Honor, poder y tradición: el legado del samurái en los videojuegos

Conoce la senda del guerrero desde tu control


La figura legendaria del samurái es longeva y, aunque su origen está sujeto a diferentes teorías, se dice que el término fue usado por primera vez cerca del siglo X. La misión de estos guerreros es servir; de hecho, se dice que el origen del concepto se remonta a la palabra “saburai”, que significa servir y su esencia es cercana al término samurái en forma y significado. El surgimiento de estos guerreros está estrictamente relacionado con las necesidades de los nobles, en este caso, como un servicio de protección y escolta, pero su poder militar los llevó a estar por encima del emperador.

Con la creación de clanes en tierras donde no había una forma de gobierno, el clan Yamato comenzó a tomar el control político e instauró la figura del emperador. Poco a poco, su dominio se extendió por Kyoto y comenzó a recaudar arroz como impuesto. El problema es que tenían que hacer un largo recorrido para reclamar el arroz, durante el cual eran vulnerables a ladrones y personas que buscaban apoderarse de los granos. Ante este problema y el colapso de su sistema de privatización, los nobles solicitaron el servicio de guerreros que se dedicaban a luchar para conseguir tierras. Fue así como se pusieron al servicio de los altos mandos a cambio de compartir las recompensas: terreno y propiedades.

El papel del samurái fue instaurado a finales del siglo VII, y tomó fuerza con la llegada de Minamoto no Yoritomo en 1192 al poder. De esta forma, se establece la figura del Shogun: un comandante samurái, que es respetado como el máximo representante del poder político. Su formación militar y capacidad para dirigir grandes ejércitos le permitieron dirigir el rumbo del país ante las guerras civiles que lo azotaban y la invasión enemiga, como en el caso de los mongoles. Más adelante se impuso la figura del señor Daimyo, y el dominio del Shogunato finalizó con los Tokugawa durante el periodo Edo entre 1600 y 1868 hasta la llegada del periodo Meiji.

La invasión mongola en el siglo XIII fue uno de los eventos más recordados por el país del sol naciente, ya que se vieron comprometidas su integridad y libertad. Los guerreros samurái actuaron como la principal fuerza de defensa de Tsushima –que actualmente forma parte del territorio de la prefectura de Nagasaki–, pero fueron superados por la tecnología armamentista y organización militar de los mongoles. Este incidente, que se repitió 7 años después, es el punto de partida para Ghost of Tsushima, próximo a estrenarse el 17 de julio y del que podrás leer la reseña en LEVEL UP. Si quieres conocer con detalle los hechos ocurridos en la historia real que respalda el más reciente título de Sucker Punch Productions, te recomiendo darle un vistazo al trabajo que Jorge Vargas preparó para todos ustedes.

Retomando este recorrido histórico, veamos que fueron más de 700 años los que convirtieron a samurái en un símbolo de poder y en el recurso militar más importante para la formación de Japón tal como lo conocemos. El fin de este honorable guerrero llegó con la instauración del periodo Meiji y las armas de fuego. Según los reportes históricos, Saigō Takamori fue el último samurái de Japón, un rebelde que creó su propia armada de guerreros para enfrentar al emperador durante el periodo Meiji porque no simpatizaba con sus ideas de expansión comercial y por introducir un sistema político instaurado en otros países. Este hecho se recuerda como la rebelión de Satsuma, que concluyó en derrota para Takamori, aunque la leyenda cuenta que su cuerpo jamás fue encontrado.

El Alma del Samurái

Los samurái compartían características, por ejemplo, el uso del arco y todo tipo de espadas (como la tachi, uchigatana, tanto, wakizashi y la naginata). Para protegerse utilizaban una armadura diseñada con materiales como cuero, acero y seda. Por otro lado, uno de los elementos más preponderantes es el casco Kabuto, que hasta la fecha es un ícono japonés por su aspecto inconfundible.

