Hace aproximadamente dos años, Sega lanzó el primer Valkyria Chronicles y quienes lo jugaron simplemente se enamoraron de él debido a su gran estrategia, su increíble aspecto gráfico y a una historia llena de drama y personajes sumamente carismáticos. A pesar de ello, el juego no obtuvo las ventas necesarias para ser considerado un éxito, de modo que el futuro de la franquicia era incierto; afortunadamente, la compañía se aventuró a lanzar una secuela para el PSP, y ahora se anunció una tercera entrega. La pregunta es ¿llevar esta franquicia a un portátil habrá sido buena idea?

Valkyria Chronicles II, al igual que su antecesor, es un juego de estrategia por turnos, es decir, tu oponente no se puede mover mientras ejecutas tus órdenes y viceversa. En primera instancia este género podría ahuyentar a muchas personas, pero en Valkyria Chronicles sistema de juego empleado entrega una gran libertad al jugador, permitiéndole mover a sus unidades a su gusto por el campo de batalla, en vez de utilizar alguna especie de tablero o casillas.

En cada turno se te otorga cierto número de órdenes, dependiendo de la habilidad de algunos de tus soldados para comandar unidades, algo que en esta secuela es sumamente raro en las tropas; mover a una unidad, dar órdenes especiales que afectan los atributos de tus soldados, retirar o desplegar tropas, cuesta un número variable de órdenes que va desde 0 hasta 2. Esta dinámica hace que escoger la unidad correcta, posicionarla en un lugar especial al final del turno y la forma de administrar tus órdenes sea algo de suma importancia.

En el primer título, la milicia de Galia se defendía de un imperio que trataba de invadir este pequeño país por su gran cantidad de Ragnite, un recurso sumamente preciado que se usa como fuente de energía e incluso para curar heridas. En esta ocasión, el enemigo no es extranjero, ya que tras la revelación de que la princesa de Galia pertenece a los Darcsen ?una variedad de humanos de cabello negro que hace mucho tiempo peleó contra las valquirias y que ahora se les considera impuros-, la nación cayó en una guerra civil, por el odio que muchas personas tienen hacia estos seres.

Esa es sólo una pequeña muestra de la historia que puedes encontrar en esta franquicia, y completar Valkyria Chronicles II podría tomarte más de 40 horas, sin duda algo asombroso para un juego de un portátil. Por otro lado, a veces la trama puede tardar en desarrollarse o sentirse lenta debido a que la mayor parte se cuenta a través de imágenes de los personajes que expresan su opinión en cuadros de diálogo, y en ocasiones se puede escuchar su voz diciendo una frase genérica. Claro, que también hay escenas importantes de la historia, en cuyo caso contarás con un diálogo completamente hablado de una forma bastante agradable; además, inusualmente verás algunos videos que aunque cortos en su mayoría, aprovechan de gran manera el estilo de dibujo del juego y el excelente diseño de sus personajes.

Los personajes son uno de los aspectos más brillantes del juego, cada uno más humano que el anterior y con una historia por contar. El principal es Avan Hardings, un joven a quien se le informa que su hermano León ha muerto en combate; debido a que esto sucedió durante una operación secreta, Avan no puede conocer más detalles, así que decide enlistarse para descubrir la verdad al respecto.

El título tiene un toque mucho más alegre en la historia que el juego pasado, y aunque Avan perdió a su hermano, no se le ve decaído, sino decidido a encontrar la verdad y a comandar a su grupo, la infame Clase G donde todos los fracasados y las tropas, que al parecer no tienen futuro, acabarán tarde o temprano; Avan debe demostrar que ni él ni sus amigos son unos perdedores e incluso tienen como meta salvar a Galia de un enemigo que acecha en las sombras.

Dentro de las batallas deberás aprender a utilizar las habilidades de cada uno de los tipos de tropa, ya que mientras los Scouts pueden correr grandes distancias y ver enemigos ocultos, no pueden recibir tanto daño como los Shocktropers, que portan una enorme ametralladora y pueden causar un gran daño, aunque su movilidad sea limitada.

Cerca del principio del juego se afirma que todos lo integrantes de una clase de tropa suben de nivel al mismo tiempo, por ende no habrá una tropa de la misma clase que sea de nivel más bajo, lo que permitirá desplegar a cualquier unidad sin temor de que no esté a la altura. Sin embargo, esta promesa resulta falsa después de poco tiempo, ya que los soldados pueden recibir mejoras a sus clases, convirtiendo a los Scouts en Sniper, algo que modifica sus habilidades. Para conseguir dichas mejoras deberás reunir ciertas condiciones durante varias batallas, como capturar campamentos, eliminar unidades y todo lo que ayude a ganar una batalla, pero ten presente que debe ser la unidad que deseas que reciba la mejora quien realice estas acciones, pues no se comparte con el resto del escuadrón.

Aunque esto eventualmente te lleva a utilizar siempre a los mismos personajes (algo que no resulta molesto e incluso te ayuda a relacionarte con ellos), también da pie a una gran cantidad de clases y especializaciones que te ayudan a tener la tropa indicada para cada tarea.

El campo de batalla esta vez se ha dividido en secciones, y para pasar de una a otra es necesario capturar campamentos, lo que te obliga a planear tu estrategia con anticipación, ya que intentarlo sobre la marcha puede resultar muchas veces en un fatídico desastre o que lugares importantes queden desprotegidos, y créeme, la dificultad que el título alcanza no te lo perdonará.

Con las divisiones de áreas, los campos de batalla resultan muy pequeños, más aún cuando los comparas con aquellos gigantescos panoramas del primer juego; resulta obvio que esto ocurra debido a que es para PSP, y algunas cosas no se transfieren de la forma correcta al llevarlo al portátil. Las misiones suelen durar una cantidad considerable de tiempo, que va de diez minutos hasta poco menos de una hora (claro, a menos que te aventures en la batalla como todo un vikingo).

Valkyria Chronicles II entrega todo lo necesario para convertirse en un gran juego, aunque en ocasiones parezca que un portátil es un empaque demasiado pequeño para un título que pudo haber pasado de ser grande a gigantesco.