
Guacamelee!
Jugar con clichés de la cultura mexicana es sorprendentemente divertido
Por Jorge Arellano+ LO BUENO
- Mecánica de polaridad bien implementada y desarrollada
- Dirección de arte y sonido coherentes y originales
- Diseño de niveles brillante
- Guión divertido y gracioso
- Ritmo de juego adecuado
- Jefes interesantes y retadores
- LO MALO
- Sistema de combate injusto y no tan profundo
- Algunas habilidades son irrelevantes y poco útiles
"Casa de Juan". El letrero está colgado en una casucha solitaria ubicada en medio de un árido lugar. Hay cajas por todos lados. Están rotuladas porque necesitamos saber que contienen tequila. El fondo de la escena está salpicado de agaves azules. Poco tiempo después, somos un campesino llamado Juan y deberemos salvar a la hija de El Presidente. Conseguirlo significa usar una máscara de luchador y enfrentar un ejército de calacas asesinas. Durante el arduo camino que tendremos que recorrer, nos toparemos con guerreros jaguar que hablan como chicanos, cabezas olmecas, pueblos polvorientos, luchadores, templos, altares del Día de muertos, catrinas y otros clichés que se consideran representativos de la cultura mexicana.
¿Debería sentirme ofendido por esta representación superficial de las expresiones culturales de México? No lo creo. Más o menos en la segunda hora de juego comencé a ignorar el inconveniente tema. Al final, Guacamelee! es un estupendo beat 'em up de plataformas. Podríamos intercambiar fácilmente su temática con robots, piratas, zombies o cualquier otro planteamiento genérico, pues su valor radica en la forma en que los desarrolladores exploraron las posibilidades de su sistema de juego. Por lo anterior, antes de dedicar espacio en esta reseña para discutir el ambiente de Guacamelee!, nos concentraremos en sus mecánicas principales.
Uno de los subgéneros más antiguos y elegantes de los videojuegos son los shoot 'em up (comúnmente abreviados como shmup). Antes de que shooter fuera un sinónimo de FPS, estos títulos sobre controlar un personaje capaz de disparar y esquivar enemigos en un plano bidimensional eran el exponente más conocido del género. Dentro de su rica historia de diseño, encontramos mecánicas que fueron trasplantadas con mucho éxito a otro tipo de juegos. ¿Qué tiene que ver todo esto con Guacamelee!? Para responder tenemos que hablar de Ikaruga, un shmup lanzado en 2001 desarrollado por Treasure y uno de los exponentes más brillantes de la mecánica de la polaridad, también empleada, aunque con menor maestría, en Guacamelee!
En un punto, tendremos la habilidad de transportarnos instantáneamente entre 2 planos. A medida que progresa la historia, será necesario dominar esta capacidad o será prácticamente imposible avanzar. La mecánica de polaridad consiste en la existencia de 2 estados en el juego. Cada uno presenta condiciones distintas. En Ikaruga, sólo las balas de la polaridad opuesta pueden dañarte, tus disparos y tu nave cambian de color y adquieren distintas propiedades, lo que nos obliga a alternar entre los estados según sea conveniente: ¿velocidad y menor poder de ataque o lentitud pero mayor fuerza ofensiva? En Guacamelee! la mecánica tiene una implementación distinta y se vuelve predominante a partir de la segunda mitad del juego, pero constituye, en mi opinión, su aspecto más destacado.

Cambiar de estado implica alternar entre el mundo de los vivos y el de los muertos. Hay objetos y enemigos que únicamente se manifiestan en una de las 2 realidades. Juan nada más podrá interactuar con los que aparezcan en su plano. Sin embargo, los adversarios sí podrán dañarlo. Esta asimetría en el diseño, por desgracia, es injusta. La extraña decisión también provoca otros inconvenientes: la mecánica de cambiar rápidamente entre el mundo de los muertos y el de los vivos queda relegada a las secciones de exploración. Al contrario de Ikaruga, donde el combate requiere cambios de dimensión precisos, pues también alterna la invulnerabilidad, en Guacamelee! estamos en desventaja como jugadores. Esto se traduce en una molestia, porque cualquier enemigo tiene capacidad para golpearnos y somos incapaces de provocar daño si no estamos en la dimensión adecuada.
Mientras jugaba, imaginé brevemente el tipo de juego que sería si DrinkBox Studios, el desarrollador, hubiera implementado la mecánica de polaridad de forma similar a la de Ikaruga. El combate, aunque es robusto, sería más dinámico y profundo. Pensaba en ataques imposibles de esquivar que me obligaran a cambiar de dimensión y otros sólo factibles en el mundo de los muertos, por ejemplo. Pero esto es una reseña y no una consultoría, así que profundizaré en el tipo de combate que sí tenemos en Guacamelee!.
Al presionar cuadrado, Juan ejecutará un ataque básico. Cuando un enemigo reciba suficiente daño, podremos agarrarlo con triángulo y arrojarlo o ejecutar movimientos de agarre extra. También obtendremos movimientos especiales cuando destruyamos las estatuas chozo de un chamán que se transforma en cabra. Algunas de estas habilidades especiales pueden ejecutarse con círculo. El conjunto de esos movimientos permitirá que Juan se desplace con rapidez por la pantalla mientras ataca en, prácticamente, cualquier dirección. ¿Hay un enemigo arriba? Presionamos círculo y arriba para lanzarnos con el puño hacia él. ¿Había un alebrije volador al lado? Izquierda y círculo lanzará a Juan en un ataque horizontal. En el aire, también será factible usar cuadrado para armar combos. Guacamelee! presenta todos estos recursos gradualmente y también desarrolla sus posibilidades con un buen ritmo. Por ejemplo, hay secciones de plataformas infestadas de enemigos en las que, para no caer al vacío, es necesario dominar la capacidad de arrojar y desplazarse en el aire. En otra ocasión, recuerdo haber enfrentado monstruos semejantes a piñatas explosivas con forma de pez globo que aparecían por toda la pantalla. Para vencerlos y evitar que explotaran, era necesario realizar en cadena varios movimientos especiales.
En un momento, aparecerán adversarios con escudo. El color de la protección indica el tipo de ataque a utilizar para anularla. También habrá uno especial de color blanco que requiere ser golpeado rápidamente. Aunque éste es un buen intento por variar y volver más profundo el sistema de combate, la mecánica se limita a atacarlos con el movimiento indicado.