Aunque desde el principio los samurái se rigen por el honor y su meta es servir a su señor, sufrieron cambios de acuerdo con la época que vivieron. Por ejemplo, en el siglo XVI, con el gobierno de Toyotomi Hideyoshi, Japón fue unificado y se respiraba un aire de paz. Durante esta época los samurái dejaron de luchar y adoptaron nuevas costumbres como el uso de 2 espadas equipadas en un costado. Debido a que tenían mucho tiempo libre, los samurái dirigieron su atención a las artes marciales y a la cultura, y fue así como se instituyeron ciertas normas que se encuentran en textos como Hagakure de Yamamoto Tsunetomo; El libro de los 5 anillos de Miyamoto Mushashi; y The Book of Samurai de Antony Cummins y Yoshi Minami. Este último recopila 290 lecciones de la escuela samurái Natori Ryû fundada en el siglo XVI por Natori Yoichinojo Masatoshi.

Una buena parte de esta guía de vida se basa en la espiritualidad y retoma las enseñanzas del budismo y sintoísmo. Asumir estos ideales prepara a los guerreros a tomar la muerte como algo cotidiano —rituales como el seppuku o harakiri dejan el honor por encima de la muerte—, despejando la duda y el temor en sus enfrentamientos. El camino del samurái involucra disciplina, y recae en 7 fundamentos básicos que son justicia, coraje, compasión, respeto, honestidad, honor y lealtad. Sin importar lo que pase, un samurái debe servir a su señor, si este muere o decide prescindir de sus servicios, el samurái se convertirá en un ronin en donde existirán dos caminos, vivir en el exilio o limpiar su honor a través del seppuku.

El poder de la katana en tus manos

Ya te contamos parte de la historia y lo que significa ser un samurái, pero si estás aquí, seguro es por los videojuegos. El lanzamiento de Ghost of Tsushima está cerca y por esta razón te dejamos una lista de recomendaciones que podrás jugar antes del esperado título de Sucker Punch Productions.

Nobunaga's Ambition

Japón ha demostrado que le gusta revivir su historia a partir de leyendas y otros medios como el anime, el cine y los videojuegos. Nobunaga's Ambition es un ejemplo claro de cómo un medio interactivo puede ser divertido, profundo y, de paso, educativo. Esta franquicia es una de las más longevas de Koei y nos pone al mando de un Daimyo que busca unificar a Japón. El título hace alusión a Oda Nobunaga, uno de los señores feudales más reconocidos a finales del siglo XVI, como uno de los 3 grandes unificadores de Japón.

La primera iteración de Nobunaga's Ambition vio la luz en 1983 para PC y posteriormente llegó a NES en 1987. Este juego de estrategia nos pone en el papel de un Daimyo, que puede ser ficticio o basado en un personaje histórico. La meta es expandir nuestro territorio por medio de unidades militares mientras gobernamos y conseguimos recursos para continuar con el avance de las fuerzas de ataque. Las mecánicas de juego toman como base la estrategia por turnos, algo así como un juego de mesa complejo. Cada turno equivale a un día, por lo que debes tener en consideración tus recursos y las posibilidades de victoria en cada movimiento.

La forma de obtener la victoria es variada, desde la destrucción del ejército enemigo hasta causar que los adversarios se retiren o se queden sin recursos. Nobunaga's Ambition es una rebanada del funcionamiento de la guerra en territorio japonés durante la época del Japón feudal.

Conviértete en un Daimyo y comanda tu ejercito a la victoria
Conviértete en un Daimyo y comanda tu ejercito a la victoria

Onimusha

Llegamos a una de las franquicias olvidadas de Capcom pero también una de las más recordadas. La saga Onimusha retoma muchos elementos de Resident Evil y los hace propios convirtiendo este juego de samuráis de acción frenética en una aventura llena de misterio.

Además de lo antes mencionado, Onimusha se vale de escenarios pre renderizados como recurso, por lo menos en las dos primeras entregas de la saga principal. Esto quiere decir que como en Resident Evil, la cámara será fija y controlada por la computadora para darnos el mejor ángulo posible, por lo menos en las dos primeras entregas de la saga principal.

