Review

Super Smash Bros. for Wii U

Un excelente compromiso entre diversión y competencia

LEVELUP

9.5

Épico

PROS:

Equilibrio entre la movilidad de Brawl y Melee

Generoso y variado contenido, con centenares de extras

Una amplia selección de controles e input

Buena cantidad de modos de juego

El 8-Player Smash es ideal para fiestas

El modo For Glory y la forma omega de las escenas reconocen al juego competitivo

CONS:

Smash Tour es aún peor que Smash Run

Escenas gigantes difíciles de ver en televisores pequeños

La movilidad podría no convencer del todo a los fans de Melee

La última entrega de la saga crossover de peleas más popular y carismática de la industria, Super Smash Bros. for Wii U, es sin duda la versión definitiva en cuanto a contenido, presentación, variedad y personalización. Aunque algunos detalles de movilidad seguirán sin convencer a los fanáticos más exigentes de la era Melee, se trata de un compromiso muy aceptable, que evita los errores de su predecesor, mejora sus aciertos, y que tiene suficiente solidez para ser aceptada entre los jugadores competitivos modernos de este brawler, sin olvidar a quienes buscan diversión, que en esta ocasión han sido recompensados espléndidamente.

Hace más de un mes que fue lanzada la versión para 3DS y, por supuesto, el armazón de la actual entrega es básicamente el mismo en cuanto a movilidad, personajes y poderes, aunque el contenido y los modos de juego son distintos, mientras las posibilidades de control, bastante variadas, influyen positivamente en el sistema de juego. No hace falta explicar los puntos básicos, pero vale la pena explicar, en primer lugar, cuánto cambió el título en cuanto a movilidad y feeling de los personajes respecto a las versiones anteriores de la saga, pues hay una ligera variación incluso con su equivalente para 3DS.



La gran polémica sobre Smash Bros. está entre los 2 polos del título: la diversión de un party brawler y el filo competitivo de los jugadores más dedicados. Melee, con su movilidad veloz y bien definida ha sido el consentido de los profesionales, mientras que Brawl, con sus personajes flotantes, mecánicas como el tripping y demás fue pensado para un público más amplio. La nueva serie está en un punto intermedio; en cierto modo, los valores de velocidad y ataque han equilibrado los extremos.

Puede convertirse en el digno sucesor de Melee

Al principio, me costó un poco de trabajo adaptarme a la nueva movilidad de los peleadores, pues es ligeramente distinta a la de 3DS. Sin embargo, el input es impecable, y el control se siente bien ajustado, especialmente con el GamePad de Wii U, que quizá sea el mejor control, ya que es amplio, cómodo, con un esquema simple y permite jugar como si estuvieras en una portátil, lo que hasta cierto punto soluciona los problemas de quienes requieren más concentración en la pantalla. El resultado es que los veteranos que hayan pasado por la pequeña tortura del stick del 3DS recuperarán toda su habilidad y su potencial. En fin, el juego fluye, que es lo más importante en el género de peleas, y creo que sí puede convertirse en el digno sucesor de Melee, aunque no sea tan veloz.

El deseo de ser el mejor
El deseo de ser el mejor

En cuanto a contenido, probablemente sea el mejor título de la franquicia. Debo decir que el roster ocasión me encanta: no sólo es representativo del Nintendo clásico, sino que otorga un merecido reconocimiento a las estrellas modernas de la compañía y a los nuevos clásicos. Además, es variado y aunque inevitablemente muchos personajes sean una combinación de ideas preexistentes o incluso clones, lo cierto es que se siente como una entrega muy fresca, llena de adiciones interesantes y mucho menos derivativas que en otras ocasiones.

Trofeos, extras y modos de juego son ahora más ricos, quizá con excepción de la ausencia de un modo de un jugador tan significativo como el viejo Subspace Emissary. La vieja modalidad Classic de un jugador es ligeramente diferente que la de 3DS, pues consiste en una mesa llena de trofeos Smash con tus oponentes y puedes elegir a cuáles enfrentar, aunque las opciones son determinadas por tu habilidad. All-Star tiene orden invertido, con las estrellas más jóvenes al inicio y las más antiguas al final, mientras que Stadium y el modo de entrenamiento no presentan novedades.

Hay al menos 2 modos nuevos respecto a la versión para 3DS (bueno, uno de ellos regresa de otras entregas clásicas): Events, que son peleas especiales preseleccionadas, y Special Orders, que, a su vez tiene 2 opciones: Master Orders, en el que apuestas oro para pelear una batalla estilo evento con características aleatorias y modos de dificultad variables; y Crazy Orders, donde puedes elegir pelear cuantas batallas quieras (o puedas) con una sola vida, para después reclamar tu premio venciendo a Crazy Hand. Son adiciones interesantes para ayudar al largo grinding para sacar todas las personalizaciones, trofeos y mecánicas que el título puede ofrecer.

