
Saint Seiya: Sanctuary Battle
Una batalla a la medida de los fanáticos de la serie
Por Densho+ LO BUENO
- Alto valor de rejugabilidad
- Le traerá excelentes recuerdos a los fanáticos de la serie
- LO MALO
- Peleas repetitivas
- Poca variedad de escenarios y enemigos
- Nivel gráfico deficiente
Así como en Dragon Ball Z Kai vamos a tener que dar por entendido algunos aspectos generales de este juego para irnos directo a lo importante. Para detalles de la historia y otros aspectos técnicos del juego puedes ver nuestro previo con toda confianza.
Respecto a la historia de Saint Seiya: Sactuary Battle, para PlayStion 3, diremos que es uno de sus puntos flacos. Saint Seiya es, por supuesto, para cualquier tipo de videojugador, pero obviamente está dirigido a los que vieron la serie animada de la década de 1980, todos los episodios, en sus transmisiones originales o repeticiones; con el himno ése surreal de Jean Francois Porry o con el repulsivo Pegasus Fantasy en español en el opening. Para disfrutar completamente esta experiencia y considerar los detalles en el ambiente, sistema de juego y narrativa, es necesario chutarse los 114 episodios de la original, más los 31 de la saga de Hades y las cinco películas. Si en este momento te estás preguntando, "¿qué será la saga de Hades?", olvídalo, a este juego le vas a encontrar muchos defectos que te harán querer exigir tu dinero de regreso y la verdad es que es mejor que te ahorres el numerito. ¿Por qué tan sangrón? No es culpa mía, sino del juego. Imagínense que la historia que se narra en este título, ocupa del episodio 41 al 73 en la animación. Los dos tercios que le faltan se resumen con texto en inglés y voz en japonés que hace difícl entender a un neófito de qué rayos se trata el juego en realidad. La tarea de poner en contexto al jugador ajeno al tema es holgazana, miserable y creo que se pudo haber hecho un trabajo mucho más útil o incluso poner una sección especial con "¿Qué es Saint Seiya?" o algo así. De inmediato se sentirá la exclusión del club de Los Caballeros del Zodiaco y las cosas que en realidad lo hacen brillar (que describiré más adelante) quedarán debajo de un sistema de juego deficiente (del que también hablaré más adelante). Háganse un favor y si no son fans, pero si les da curiosidad, pónganse al corriente antes de comprarlo o rentarlo.

Ya que pasamos el filtro, tenemos, para los conocedores, Saint Seiya, un beat 'em-up que está dividido en tres secciones:
1) Avanzar por caminos, bloque por bloque, derrotando soldados y de vez en cuando sorteando obstáculos, como abismos o escombros.
2) Subjefe o subjefes que te atacarán en conjunto con soldados que no dejarán de salir hasta que le bajes toda la energía al o a los subjefes.
3) Jefe, que tiende a ser un Caballero Dorado; con él pelarás en una arena cerrada con elementos destruibles, y el número de asaltos variará dependiendo el modo de juego, pero tarde o temprano, cuando el jefe final tiene media barra en el último asalto, la batalla se definirá en un espacio vacío (al que bauticé como 'el universo'), donde no hay nada que se interponga entre el jefe y tú.

