Cuando se trata de juegos del Mundial de futbol resulta complicado apreciarlos como producto individual, sobre todo cuando medio año antes salió FIFA y utilizó las mismas herramientas y desplegó los mismos avances.

2014 FIFA World Cup Brazil padece, como siempre, el mismo problema. Si se evalúa al margen de la serie FIFA, es un gran juego de soccer, uno que verdaderamente está a la altura del magno evento del balompié internacional, pero si se le compara con FIFA 14, la magnificencia se diluye, aunque no al punto de perder completamente el encanto.

En esencia, FIFA World Cup Brazil es FIFA 14 con otro maquillaje; uno que compensa la falta de atmósfera del simulador y consigue envolver al usuario en el clima mundialista para hacerlo sentir dentro de la gran fiesta que se celebra cada 4 años.

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La atmósfera es, sin duda, lo más fresco del juego

La esencia es, por supuesto, el Mundial, es decir, la fase final de 32 selecciones, donde el jugador elige a una?regularmente, la de su país? y la lleva de la ronda de grupos a los octavos de final y los cuartos de final hasta alcanzar la final y derrotar, si todo ocurre de acuerdo con la lógica, a un gigante de la talla de España o Brasil.

Para no ser tan superficial, EA Canada acompañó el paquete central con 7 modos de juego alternativos, predecibles, pero consistentes con todo aquello que rodea a la justa global. Esto significa que además de controlar a la escuadra completa y llevarla a conquistar la Copa, también habrá que librar una batalla individual para ganar un lugar entre los 23 seleccionados que comienza años antes y la cual se ve recreada en el modo Capitanea a tu País, en el que es posible tomar a un jugador existente o crear uno y disputar cada encuentro amistoso y de clasificación, incluido el recorte del entrenador y quedar en la selección final.

Se trata de una aproximación distinta al tradicional manejo total del equipo, si bien una un tanto desgastante y reiterativa, pues sobra decir que la cantidad de encuentros necesarios para alcanzar la capitanía es cuantiosa, sin mencionar que no todo está en manos del usuario. Nosotros tomamos a Javier "El Chicharito" Hernández, y muchas veces, el tipo abandonaba la cabecera, a la espera de que sus compañeros virtuales hicieran la tarea en el fondo, recuperando pelotas y arrojándolas en su dirección, mientras su calificación bajaba por no poder intervenir. Claro, siempre existe la opción de hacer labor de sacrificio y bajar a 3 cuartos de cancha a recuperar la pelota, pero ésa no es la idea. El hecho es que este modo, aunque resulta interesante, se siente también desarticulado y puede llegar a ser monótono. Otro detalle es que el ángulo de cámara no siempre es el mejor, especialmente cuando viene un centro o tiro de esquina, pues realmente no se sabe dónde caerá el esférico.

Otra opción de juego es la Historia de las Clasificaciones, que es la clásica donde se recrean momentos de la vida real, en este caso, provenientes de las rondas clasificatorias en cada región, ya sea CONCACAF, CONMEBOL, UEFA, etcétera. Aquí, el jugador se topará con situaciones clave que traerán recuerdos amargos o alegres a los fanáticos del futbol, en las que una selección, con viento en contra, remontó y se sobrepuso o aprovechó una circunstancia para superar a su rival, por ejemplo cuando Estados Unidos goleó a una desconcertada selección de Costa Rica, que no sabía cómo jugar en la nieve, o cuando Jamaica empató a México en el Estadio Azteca. Encontramos un defecto en un desafío en el que, precisamente, había que asumir el rol del portero de Jamaica y mantener el arco a salvo en el Coloso de Santa Úrsula, pero un objetivo secundario era ganar el partido. ¿Cómo conseguirlo si sólo se controla al guardameta? Sí, claro, el juego permite dar indicaciones a la distancia para que los compañeros virtuales pasen el balón a algún jugador libre, pero eso no significa tener injerencia genuina en el rendimiento del equipo y, por lo tanto, en el marcador. En resumen, existe un objetivo que realmente es difícil cumplir.

