Twisted Metal tiene muy buenos cimientos en el mundo del videojuego, fuera de Estados Unidos no es tan popular y definitivamente no tan exitosa, aunque también es difícil encontrar a alguien que no recuerde la portada de Twisted Metal Black, juego que por cierto está incluido en la compra de esta nueva versión. Esta nueva edición logra incorporar la mayoría de las cosas que hicieron de la versión anterior un juego memorable, pero no llega a replicar todo lo que lo convirtió en un éxito total, es un excelente integrante de la franquicia, pero seguramente no será recordado por algo más.

Todos tenemos placeres culposos, esas cosas que disfrutamos mucho y que en algunos momentos podría avergonzarnos aceptar en público, o por lo menos comentarlo. Uno de mis placeres culposos es el southern rock, generalmente asociado con gente no tan? educada. Twisted Metal es como una canción muy larga de southern rock.

El primer problema de este Twisted Metal es que no tiene sorpresas. Seguramente muchos fanáticos de la saga se sentirán algo defraudados cuando conozcan el sistema de campañas que utilizaron en esta ocasión, pues veremos tres historias: la de Sweet Tooth, la de Mr. Grimm y la de Dollface, todas con finales únicos.

La limitación de personajes también se refleja en el multijugador, eso sí, con una muy saludable dosis de vehículos a escoger que va desde una moto y autos ligeros hasta tráileres y un helicóptero, todos con diferencias entre las armas, velocidad y armadura.

A pesar de lo limitado de la historia, es una que se disfruta. Las desventuras de cada personaje se cuentan en cinemas ejecutados maravillosamente, cada uno tan torcido y oscuro como el protagonista al que representan. Para complementarlos tendrás que enfrentar varios tipos de juegos, arenas, peleas con jefes y hasta carreras que se sienten fuera de lugar en la saga.

Cada uno de los jefes a los que enfrentas contiene varias etapas para poder ser vencido, una variedad muy agradecida en un juego con tan pocas opciones, y después de los encuentros que tienes en el resto de los niveles también un cambio de paso impresionante, pues deberás recurrir a toda tu maña y habilidad, ya que son peleas épicas, memorables y difíciles, en su mayoría.

El gran logro del juego es el control, manejar cualquiera de los vehículos es un deleite y el esquema del control a pesar de sentirse alienígena al principio, terminará por volverse una extensión natural de tus dedos. Es necesario dominarlo, de lo contrario estás destinado a un vivir en un mundo de dolor.

En cuanto a los autos, está el veloz y muy maniobrable Kamikaze, la pequeña, frágil y brutalmente rápida Reaper e incluso algunos increíblemente lentos, como el tráiler Darkside. Cada uno de los miembros de esta docena letal tiene características únicas.

Controlar los vehículo es complejo y complicado a la vez, podrás ver que cada uno, con excepción de la moto, tiene por lo menos dos ocupantes: el piloto y el encargado de las armas, y tú harás el trabajo de ambos. Aparte de moverte con precisión y tener la capacidad de escapar de momentos difíciles, es importante que te defiendas y ataques con una precisión milimétrica.

A tu disposición tienes herramientas para tu defensa y tu armamento incluye todos los tipos de misiles y armas balísticas que puedes recoger en los niveles, además de que cada vehículo tiene un poder especial y, por si faltara algo, minas. Tener que manejar cuando enfrentas a muchos oponentes y pelear con los jefes puede parecer demasiado complejo, pero si logras la precisión requerida, será recompensado con un mayor daño a tus enemigos.

Twisted Metal también brilla en el multijugador, que se convierte en una experiencia divertida y adictiva. La primera opción que tienes es la campaña cooperativa en pantalla dividida para dos, tres o cuatro jugadores, que por sí sola es emocionante y gráficamente no sufre ninguna baja en su desempeño.

Luego están los modos adversariales online, en los que una vez más los jugadores novatos se convierten en el juguete de los veteranos, por lo menos mientras desbloqueas las armas más poderosas.

No podemos dejar de lado que David Scott Jaffe, creador del juego, puede ser encontrado todos los días en las arenas online y siempre avisa en Twitter cuando comienza a jugar, así que no olvides personalizar tu letal vehículo para separarte del resto de los jugadores y darle ese toque único. Ya que estás online asegúrate de unirte a un clan.

Gráficamente el juego es muy bueno, y aunque no está a la altura de lo mejor que hemos visto en PS3, te aseguramos que encontrarás un mundo bien desarrollado y una presentación oscura exquisita y funcional.

El audio es el que este juego necesita, cumple a la perfección y es adecuado. La música va desde el rap hasta el metal y hay varias canciones que encajan cabalmente con los momentos en los que las escuchas, aunque si no te gustan puedes crear tus propios playlists e incluir la música que tengas en tu consola. Es nuestro deber avisarte: el doblaje al español es castellano, hecho en España y nos desesperó muy rápido.

La campaña dura unas siete horas, cuando mucho, pero al agregarle el cooperativo local y el multiplayer online aumenta su tiempo de vida y no podemos dejar de enfatizar lo divertido que es este componente.

Twisted Metal no se aleja de la fórmula que lo definió hace una década y sigue siendo atractivo para todo aquél que ama la idea de conducir un vehículo armado hasta los dientes en competencias cargadas de adrenalina. El juego es complejo y difícil de masterizar, pero es una experiencia única y divertida, a pesar de tener una campaña tan corta y una selección de personajes tan pobre.