5 fraudes de videojuegos en Kickstarter

Los peores robos en la historia del financiamiento abierto


El pasado 15 de junio, la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos (FTC) emitió el primer fallo histórico contra un fraude en Kickstarter, la plataforma de financiamiento abierto que ha causado furor en la escena indie. El caso no se trató de un videojuego, sino de un juego de tablero: The Doom that Came to Atlantic City, un clon de Monopoly al estilo Lovecraft. Tras 14 meses de promesas incumplidas, se descubrió que su creador, Erik Chevalier, gastó los $122,000 USD que recibió de más de 1246 donadores en su persona, lo que incluyó rentas, mudanzas y equipo personal. La FTC ordenó el reembolso de $111,793 USD a quienes apoyaron el proyecto; sin embargo, el caso terminó de manera insatisfactoria para los donadores: Chevalier no tiene dinero para pagar y simplemente tendrá que esperar a que "sus finanzas mejoren" para que la gente tenga la esperanza de ver su dinero de regreso.

¿Qué hay de los videojuegos? Dejando de lado las quejas por Kickstarters polémicos pero que han cumplido a sus fanáticos al menos con la realización de un juego (Mighty No. 9 y demás ejemplos), los gamers (y los desarrolladores) también han sido víctimas de proyectos incompletos, malapropiación de recursos y falsas promesas, incluso llegando al fraude. Qué mejor manera de hacer un llamado a la prudencia que repasar la historia de aquellos proyectos que, de manera dolosa o por pura ineptitud, defraudaron la confianza del consumidor o incluso los sueños de los emprendedores debido a la malicia de estudios de dudosa reputación.

El primer Kickstarter castigado por fraude
El primer Kickstarter castigado por fraude

1. Yogventures!

Nuestro primer caso es un ejemplo típico de la ingenuidad de nuestra era de YouTube y podcasts: Yogventures!, un clon de Minecraft propuesto por Lewis Brindley y Simon Lane, un par de YouTubers conocidos como Yogcast quienes, de manera poco sorprendente, subieron a la fama a través de sus Let's Play de Minecraft. Quizá como resultado de su controversial aparición en MineCon 2011 y su parcial distanciamiento de Notch, los miembros de Yogcast vieron a Kickstarter como una oportunidad para crear su videojuego. Yogventures!, un sandbox de mundo abierto protagonizado por Simon y Lewis y que estaría a cargo de la compañía Winterkewl Games LLC.

El juego reunió $570,000 USD, más del doble de su meta original de $250,000 USD. Eventualmente, el proyecto resultó "demasiado ambicioso" para el equipo de 6 hombres de Winterkewl Games, que debido a su inexperiencia despilfarraron los recursos destinados al proyecto y simplemente decidieron cancelarlo. De manera casi cínica, el desarrollador en jefe, Kris Vale, declaró: "Trabajar en Yogventures! ha sido una experiencia asombrosa y todos en Winterkewl Games queríamos alcanzar las ambiciosas metas del proyecto, pero nuestra falta de experiencia en planeación y administración fue demasiado para nuestro pequeño equipo (...) ojalá lo hubiéramos sabido antes".

La ingenuidad de los YouTubers
La ingenuidad de los YouTubers

Sin embargo, pronto algunos detalles más salieron a la luz: muchos de los gastos fueron a los sueldos de elementos que no hicieron prácticamente ningún trabajo en el proyecto, como el artista principal, que cobró $35,000 USD pero sólo trabajó 2 semanas antes de dejar de ir al trabajo. Debido a que Yogcast no tenía idea alguna sobre contratos y cláusulas, no tuvieron manera de recuperar el dinero. Otro misterio es el sueldo del programador principal, unos $100,000 USD. Sin embargo, éste nunca fue contratado. Por último, unos $150,000 USD fueron tomados por Yogcast para crear las "recompensas físicas" de los donadores después del fiasco con el artista principal. El problema es que esas recompensas nunca fueron creadas y tampoco fue reportado qué se hizo con ese dinero.

"El siguiente Minecraft" Seguro que sí...
"El siguiente Minecraft" Seguro que sí...

