Han habido ocasiones en las que un título es desarrollado con una consola en mente, siendo que para el momento de su lanzamiento sorprende a todos por su calidad. Sin embargo, cuando hay nuevas tecnologías presentes es posible llevar estos conceptos aún más lejos de como habían sido pensados primeramente, logrando una experiencia aún superior.

A mi mente vienen algunos casos como el de Zelda: Twilight Princess, que fue programado teniendo el GameCube en mente, logrando un buen título en esa consola, pero que a opinión de muchos se maneja aún mejor en el Wii, dándonos experiencias extra como el poder blandir la espada utilizando el Wiimote. O también podemos mencionar el de Resident Evil 4, uno de los mejores juegos jamás vistos, que luego de su paso por varios formatos exactamente igual que como había nacido, en su llegada al Wii le dio una nueva dimensión al poder dispararle al ganado utilizando el control, apuntándoles directamente, o utilizando el cuchillo agitándolo. Pequeños detalles que le dieron nuevo aire al título.

Todo este preludio es por la llegada de Okami al Wii, el cual fue uno de los mejores títulos de finales de la era de Playstation 2, que incluso lo comparaban mucho con el ya mencionado Twilight Princess por la forma que desarrolla la aventura e incluso por el uso de un lobo. Y en su llegada a la máquina de Nintendo, podremos redescubrir esta aventura de una manera como no la hubieras pensado, siendo recomendable aún si jugaste el original, el cuál fue el último legado de Clover.

Pintando trazos de colores.

Para los fanáticos de la cultura japonesa, este título tiene punto de más para llamarles la atención, ya que tiene muchas referencias que solamente conociéndolos a fondo podrás entender. A grandes rasgos, en este juego manejaremos a Okami Amaterasu, la cual es la diosa del sol que ha sido traída a la vida en la forma de Shiranui, la cual es la loba que tenemos por protagonista.

Ella en alguna ocasión protegió la aldea del ataque del demonio de ocho cabezas de nombre Orochi (no el de King of Fighters), siendo que un siglo después la desgracia se ha vuelto a desatar, pintando todo el panorama de gris, literalmente hablando.

Utilizando tu pincel mágico y sus diferentes técnicas de trazo, Amaterasu tendrá que devolver el color a todo el lugar, logrando así que el pueblo que una vez la adoró vuelva a la felicidad y vuelvan a ver todo de colores, una misión que anteriormente lo hacías utilizando un control de Playstation 2, pero ahora se te facilitarán las cosas al hacerlo mediante el Wiimote.

Lo mismo desde una nueva perspectiva.

Como ya habíamos comentado, este juego es una adaptación. Sin embargo, en ocasiones esto se presta para mejorarle algunos puntos, añadirle nuevos niveles, modos de juego, enemigos o alguna otra cosa que se le ocurra a los programadores que se les había quedado en el tintero y aprovechan aplicarlo en la siguiente ocasión.

Este no es el caso de Okami, ya que el juego es el mismo exactamente, todo esta tal como lo recuerdas y no habrá novedades. Sin embargo, el juego desprende la suficiente calidad como para seguir brillando en la nueva consola y el uso del Wiimote es suficiente, el cual explicaremos a continuación como se utiliza.

En la versión para Playstation 2, cuando apretábamos R1 (sino mal recuerdo), tomábamos control del pincel, siendo ese el momento cuando podíamos utilizarlo para pintar los escenarios, enemigos, objetos, etc...teniendo así la posibilidad de poder obtener algunos ítems, derrotar enemigos, cortar árboles, entre otras actividades.

Para su momento, sentíamos una gran facilidad para hacerlo utilizando el joystick, pero una vez que pruebas la facilidad que te da el utilizar el Wiimote, sentirás la otra versión algo tosca en ese sentido, debido a la mayor dificultad para poder hacer el exactamente el trazo que queríamos. Pareciera que el juego fue hecho pensado para algún día salir en Wii. El resto de este Okami sigue siendo lo mismo, manejaremos a la loba por los escenarios derrotando cuanto enemigo se nos ponga enfrente, los cuales aparecerán de unos pergaminos, siendo que para el momento de la acción nos quedaremos atrapados momentáneamente en un campo junto con ellos hasta que los hayamos derrotado. Si, igual que los enemigos del Zelda que nos permitían abrir los portales para transportarnos. Conforme vayamos avanzando y liberando a los ciudadanos, estos rezarán por uno teniendo como consecuencia el que nuestras habilidades aumenten y así aumentar nuestro catálogo de golpes y ataques, además de mejorar otros atributos en general.

Los gráficos son impecables, utilizando la técnica Cell-Shading y utilizando el estilo gráfico Ukiyo-e, los cuales son perfectamente adaptados a la escenografía. Todo esto por supuesto, aderezado con una música estilo japonés clásico que te hará sumergirte de verdad en los tiempos ancestrales de aquel país.

Un clásico que no debes perder

Si en su momento no pudiste conseguir Okami, creéme que debes de hacerlo ahora, tal vez sea tu última oportunidad. Es un gran juego de aventuras, como pocos existen en la consola de Nintendo. Incluso si ya lo jugaste en su versión original y te consideras un fanático de este juego, es casi obligatorio que le des un vistazo a esta adaptación, ya que aunque creas que es una perdida de tiempo sentirás el mismo juego desde una nueva dimensión, aunque si no te impresiona el modo de juego, no vale la pena adquirirlo porque el contenido, otra cosa sería que hubiese incluido niveles extras, movimientos o cosas así.

Okami es un clásico, y además es la obra póstuma de Clover Studio, vale la pena tenerlo en la colección de cualquier persona que le gustan los títulos de aventura y los buenos juegos en general.

Pros: El pincel al ser utilizado con el Wiimote, las gráficas en Cell Shading, el ambiente japonés.

Contras: Sin novedad con respecto al PS2, el último juego de Clover Studios.