
+ LO BUENO
- Control perfecto
- Combate contra jefes emocionantes
- Multijugador balanceado
- Las opciones de personalización para personaje son atractivas
- Fomenta la experimentación con las clases
- LO MALO
- Ambientación desabrida
- Carece de herramientas para la interacción social
- Los mundos están vacios y estáticos; no hay motivación para explorarlos
- El conflicto de luz vs. oscuridad es un cliché
- Ghost no es un personaje y el resto del título carece de estos
- Demanda excesiva de tiempo para progresar
Destiny es la nueva propuesta de Bungie, el equipo que concibió la franquicia de Halo hace más de 10 años. Este aspecto pone en una situación muy complicada a la compañía, pues debe demostrar que tiene la capacidad de hacer algo asombroso nuevamente; una presión enorme con la que lidiará durante toda su existencia, pues su trabajo será, irremediablemente, comparado con sus títulos previos. Es decir, con el lanzamiento de esta nueva propiedad intelectual —la cual se anunció con bombo y platillo y que está en boca de todos los jugadores— será casi imposible evitar el cuestionamiento de si es mejor que Halo o si es igual. Eso es precisamente lo que tratamos de descifrar.
Para efecto de esta reseña, y debido a su magnitud, primero repasaremos lo que ofrece el juego y después analizaremos a fondo las implicaciones de cada elemento.
Destiny cuenta la historia de los Guardianes que protegen el último bastión de la humanidad. El conflicto se remonta hasta el momento en que nuestra raza encontró en Marte al Traveler, una enorme esfera llena de misterios que trajo consigo la era dorada de la raza humana. Fue así que logramos construir una ciudad en dicho planeta y extender nuestros dominios más allá de la Tierra. Esta época duró siglos hasta la llegada del antagonista, The Darkness, el enemigo ancestral del Traveler y que sumergió a los humanos en el estado en que están actualmente. Tu misión será evitar que el enemigo se apodere de la mística esfera y frenar la extinción de nuestra especie.
Dicho lo anterior, en Destiny recorrerás 4 locaciones distintas bajo la tutela de Ghost, quien se encargará de dar cauce a la historia. Comenzarás explorando la Tierra, en específico, una región de Rusia que alberga el Cosmódromo. Harás lo mismo en la Luna, Venus y Marte. Cada locación muestra vestigios de la civilización humana, antes de ser abatida por The Darkness, así que lo único que explorarás son las ruinas abandonadas.
Las misiones dentro del modo de historia suelen tomar el mismo camino: lo primero que deberás hacer es seguir las marcas en pantalla para llegar a la locación correcta, después desplegar a Ghost para que recite un par de líneas de diálogo y, posteriormente, tendrás que encaminarte a la zona indicada; al final deberás defenderte de una oleada de enemigos, a veces acompañada de un mini jefe, y la misión terminará regresándote a órbita. Este patrón se repite hasta el cansancio, salvo por un punto en donde la mecánica de combate cambia completamente, pero ésta es una excepción.
Nuestra perspectiva cambió después de experimentar el resto de las misiones y descubrir que brindan un reto sumamente satisfactorio
Además de las misiones normales de historia, tenemos los Strikes, los cuales son operaciones más desafiantes donde enfrentarás a un gran jefe con toneladas de salud. Al inicio, tomamos los enfrentamientos finales con escepticismo debido a que demoraban en ser completados, pero nuestra perspectiva cambió después de experimentar el resto de las misiones y descubrir que brindan un reto sumamente satisfactorio.
Cuando hablamos de clases, inmediatamente pensamos que están diseñadas para cubrir diferentes arquetipos y que cada una cumple un rol en específico; Destiny se desvía de esta fórmula. En realidad, cada clase se distingue del resto por las subclases que dictan su forma de juego al ofrecer diferentes habilidades. Cada clase dispone de 2 subclases con habilidades que modifican sus atributos y otorgan diferentes beneficios de movilidad o resistencia. Pero lo que realmente las distingue es la habilidad especial y un ataque cuerpo a cuerpo. También es posible elegir entre distintas especializaciones. Es recomendable, entonces, experimentar con cada una y encontrar una combinación adecuada para cada enfrentamiento. Por ejemplo: es posible elegir entre una mejora de agilidad y otra de resistencia; puedes elegir saltar hasta 3 veces o hacerlo 2 veces, pero con más control.