Como consolación, los 13,647 donadores recibieron un mail de Lewis y Simon que decía: "Aunque no tenemos ninguna obligación de hacer nada por ustedes, en su lugar haremos todo lo posible por enmendar las cosas: les daremos una Key de Early Access para TUG, un título de supervivencia que ya está en desarrollo. Hemos firmado un acuerdo con el desarrollador para ser compañeros en el proyecto. En cierto modo, TUG es el juego que esperábamos crear". Yogcast se negó a hacer algún tipo de reembolso en efectivo, aseguró que TUG (un shovelware espantoso) era "Minecraft 2.0" e hizo caso omiso a las quejas de quienes ya habían comprado TUG. ¿El resultado? Basura digital para los donadores y al menos $150,000 USD en ganancias para los YouTuberos (aunque algunos aseguran que debe sumarse el sueldo del programador no contratado, lo que equivaldría a $250,000 USD, la meta original de la campaña de Kickstarter).

2. The Stomping Land

Un juego más en la moda de títulos de supervivencia al estilo DayZ, The Stomping Land podría verse como un predecesor del hoy popular ARK: Survival Evolved, sólo que a diferencia de este último era realmente un fraude. Tras una exitosa campaña en la que se reunieron $114,06 USD, el joven desarrollador Alex Fundora simplemente desapareció. Tras meses sin una sola actualización, el artista visual del juego, un freelancer conocido como Vlad Konstantinov, comunicó de manera honesta a los donadores que había terminado su involucramiento con el juego después de intentar en vano comunicarse con Fundora, mejor conocido como Jig, durante meses sin obtener respuesta. Al parecer, Jig encargó mucho arte sin pagar a Konstantinov, quien terminó su participación en el proyecto y advertió a los fans de los manejos de Jig.

Lo que no sobrevivió fue tu dinero
Lo que no sobrevivió fue tu dinero

Después de este incidente, el juego fue retirado de Steam Early Access, donde era ofrecido, no sin que apareciera el único mensaje sobre el estado del juego hasta entonces, un críptico enunciado en mal inglés que dice "Hemos tenido un año de progreso y seguiremos la producción con frecuentes actualizaciones hasta fines de 2015". Por supuesto, ninguna actualización ha sido subida y la única advertencia es una reseña de producto con el mensaje: "EL DESARROLLADOR DESAPARECIÓ. NO LO COMPREN". La única advertencia contra el fraude de Jigs ha sido una campaña en change.org que busca levantar una queja contra Jigs en el sistema legal de Tampa, Florida, para reembolsar el dinero a los usuarios de Kickstarter y Steam, pero hasta ahora sólo tienen 5900 de las 7500 firmas necesarias, una ironía dado que, en efecto, sólo 4400 personas donaron para el proyecto. Todo parece indicar que Fundora se saldrá con la suya.

3. La tragedia de Homestuck Adventure Game

No siempre los donadores son la única víctima de Kickstarter: a veces, son los desarrolladores los que sufren verdaderas tragedias a manos de charlatanes y defraudadores. Éste es el caso de Homestuck Adventure Game, la adaptación a videojuego del webcomic de Andrew Hussie. Homestuck fue un fenómeno a inicios de la década en el mundo de los webcomics. Básicamente es un híbrido entre cómic y juego de aventuras de flash, en el que su protagonista, un joven nerd llamado John Egbert, recibe para su cumpleaños un juego llamado Sburb, que tiene la peculiar característica de alterar la realidad con cada jugada (al estilo Jumanji). El cómic se volvió un tipo de sensación adolescente a inicios de 2010, y la idea de un verdadero videojuego (en lugar del pseudoformato Text Adventures) parecía un paso natural para Hussie.

Una sensación en el mundo de los webcomics
Una sensación en el mundo de los webcomics

La campaña fue un éxito sensacional: más de 24,346 personas contribuyeron con $2.5 MDD para el proyecto. Sin embargo, después de 3 años de haber alcanzado sus metas (la campaña data de 2012), no hemos visto prácticamente nada de Homestuck. ¿Qué pasó? Al parecer, Hussie cometió el error letal de haber acudido con The Odd Gentleman, el estudio actualmente a cargo del revival de King's Quest, el clásico juego de aventuras de Sierra. ¿Qué pasó? Hace unos días, un insider reveló el triste destino del fallido proyecto.