La historia de Onimusha nuevamente nos remonta al periodo Sengoku en el Japón feudal, esta vez enfrentaremos a Oda Nobunaga, que como mencionamos antes fue uno de los principales conquistadores del siglo XVI. En la primera entrega Onimusha: Warlords, Samanosuke Akechi, un habilidoso samurái que pelea bajo el mando del Daimyo Saito Dosan, se convierte en ronin tras el asesinato de su señor feudal a pesar de conseguir la victoria después de que Oda Nobunaga fue alcanzado por una flecha en el cuello. Un año después de este enfrentamiento y la desaparición de Samanosuke, la princesa Yuki Saito envía una carta al guerrero exiliado pidiendo su ayuda ante la desaparición de muchas personas en el reino. El responsable de estos actos es el mismísimo Oda Nobunaga quien ha regresado de la muerte con un poderoso ejército de yokais para vengarse.

La saga oscila entre la realidad y la ficción al punto de contar con actores de la talla de Jean Reno quien de hecho es coprotagonista de Onimusha 3: Demon Siege. Sus mundos recrean los pueblos de época, pero también lugares icónicos de Francia en la época actual, en donde todo tipo de aberraciones amenazan a los pobladores del lugar.

Hace falta que Capcom reviva este clásico moderno con todas las bondades de última generación. Sabemos que la compañía escucha a sus fans de vez en cuando, finalmente, así fue como Onimusha: Dawn of Dreams vio la luz en 2006 y el remake de Onimusha: Warlords fue lanzado el 2019. Así que aún hay esperanzas de ver un nuevo capítulo de la saga en un futuro.

Ojalá Capcom nos complazca con un nuevo Onimusha
Ojalá Capcom nos complazca con un nuevo Onimusha

Blood Will Tell: Tezuka Osamu’s Dororo

Como su nombre lo indica, Blood Will Tell: Tezuka Osamu’s Dororo —lanzado en 2004 para PlayStation 2— se basa en la obra del dios del manga Osamu Tezuka, creador del manga como lo conocemos y precursor de la animación; sus obras más populares son Astro Boy y Kimba, el León Blanco. Esta historia —que en 2019 tuvo una nueva adaptación realizada por la casa animadora Mappa— se basa en la vida Hyakkimaru, hijo de Daigo, un ambicioso gobernante que ante las penurias de su pueblo decide sacrificar a su primogénito a 48 demonios. Cada uno de estos seres malignos toman una parte del cuerpo y el pequeño Hyakkimaru queda completamente deformado y con nulas posibilidades de vivir, así que Daigo decide abandonarlo y continuar con su vida.

Pero no todo para Hyakkimaru es una desgracia. Cerca de donde fue abandonado, lo encuentra el médico Jyukai, lo adopta, y con sus conocimientos médicos construye un cuerpo artificial para el pequeño. Con el paso del tiempo, milagrosamente Hyakkimaru se adapta a su nuevo cuerpo y a su incapacidad de sentir su entorno, pero esto mismo le permite desarrollar habilidades especiales. Al cumplir 18 años, Hyakkimaru escucha una voz que le cuenta lo sucedido y le explica que podrá recuperar su cuerpo si busca y elimina a los 48 demonios que le arruinaron la vida. Es así como se embarca en su búsqueda, en compañía de Dororo, un pequeño ladrón que se une a su causa.

Blood Will Tell: Tezuka Osamu’s Dororo es una propuesta interesante que evoluciona mientras Hyakkimaru recupera las partes de su cuerpo que le fueron robadas. Un hack and slash que nos pone en manos de un samurái diferente por sus capacidades: por ejemplo, debido a que no tiene ojos al principio todo se verá en blanco y negro, pero al vencer al primer jefe recupera la visión y entonces el juego cambia a color. Las formas de ataque de Hyakkimaru son interesantes porque blande las espadas clavadas en sus brazos mientras salta y esquiva ataques. También podremos controlar a Dororo, cuya misión será resolver acertijos y robar ítems.

