Para Capcom es una tradición enfrentar a su icónico Street Fighter con todo lo que se le ocurra, pero cuando se anunció que habría unión con Tekken, la controversia fue inevitable debido a que las franquicias se ubican en extremos opuestos del espectro: el esquema de control es completamente diferente, la mecánica tiene pocas similitudes y por supuesto, está el hecho de que se presentan en dimensiones visuales distintas. Afortunadamente, pese a la diametral disparidad, Street Fighter X Tekken se levanta como una combinación equilibrada que rinde respetuoso tributo al concepto de ambas series y a sus legiones de fans; obviamente implementa cambios sustanciales en ciertos aspectos, pero siempre a favor de entregar una experiencia fascinante para todos los seguidores del género, y por primera vez, también para quienes que querían acercarse pero les costaba un poco de trabajo familiarizarse.

Fuera de que el argumento peca de superficial y de ser un tanto pueril, pues todos los peleadores ?y representantes de organizaciones como Shadaloo o Mishima Zaibatsu? se baten en duelo por obtener los poderes de un misterioso artefacto que cayó de los cielos, es interesante ver la forma en que Capcom usó algunos elementos de los dos juegos y les dio un nuevo propósito para crear algo que se percibe diferente y además brilla por su buen diseño.

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Como es costumbre, cada personaje tiene un final diferente, pero la recompensa de tus esfuerzos nunca pasa de un cinemático desconcertante y falto de calidad o una pantalla negra con dos párrafos de texto, ambos explicando de forma extraña su fragmento...

Evidenciando que se tomara el motor gráfico y de física usado en Street Fighter IV, en este título los peleadores callejeros se juegan exactamente igual que sus contrapartes de antaño, lo que significa que si eres un veterano con Ryu y sus colegas, todo te parecerá familiar, como marca la tradición de juegos de Capcom. Por otro lado, las entidades de Tekken podrán ser muy diferentes en estilo y estructura, pero es encomiable la traducción de su esquema de derechazos y golpes con la izquierda, a los botones de medios y débiles, lo que permite realizar los mismos movimientos a los que estarías acostumbrado en la franquicia tridimensional, con ciertas variantes que se deben aprender.

A efecto práctico, hasta las más complejas técnicas de Xiaoyu son replicables en Street Fighter X Tekken, si bien compuestas de menos acrobacias, pues aún si los movimientos están intactos, la ejecución se simplificó para desechar un poco el uso puntual de la palanca y dar paso a fluidos círculos; los cambios son sensibles, pero es fácil acostumbrarse y sobre todo, rápido. Es un hecho: si eres fan del combate técnico de Tekken, es probable que te desanimes al ver a tus peleadores favoritos en una versión un tanto insípida; como ejemplo podemos considerar a Raven, quien redujo su arsenal de casi cien movimientos a no más de veinte; y si lo analizamos desde otra perspectiva, es la oportunidad de ver a los peleadores de Tekken bajo una luz diferente.

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La colección de personajes es la más grande de un juego de Capcom: 38 peleadores en Xbox 360 y 43 en PlayStation 3, además de 12 disponibles como contenido descargable, que por cierto, ya estaban presentes en el disco

Pero más allá de las diferencias mecánicas, existe un buen balance entre peleadores de ambos universos, y aunque los de Tekken están desprovistos de proyectiles y demás ataques a distancia, presentan un extenso repertorio de habilidades de las que sus enemigos carecen. Expresado de otro modo, mientras los personajes de Street Fighter tienden a usar un reducido catálogo de movimientos sencillos de aprender y dominar, sus rivales de Tekken ostentan un arsenal más vasto, atestado de movimientos precisos, diseñados para crear extensas y devastadoras cadenas de golpes, lo que implica que de no conocerlos, podría parecer difícil entender su manejo. Pero el aprendizaje de combinar estos ataques es parte del proceso de entretenimiento, y al menos para los fanáticos de Street Fighter, un desafío como este no se había visto antes y sabemos que dará incontables horas de experimentación.

Con lo anterior queda claro que sería un error jugar este encuentro contra peleadores de Tekken como si se tratara de otra entrega más de la serie Street Fighter, pues además de extensos combos que te lanzarán por los aires, tras un descuido serás victima de increíblemente largas cadenas de llaves y jugueteos acrobáticos entre personajes que cambian a lo largo del encuentro. En su lugar, debes dominar el uso de tus dos combatientes y entender la sinergia que existe entre ellos, pues cada combinación de parejas funciona diferente, y da paso a descomunales posibilidades para conectar los movimientos y técnicas especiales de cada uno. Incluso hay que aprender cómo dominar a dos celebridades por separado, para después hacerlas trabajar juntas en armonía y más adelante, desencadenar una interminable sucesión de golpes; en resumen, Street Fighter X Tekken es un juego de parejas y de no apelar a esta característica clave, perderás ante jugadores más habilidosos.