Algo atractivo es que cuando arranque el Mundial, aproximadamente dentro de 50 días, se activará una modalidad de momentos reales similar, pero basada en eventos del torneo en curso. Además, aprovecha el sistema Match Day de FIFA, lo que significa que las estadísticas y el momento, tanto de selecciones como seleccionados, varía dependiendo de las incidencias de la realidad; esto es una novedad en cuanto a títulos del Mundial, si bien ya se había visto un par de veces en FIFA.

Otra alternativa muy obvia, es la de Rumbo a la Copa Mundial de la FIFA, donde se puede tomar a cualquiera de las 203 selecciones agrupadas en la Federación Internacional de Futbol Asociación, para llevarla al Mundial. Como con el modo de Capitanea a tu País, aquí únicamente los más entusiastas resistirán para atravesar el proceso que lleva a una selección al evento. Recordemos que el Mundial es la etapa final de un proceso que inicia 2 años antes y que involucra decenas de partidos, incluyendo encuentros amistosos. Como dijimos antes, es una modalidad necesaria y natural, pero también maratónica y no estamos seguros de cuántos fans realmente quieran probarla ?quizá quienes vivan en países no clasificados, como Panamá o San Vicente, por mencionar un par?.

Vale mucho la pena mencionar lo que para nosotros es un acierto: el rol preponderante del entrenamiento dentro de 2014 FIFA World Cup Brazil . EA Canada tomó los minijuegos de las pantallas de carga y les dio cauce. Ahora, cuando se disputa el Mundial, el modo de Capitanea a tu País u otros, se intercalan pequeñas prácticas con el potencial de mejorar el rendimiento de los jugadores en ciertas áreas. Si México, por ejemplo, está mal en defensa, es posible jugar uno de los correspondientes a dicha área entre fechas del Mundial, para subir 2 o 3 unidades la calidad de la zaga. Por otro lado, si se ejecutan de manera fatal, el jugador verá disminuir su rendimiento, y nos veremos obligados a considerar sustituirlo el siguiente encuentro. El asunto de las prácticas es ágil y le confiere algo de estrategia realista al trámite de los partidos, al tiempo que integra los minijuegos a la estructura formal del título.

En línea, existe la opción Rumbo a Río de Janeiro, que resultará familiar para quienes hayan probado FIFA Street o el título de la Eurocopa, y que consiste en jugar y ganar partidos para avanzar a lo largo de una serie de estaciones que recorren las 12 ciudades sede de Brasil hasta llegar a Río. Ganar, supone acumular puntos para avanzar de estación, mientras que perder implica retroceder. Como ocurrió en los otros 2 mencionados, este modo resulta repetitivo y aburrido después de un rato e incluso más que el de la Euro, que al menos tenía el incentivo de obligar al jugador a formar su escuadra desde cero para conservar a los mejores futbolistas de las selecciones derrotadas. El aliciente, si se quiere, es competir online, de la misma manera en la que se haría en las temporadas en línea.

Naturalmente, también existe la opción de jugar el Mundial como tal, online, y aquí el sistema forma grupos ficticios dependiendo de con quién se haya jugado, lo que se presta para mezclas raras donde se repite la misma selección. Para ilustrarlo, basta decir que en nuestros 2 partidos de Mundial en línea, jugamos contra 2 selecciones de Brasil controladas por personas diferentes. A una le ganamos y con la otra perdimos. Puede ser que este tipo de rarezas se arreglen a partir de hoy, ya con el juego en marcha y tampoco arruinan la experiencia completa, porque al final, lo que se desea es competir en línea, pero no dejan de resultar anómalas y restar realismo.

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Algunos jugadores lucen muy parecidos a sus contrapartes reales, otros, como Corona o Layún, se ven más bien genéricos

Todas las modalidades descritas abonan puntos de experiencia y dinero virtual para desbloquear y comprar toda clase de ítems. Algunos son bienes pasivos que ayudan a progresar en Rumbo a Río de Janeiro, como victorias, empates o encuentros adicionales, mientras que otros son estéticos, como uniformes clásicos, botines, balones de mundiales anteriores, celebraciones, videos y también hay momentos memorables de la clasificación de países en concreto a disputar como desafíos. Recordemos que el modo Historia de las Clasificaciones cubre eventos de áreas completas, no de un solo equipo.