Al parecer, TOD recibió cerca de $788,000 USD para comenzar el desarrollo. Después de 8 meses, el estudio produjo un demo que consistía en "un solo cuarto, con un personaje y sin animaciones. Nada servía. Fue enviado en febrero de 2014 y ninguna mejora fue implementada después de esa fecha". ¿Qué pasó? The Odd Gentleman robó el dinero de Hussie para utilizarlo en King's Quest: "No parece que TOG haya tenido jamás la intención de desarrollar seriamente el juego, es más, ni siquiera parece que haya habido un solo momento en que no estuvieran robando recursos para gastarlos en otro juego". El resultado son justamente los avances presentados por Sierra para el revival de King's Quest en el pasado Game Awards 2014.

¿Qué pasó con el proyecto? El desarrollo pasó a What Pumpkin Studios, que tendrá que habérselas con menos de la mitad del presupuesto original, ya que una buena parte del dinero siempre va a impuestos y a las arcas de Kickstarter. Hussie tuvo que conformarse con obtener de TOG unos $100,000 USD y llegar a un acuerdo que le impide demandar a TOG para recuperar todo su dinero. Encima de ello, debido a todos estos problemas, el autor del webcomic tuvo que detener su trabajo en Homestuck en la llamada "gigapausa", lo que provocó una caída en la popularidad del mismo. Por ahora, Homestuck combate con el olvido mientras intenta recuperar algo de dinero con Hiveswap, una propuesta de What Pumpkin en dicho universo, pero terminar el juego con su visión original parece una tarea simplemente imposible.

4. Mythic, un fraude que fue detenido

¿Un juego de acción y estrategia desarrollado por veteranos de Blizzard en Kickstarter? Suena demasiado bueno para ser verdad, y en verdad lo fue. Mythic: The Story of Gods and Men sonaba sospechoso desde el inicio, y fueron los usuarios los que, en esta ocasión, salvaron el día. El proyecto, un trabajo de Little Monster Productions (el nombre era una premonición), prometía un "concepto de mundo abierto que te permitirá escoger adónde quieres ir a pesar de la línea argumental (...) el gameplay será similar a World of Warcraft y la calidad será igual a la de Skyrim". Estas ridículas promesas, que encima añadían mitología de Grecia, Egipto y la Biblia, estaban apoyadas por imágenes borrosas de supuestos renders del mundo masivo del juego que más bien parecían sacadas de un número de Edge hacia inicios de la década pasada.

El arte de Mythic era robado
El arte de Mythic era robado

El título había apenas recaudado $5000 USD de su meta de $80,000 USD, cuando usuarios de sitios como Rock, Paper, Shotgun y reddit comenzaron a indagar en el juego. Pronto descubrieron que las imágenes previas del juego eran robadas, que el arte del juego era de hecho del famoso artista chileno Gonzalo Ordoñez Arias (el que dibujó esa famosa ilustración de Zapata como héroe mítico), que las fotos de las oficinas eran de otra compañía y que el arte del juego era un vil collage. Después de que estos hechos salieron a la luz, los creadores del juego cancelaron la campaña y desaparecieron. Lamentablemente, este engaño, que ha sido adecaudamente descrito como "amateur" en su calidad, fue detenido, pero uno se pregunta qué habría pasado si Little Monster Productions hubiera puesto más esfuerzo en sus actividades delictivas.

5. AREAL, el juego "aprobado" por Vladimir Putin

Afortunadamente, no todo son tragedias inevitables en Kickstarter. La muestra es AREAL, un título posapocalíptico supuestamente deasarrollado por algunos de los excreadores de S.T.A.L.K.E.R., el juego de culto ucraniano. AREAL fue sospechoso desde un inicio: una meta muy baja de $50,000 USD para un juego que prometía construir su motor gráfico desde cero, un miserable arte de un lobo radioactivo e imágenes de hecho robadas de viejo arte descartado de S.T.A.L.K.E.R. eran todos los avales de su desarrollador, West Studios.