Donde Guacamelee! brilla es en sus secciones de plataformas. DrinkBox Studios exploró a profundidad las posibilidades de desplazamiento que permite la mecánica de polaridad y los movimientos especiales que se realizan con círculo. El diseño de niveles produce situaciones interesantes y la dificultad aumenta a un ritmo apropiado. El resultado es que hacia el final nos encontramos atravesando a toda velocidad secciones que requieren cambios rápidos entre dimensiones y utilizar complicadas secuencias de ataque. La exploración no es tan densa como en un metroidvania, pero el diseño de niveles fácilmente compensa con su buena hechura la relativa simpleza del mapa. Cambiar entre el mundo de los muertos y el de los vivos sería completamente irrelevante de no ser por el lado plataformero del título.
Pero volvamos con el asunto de los estereotipos y lugares comunes que presenta Guacamelee! como cultura mexicana. Debo aclarar que la dirección de arte es muy buena. Los diseñadores supieron emplear correctamente capas y objetos en primer plano para dar sensación de profundidad, aunque el mundo del juego parece fabricado con papel. La presentación es coherente; no hay elementos añadidos por capricho o que no estén integrados en la estética de Guacamelee!.

Además, habrá numerosas referencias mexicanizadas de otros videojuegos. Desde Super Mario RPG, Grim Fandango, Bit.Trip Runner, Majora's Mask y Mega Man hasta Journey, el juego incorporó dentro de su propio estilo visual, personajes de todos estos títulos. La intención paródica es clara: Guacamelee! no toma en serio su propia ficción. Esto no es necesariamente malo. Antes de preocuparme por una representación burda de la cultura de México, me importa más que el juego sea bueno y me parece que presenta su intención con sinceridad. La trama no busca sorprender: debemos rescatar a la princesa en apuros del hombre malvado que la secuestró. Si bien la música y el arte producen una atmósfera absorbente y coherente dentro de su superficialidad, jamás pretende ir más allá en este sentido. Más que colgarme la medalla de mexicano al jugar Guacamelee!, comprendo que los luchadores, la canción de "La cucaracha", el spanglish, la charrería y el tequila son el pretexto para presentar al jugador una extravagante aventura de 6 horas y utilizar expresiones como "¡Huevos Rancheros!".
Con un guión bien pensado, pocas inhibiciones y un sistema de juego correctamente desarrollado, Guacamelee! es el mejor brawler de plataformas para el PlayStation Vita y una propuesta sólida para PlayStation 3 (recordemos que puede guardarse el archivo de la consola casera en la Nube y continuar la experiencia en la portátil). A pesar de un combate flojo (aunque en apariencia sea profundo), las brillantes secciones de plataformas y exploración complementan la original y coherente dirección de arte. La cultura mexicana es empleada como pretexto para producir un juego pintoresco que no se toma muy en serio a sí mismo; el resultado es una cualidad escasa en la industria contemporánea: originalidad.

Guacamelee!
La hija del Presidente de México ha sido secuestrada por el malvado charro Carlos Calaca y quien es enviado a su rescate es Juan Aguacate, un granjero convertido en un bravo luchador.
DETALLES
- Desarrollador:drinkbox studios
- Publisher:DrinkBox
- Género:Acción,Plataformas
- Fecha de Lanzamiento:9 / Abril / 2013
+ LO BUENO
- Mecánica de polaridad bien implementada y desarrollada
- Dirección de arte y sonido coherentes y originales
- Diseño de niveles brillante
- Guión divertido y gracioso
- Ritmo de juego adecuado
- Jefes interesantes y retadores
- LO MALO
- Sistema de combate injusto y no tan profundo
- Algunas habilidades son irrelevantes y poco útiles
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