Como todas las franquicias, Need for Speed ha tenido momentos buenos y malos, aunque desde Carbon parecía un adolescente sin dirección ni propósito y era necesario iniciar desde cero. Este renacimiento de la saga quedó en manos de Sligthly Mad Studios, que son conocidos por hacer GTR para PC, así que son un estudio que sabe lo que hace y la diferencia es muy grande.

Need for Speed: SHIFT no es completamente una simulación de carreras, pero la aproximación es muy buena y amigable para la gente. Generalmente, al leer ?simulación? en la descripción de un juego o al leer miles de datos técnicos, muchas personas se alejan instantáneamente, con SHIFT, el juego parece una simulación pero el control es suficientemente sencillo para no desesperar a la audiencia.

Puedes encontrar las pistas típicas como Laguna Seca y Nürburgring, que no son 100% réplicas de sus contrapartes reales, pero sí son escenarios hechos para que sea divertido correr en ellas. Esto es muy importante, pues aquí ya no hay historia, todo el tiempo te encuentras en una pista corriendo, la única presencia externa a la carrera es una voz que te felicita por tu avance y te reta a que corras bien al inicio de cada competición. Ya quedaron atrás los diálogos de criminales que quieren presentarte a un amigo o de la policía advirtiéndote que te detengas para ser arrestado.

La falta de historia no es para preocuparse, al contrario, toda la presentación es completamente profesional y se transmite a la experiencia de juego; la verdad, no es necesaria, una vez que estás con el volante en las manos, sucede lo que muchos esperan de un videojuego. La experiencia de Need for Speed: SHIFT desde el habitáculo es lo que lo separa de otros juegos del estilo, este tipo de cámara te hace sentir como debe ser una carrera (y tanto Gargamel como yo lo vivimos en Estocolmo, hace unos meses).

Desde el habitáculo nada es estático, lo que verás cambia conforme el auto se mueve según derrapas, aceleras, chocas y frenas. Desde que inicia la carrera lo sientes, pues mientras se hace el conteo para arrancar y todo mundo acelera, el auto se mueve hacia adelante y atrás; en una curva, de inmediato sientes las fuerzas G funcionando sobre tu cabeza, pero tampoco es una reacción exagerada ni que pueda provocarte mareos. La mejor prueba que puedes hacer es jugar SHIFT usando esta cámara, luego regresa al juego de carreras que quieras y activa la misma vista, la evidencia se ve de inmediato, nos perdíamos de mucho cuando no se usaba.

Cuando chocas, puedes ver desaparecer todo frente a ti: los colores, las formas. Todo se convierte en un borrón y te toma unos segundos recuperar el sentido de lo que está pasando. De cierta forma, el juego te hace respetar la velocidad, es posible controlar tu auto después de una colisión, claro que es más difícil, pero en general se perdonan muchas situaciones con el control y eso te permite seguir disfrutando. Es posible hacer algunas mejoras y el jugador promedio seguro sentirá que puede correr más rápido, pero sólo el verdaderamente experimentado podrá utilizar esos caballos de fuerza extra, como se debe.

Cuando comiences a jugar notarás que no hay música durante las carreras, los desarrolladores quieren que escuches los autos, y la razón es que el sonido del juego es muy bueno. Ya hay simuladores de carreras donde oyes el motor y te emocionas, pero, y lo digo una vez más, desde el habitáculo todo se aprecia de una forma nueva en SHIFT, y esto incluye al sonido, los cambios de velocidad, las llantas, los derrapones, y hasta los golpes contra las bardas y la grava peleando por tracción con tus gomas.

Como les comenté, el control perdona mucho, y en lo que sientes mientras corres, sucede lo mismo; el peso del auto no siempre se siente bien, la física no funciona como en un auto real, pero a la mayoría esto no le importará. La experiencia que te da lo que ves y lo que escuchas te hace saber que así debe sentirse manejar a una velocidad tan alta en un auto como el que estás corriendo.

Todo mundo podrá avanzar en el juego, recibirás recompensas casi por todo lo que hagas, ya sea rebasar limpiamente a un oponente o golpearlo y sacarlo de la pista para pasarlo; es más, se te premiará por golpear otro auto por el puro gusto de hacerlo. Estos puntos se otorgan aunque pierdas la carrera, así que siempre tendrás algo para escalar los 50 niveles que ofrece el juego.

La selección de autos no es amplia, nada que te haga emocionarte, pero para poder avanzar por el modo carrera no es necesario tener tantos. Hay cinco modos de juego: carrera de tiempo, drifting, hot lap, eliminación y duelo de pilotos, de nuevo, lo suficiente para mantenerte entretenido; por la facilidad para mejorar autos, la cantidad de dinero que se ofrece en cada prueba y debido a que puedes hacer las pruebas que quieras en el orden que gustes, nunca llegará el típico momento en el que te sientas atorado y sea imposible avanzar.

He jugado Need for Speed desde sus inicios, y este cambio no sólo es agradable, era necesario; lleva a la franquicia a un nivel que antes no tenía y lo convierte en un contendiente al título de mejor juego de carreras. Como fan lo agradezco, pero seguramente todos los que quieren entrarle a un título "serio" de carreras, lo agradecerán aún más.