Ahora bien, tu equipo progresa junto con tu personaje. De forma similar a las subclases, tanto armamentos como armaduras poseen diferentes habilidades que incrementan su daño u otorgan diferentes bonos de resistencia y almacenaje de munición. Estos elementos son aleatorios y deberás encontrar la combinación correcta de mejoras que encaje con tu subclase. Dicho esto, es viable escoger elementos que incrementen la velocidad de recarga de un arma en específico o reduzcan el enfriamiento de las granadas, entre otras cosas. Cada actualización requerirá de una módica cantidad de Glimmer, la moneda del juego, pero las armas más avanzadas y legendarias necesitarán otro tipo de material que únicamente es posible obtener desmantelando piezas de armadura y armas de gran calidad.
El mundo de Destiny brinda diferentes actividades a sus habitantes. Cada planeta dispone de una misión de patrullaje, en la que podrás recorrer la totalidad de un territorio en busca de Beacons que te comuniquen con los habitantes de La Torre para que te asignen una misión. En general, lo único que requieren es eliminar a los enemigos de una zona o ir a un lugar en específico. La importancia de estas misiones yace en su potencial para incrementar la reputación de Vanguard y la oportunidad de recolectar materiales.
Los materiales se encuentran a lo largo y ancho de los planetas y, como mencionamos, sirven para mejorar el armamento legendario, que obtienes gastando marcas de reputación con los vendedores del juego. Esto funciona de la siguiente manera: actualizar un arma requiere 16 tokens de un material especial que únicamente se vende en La Torre y su costo es de 50 fragmentos que encuentras en el planeta. Entonces necesitas recolectar 800 nodos para actualizar un elemento del arma. No te preocupes, esto aplica sólo a las armas legendarias.
Por otro lado se encuentra el modo competitivo de Destiny, bautizado Crucible. Como la descripción sugiere, éste es el frente multijugador del título. Aquí enfrentarás a otros jugadores de manera tradicional en diferentes modos de juego. También es posible incrementar el nivel de la reputación para obtener armamentos legendarios que difieren de los obtenidos en el modo de historia.
Tras completar las misiones de historia, así como los Strikes, y de haber participado en un par de enfrentamientos en el Crucible, deberías alcanzar el nivel 20, o por lo menos, estar muy cerca de lograrlo. ¿Qué ofrece Destiny después de esto? La respuesta es la indomable acción de repetición, lo que en otros lugares se conoce como "grind". En otras palabras, Destiny apenas comienza.
El nivel 20 no representa la cumbre de desarrollo, pues entra en juego un nuevo atributo propio de las armaduras de alto nivel: Light. Equipar diferentes piezas con ello puede incrementar tu nivel poco a poco. Este atributo te empareja con los retos que enfrentarás en las Playlists.
El contenido es muy limitado y te verás repitiendo los mismos Strikes una y otra vez hasta el cansancio
Las Playlists te emparejan con otros jugadores para completar Strikes actualizados a nivel tope. La primera lista es de nivel 18 y brinda recompensas para ese rango. Las siguientes consisten en los mismos retos, pero con un nivel más alto; aquí es donde entra en juego el atributo de Light. Necesitarás seguir incrementando tu nivel con piezas de armadura que consigas en la lista de juego anterior, así hasta que seas capaz de participar en todas las listas.
Lo antes descrito constituye un objetivo a mediano plazo que puede apelar a diferentes jugadores, pero el contenido es muy limitado y te verás repitiendo los mismos Strikes una y otra vez hasta el cansancio.
También es importante considerar las diferentes facciones dentro del juego. Completar las Playlists de Strikes se traduce en reputación de Vanguard, al igual que las misiones Patrol. Necesitarás subir éstas a Rank 2 para comenzar a gastar las marcas que también obtienes en los Strikes de alto nivel, cuyo límite es de 100 por semana, eso significa que no podrás equiparte tan rápido.
Existe, además, otro tipo de reputaciones especializadas en diferentes clases, las cuales otorgan armaduras con una combinación especial de atributos, éstas son Dead Orbit, New Monarchy o Future War Cult. Para incrementar el nivel de estas reputaciones, necesitarás usar la armadura de vanidad específica para cada una.