Entremos ahora en materia controvertida. La implementación del sistema de gemas que permite dotar a tu personaje con habilidades o atributos adicionales que se activan bajo ciertas condiciones, parecía dañar la competitividad, pero resulta una fortuna que en lugar de imponerse como aspecto negativo, agregue una interesante capa de complejidad a la mecánica, sin romperla, ya que seduce a los veteranos para intentar cada combinación posible. Y es que aunque algunas gemas se sugieren en extremo ventajosas, tienen un alto costo, sea gastando parte de la energía que acumulaste durante el encuentro o durando muy pocos segundos. De cierto modo parecen reminiscentes a las habilidades adicionales en Street Fighter Alpha 3, pero en una versión mucho más refinada y que en verdad favorece el estilo de juego de cada persona.

Es importante decir que el efecto de las gemas es utilizable una sola vez por cada round, y para activarlas se necesitan ciertos requisitos que podrían no cumplirse, en especial cuando el contrincante se percata de las cosas que debe evitar, situación que permite planear combates más justos y desafiantes. De momento las gemas disponibles no alteran el balance, aunque el catálogo se puede extender via DLC o al comprarlas directamente dentro del juego, algo que seguramente hará enfadar a más de uno por varias razones; pero al margen de la molestias, sería lógico que Capcom no rompa con el equilibrio actual.

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Junto a EX que está de regreso, hay variantes de especiales como Cross Cancel que sirve para contrarrestar un ataque y el nuevo Cross Art, que permite usar dos peleadores en pantalla al mismo tiempo

Como sea, el esquema de gemas no cambia drásticamente la experiencia de juego, pues mientras los jugadores experimentados seguirán teniendo la ventaja, se presenta como una opción realmente amigable para los principiantes. Hablando de accesibilidad, tal como lo prometieron sus creadores, Street Fighter X Tekken logra establecer efectivamente sus nociones, incluso para aquellos que se consideren negados para los títulos de pelea. Con el Trial Mode es posible aprender paso a paso desde los aspectos fundamentales hasta los complejos en extremo, pasando del básico Hadoken a combos que exceden los diez golpes. Esta modalidad no dará a los novatos la intuición característica de un jugador talentoso y experimentado, pero puede introducirlos en las bases del juego y darles herramientas suficientes para detener los embistes de un veterano; además, todos los movimientos se simplificaron, y en algunos casos hasta se eliminaron los más complicados.

Para no dejar al tema, se instauraron combos sencillos, que al presionar de golpe débil, pasando por medio y hasta fuerte, libera una combinación instantánea, la que además se puede asignar a un botón para mayor facilidad, claro, pagando el precio de gastar energía. Estos cambios podrían considerarse alarmantes, pero en realidad se trata de una dirección mejor enfocada de lo que se ha hecho en el pasado para atraer nuevas audiencias, pues en tanto la esencia del juego se conserva compleja y difícil de dominar, los principios se mantienen sencillos.

Fuera del tutorial, Street Fighter X Tekken incluye la usual selección de modos, casi todos desprendidos de Street Fighter IV, partiendo de los clásicos retos para cada personaje que te obligan a ejecutar movimientos específicos en condiciones especiales o cumplir una serie de combos tan complicados que seguramente no considerarías usar durante un combate real. Y sumándose a las características para mejorar tus habilidades, también está la opción de cumplir misiones, en donde debes completar veinte objetivos que rayan en lo sádico en contra de la más exigente Inteligencia Artificial. Dejémoslo en que si no eres un maestro con tus peleadores predilectos, pasarás momentos traumáticos.

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Se agregó una modalidad de desesperación para cuando te queda menos de 25% de vida, en la que sacrificas a un peleador para dotar al otro de inmenso poder durante diez segundos antes de morir también

Abordando lo que es columna vertebral para muchos, el multijugado ofrecer una serie de innovaciones que hacen de Street Fighter X Tekken una excitante experiencia cooperativa. En línea puedes unirte a otro jugador y hacer equipo, coordinando con precisión los cambios, combos y técnicas. Entretanto, la novedad más fascinante es que puedes hacer lo mismocon otras tres personas, enfrentándose en una épica e intensa batalla campal de parejas, cada uno controlando a un personaje. Y ya que estamos con el tema del combate contra jugadores, es inevitable mencionar un defecto que plaga todo los modos en línea: un constante lag, que además de complicar los combates, distorsiona los efectos de sonido y los desfasa del momento en el que se da un golpe; seguramente arreglarán el problema con algún parche, pero al momento entorpece la experiencia.

No es fácil inyectar nueva vida en un género tan saturado y tradicionalista como el de peleas; un cambio mal implementado puede sentenciar al fracaso a cualquier título, sin mencionar que la comunidad es muy crítica cuando se trata de alterar la mecánica que durante tanto tiempo ha permanecido intacta. Street Fighter X Tekken supera las expectativas y evade ingeniosamente dichos problemas, al presentar una fórmula que combina lo mejor de dos mundos en una combinación balanceada y es el perfecto ejemplo de los buenos resultados cuando se toman riesgos con un enfoque mesurado. Pero su atributo más virtuoso es que se compone de mecánicas pertenecientes a otros juegos y las amalgama con maestría, con el fin de ofrecer una experiencia más completa en comparación con lo que se ha visto al menos de parte de Capcom, pero en especial, constituye una oferta equitativa para todos los jugadores. Es difícil predecir cuál será el impacto real en los amantes de ambas franquicias y si podrá darse como un punto de encuentro para veteranos de Tekken y Street Fighter, pero sin duda se trata de un juego ingeniosamente diseñado que sentará su propio nicho.