Aunque vivimos en una era de videojuegos violentos y temáticas poco aptas para menores de edad, son contadas las propuestas que en verdad capturan el significado de madurez, y The Witcher 2: Assassins of Kings es el mejor ejemplo, pues en su edición de consola no hace sino superar la oferta de entretenimiento que planteó la versión original para PC hace un año. Valiéndose de un mundo realista colmado de detalles, narrativa envolvente e historia digna de un galardonado trabajo literario, la más reciente creación de CD Projekt RED es impresionante, y a pesar de ciertas imperfecciones de adaptación, se impone como una de las experiencias más sofisticadas del género RPG.

Si alguna vez anhelaste probar The Witcher 2 pero no tenías una computadora capaz de ejecutarlo ?dado que los requerimientos para jugarlo apropiadamente son ridículamente excesivos y costosos?, al fin llegó tu oportunidad, pues sus creadores trabajaron durante varios meses para trasladar la propuesta a consola y los resultados fueron fructíferos: la Enhanced Edition captura la esencia de la versión para PC, beneficiándose con contenido adicional y algunas mejoras significativas. Pero antes de incurrir en comparaciones, hagamos un recuento de lo que hace a The Witcher 2 un título tan elogiado.

Comencemos con Geralt, el conflictivo y atormentado protagonista, un mutante que ha vivido bajo sus propias reglas al margen de la civilización, subsistiendo como cazarrecompensas al mejor postor. Sin embargo, su condición de ajeno al resto de la humanidad es tan válida para las hazañas acrobáticas como el contexto argumental, pues por más fantástico y mágico que sea su mundo, los habitantes temen a lo sospechoso, odian lo diferente y buscan destruir a las criaturas amenazantes, es decir, todo lo que representa nuestro antihéroe. Poco ayuda el hecho de que al inicio de la aventura es acusado de asesinar a uno de los reyes más prominentes y en consecuencia, de provocar un conflicto bélico a gran escala entre el resto de monarcas.

En una atmósfera de conspiraciones y segregación social, la ambientación se antoja realista y ese es uno de los principales atributos que guían la experiencia. Como juego, cumple su propósito de entretener, y como historia te sumerge en el papel del protagonista, te hace parte de su misión y víctima de sus circunstancias. No cumple simplemente con un estereotipo, es, a efecto práctico, lo que tú elijas. La virtud de elegir permea The Witcher 2 de principio a fin, y nos provee con una consecuencia a cada alternativa. No es cuestión de moralidad, como suele darse en otros títulos donde te obligan a decidir, sino a las circunstancias. ¿Tendrás a bien ayudar al terrorista fanático que por resentimiento busca aniquilar la humanidad o al espía que busca acabar con todos los conspiradores que no sean humanos?

Ejemplos como este plagan la trama y pueden incluso caer en lo trivial, pues van de aniquilar sistemáticamente empleadas de un burdel a evitar que mueran en manos de un grupo conservador, o de plano, dejar a la gente con sus problemas; después de todo, tienes una misión que cumplir y un nombre que limpiar como para preocuparte de los demás. En ocasiones es clara la inclinación moral, pero hay otras en las que el contexto es gris y la conclusión resulta aún más turbia. Al final, la alternativa queda en tus manos, así que puedes convertirte ?por medio de Geralt? en una luz de esperanza para las clases bajas, en un viajero egoísta y borracho o en la representación viva de la venganza.

Lo mejor de todo es que el planteamiento elude el cliché de salvar al mundo por simple e insípido heroísmo (no es que esté mal, sólo que en muchos juegos carece de propósito real), y en su lugar se fundamenta en motivaciones congruentes que tienen una peculiar similitud con situaciones del mundo en el que vivimos. De abuso de autoridad, racismo y demás problemáticas sociopolíticas que plagan nuestra modernidad, todas encuentran cabida en el contexto de The Witcher 2, provocando emociones más trascendentes que el promedio de los RPG.

169973.jpg
Desde el inicio cuentas con un personaje robusto en habilidades y poderes, la idea es aprender a usarlo y después perfeccionar sus talentos conforme ganas niveles

Por supuesto, en este relato enmarañado con política, magia, ciertos tintes de amor y una sed de venganza casi insaciable, los personajes participan de manera congruente y actúan con refrescante naturalidad. Como es de esperar, los diálogos están prediseñados pero nunca al grado de verse forzados y siempre obedecen a la circunstancia. Es encomiable que el equipo de escritores y la dirección general del juego se coordinaran para que al visitar cada lugar sean raras las inconsistencias; las hay, pero son mínimas.

Sin temor a exagerar, podría decirse que es una fiel representación del panorama de tensión que envolvía a Europa en la época medieval, o en los años previos a la Primera Guerra Mundial, sólo que en lugar de artillería abundan los artilugios mágicos. Para dar crédito a quien lo merece, el trabajo de CD Projekt Red tuvo como andamio la obra del autor polaco Andrzej Sapkowski, pero en la ejecución está el talento, y estos desarrolladores ?también oriundos de Polonia? plasmaron en pixeles una ficción sumamente rica en detalles.

Ahora, de lo específico a lo universal, el mundo de The Witcher 2 no sólo es detallado en los pequeños relatos de sus habitantes, sino en la historia a gran escala. Entre poderosas hechiceras, otros cazadores apostando compitiendo por la presa, soberanos disputando territorios y hombres acaudalados tratando de aprovechar la oportunidad, cada figura prominente en Temeria (nombre que recibe el continente donde se desarrolla la trama del juego) tiene una motivación profunda e interesante. Puede ser malévola, interesada o discutiblemente justiciera, pero al final, y conforme exploras las alternativas argumentales, descubres la realidad de cada mentira, las verdades a medias o quién, sorpresivamente, tenía razón. Hay cierta incertidumbre que te mantiene a la expectativa y cuando se evidencian los hechos, el resultado es provocativo.