Una historia trágica guiada por la venganza
Una historia trágica guiada por la venganza

Brave Fencer Musashi

Brave Fencer Musashi fue lanzado el 16 de julio de 1998 en Japón para PlayStation, un juego producido por Hironobu Sakaguchi que resultó diferente a lo que Square nos tenía acostumbrados. Para empezar, Brave Fencer Mushashi no era un RPG tradicional; en su lugar se apostó por la acción con elementos RPG y toques plataformeros. El resultado fue un juego muy divertido con mucha comicidad, pues desde que vemos a Musashi nos damos cuenta de que no encontraremos drama o historias complicadas, y podremos avanzar por un mundo en 3D muy colorido y lleno de enemigos —como muchos juegos de entonces—.

La historia de Brave Fencer Musashi es sencilla: el legendario espadachín es invocado por la princesa del reino Allucaneet para terminar con la invasión del Imperio Thirstquencher. Dicha tarea será posible únicamente con la ayuda de la espada Lumina, pero Musashi deberá obtenerla antes que sus enemigos y derrotarlos con ella. Como recompensa el pequeño samurái podrá regresar a su hogar.

Como ves, Brave Fencer Mushashi no suena como el juego por el que recordarás a Square, pero fue un título arriesgado que vio la luz a pesar de su futuro incierto. Me refiero a que tenía que competir con joyas como The Legend Of Zelda: Ocarina of Time y Crash Bandicoot 3: Warped, principal razón que opacó su éxito en 1998. Pese a esto, el juego es recordado con cariño y hasta tuvo una secuela titulada Mushashi: Samurai Legend para PlayStation 2, a la que no le fue bien.

Un gran juego opacado por los titanes de su época
Un gran juego opacado por los titanes de su época

Samurai Shodown

En juegos de peleas es natural encontrar diseños de personajes que toman como inspiración la imagen del samurái. Existen muchos ejemplos: el espíritu Bishamon en Darkstalkers, Baiken en Guilty Gear y Mitsurugi en Soul Calibur —que toma características del legendario Miyamoto Musashi, uno de los ronin más icónicos de la era feudal—. Otro personaje que toma prestadas muchas características de este legendario espadachín es Haohmaru, el ronin que protagoniza la saga Samurai Shodown de SNK, y también está Yagyu Jubei, legendario espadachín con un parche en el ojo.

Samurai Shodown nos ubica en el Japón feudal durante el periodo Tokugawa, y muestra un retrato de la tradición que gira en torno de la figura del guerrero, ya que incluye personajes que usan todo tipo de armas además de la katana. Valores como el honor y el valor se dejan ver en cada movimiento de las armas en batalla, incluyendo el ritual del harakiri o seppuku en Samurai Shodown IV: Amakusa's Revenge. Al mismo tiempo, se exprime al máximo la música de época, los bellos paisajes de Japón y elementos tradicionales, como la caligrafía y las artes marciales. Por si fuera poco, el juego aprovecha los silencios y sonidos naturales del ambiente para agregar tensión y temor a la batalla; la intención es provocar al jugador los mismos sentimientos a través del control.

Samurai Shodown lleva al máximo la experiencia del duelo, incluyendo las emociones que lo conforman. Por esto y su sólido sistema de batalla se posiciona por encima de juegos como The Last Blade, franquicia con la que comparte temática. Si te interesa, puedes dar un vistazo a Samurai Shodown Neogeo Collection y al reboot de Samurai Shodown, títulos lanzados recientemente, y de los que te hemos hablado en LEVEL UP.

Katana Zero

La escena independiente también tiene un digno representante de los samuráis. Seguro has escuchado de él; me refiero a Katana Zero, un side scrolling lleno de acción y sigilo. La estética de Katana Zero es lo primero que llama la atención y es inevitable recordar Hotline Miami por sus luces de neón, la dirección de arte en pixel art, y la presencia de crimen y violencia en la ciudad. En Katana Zero controlamos a un asesino a sueldo que perdió la memoria y se comunica en todo momento con su cliente por teléfono. La comunicación por este dispositivo y la interacción con otros personajes nos presenta opciones para contestar o no, y la respuesta, lo que hace el desarrollo de la historia un poco más interesante.