El único modo que no funciona es Smash Tour, una especie de juego de mesa en el que los jugadores recogen personajes y power ups para confrontarlos en un duelo final. Aunque la premisa suena simple, es extremadamente confuso debido a la enorme cantidad de castigos, peleas intermedias, eventos y giros del azar que hay en él. Todo para al final tener una pelea confusa e injusta que de todos modos es de tiempo y no sirve de mucho. Increíblemente, es peor que el Smash Run de 3DS.

La entrega ha sido polarizada entre modalidades de competitividad pura como For Glory y la de fiesta por excelencia, 8-Player Smash

En lo que se refiere al verdadero Smash Bros., es decir, el multijugador, se trata de la entrega con más personalización y variedad de la saga. Si la jugabilidad es un equilibrio, en este caso la entrega ha sido polarizada entre modalidades de competitividad pura como For Glory y la de fiesta por excelencia, 8-Player Smash. En cuanto a variedades locales, tenemos por supuesto el Smash Clásico, que es el mejor equilibrio entre diversión y competencia; el 8-Player Smash, que es una completa locura y realmente está pensado para fiestas y eventos con mucho público, ya que en muchos casos ni toda tu habilidad te salvará de las muertes más absurdas; y el Special Smash, donde puedes personalizar de la manera más desquiciada los settings de las batallas.

Los clásicos son tratados con respeto
Los clásicos son tratados con respeto

Lamentablemente, a diferencia de lo que pasó con Super Smash Bros. for 3DS, que tuvo un lanzamiento en Japón y por lo tanto un modo en línea disponible para nosotros desde antes, el modo en línea del sigue bloqueado por una actualización inconseguible hasta su lanzamiento, el próximo 21 de noviembre. Esperemos que no sea una fiesta de lag como en el caso de Brawl, aunque hay que decir que, curiosamente, en 3DS había menos lag en línea que en local, así que es probable que no esté tan mal. En todo caso, estamos seguros de que el modo For Glory será un excelente entrenamiento y una ocasión para conocer todos los estilos de juego.

Las escenas son emocionantes y variadas, pero si la versión para 3DS pecaba con los escenarios largos sin plataforma, en esta ocasión el vicio son las megaescenas: sinceramente, escenarios como The Great Cave Offensive son una invitación a quedarnos ciegos con sus exageradas dimensiones y diminutos modelos. El escenario de doble fondo de DK se siente un poco como un gimmick incómodo, mientras que el gigantesco y roto Ridley simplemente arruina Pyrosphere. El resto está bien, sin que alguna destaque del conjunto.

La presentación es excelente: buenos modelos, extraordinarios renders, jaggies no tan evidentes como en otros títulos de Wii U, y un look auténtico y respetuoso para todas las propiedades intelectuales involucradas, incluyendo mascotas invitadas. La música es otro apartado impecable, con versiones clásicas de las mejores piezas de 30 años de franquicias, y muy buenos remixes.

En cuanto a extras, tampoco hay fallas: un excelente constructor de escenarios que aprovecha a la perfección el control touch, centenares de trofeos, fuerte nivel de personalización gracias a los Miis, y por supuesto, amiibo, aunque, como tampoco han salido dichos dispositivos, no pudimos probarlos. En general, no creo que tengan demasiada influencia sobre la experiencia, pues la idea del Figure Player, potencialmente divertida, es sólo una opción entre las decenas de modos de juego.

Super Smash Bros. for Wii U es exactamente lo que prometió

Para recapitular, Super Smash Bros. for Wii U es exactamente lo que prometió: la entrega más actual, con más contenido y versatilidad del brawler más querido de esta generación. Por supuesto, no puede ser Melee 2.0, pero tengo fe en que el juego, que es excelente, variado, lleno de contenido y posibilidades, por fin desplace al viejo y venerable brawler de la escena competitiva, al menos por la sana necesidad de variar y dejar el pasado atrás. Ciertamente, no es perfecto, pero es una propuesta que equilibra de manera estupenda la necesidad de diversión y las aspiraciones competitivas que de manera natural existen en cualquier videojuego. Sin duda alguna, Super Smash Bros. for Wii U es una recomendación indispensable para tu consola y uno de los lanzamientos de más excelencia para este fin de año, así como un título de valor duradero tanto en su vertiente de diversión casual como en su lado competitivo.

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