por lo menos una década o más para que se logre con el espectro de luz perceptible para el ojo humano y a un tamaño suficiente como para cubrir a una persona.
Otros dispositivos relativamente fantasiosos incluidos en Ghost Recon: Future Soldier serán las granadas EMP (la tecnología ya existe y se trabaja para reducir su tamaño), las granadas magnéticas operadas bajo el principio de ecolocación de artículos metálicos, las miras térmicas y nocturnas (ya existen), la mira con sensor de ritmo cardíaco (ya existe), el sensor arrojable y el lente Backstaber, los cuales funcionan con tecnología ficticia de resonancia de pulsos, las rondas inteligentes EXACTO que son parte de un programa real del ejército estadounidense, y el Warhound, un androide terrestre acorazado y autónomo inspirado en vehículos actuales como el TALON, el Guardium israelí o el Gladiador que se antoja casi tan futurista como el propio Camuflaje óptico.

Mucho de lo anterior podrá combinarse hasta con 50 diferentes tipos de armas; la básica será la ACR o Adaptive Combat Rifle, misma que apenas entró en servicio para el ejército de Estados Unidos y cuyo diseño modular le permite un nivel de personalización excepcional. Esto se verá reflejado en la opción Gunsmith, con la cual se harán infinidad de ajustes y modificaciones al arsenal, para entregar un impresionante total de 20 millones de mezclas entre lentes, patrones de camuflaje, cañones, gatillos, sistemas de gas, boca, rieles laterales y armas accesorio.
Francamente, el Gunsmith se perfila para ser un atributo algo exagerado, pues al final del día el usuario quiere personalización, pero también optimización y agilidad, no pasar dos horas diseñando un rifle medianamente equilibrado. Habrá que esperar para ver si resulta práctico el ?herrero de armas?, lo cierto es que será divertido poder manipular la interfaz con Kinect (en la versión para Xbox 360)? al menos las primeras horas.
Ahora bien, fiel a la tendencia de sus predecesores y de la generación misma, Future Soldier tratará de hacer un aporte aunque sea medianamente trascendente al frente multiplayer con cuatro modos de juego que obviamente exaltarán el trabajo en equipo. El asunto de las tres clases: scout, engineer y rifleman, cada una con armamento propio y progresión, francamente luce tradicional, pero tener tanto equipo tecnológico al alcance le dará un sello propio.

El combate competitivo deberá ser más como un baile sincronizado, que como una balacera tipo Rambo. Para ser congruente con el resto de la experiencia, el multiplayer se apoyará mucho en el uso concienzudo de la cobertura y el trabajo en equipo ramificado en dos sistemas: el de coordinación y el de confianza. El primero le permitirá al equipo completo saber exactamente dónde están los puntos de interés del mapa, simplemente dibujando una línea sobre el suelo. No es ninguna invención revolucionaria, pero tiene sentido si tomamos en cuenta todo aquello de la realidad aumentada y eliminará la necesidad de memorizar los escenarios mediante repetición constante. El segundo tampoco es un hilo negro ?aunque Ubisoft París así lo quiera pintar?. Se trata de un principio ya longevo en el mundo de los juegos de acción: a más compañeros cerca de un objetivo, más rápida la posibilidad de interacción. En otras palabras, si un solo jugador llega a plantar una bomba, le tomará hasta 20 segundos más que si llegara con sus camaradas de equipo. Esto ya se ha hecho en modalidades por objetivos tanto de Call of Duty como de Battlefield, pero quizá aquí tenga todavía más peso.

Tratándose de una guerra tecnológica donde el conocimiento del enemigo es poder, nos gusta también la idea de poder plantar minas de aturdimiento que dejarán a los rivales paralizados mientras descargamos información sobre el equipo oponente, fundamentalmente su localización. Y es que precisamente el juego tecnológico deberá ser lo más singular de la experiencia multiplayer.
Ghost Recon: Future Soldier es un título que, más que explosivo, luce pausado, rítmico y letal; sólo apto para el jugador maduro en busca de algo más que sólo intercambio de fuego sin sentido, y es que no podrá haber nada más placentero que neutralizar a una guerrilla en el menor tiempo posible y sin que tenga idea de qué rayos ocurrió. Nos preocupa un poco el hecho de que enfatice tanto el trabajo en cooperativo, pues podría significar que, de jugar solo, el usuario viva una experiencia un poco más estéril. Gráficamente no parece que vaya a romper esquemas, aunque dará el ancho; y el multiplayer? bueno, el multiplayer va a ser una guerra constante entre quienes apoyen el juego táctico y quienes sólo quieran desparpajo a la Call of Duty. Veremos quién se impone al final, pero de jugarse como el desarrollador quiere ?y ese quizás es el problema?, Ghost Recon: Future Soldier será una experiencia deleitante y con identidad.
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