Katana Zero recuerda de inmediato a juegos clásicos como Mega Man X o Strider 2, debido a que la naturaleza del género te lleva a terminar con todo elemento que represente una amenaza mientras esquivas todo tipo de ataques; sólo que si recibes un ataque, morirás al instante. Quizá lo que hace único a Katana Zero es la velocidad a la que ocurre todo en pantalla. Zero, el protagonista, dispondrá de su afilada espada para destajar a sus enemigos, pero también podrá entrar en un modo especial donde todo ocurre más lento y repele balas con un espadazo. Katana Zero es un juego de acción con toques de novela negra y muchas luces neón; aunque breve, esta experiencia samurái vale la pena.

Luces neon manchadas de sangre y muerte
Luces neon manchadas de sangre y muerte

Way of the Samurai

Seguir el código bushido no es cosa fácil, me refiero al conjunto normas que un samurái debe acatar al pie de letra; en resumen, el camino del samurái. Este ideal motivó a Way of The Samurai, una saga con 4 títulos que nos presenta un panorama más humano de estos guerreros, particularmente desde la figura del ronin.

El primer Way of The Samurai fue desarrollado por Acquire para PlayStation 2. Como en otros casos, este juego nos ubica en el Japón antiguo, justo al término del Shogunato Tokugawa y principios del periodo Meiji, cuando el reinado de los samurái estaba en decadencia y muchos decidieron colgar la espada, llevar a cabo el ritual del seppuku o seguir su camino sin un destino fijo.

Esta última opción es lo que lleva a Kenji, el protagonista de la aventura, a Rokotsu Pass, una villa donde interactúas con sus habitantes, lo que incluye aliados y brabucones que se interpondrán en tu camino. Relacionarse con los personajes te obliga a tomar decisiones que cambian el rumbo de una historia con 6 finales disponibles, entre los cuales está que Kenji se convierta en un protector de la villa o un sirviente que se pone al servicio del mal.

Way of the Samurai fue una propuesta diferente e interesante que ofrecía algo más que espadazos sin control; lamentablemente, la quinta entrega fue cancelada por el recibimiento regular de Way of The Samurai 4 (vía siliconera). Como alternativa, Acquire lanzó Katana Kami: A Way of The Samurai Story durante febrero de 2020. Este título funciona como una iteración paralela a la saga original, su estilo de juego cambia a vista isométrica y mantiene elementos de acción con RPG, prácticamente un Dungeon Crawler. Aunque la saga original no está muerta del todo, una nueva entrega de Way of The Samurai podría depender del éxito del título más reciente de Acquire.

Tus decisiones te guiarán en el camino del guerrero
Tus decisiones te guiarán en el camino del guerrero

Nioh

Nioh es un título que se contagió del mal que aquejó a Square Enix por un largo tiempo, me refiero a la mala costumbre de presentar un juego y hacerlo realidad muchos años más tarde. En el caso de esta producción de Team Ninja, tuvimos que esperar 10 años y un cambio de generación para al fin jugarlo en 2017. El concepto original de fantasía tomó como inspiración Oni, una historia con un guion sin terminar de Akira Kurosawa.

Como en otros casos, Nioh toma como base al personaje histórico William Adams, un marino británico que navega hasta Japón y se dice fue el primer inglés en visitar aquel país. Team Ninja nos pone en manos de este extranjero y recrea una línea temporal ficticia del año 1600, justo en la transición del periodo sengoku al periodo Edo. Tras darnos una explicación confusa sobre el poder de la Amrita y las motivaciones de Williams para ir a Japón, comenzamos esta aventura con similitudes con la saga Souls.

La diferencia principal son las cualidades de Nioh, a causa de su origen japonés. La ambientación incluye ruinas, cuevas y zonas lúgubres del Japón antiguo, todo infestado de seres mitológicos conocidos como Yokai, que podremos derrotar con todo tipo de armas. Una experiencia muy difícil, casi al punto de hacerte derramar lágrimas, lo que es parte de su encanto. Nioh tiene una secuela lanzada en 2020, que es más una precuela y cuenta una historia diferente a lo visto en el primer título. Aquí controlamos a Hide, un mercenario mitad humano mitad Yokai.