El balance final de los modos de juego es que son los necesarios para mantener las cosas relativamente variadas, pero se trata de alternativas predecibles y, en varios casos, repetitivas, mientras que los incentivos a desbloquear no son exactamente sensacionales. El Mundial tiene muchísima historia y se pueden hacer muchas cosas con él. ¿Por qué no desbloquear momentos clave de todos los mundiales? ¿O filtros de pantalla de tipo blanco y negro para eventos del pasado? ¿Figuras legendarias individuales para que jueguen en equipos actuales, como Pelé o Maradona? En fin, hace falta creatividad. EA Canada siguió la ruta segura y un tanto aburrida.

Si dejamos de lado la parte de los modos, está la de la presentación que, de cierta forma, constituye el mayor atractivo, pues por lo demás, es FIFA 14 con todo lo bueno y malo. En ese sentido, podemos decir que es pintoresco y muy atractivo y compensa la falta de atmósfera e identidad de la que nos quejamos con FIFA cada año, pues realmente se siente como el juego de un evento de gran relevancia; la máxima fiesta del futbol mundial y uno de los certámenes deportivos más importantes del planeta.

Los menús son prácticamente los mismos de FIFA, pero aderezados con un toque tropical consistente con el concepto carioca que rodea al evento. En términos generales, no hay queja con ello, aunque cuando se trata del pizarrón táctico, la abundancia de colores se puede prestar para un poco de confusión, cuando menos las primeras veces que se juega. No es grave, pero había que mencionarlo.

Sobre la cancha, las cosas lucen muy detalladas. Desde la salida de los equipos; los papelitos en el aire, los fuegos artificiales y claro, las atinadas narraciones de Mario Kempes y Fernando Palomo, algunas de las cuales se reutilizaron y otras que fueron grabadas específicamente para esta edición especial de FIFA. En el caso de México, por ejemplo, se habla atinadamente de las dificultades que experimentó la Selección Nacional durante las rondas clasificatorias y de lo desafiante que será, por lo tanto, tener éxito en el Mundial.

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Aunque poco trascendente, apoyarse en la espalda de un rival es una de las novedades del juego

Un detalle decepcionante, del cual EA es directamente la culpable, fue el final. Nuestra expectativa era alta, dado que durante el evento de presentación de 2014 FIFA World Cup Brazil , la compañía presentó un clip especial de México ganando el Mundial dentro del juego, con una narración formidablemente emotiva de Kempes y Palomo, quienes se desgañitaban hablando de lo épico de la hazaña, luego de décadas de decepciones y la gran fiesta que sería para el país haber conquistado este primer título. Esto nos hizo pensar que veríamos ese final, pero no fue así, se trató del típico desenlace genérico con comentarios que aplicarían a cualquier equipo.

Por otro lado, un detalle curioso y agradable es, precisamente, ver a los entrenadores reales así como a los aficionados celebrando o lamentándose en sus países cuando se anota o se recibe un gol. Los modelos de la gente en el graderío y el juego completo ya acusan lo añejo del motor gráfico. Existen anomalías de texturas, como pantaloncillos que se estiran de manera extraña o clipping (cuerpos que se atraviesan), y las irregularidades con el sistema de física persisten, aunque no arruinan la experiencia como tal. Es decir, aunque colorido y detallado, el título ya luce viejo.

En cuanto a los controles, 2014 FIFA World Cup Brazil es formidable. Hablamos de un manejo sumamente intuitivo y responsivo, adicionado con sutiles novedades, como la libertad para montarse sobre un rival en la disputa de un balón aéreo, o la de payasear sobre la línea de gol para desconcertar al cobrador de un penal. Vaya, no hay algo trascendente en lo referente al control. El juego es lo que debía ser, pero sin evolución.

Así las cosas, el balance final es el esperado. En otras palabras, si tienen FIFA 14, quizá deban pensar 2 veces antes de invertir $60 USD adicionales en otro producto con la misma columna vertebral. Los controles son magníficos (como en FIFA), y la presentación visual es muy buena, aunque los modos de juego pecan de poco imaginativos y todo perderá relevancia inmediatamente después de que termine el evento, pues no hay nada genuinamente imaginativo.