Podría parecer que con nuestro exceso de palabras dedicadas al componente argumental estamos ayudando a esconder alguna vergüenza de la jugabilidad, pero la realidad no puede ser más distinta. The Witcher 2 ostenta un alto contenido de elementos interactivos que evitaremos mencionar a detalle por darle justo lugar a lo más importante, y porque ya lo hemos explicado de forma extensa con anterioridad. El combate, por su parte, tiene mérito de no depender de puntos de habilidad y de ajustar hasta el mínimo detalle los atributos de tu personaje, en vez de ello se basa en tu habilidad y destreza. Esto no significa que estés desprovisto de personalización y justo como es tradición del género, debes elegir favorecer una especialidad, pero la decisión se basa en habilidades, las cuales por cierto tienen una utilidad efectiva en batalla o para prepararte antes de pelear.

169974.jpg
La fantasía en The Witcher 2 recurre a una ambientación sombría, cruda y realista; estrictamente medieval

Es necesario mencionar que el esquema de juego se desenvuelve con cierta sofisticación, requiere de una cadencia y ritmo en la prestidigitación de los botones para la que toma tiempo acostumbrarse y mucho más todavía si la quieres dominar; si acostumbras el clásico botonazo, te estamparás contra un muro de dificultad y exigencias. Para salir victorioso es fundamental tomar en cuenta la posición de los enemigos, la velocidad de sus ataques, la distancia, las habilidades que usan y si eso te parece poco, debes evitar ser rodeado y tienes que utilizar a la perfección cada una de tus habilidades, magia en tu arsenal y prepararte apropiadamente antes de comenzar a combatir.

Los primeros combates tienen naturaleza educativa, de modo que te preparan para el resto de la jornada de entretenimiento, pero tras el primer capítulo de la historia encontrarás que la dificultad se vuelve desafiante en extremo, incluso para los veteranos del género y de no tener un entrenamiento ligeramente estratégico en el mundo de los videojuegos, el promedio de los encuentros contra varios enemigos ?que en realidad es la mayoría de las veces? te harán desatinar por lo complejo. En este respecto, se levanta un elemento negativo: hay encuentros cuyo balance está fuera de lugar. De jefes a grupos de criaturas convencionales a veces el reto es casi imperceptible y hay veces que incluso para una batalla ordinaria se requiere más dedicación que para las peleas emblemáticas contra criaturas de mayor jerarquía. Sobre la misma línea, también es desconcertante que tras un corte cinemático, te lancen a la acción sin aviso previo, y dado que los tiempos de carga en estas transiciones son casi inexistentes, cuando te das cuenta ya eres víctima de una situación precaria, que usualmente termina en la muerte de Geralt.

Pasando a lo concerniente a la adaptación, es evidente que CD Projekt Red tiene poca práctica en el terreno de las consolas y sin embargo logró una excelente traslación de la experiencia en general, que podemos calificar de aceptable en los aspectos técnicos. El control es la mejor evidencia, que apoyado sobre una interfaz limpia y accesible, permite acceder a todas las habilidades, herramientas y demás características con el uso de muy pocos botones. De espadazos y acrobacias a esquivar ataques y lanzar poderes, todo tiene un acceso directo e incluso los artilugios como bombas o pociones están acomodados para que los uses sin interrumpir la fluidez de la acción.

169975.jpg
Como en todo buen RPG, puedes recolectar sinfín de materiales y objetos, requisitos para la creación de pociones, bombas, trampas, armas y armaduras

Entretanto, el desempeño gráfico es sólo satisfactorio, si bien es obvio que no se compara con el de la versión para PC, tampoco es equitativo a otras exclusivas de consola, como Gears of War o UNCHARTED 3. Es un buen intento, pero la resolución y el detalle visual tenían que perder calidad en la transición, en especial cuando Assassins of Kings para computadora continúa como uno de los títulos más impresionantes en esa plataforma. El problema es que más allá de una reducción en la escala, el desempeño y la programación son evidencia de una falta de experiencia por parte del estudio. Y aunque se dio un esfuerzo exhaustivo por mejorar los modelos de personaje, sobran las texturas de baja resolución, hay objetos que desaparecen intermitentemente y son comunes algunos defectos de iluminación ?empero al hecho de que la luz luce espectacular?. Afortunadamente, esto no quebranta la experiencia, The Witcher 2 luce bien pero queda la consigna de que una mejor programación y poner más atención a los detalles garantizaría una presentación más depurada.

Perderse Assassins of Kings es perderse de uno de los mejores RPG no sólo de esta generación, sino de la trayectoria completa del género. No es el más memorable, ni el más completo, pero sin duda es uno de los más sofisticados y el que mejor ejemplifica el tono maduro de una historia. Su mundo es capaz de sumergirte en una realidad alterna de personajes realistas, intenso combate y narrativa que te mantendrá explorando las vertientes de la trama decenas de horas. Para aquellos que ya poseen la versión previa de PC y la terminaron por completo, hay poco estímulo para adquirir esta nueva edición de consola ?que también está disponible en PC?, pero si eres de los que nunca tuvo The Witcher 2 y buscabas una presentación definitiva, la adición de tutoriales, misiones extra y en general más contenido, hacen de Enhanced Edition una oferta irresistible.