Un mundo árido
Una de las grandes carencias de Destiny radica en el contexto. La historia nos cuenta que la humanidad sufrió por la llegada de The Darkness que intenta apoderarse del Traveler, pero es lo único que sabrás. Aspectos como el origen de La Torre, el de los Guardianes y muchos otros no son divulgados y tu curiosidad nunca será saciada.
En la secuencia de inicio, en el Cosmódromo de Rusia, Ghost te urge a refugiarte dentro de una muralla. Nuestra reacción fue de asombro después de ver que la extensión de ésta abarca todo el horizonte. Nos hubiera gustado conocer el propósito de su construcción o cómo fue que la humanidad usó al Traveler para edificar la ciudad que visitas en Venus. La secuencia cinemática de inicio de 2 minutos no basta para crear un contexto, y para ilustrar esto basta una de las primeras líneas: "Has estado muerto mucho tiempo, así que habrá muchas cosas que no entenderás"; y es verdad.
La única forma de llegar a conocer un fragmento de la ficción detrás de Destiny es ingresar a Bungie.net y ver las tarjetas Grimoire, que cuentan de una forma muy limitada la historia detrás de alguna locación. Esto nos hace pensar que se avecina una gran cantidad de libros y material adicional diseñado para cubrir estos hoyos argumentales gigantescos.
Derivado de lo antes dicho, hay otras inconsistencias narrativas, empezando por la creación de personaje. A lo largo de la historia conoces a las 3 razas dominantes del juego: humanos, Awoken y Exo, pero es imposible representar a alguna de ellas en específico dentro del juego. En automático eres un Guardián y compartes la misma agenda que el resto, la cual es independiente de la raza que representas.
Esta omisión es clave, pues en juegos que no la padecen, fomenta lealtad a una facción o raza; baste ver la rivalidad y discusiones que existen entre los fans de la facción de la Alianza y la Horda en World of Warcraft. En pocas palabras, Destiny no genera una sensación de pertenencia.
Destiny no nutre un sentimiento de pertenencia
Lo superficial del contexto aplica también a las locaciones que visitas: grandes mapas ambientados con una temática específica que no se sienten como planetas y los cuales no promueven la concepción de alianzas entre jugadores para descubrir sus misterios o enfrentar sus peligros, ni siquiera brindan diferentes magnitudes de gravedad. Son extensiones áridas de terreno similar, pobladas únicamente por enemigos. Puedes detenerte un momento a contemplar el paisaje y tomar una captura de pantalla para compartir, pero es lo único que los espacios tienen para ofrecer. Destiny está desprovisto de motivación para explorar con el vehículo terrestre porque lo único que encontrarás serán enemigos a derrotar. También avistarás a otros jugadores y aunque compartes la locación hasta con 16 de ellos, únicamente funcionan como adorno, pues los incentivos o herramientas sociales para interactuar están ausentes, y bailar no basta para maquillar la flaqueza en este frente.
La inteligencia artificial de los enemigos es risible. Los rivales se apertrechan cuando están bajo fuego, pero cuando estos superan en número al usuario y éste huye, queda en evidencia un respeto artificial hacia el jugador. Existe una fuerza invisible que obliga a los enemigos que te persiguen a retirarse y resulta cómico verlos dar marcha atrás o permanecer inactivos frente de ti.
El gran pecado de Destiny es recurrir a la repetición de acciones, este aspecto es de naturaleza controversial dado que puede ser atractivo para unos jugadores, pero para otros resulta excesivo. Bungie quiere que te cases con el juego y abandones otros títulos, ya que después de agotar el contenido narrativo, aguarda la extenuante tarea de progresión final de personaje; se trata de un aspecto sumamente cuestionable que demanda mucha dedicación y tiempo. En pocas palabras, el diseño recompensa a los jugadores que dedican su vida a Destiny.
También es posible progresar en el Crucible y es la opción más atractiva, dado que la recompensa de las partidas es proporcionalmente mayor a la que brindan las agotadoras misiones en los planetas. Una partida de 15 minutos suele brindar el mismo botín que una misión Heroica, la cual puede durar hasta 45 minutos.

Y ya que hablamos del Crucible, las mecánicas detrás del multiplayer son confusas. Bungie no explica en ningún momento que cuando se juega en el apartado competitivo, las armas de los jugadores poseen los mismos valores de daño ?la decisión es acertada puesto que favorece la habilidad, pero tiene el potencial de ahuyentar a los jugadores, quienes descubren con asombro que el nivel de sus armas ha disminuido—.
Ahora bien, al terminar una partida, únicamente podrás ver tu desempeño general y el progreso de las armas subclase y armaduras. Destiny carece de un desglose detallado de la participación de cada jugador, como las medallas que obtuviste durante una partida. ??Queda claro, entonces que Bungie descuidó el aspecto competitivo a fin de resguardar la experiencia de los jugadores menos dedicados. Evidencia de esto es la delicadeza con la cual el estudio trata a los perdedores: al final de la partida no ves si ganaste o perdiste.

Sin embargo, seguimos jugando
A pesar de todas las deficiencias que exhibe y las carencias de diseño, hay algo en Destiny que nos llama de vuelta una y otra vez; nos pone a soñar despiertos imaginando a nuestro personaje usando la mejor armadura e ideando nuevas combinaciones de habilidades para dominar en el Crucible.
Creemos que se trata de una amalgama perfecta de elementos sutiles que mantienen viva la experiencia, así como la capacidad de asombro en los jugadores; aspectos que generalmente pasan desapercibidos, tales como el elemento psicológico que yace detrás de una recompensa y tan delicados como la sensibilidad correcta de la mira al apuntar.
Uno de estos elementos es la configuración del control. Como suele funcionar correctamente y es el pilar fundamental de la experiencia de un FPS, éste es un aspecto que pasa desapercibido, pero toda la experiencia de Bungie depende del pequeño artefacto que sostienes con las manos.
La acción de apuntar, disparar y hacer blanco en los objetivos es una tarea muy satisfactoria. Los valores de aceleración, sensibilidad y asistencia de puntería están calibrados a la perfección. Encontramos gran placer en el uso del Hand Cannon y en la ilusión de ser pistoleros del Viejo Oeste dirigiendo balas a la cabeza sin parpadear. Este nivel de precisión convierte al DualShock 4 en una extensión de tu propio cuerpo.
También hay algo de magia tras los elementos que confieren personalidad a los guardianes y que aderezan la empatía que sientes por el personaje que creaste. Las armaduras de vanidad, los trozos de tela que cobijan la espalda del Guardian y la cadera ?en el caso de Titán?, terminan por imprimir identidad a tu creación.