Mucho más que un Souls a la japonesa
Mucho más que un Souls a la japonesa

Ninjas

Parece que nos estamos saliendo del contexto principal, pero los ninjas guardan una relación estrecha con el Japón feudal como asesinos furtivos. Se dice que su trabajo era hacer todo de la forma más limpia posible y sin dejar rastro, para evitar poner en riesgo la integridad de los Daimyo que pagaban sus servicios. Por el momento no indagaremos en su legado, pero sí mencionaremos un par de juegos en los que tomamos el papel de un ninja durante el periodo Sengoku.

Tenchu

El primer título que abordaremos es Tenchu, una franquicia que nos pone en el papel de asesinos de las sombras durante el siglo XVI. En los primeros títulos tomaremos el papel de Rikimaru y Ayame, dos ninjas del clan Azuma que están al servicio del Daimyo Matsunoshin Gohda. La intención de Gohda es mantener la paz y acabar con las manzanas podridas de la región, sin importar si se trata de imponer justicia con la espada.

En Tenchu podíamos usar todo tipo de herramientas para acabar con nuestros enemigos, sin embargo, la mejor forma de hacerlo era desde la oscuridad, porque nuestros aliados más fieles siempre serán la noche y el sigilo. Las formas de asesinato eran variadas y todo un espectáculo en el caso de Tesshu, personaje adicional en Tenchu: Wrath of Heaven que fracturaba el cuerpo del enemigo y lo perforaba con agujas. La saga tuvo varios títulos; los últimos fueron Tenchu Z para el Xbox 360 lanzado en 2006 en Japón y Tenchu: Shadow Assassins para el Nintendo Wii publicado en 2008, en el continente asiático.

La oscuridad y el silencio serán tus mejores aliados
La oscuridad y el silencio serán tus mejores aliados

Sekiro: Shadows Die Twice

El siguiente título del que hablaremos es Sekiro: Shadows Die Twice, un juego que guarda ciertas similitudes con Tenchu más allá del tema de los ninjas. Reconocido como el mejor juego de 2019 en The Game Awards, es esencialmente una entrega al estilo souls, lleno de Yokais y criaturas sacadas de la mitología nipona.

Sekiro: Shadows Die Twice fue desarrollado por From Software de la mano de Hidetaka Miyazaki, director japonés que se ha ganado un lugar preponderante por diseñar juegos de gran calidad y una dificultad demencial —afirmación que es discutible de acuerdo con la habilidad de cada jugador—. En Sekiro: Shadows Die Twice tomamos el papel de Sekiro o Lobo, un shinobi que perdió la mano izquierda en una batalla con el samurái Genichiro Ashina y ha fallado en su tarea de proteger a su señor Kuro. Su misión será traerlo de vuelta mientras enfrenta todo tipo de peligros en el camino, y para ello contará con la ayuda de una prótesis y su habilidad con la espada. Como ocurre con otros títulos de Miyazaki, tendrás que estar atento a todos los ataques del enemigo porque un paso en falso puede significar la muerte. La diferencia radica en la movilidad de Sekiro, que como buen ninja, es ágil y veloz, además de un habilidoso espadachín. Su mano derecha le permite lanzar un gancho para alcanzar lugares lejanos y así atacar por sorpresa.

Por sus cualidades Sekiro: Shadows Die Twice es uno de esos títulos que no debes dejar pasar, especialmente si te interesa introducirte en un mundo lleno de folclor japonés.

Un recorrido por el folclor japonés que te hará derramar lágrimas de sangre
Un recorrido por el folclor japonés que te hará derramar lágrimas de sangre

Hasta aquí dejamos la lista de recomendaciones que puedes probar si te interesa empaparte de la tradición y el poder latente en los samurái. No olvides que Ghost of Tsushima está próximo a estrenarse, así que no olvides visitar la reseña que hemos preparado para ti. ¿Crees que faltó algún juego en la lista? Dinos cual en los comentarios.

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