Eso, más cinemas narrativos, conforma el juego. Y lo fundamental para avanzar por esas tres etapas, que aparecerán en orden o desorden dependiendo del modo de juego, es el sistema de pelea. Cada caballero tiene su estilo de pelea y aunque parezca que todo es igual al final de cuentas, sus diferencias se marcan conforme avanzas. También puedes saltar con X y golpear en el aire. La cámara no es libre y las tomas son automáticas, pero al momento de pelear se bloqueará el escenario con paredes invisibles y se convertirá en una pequeña arena. También tienes dos botones para hacer ataques especiales (por ejemplo, con el círculo harás el meteoro de pegaso y con el R1 el cometa de pegaso). Los poderes especiales consumen cosmo; al principio tienes tres niveles de cosmo y cada poder especial consumirá una barra entera y es posible encadenar los especiales con un combo normal. Para llenar tu cosmo, usarás el botón R2 dejándolo presionado. También tienes el botón L1 para bloquear los ataques si lo dejas presionado; si haces tap en el L1, esquivarás haciendo un pequeño dash. El botón L2 activa tu séptimo sentido, y provoca que todo, exceptuándote, se mueva más lento (esto hace la función de poder moverte a la velocidad de la luz). Una vez que hayas dominado los movimientos básicos, estarás listo para empezar tu aventura.
¿Qué modos hay? El principal, el modo de historia, narrará todos los hechos de este segmento de la animación, desde que los cinco caballeros de bronce, Pegaso, Dragón, Cisne, Andrómeda e Ikki llegan al santuario y atacan a Atena con una flecha, hasta que derrotan a Saga (no te hagas, ya sabías, cuál spoiler). No hay sorpresas aquí hasta la segunda vuelta, que te abre la opción de jugar otros puntos de vista de la misma historia; revivirás el momento en el que Aiolos trata de salvar a Atenea de las garras del patriarca y recorrerás, desde el templo de Atena hasta la casa de Capricornio, pasando incluso por el camino de rosas de Piscis. Es en estos detalles donde el juego empieza a brillar de verdad y a satisfacer cada vez más y más al fan. Después también jugarás como Aiolia y enfrentarás a Shaka de Virgo, para después recibir el hechizo del Patriarca que te hará malo. Esa parte es corta, pero suficiente para empezar a sonreír. Otras historias son las de Marin y Shaina, por ejemplo.
Por otro lado están los modos Survival, Misión individual y Misión en parejas. En survival podrás elegir entre dos escenarios, el Star Hill o el Yomotsu, con dificultad Bronce y Hard respectivamente. Ahí pelearás en arenas cerradas contra oleadas de enemigos con límite de tiempo. Cuando la barra de tiempo se termina, aparecerá un jefe y si logras vencerlo, vendrá otra oleada de mayor dificultad, también con límite de tiempo, y luego otro jefe, y luego otra oleada y así hasta que pierdas o te aburras. Al principio perderás rápido, te lo garantizo, pero esta parte tiene un factor especial que es la velocidad. Entre más rápido elimines a los enemigos, habrá tiempo para que aparezcan más, por lo que en realidad sí puedes mejorar tus marcas.

El modo de misión individual te pone a recorrer cierto número de casas, con sus respectivos caminos llenos de soldados (el camino más tedioso es el de Piscis); el número de casas variará a partir de la misión, pero básicamente todas son lo mismo y en lo único que varía es en el jefe de cada casa o en los subjefes que aparecerán. Son más de veinte misiones en el modo individual y menos de una decena en el modo de misiones en parejas, que es lo mismo... pero en parejas; tú decides si quieres tener un compañero humano o CPU. Pero este modo es muy recomendable para subir la experiencia de dos personajes a la vez... y aquí viene la parte adorable y adictiva de Sanctuary Battle.
Aunque las peleas son sosas y repetitivas, la variedad de personajes a escoger y sus poderes especiales, del todo fieles a los personajes de la animación, te harán brincar de emoción. Por ejemplo, Milo de Escorpión te atacará con la Scarlet Needle y se contabilizarándo las agujas que consigan atacarte, después de la aguja 14, sabes que la 15, Antares, será muerte instantánea. Aquí está todo lo que esperas: las rosas diabólicas, pirañas o las letales blancas de Piscis que, efectivamente, te drenarán la energía hasta morir, o la defensa perfecta de la cadena de Andrómeda o hasta la ejecución de Aurora de Acuario; todo está aquí y funciona como esperas. Eso es lo que pone a flote al barco, pero lo que lo hace navegar como los grandes es el aspecto de la experiencia. Cada modo que juegues, ya sea historia, survival o misiones, te dará puntos de cosmo que se irán como a un fideicomiso de puntos de cosmo para que se acumulen en una sola cuenta y los puedas repartir como quieras a los personajes. Aunque cada caballero puede subir de experiencia tras cada victoria, mejorando lentamente sus atributos como fuerza de ataque, defensa, cosmo, energía vital y suerte (la suerte sirve para que te aparezcan más bolitas de energía durante las peleas después de vencer a los soldados). Pero puedes acelerar el proceso asignándoles puntos de cosmo. Una vez repartidos, no se pueden recuperar y la adición es permanente, pero puedes reunir la cantidad que quieras jugando una y otra vez los modos. Pero debido a que el aumento de atributos no requiere puntos de cosmo en realidad, porque suben solos (lento, pero solos), recomiendo invertirlos en comprar habilidades. Son como items que pueden llevar los caballeros y que harán que, por ejemplo, recuperen cosmo más rápido, o que se regenere la energía o que resuciten inmediatamente después de ser vencidos; estos accesorios, que se llaman Habilidades, son caros, pero valen mucho la pena; si compras uno, cualquier caballero lo puede usar y se lo pueden 'prestar' (es decir, no puedes tener Habilidades repetidas, pero con que tengas una se la puedes poner y quitar a quien tú quieras).

