Quédate en Casa: Kingdom Under Fire: The Crusaders y la maravilla de la fantasía medieval

Recordamos los elementos que hicieron memorable a esta entrega


Las recomendaciones continúan dentro de nuestra sección Quédate en Casa, donde el Staff Editorial de LEVEL UP revisa una gran variedad de títulos que en su tiempo ofrecieron grandes experiencias. Recientemente, compartimos un vistazo a uno de los últimos grandes exponentes del cooperativo local, Castle Crashers, y una entrega tan colosal como la vida misma que fue desarrollada por una persona, Stardew Valley. En esta ocasión, quiero regresar un poco en el tiempo para traer del baúl de los recuerdos a Kingdom Under Fire: The Crusaders, título para Xbox que debutó en 2004, el cual dejó una poderosa impresión en la imberbe mente de su humilde redactor.

Pero vamos por partes. Los conocedores del género de estrategia en tiempo real quizá reconocen el nombre Kingdom Under Fire, ya que debutó más o menos al final de la era dorada del RTS en 2001. Cortesía del desarrollador surcoreano Phantagram, Kingdom Under Fire resultó en un título que para su estreno lucía anticuado y muchas de sus decisiones de diseño ya se habían explorado con anterioridad; se puede decir que llegó tarde a la fiesta. Sin embargo, los que lograron tener el placer de conocerlo, saben que ocultó grandes relatos y batallas de corte legendario en cada una de sus campañas, donde las fuerzas de la Luz y la Oscuridad se batían en un duelo sin tregua.

A pesar de que el juego pasó sin pena ni gloria en Occidente, en su región natal gozó de cierta popularidad la cual aseguró su regreso en una nueva plataforma y, para sorpresa de sus seguidores, bajo un nuevo formato. En 2004 Kingdom Under Fire: The Crusaders llegó a Xbox y cambió el destino de la serie, aunque esta aún no lo sabía. Dicha entrega es una combinación curiosa y relajada de elementos que son comunes en otros géneros, sin embargo, la sensación que dominó la experiencia fue que era un Musou, es decir, un juego que toma prestados elementos de la serie Warriors de Koei, en específico, la sensación de ser un gran guerrero que arremete y vence a cientos de enemigos.

Cuando jugué por primera vez The Crusaders quedé sorprendido por la combinación, pues no esperaba que su ejecución fuera tan acertada. Controlar ejércitos a través de un minimapa y colocar con precisión una línea de arqueros para reducir a escombros los ejércitos enemigos, resultó ser una actividad muy relacionada con otros juegos RTS de la época, por ejemplo, Total War; incluso el KUF original. Por otro lado, cuando los ejércitos estaban tan cerca que podían ver lo blanco de sus ojos, la acción se tornaba personal, ya que cada ejército contaba con un comandante que podías controlar en el calor de la batalla para reducir el grueso de las formaciones enemigas, en ocasiones, enfrentando a otro general en un combate sin descanso.

Visualmente, The Crusaders brilló gracias a una pertinente apropiación de los elementos comunes en el género de la fantasía medieval. Por esta razón, no es de extrañarse que dentro de sus temas encontremos el eterno conflicto de la humanidad que pelea en contra de las huestes de caos, como lo son vampiros, orcos y ogros. De hecho, The Crusaders manejó un diseño gráfico sumamente atractivo, con cierta inclinación hacia el realismo y un entintado entre verde y café. El resultado fue un mundo de fantasía medieval lleno de sangre que lucía áspero y crudo. Naturalmente, quedé encantado con la dirección artística del título, sin embargo, no fue lo único.

Lo que voló mi cabeza en pedazos fue la forma en cómo los elementos anteriormente descritos fueron envueltos por la última pieza del rompecabezas: la música. En muchas otras obras de la fantasía, lo común es oír composiciones orquestales con decenas de instrumentos que harmonizan de forma perfecta para cubrir los sentimientos de la obra que escoltan, sin embargo, The Crusaders era diferente y la razón por la que me volvió loco fue porque utilizó heavy metal como acompañamiento en las masacres en los desiertos y en las escaramuzas en los bosques.

"Utilizó heavy metal como acompañamiento en las masacres en los desiertos y en las escaramuzas en los bosques"

De esta forma, recuerdo vívidamente que para mí lo máximo era controlar los ejércitos y escuchar las despampanantes guitarras eléctricas rugir con la cadencia acelerada de un tambor de guerra; recuerdo cómo las frecuencias del bajo reverberaban sin cesar en mi cavidad craneal y, sobre todo, amaba la sensación de brutalidad cuando la tecnicidad de la guitarra progresaba por los acordes al mismo tiempo que blandía una espada y la manchaba con la sangre de decenas de ifieles. En aquel entonces, a mis tiernos 18 años de edad, la sensación era indescriptible. Y por esta razón recuerdo muchísimo a Kingdom Under Fire: The Crusaders como una experiencia audiovisual completa.

Lamentablemente, me duró poco el gusto por el juego, pues mi consola Xbox era de las que tenía el lector de discos defectuoso, por lo que nunca pudo reproducir más allá de la primera campaña. Por este motivo desconozco cómo se desarrolló la historia del juego. Sin embargo, hace poco me llené de alegría cuando me enteré que una versión remasterizada del título estaría próxima a estrenarse en PC. El día llegó y desde hace algunas semanas se encuentra disponible en GOG menos de 8 dólares y en Steam por $179.99 MXN.

Sonidos de Heavy Metal se intensifican
Sonidos de Heavy Metal se intensifican

Si the gustó Kingdom Under Fire: The Crusaders te invitamos a checar nuestras últimas recomendaciones de la iniciativa #QuédateEnCasa a continuación. Puedes encontrar una lista más extensa si checas esta página.

Mardokeo Galván — Castle Crashers, un maravilloso exponente de un género casi extinto
Pedro Cesari — Stardew Valley, la vida en la granja es la mejor vida.
Daniel Laguna — Undertale, un RPG peculiar y divertido como pocos.
Víctor Rosas — BioShock, tan cerca de la pesadilla y tan lejos de la utopía.
Fernando Salinas — Vanquish, acción desenfrenada al estilo de Platinum Games.

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