Han pasado ya prácticamente 15 años desde que se lanzó aquel peculiar par de títulos para Super Nintendo protagonizados por el famoso fontanero: Mario Paint y Super Mario Kart.

Este último se ha mantenido presente a lo largo de los años y las consolas, prácticamente aportando con cada entrega alguna característica propia y distintiva, pero manteniendo como una constante la gran diversión que proporciona este juego de karts.

Y ahora en pleno 2008, Mario y sus amigos regresan a retomar una vez más el volante. Sin embargo, no solamente él lo hará, sino que literalmente tú también al integrarse un volante en el que puede colocarse el Wiimote, dando una dimensión diferente a la forma de manejar estos karts. Sin embargo, ¿hará más placentera esta sensación? Vamos a averiguarlo.

Un aire conocido.

Creo que estaremos de acuerdo que lo más importante para un Mario Kart es su jugabilidad. Y en este aspecto, se ha mantenido al nivel de los anteriores, lo cual puede ser bueno o malo dependiendo de cómo lo veas.

Explico: cuando tomas el juego por primera vez, en segundos ya estarás corriendo y ganando carreras –en caso de ser un veterano de la serie-, ya que el control en realidad es el mismo. Sin embargo, aquí es cuando echas de menos que hubiesen incluido algo realmente innovador en el juego en sí, como pasó en su momento con Mario Kart Double Dash! al poner a 2 personajes en el mismo Kart.

Aquí vuelve a los tiempos en el que había un solo personaje en cada vehículo, por lo que si pasaste mucho tiempo en la versión de GameCube lo sentirás raro, pero te sentirás como en casa si vienes directamente desde Mario Kart 64 o el Mario Kart DS. Por lo tanto, Nintendo decidió compensar esta la falta de este tipo de innovaciones ofreciéndonos más de lo que hay.

¿Cómo es eso? Por ejemplo, ahora habrá un número mayor de competidores, siendo hasta 12 personajes los que estarán corriendo de manera simultánea online, por lo que se pondrá mejor la competencia debido a la gran cantidad de personajes. Algunas de las nuevas pistas están preparadas para este tipo de experiencia, pues son algo más amplias de las que habíamos conocido en anteriores entregas. De manera local se mantendrán los 4 jugadores que se han venido viendo desde la versión para 64-bits.

Por otra parte, se han mantenido varios de los ítems que conocimos en el pasado, pero se han agregado algunos muy curiosos, y que como siempre, forman parte del universo de Mario. Podemos poner como ejemplo la nube, que cuando la tengas encima córrele a pegársela a alguien –me recordó al juego de la roña…si saben cuál es, ¿no?- porque después de un momento caerá un rayo encima del desafortunado que “la traía” en ese momento.

También podemos encontrar un bloque POW, que cuando lo golpees podrás ver como tiembla y todos sufrirán por ello. Y también tenemos el hongo gigante, que como en New Super Mario Bros. nos hará aumentar a un tamaño algo mas colosal

Seguramente también tendrás curiosidad de que tanto cambia la jugabilidad ahora con las motos. Se oirá raro, pero prácticamente solo son un "skin" aplicado sobre un Kart, ya que en realidad se manejan igual y se sienten igual, ya hubiera sido demasiado ponerse a aplicar una física realista en este aspecto, debemos recordar que estamos en un juego 100%

¡Ah! Y por último, algo que seguramente si extrañarán los viejos jugadores de esta serie es la desaparición del mini-boost, por lo que en las primeras vueltas estarás intentando hacerlo sin éxito, pero poco a poco te acostumbrarás a que a no se encuentra presente. Tal vez termines después echándote una partida de Mario Kart 64 para recordarlo, por lo menos eso hice posteriormente.

Ahora los aspectos técnicos.

Seguramente llegarás todo emocionado a utilizar el volante incluido en el juego. La verdad este control es si no eres demasiado hardcore y veterano de esta serie. Esto es porque el volante es algo menos preciso, y es que aunque te acostumbres a utilizarlo jamás se podrá equiparar a jugar con el control clásico o con el GameCube.

Tal vez le des la oportunidad para sentir que tal esta y además jugándolo de varios serás la comidilla por lo raro que te verás, pero no podrás profundizar demasiado con él. Si quieres competir para llegar a los primeros lugares en las dificultades más altas, encontrar atajos y entrar exactamente entre 2 competidores, no es tu opción.

Lo que si esta de a 10 es el online, luego de la experiencia tan traumática que tuvimos con Smash Bros. Brawl en ese aspecto, aquí es todo lo contrario, no hay prácticamente nada de lag, juegas a toda velocidad a pesar de la gran cantidad de jugadores y elementos en pantalla, todo un acierto. Revisa las diferentes modalidades online, te la pasarás muy bien con todos ellos.

En donde si no sobresale para nada es en el aspecto gráfico y sonoro, ni siquiera contra otros juegos de la misma consola. Esta prácticamente al mismo nivel que el Double Dash e incluso en ocasiones se ve un poco peor. Las pistas más detalladas son las nuevas, pero las que vienen traídas de juegos anteriores la verdad no dan el ancho, aunque si nos ponemos postivos, debemos recordar que en estos juegos lo importante es la diversión y no tanto como sea vea.

Es un juego muy divertido, eso que ni qué, pero no está por encima de sus predecesores y tal vez su mayor aportación es poder jugar online en una consola (ya que la versión DS ya permitía esta opción), pero si tienes alguna versión anterior del juego podrás vivir perfectamente con ella, esperamos que Nintendo ofrezca mayor innovación a la serie en su siguiente entrega.

Pros: Sigue siendo un juego muy divertido, nada de lag online, hasta 12 personajes, nuevos items, las motos están curiosas.

Contras: No hay prácticamente innovaciones, algunas deficiencias gráficas.