Hace un par de semanas cuando me encontraba publicando el previo de Ninja Gaiden 2, nunca me hubiera imaginado que estábamos hablando del último juego de Tomonobu Itagaki al frente del Team Ninja.

Hasta el momento de la redacción de esta nota no se conoce cuál será el siguiente destino de este polémico personaje, pero mientras se nos va revelando que pasará con este individuo, ha llegado la hora de reseñar este esperado juego para el Xbox 360.

Tal vez el hecho de ser su último juego con Tecmo le dé un valor especial y de colección, pero analizándolo bajo la mirada de la lupa nos encontramos con un juego a la altura de lo que nos había presentado en el anterior título sin poder rebasarlo plenamente, a pesar de varios años de desarrollo y una nueva generación de consolas después.

Una vez más con Ryu.

Lo que me gustaba de los Ninja Gaiden de NES era su tremenda acción sin parar, la cual fue trasladada a su modo al Xbox, trayéndonos un excelente juego en el que podíamos sentirnos un ninja destrozando enemigos por aquí y por allá.

Ese primer Ninja Gaiden es considerado uno de los títulos más sobresalientes del género, por lo que el Team Ninja tenía una tremenda responsabilidad a sus espaldas de elevar el listón una vez más, siendo el inconveniente que si le agregaban todavía más movimientos, elementos y demás, podrán complicar el relativamente sencillo sistema de juego que era la clave que permitía tal libertad de acción.

Seguramente a sabiendas de esto, la jugabilidad podemos decir que es prácticamente la misma, de hecho si ya habías jugado el primer título rápidamente te sentirás como en casa. De hecho, más que agregar nuevos movimientos, hicieron que la forma de hacerlos se viera mejor y, porque no decirlo, más cool.

Si quieres matar con estilo aquí lo lograrás, ya que aunque tiene los mismos movimientos habrá algunos detalles que Ryu hará de manera automática, dándole más “sabor” a la acción. Por poner un ejemplo, te encuentras haciendo un combo a un oponente, el cual ya está a punto de morir, por lo que el ninja en vez de rematarlo como lo haría siempre, él mismo hará un movimiento diferente para darle el golpe de gracia.

Al tirar los espadazos estos cortarán en el sitio que den. Esto suena lógico, pero lo interesante del asunto es cómo reaccionan los enemigos, pues su instinto asesino y ganas de matarte son muchas que si su cuerpo todavía se los permite, intentarán seguir batallando contigo aunque les falte una pierna o un brazo.

Ya para terminar con la parte jugable, algo que hace ganar en dinamismo es que ahora podremos acceder a las diferentes armas utilizando el pad. Si, algo parecido a como cambiamos de armas en Gears of War, todo un acierto por parte de Tecmo porque nos evita estar utilizando la pausa que nos saca de balance en plena acción.

Estas armas pueden ser mejoradas hasta 3 niveles diferentes, teniendo que acudir a la tienda para realizar tal acción. No solamente será el clásico power up, sino que también físicamente tendrán algunos cambios haciéndolas más impactantes y lucirán todavía más letales.

Y se ve genial.

Si, el juego se ve muy bien, pero no con el avance que podríamos esperar. Podemos ver que incluso hoy en día el primer juego que salió para Xbox se sigue defendiendo gráficamente a pesar de los estándares de hoy en día. En algunos momentos nos sentiremos que estamos jugando aquel título, siendo que recordaremos que estaremos en Xbox 360 cuando veamos algunos otros escenarios que si están más llenos de detalles, además de ver la forma en que los enemigos son eliminados de una manera bastante más explícita.

Pero no es el gran salto gráfico que hubiésemos podido esperar, pero ya será ser demasiado exigentes tomarlo como un punto negativo, son bastante cumplidores y al nivel de otros buenos títulos de la consola. En cuanto a música y efectos especiales, algunos sonidos son heredados del juego pasado y las nuevas canciones son muy acordes a la acción que hay en pantalla.

Y si te gusta la exploración, aquí tendrás también de buscar las calaveras de cristal. No, no nos equivocamos de juego y que estemos hablando de Halo 3, pero casualmente son prácticamente el mismo objeto que tendremos que buscar.

Pero si queremos encontrarle un problema al juego, es que como que al principio se emocionaron y le pusieron un excelente ritmo al juego, pero ya llegando a la mitad de él baja un poco la intensidad que había venido trayendo, que sin embargo se arregla para las escenas finales. Eso ya lo notarás solamente si eres un quisquilloso.

Difícil y recomendable.

La gran dificultad que se presentó en el primer juego sigue presente, por lo que si eres un novato en esto sería bueno que empieces por los niveles más fáciles, porque lanzarte a la acción sin tener totalmente dominado el uso de Ryu puede hacerlo una experiencia bastante frustrante.

Tal vez el único problema que todavía no logró solucionarse por completo es la cámara, la cual en ocasiones nos dejará comprometido en plena acción, pero es compensado en parte porque podemos moverla a nuestra voluntad con un botón. Posiblemente nos distraiga en combate el estar posicionándola, pero por lo menos tenemos una manera de intentar solucionarlo por nuestra parte.

Por otra parte, se han reportado algunos casos de bajones en el framerate. A mí me pasó en algunos casos, pero no era un problema constante. Incluso en los foros han escrito sobre el tema, por lo que podemos ver que en ciertas situaciones del juego hay este tipo de bajones que no recuerdo haber visto en Ninja Gaiden Sigma.

Este es un juego bastante bueno para el Xbox 360, no esperes una evolución muy notoria por encima el juego anterior, simplemente nos dan más y mejor de lo mismo, adornándolo con algo de gore y brindándonos las gráficas de la nueva generación. La última obra de Itagaki con su equipo, ¿habrá un Ninja Gaiden 3 algún día ya sin él? No lo sabemos, pero por ahora disfrutemos de este juego que te brindará un gran reto.

Pros: Mucha acción, facilidad para acceder a las armas, bastante gore, nivelar la dificultad

Contras: La cámara, no cambia demasiado con respecto al juego anterior, ya no es sobresaliente en gráficos como su antecesor en su día, bajones en el framerate.