Pero el colmo llegó con una supuesta carta de aprobación del presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, por supuesto, una completa mentira creada en Word 1997, errores gramaticales y una redacción naif y francamente cómica: "Mi hija me contó sobre su juego llamado Areal, el sucesor espiritual de S.T.A.L.K.E.R., y me contó que pagó dinero para apoyar su proyecto. Amo los videojuegos y me gusta la idea: es importante que la gente no se dispare entre sí sino que juegue cosas como ésta (...) Si me dejaran jugar el Alpha del juego cuando esté listo, los invitaré al Kremlin para conocernos personalmente, jugar un poco y hablar sobre los intereses de los jóvenes gamers en este país. Firma: Vladimir Putin".

La supuesta carta de Putin apoyando AREAL
La supuesta carta de Putin apoyando AREAL

Quizá fue esta basurienta y cínica falsificación lo que movió a un pequeño ejército de trolls rusos para tirar varias veces el Kickstarter del juego y hacer una fuerte campaña contra él, lo que llamó la atención de Kickstarter. Pronto diversos sitios retomaron la historia, y ante las contradicciones de los desarrolladores, Kickstarter canceló la campaña de AREAL y reembolsó el dinero a los donadores antes de que ocurriera otro robo.

CONCLUSIÓN

Los fraudes en Kickstarter son difíciles de detectar y castigar. La plataforma se encuentra en buena medida en un vacío legal que deberá ser llenado lentamente por regulaciones, fallos históricos y litigios, pero por ahora hacen falta los mecanismos no tanto para castigar sino para prevenir los fraudes. Como hemos visto, muchas veces estos actos son cometidos por estudios externos que, debido a la inexperiencia de los emprendedores, no están obligados legalmente a terminar su trabajo. Esto es comprensible: exactamente lo mismo puede pasar con cualquier proyecto en el mundo laboral real, y Kickstarter no es una excepción. Casos como el de The Doom that Came to Atlantic City son más fáciles de "castigar" porque sólo hay un responsable, pero cuando decenas de partes externas están involucradas, el proceso es más difícil.

Sin embargo, algunas señales y características pueden ser observadas para advertir a nuestros lectores. La mayor parte de los fraudes son de proyectos medianos que buscan mantener su bajo perfil para no hacerse responsables ante un número significativo de gente; involucran desarrolladores anónimos, inalcanzables o personalidades de Internet con muy poca experiencia en administración de proyectos. Muy poco o nulo trabajo previo fue mostrado en esos proyectos: la mayoría sólo tenían arte conceptual y nada más. Ninguno tiene el listado del equipo que trabaja en él, ni números ni correos de contacto. Sus descripciones están en inglés mal escrito y sus promesas suelen ser exorbitantes ("mundo abierto", "crafting", "el segundo Minecraft", "survival de última generación", "otro Skyrim" ). En el caso de los que eran fraudes deliberados, ocurrió el robo de arte y assets de juegos anteriores.

Todas estas señales podrían ayudar a mejorar Kickstarter significativamente mediante sugerencias. Por ejemplo, que sea obligatorio que el responsable de cualquier proyecto tenga una pleca de contacto tanto real como en redes sociales. Que todo proyecto presente avances significativos verificados. Que los estudios tengan sitios verificados y sus elementos principales sean presentados. Una escaleta contable de los gastos proyectados en la recaudación mínima. Resulta sorprendente que Kickstarter no haya implementado ninguna de estas medidas. Es probable que haya cierta culpabilidad en los responsables de dicho sitio; después de todo, mantenerse en un vacío legal y desregulado es una manera de asegurarse la participación de la mayor cantidad posible de proyectos. Por ahora, dicha vigilancia seguirá siendo responsabilidad de los usuarios en el futuro previsible. Como dice el dicho anglosajón, un tonto y su dinero se dicen adiós rápidamente.

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