En nuestro caso, para complementar a nuestro pistolero del Viejo Oeste, no encontramos mejor elección que un manto hecho trizas. Sucede que estos elementos de personalización, como los colores con los que puedes teñir el armamento y hasta la nave en la que te transportas, son símbolo de estatus, pues conseguirlos no es tarea fácil.
Las peleas contra los jefes son geniales y son el tipo de contenido que más disfrutamos. A pesar de carecer de mecánicas especializadas, Bungie compensa con la gran cantidad de enemigos que acompañan al jefe. Es imposible quedarse quieto en un lugar debido a que los enemigos siempre te superarán. Un gran ejemplo de esto es The Summoning Pits y la pelea final con Phogoth. Aquí combatirás a una cantidad absurda de rivales mientras el jefe no deja de abrir fuego. Después de unos sólidos 25 minutos de intenso tiroteo, el temible jefe cayó y soltamos un suspiro de alivio, pero también de victoria.
Phogoth y el resto de los jefes demandan de los jugadores movimiento constante, dañando al jefe cuando sea posible y eliminando a los enemigos el resto de la sesión. No hay descanso en estos enfrentamientos, todo es adrenalina y acción. Esto también se presta para organizar una estrategia de Ping-Pong, donde un jugador dispara al jefe, llama su atención y se esconde detrás de una pared a recargar su arma. Acto seguido, otro jugador tendrá que salir para llamar nuevamente su atención mientras un tercero descarga toda su munición al jefe. Durante este efímero instante, queda expuesta una exquisita orquesta de trabajo en equipo que no cualquier jugador llega a entender; es un momento satisfactorio, imposible de encontrar en otras modalidades.

Buscando un destino
Lo que ofrece Destiny ahora es apenas la punta del iceberg. Los rumores apuntan a un diseño de largo plazo ?una década incluso? y tiene todo el potencial para alcanzar esa meta. Lamentablemente, el título brinda poco contenido en su estado actual e incluso puede aburrir a los jugadores con poco entusiasmo por una progresión final; es una pena que la aventura tenga una duración relativamente corta ?nos tomó alrededor de 16 horas terminar el contenido narrativo y un par más, completando la progresión a nivel 20?. Sin embargo, no dejamos de jugarlo; quienes anticipan una gran recompensa al final del oscuro túnel de la repetición lo seguirán jugando por el resto del año, y apreciarán la exquisitez en el diseño de los mandos en el aparatado competitivo. Te recomendamos Destiny si eres parte de ese pequeño grupo de jugadores que comparten una mentalidad de progreso y conquista sin importar la cantidad de horas de juego que tome; de lo contrario, habrá quienes queden rezagados rápidamente.
Galería

Los paisajes de Destiny

Destiny
En Destiny tomarás el control de un poderoso guardian, el cual tiene la responsabilidad de proteger la última ciudad habitada de la Tierra.Para ello, deberás de incrementar tu poder y recursos, visitando lugares tan inhóspitos como las dunas de Marte o las junglas de Venus, para adquirir el poder suficiente para enfrentar a los enemigos del planeta.El juego cuenta con una historia profunda y bien narrada, combinada de forma adecuada con la acción. Puedes combinar y personalizar tus armas y todo lo relacionado a tus habilidades, para acomodarlo a tu estilo.
DETALLES
- Desarrollador:bungie
- Publisher:Activision
- Género:Acción,Juego de Rol,Shooter en Primera Persona
- Fecha de Lanzamiento:9 / Septiembre / 2014
+ LO BUENO
- Control perfecto
- Combate contra jefes emocionantes
- Multijugador balanceado
- Las opciones de personalización para personaje son atractivas
- Fomenta la experimentación con las clases
- LO MALO
- Ambientación desabrida
- Carece de herramientas para la interacción social
- Los mundos están vacios y estáticos; no hay motivación para explorarlos
- El conflicto de luz vs. oscuridad es un cliché
- Ghost no es un personaje y el resto del título carece de estos
- Demanda excesiva de tiempo para progresar
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