La mejor parte es cuando empiezas a subir de nivel a tu caballero favorito (que normalmente va a ser el de tu signo, te lo apuesto). Por ejemplo, yo tomé a Saga de Géminis y, cuando lo desbloqueas (tras vencerlo en el modo historia), sí es más fuerte que uno de bronce, pero no tanto. Lo fui subiendo de nivel y me di cuenta de que aguantaba más tiempo en el Survival, modo donde obtienes más puntos de cosmo. Al cabo de diez horas de juego, tenía a Saga al tope de habilidades y golpear soldados a toda velocidad se volvió un pasatiempo muy entretenido. Si requirieron diez horas de juego, más o menos, para llevar a 100% a un solo personaje, te esperan muchas, muchas horas de diversión, sintiéndote cada vez más poderoso con cada personaje y ver su verdadero potencial en la batalla.
Y otra cosa adictiva es que poco a poco desbloquearás imágenes de las figuras coleccionables oficiales que ha lanzado Bandai a lo largo de la historia de la serie. Figuras viejas, nuevas, de edición especial o limitada... es una extensa galería que los coleccionistas de juguetes babearán al verla y podrán usar de check-list.

El juego no para ahí. También hay personajes ocultos desbloqueables, sin considerar el contenido descargable, que le aumenta horas de entretenimiento.
El valor de rejugabilidad es, pues la gran estrella de este título que va subiendo de calidad poco a poco, comenzando de mediocre con licencia famosa hasta llegar a ser bastante decente que si bien no es AAA, tiene el suficiente contenido para que valga cada peso invertido en él (insisto, si eres fan de la serie). Saint Seiya: Sanctuary Battle es, pues, una metáfora de un Caballero de Bronce, que termina agotado, desangrado, con la armadura rota, pero hace estallar su séptimo sentido y se sacrifica para entretenerte; corazón de Caballero Dorado tiene este juego.

Saint Seiya: Sanctuary Battle
Una vez más tendremos la oportunidad de revivir las aventuras de los guerreros de Athena, en un título exclusivo para PlayStation 3. Reviviremos los primeros capítulos de la serie y pelearemos como Hyoga, Shiryu, Shun, Pegasus Seiya o Ikki. Eleva tu cosmos y acompaña a estos poderosos personajes en su batalla por salvar a Saori.
DETALLES
- Desarrollador:dimps
- Publisher:Namco Bandai
- Género:Acción
- Fecha de Lanzamiento:14 / Junio / 2012
+ LO BUENO
- Alto valor de rejugabilidad
- Le traerá excelentes recuerdos a los fanáticos de la serie
- LO MALO
- Peleas repetitivas
- Poca variedad de escenarios y enemigos
- Nivel gráfico deficiente
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