Hace mucho tiempo que no vemos a Mickey Mouse en acción y ahora Disney decidió sacar del mostrador a una de sus estrellas más grandes para hacer un videojuego. ¿Será Epic Mickey el gran regreso que necesitaba el ratón más famoso del mundo?

Junction Point es un estudio cofundado por Warren Spector, uno de los creadores de juegos más respetados de la industria en nuestra época. Hace tiempo se anunció que el estudio se uniría a las filas de Disney Interactive Studios y que trabajarían en un juego para ellos.

Hubo mucha especulación sobre lo que podría ser este juego y las expectativas sobre el trabajo del grupo liderado por Spector eran muy altas. Epic Mickey por fin está en nuestras manos y llegó el momento de poner fin a las especulaciones.

Mickey entra una vez más en el cuarto de trabajo de Yen Sid, el brujo de Fantasía, y al parecer no aprendió la lección de la película cuando enfrenta una infestación de escobas que cargan cubetas. En esta ocasión se ha derramado thinner sobre un mundo mágico de pintura y lo ha dejado devastado, y Mickey ha sido arrastrado y atrapado en este lugar.

Al parecer, en este mundo mágico habitan personajes olvidados por los espectadores y el que da las órdenes es Oswald, quien fue destronado por Mickey y por consguiente, le guarda un gran resentimiento. Nuestro protagonista está atrapado en ese sitio y tiene que encontrar una salida, su opción es hacerlo ayudando a los habitantes o despintando todo lo que se interponga en su camino.

Epic Mickey es un juego del género de plataforma donde además de los elementos clásicos, como tener que usar saltos para llegar a plataformas móviles o lugares similares, hay que usar pintura y thinner para modificar el mundo.

Esta es una opción que tiene repercusiones para el universo donde estás: la pintura sirve para restaurar las partes dañadas y el thinner se usa para despintarlas aún más. Lo que hagas funcionará como un sistema de karma que influye en ciertas mecánicas de juego.

Los controles son cómodos y funcionan bien. Usarás el Nunchuck para controlar a Mickey y el Wiimote para disparar la pintura o el thinner. Hay enemigos con diferentes habilidades para tratar de impedir tu avance; podrás cubrirlos de pintura para convencerlos de ayudarte o usar thinner para borrarlos por completo.

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Oswald siente celos de Mickey

Como todo buen juego del género, te ofrecerá algunos retos que deben resolverse usando habilidad y lógica; en la mayoría habrá varias soluciones. ¿Usarás pintura para restaurar el mundo o thinnner para deteriorarlo aún más?

Lo estelar del juego es la dirección de arte. El mundo donde habitan los personajes olvidados de Disney es una copia del Disneyland real, sólo que está destruido por el descuido de Mickey. Si has estado en este lugar la pasarás muy bien y reconocerás los sitios que vas recorriendo, y si eres un gran conocedor de la cultura Disney, también identificarás con facilidad a los personajes que aparecen.

Algo que disfruté son las transiciones entre mundos: además de mostrarte una pantalla de carga cada vez que viajas de un lado a otro, jugarás un pequeño nivel con perspectiva 2D, basado en películas clásicas de Disney; la mayoría son en blanco y negro. En ellos no podrás usar la pintura y el thinner, sólo tendrás que saltar evitando obstáculos hasta llegar a la meta.

Hay momentos de la historia narrados por medio de cinemas con un estilo muy particular y que visualmente tienen un buen resultado, ya que Mickey y todos los protagonistas de esta aventura se unen a la larga fila de personajes que no tienen voz: la comunicación es por medio de sonidos que a veces son muy extraños.

Como había mencionado, los controles funcionan bien, pero se encuentran con un gran problema que sigue plagando los videojuegos de esta época: la cámara. En numerosas ocasiones caerás en trampas y resultarás lesionado por no poder tener una buena perspectiva del espacio donde te encuentras; sé que en la mayoría de los videojuegos existen problemas de este tipo, pero aquí son suficientemente graves como para mencionarlos.

También es indispensable decir que la mayoría de los cambios que puedes hacerle a este mundo desaparecen cuando vas a algún lugar y regresas, por lo que la sensación es de que tus acciones realmente no tienen tanto impacto.

Los problemas en la cámara se acentúan cuando entras en combate con algunos enemigos, muchas veces te encontrarás huyendo, desesperado y un poco frustrado, por no poder atacar de manera adecuada a tus oponentes. Repito: esto se debe más a un sistema de cámara que no funciona bien, que a los controles.

El título es una oda al pasado de Disney y hace un buen trabajo al recordar a algunos personajes que habían quedado olvidados en su larga trayectoria. Los conocedores de este mundo se sentirán en casa y estarán muy a gusto, pero esto y una historia interesante presentada por medio de una narrativa muy original con una dirección de arte sobresaliente, no basta; el juego termina fallando en donde debería ser mejor: la jugabilidad.

Al avanzar, todo se vuelve repetitivo y la dinámica de la pintura y el thinner es insuficiente para sostenerlo. Este factor empieza a hacer más evidentes los problemas técnicos, y la cámara poco funcional comienza a volverse insoportable cuando estás saltando por centésima vez a otra plataforma móvil.

Epic Mickey se queda corto. La aventura para hacer que cobre nueva importancia un personaje relegado a las vitrinas largo tiempo, es insuficiente. Este es un ejemplo contundente de que un juego necesita más que una gran presentación y dirección de arte para ser bueno.