Este juego de motocross está claramente diseñado para quien quiere pasar un buen rato sin mayor expectativa que divertirse. Se trata de una experiencia simple, entretenida y con cierto grado de profundidad, aunque disminuida por algunas fallas que pueden desembocar en frustración.

Si el nombre les resulta familiar es porque Motocross Madness es la reinvención de una serie que vio sus mejores días a fines de los 90 y principios del nuevo milenio en PC, aunque a diferencia de sus antecesores, el nuevo título dista de ser realista y se ubica por completo en el terreno de lo arcade, no sólo por su mecánica de juego, sino por su aspecto.

Y es que Motocross Madness forma parte del programa Avatar Famestar, lo que de entrada significa que se juega con el avatar de Xbox LIVE, pero también implica que se cumplen desafíos semanales que desbloquean artículos para nuestro yo virtual.

Este es un juego de velocidad muy directo cuya columna vertebral es el modo Carrera, que a su vez se divide en 4 tipos de eventos: Competencia, donde gana el que llega primero; Rivales, en donde hay que batir la marca de los desarrolladores; Exploración, ubicado en escenarios abiertos donde lo único importante es recolectar monedas y otros beneficios; y Trick Session o Sesión de trucos, centrado en hacer acrobacias y acumular puntos.

Hacer trucos es fácil y espectacular. Se logra presionando los botones X o Y, en combinación con el stick izquierdo y los hombros del control. Hay de todo, desde un simple Wheelie, Stoppie o Dona, pasando por los clásicos giros frontales, traseros, latigazos, Indian Air, Córdova y más. El repertorio es amplio y otorga una buena dosis de picardía a la experiencia, sin mencionar que un truco bien hecho, además de experiencia, brinda Boost (impulso), que puede ser crucial para ganar una carrera en los últimos metros.

En los modos de juego, lo que más nos gustó fue competir directamente con otros motociclistas en emocionantes carreras a 3 vueltas, y lo menos atractivo fue la Exploración, porque te pone en un mapa enorme donde la única encomienda es recolectar objetos. Si esto fuera Sonic, lo aceptaríamos, pero los escenarios de Motocross Madness distan mucho de ser tan vertiginosos y excitantes, así que la modalidad se volvió aburrida casi de inmediato.

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Los escenarios no son espectaculares, pero sí pintorescos y variados

Tanto la competencia directa como la exploración y la sesión de trucos pueden disfrutarse en compañía de amigos a través de Xbox LIVE o en forma local, algo que siempre se agradece. Jugar en línea da experiencia y abona para completar desafíos Famestar, pero nada más. En total, hablamos de 36 eventos repartidos en 3 regiones, lo que le brinda buena variedad a los entornos. Tenemos Egipto con sus dunas de arena, sus pirámides y sus ruinas; Australia, con bosques, ríos y playas; e Islandia, con nieve, montañas y hasta volcanes en erupción.

La progresión es simple y rápida. Se juega por experiencia y dinero. La experiencia es una suma de todo: trucos, derrapes, choques, monedas recolectadas y posición final, mientras que el dinero viene sólo de recolectar monedas y del lugar en que terminemos cada competencia. La experiencia permite subir de nivel y desbloquear eventos, motocicletas, accesorios y Skills (habilidades), mientras que el dinero sirve para comprar algunos de esos items.

Haremos un paréntesis para explicar los Skills. Las habilidades son algo como Perks que desbloquean trucos o mejoran algunos ya existentes, por ejemplo acrobacias más rápidas, 20% más impulso por trucos, cambio de dirección en el aire, poder darle un puñetazo al rival cuando está cerca, etcétera. Se pueden usar todas a la vez y eso contribuye a la progresión de nuestro corredor. Las otras mejoras pueden comprarse, hay que destacar que la diferencia entre motocicletas con o sin optimizaciones es tangible y realmente impacta en el desempeño dentro de los eventos, así que vale la pena entrar en el garaje e invertir tanto en nuevos modelos como en motores, transmisiones, neumáticos y suspensiones. Además, también se permite una dosis de personalización para los colores de las motocicletas y, por supuesto, para la indumentaria de nuestro personaje, ya sea con diferentes tipos de pantalón, botas, playeras o guantes, con todo y sombreros vaqueros y cascos de futbol americano.

El título, aun cuando es un arcade no es menos gratificante, pues realmente cosechamos los frutos de nuestro desempeño sobre la pista y eso incluso impacta en la mecánica de juego, lo que claramente es un acierto.

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La variedad de trajes es muy amplia y van desde lo serio hasta lo estrafalario, como cascos de vikingo o sombreros vaqueros

Motocross Madness también tiene su propia interpretación del Autolog. Se llama MXM Bike Club, y en él se puede formar un grupo con amigos para llevar registro de las estadísticas de cada uno, imponer marcas y romper las de los demás miembros del ?club?. Se trata de una característica un tanto simplificada si se le compara con otras similares en el género motorizado, pero puede aderezar un poco la experiencia.

Sin embargo, hubo cosas que no nos gustaron. La primera y más importante radica en el manejo. Desde que pusimos las manos en el control notamos cierto bamboleo un tanto errático en las motocicletas, como si faltara algo de tracción o como si estas se deslizaran ligeramente sobre el terreno, sin importar el tipo de superficie. La estabilidad deja que desear y esto complica la tarea de tomar ciertas curvas, atacar rampas angostas o sencillamente avanzar en línea recta.

Otro detalle cuestionable es el del diseño de los recorridos. Las pistas no está bien delimitadas, entonces uno se puede salir del trayecto trazado y milagrosamente regresar al camino correcto, o terminar atorado en la geometría, hundido en una fosa, yendo en sentido contrario, atrapado entre las casas de un pequeño pueblo, en fin, es necesario ser muy cauto para distinguir entre los atajos formales y las desviaciones que conducen a la perdición, pero de cualquier forma es común salirse de la pista. Además, varias rampas están dispuestas en ángulos poco adecuados que catapultan al corredor a la pared de una montaña, a las tribunas o al mar si no se tiene cuidado. Quizá los desarrolladores lo hicieron así en a favor del desafío, pero termina siendo frustrante.

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Si se preguntan si pueden saltar por encima de la pirámide, la respuesta es sí

Por lo que respecta a la presentación visual y sonora, francamente no hay mucho que destacar. Motocross Madness es un juego absolutamente estándar en términos visuales y si nos vemos muy exigentes, quizá un poco mediocre. Hay mucho color y variedad, pero el nivel de detalle no va más allá. Y la música es absolutamente repetitiva. Hablamos de rock genérico con algunos matices electrónicos y fin de la historia.

Como mencionamos al comienzo, Motocross Madness es un juego para pasar el rato. Es divertido y tiene cierta dosis de profundidad pero no trasciende en algún aspecto. Además, el asunto del control sí resulta fastidioso, sobre todo al inicio de la experiencia, cuando uno va con la expectativa de estar frente a un juego responsivo y se sorprende con lo torpe que puede ser el manejo.

Ahora, si tomamos en cuenta que el juego cuesta 800 MS Points, quedamos conformes, pero por 400 MS Points más, es posible comprar otro título de motocross mucho más ingenioso y completo, que ni siquiera necesita ser tridimensional.