
Warhammer 40,000: Boltgun 2
Una brutal dosis de acción que se siente más como una expansión que como una verdadera secuela
Por Saul Pérez+ LO BUENO
- La respuesta de las armas es excelente, con sonidos y animaciones fieles a la franquicia
- La campaña fomenta la rejugabilidad
- Cada personaje tiene armas y habilidades propias que cambian el combate
- La variedad de escenarios y ambientes mantiene fresca la paleta de colores
- La música aporta mucha energía al combate, y la pieza de Mick Gordon es sublime
- La presentación destaca por sus locaciones, colores y estilo retro, fieles al universo de Warhammer 40,000
- LO MALO
- Pocas mejoras respecto al juego original
- El sonido ambiental es demasiado silencioso y tiene pocas capas, lo que debilita la ambientación
- El bucle de juego cambia poco y se parece demasiado al de su predecesor, por lo que parece más una expansión que una secuela
- Los enemigos corren hacia ti en línea recta, por lo que la mejor estrategia es esperar en una esquina
- Quienes conozcan el género pueden encontrar el desafío y las mecánicas algo genéricos frente a otros boomer shooters recientes
Han pasado poco más de 3 años desde que Auroch Digital trajo la franquicia favorita de Henry Cavil al mundo del shooter retro con Warhammer 40,000: Boltgun. Hemos visto spin offs, relanzamientos en plataformas móviles y una avalancha de títulos magníficos de todos sabores y colores de este universo situado en el milenio 41º que han logrado traer a nuevos devotos a este culto… eh, franquicia.
¿Boltgun 2 logra entregar la satisfacción que tanto aplaudimos en su primera entrega o se quedó igual que el Emperador: paralizado y sin mostrar señales tangibles de vida? Te lo contamos a continuación.
Un espectáculo retro de sangre y píxeles
Lo primero a destacar de Boltgun 2 es el aspecto visual. La escala estúpidamente enorme de Warhammer se mantiene intacta, pero con una paleta de colores retro que muestra catedrales, estructuras industriales y vertederos de metal en un estilo visual pixelado y con compresión de color. Es un estilo visual que va de maravilla, porque mantiene señales visuales que son inmediatamente reconocibles dentro del universo, pero también tienen identidad dentro del sentimiento de un shooter retro.
Que esto no te engañe: mientras que la fidelidad visual es baja, el detalle en texturas y sprites es de alta calidad. Enemigos que reciben pólvora santificada se desmoronan con detalles grotescos: piezas de carne corrupta por el caos caen frente a ti mientras purgas herejes a diestra y siniestra y vuelan gusanos putrefactos cuando reduces seguidores de Nurgle a pedacitos que apenas pasan como materia orgánica esparcida por el suelo.
Esta retroalimentación durante el combate es un salto mayúsculo respecto a su predecesor, pues cada arena de combate se convierte en un espectáculo de partículas y estímulo visual. Además, la sorprendentemente variada paleta de colores hace que las masacres impulsadas por nuestro fervor nunca dejaron de ser altamente satisfactorias.
Elige tu instrumento de exterminio
Por supuesto, nada de esto sería posible sin un arsenal digno de ser bendecido por el Omnissiah. En esta ocasión, tenemos la oportunidad de elegir entre 2 personajes jugables: el Ultramarine y protagonista de la primera entrega “Malum Caedo” o una Sister of Battle de nombre “Nyra Veyrath”. Cada uno tiene arsenal y kit de habilidades único que representan diferentes estilos de combate. Por ejemplo, mientras Malum puede embestir a sus enemigos gracias a su masa corporal, Nyra se desliza por el suelo con su Power Sword y empala a quien se ponga a su paso. Uno cuenta con granadas, mientras que la otra reemplaza su arma arrojadiza con una meltabomb.
Las diferencias se limitan al kit y al arsenal, pero ambos afectan el movimiento y la velocidad de cada uno. Mientras que Malus sigue siendo una pared de metal ambulante, Nyra se asemeja más a un mosquito hiperactivo, cuya fortaleza está en el reposicionamiento y las cantidades brutales de daño.
Dos caminos, una sola purga
Boltgun 2 es un juego con alto potencial de rejugabilidad, tanto para experimentar las arenas de combate con el arsenal individual de cada personaje, como para aprovechar su estructura dentro de la campaña; verás...
Cada cierto número de misiones te verás obligado a elegir entre 2 sets de misiones dentro de cada episodio; deberás abandonar por completo el otro camino. Hasta donde entendemos, no hay cambios que afecten la historia y el gameplay en otros puntos durante la campaña, pero jugar el resto de las misiones es una buena excusa para experimentar con estilos de juego que te hayan faltado durante tu primera partida.
Esto hace de Boltgun 2 un juego con un montonal de contenido. Para cada personaje necesitamos unas 8 horas, en la dificultad más alta, y eso que esta vez fuimos poco minuciosos para buscar secretos y mejoras en cada misión.

Música para purgar el caos al ritmo del Emperador
A la gran variedad de locaciones y paletas de colores hay que agregar la banda sonora, compuesta en su mayoría por Matthew Walker, el compositor del título original.
Fue imposible no menear la cabeza durante el combate, con líneas de bajo que pusieron una mueca de aprobación mientras guitarras pesadas cargaban el ímpetu durante el combate, lo que ocasionó nuestra muerte prematura más de una vez por movernos como imbéciles durante momentos clave de cada rolón.
Y sí, hay que mencionar la colaboración de Mick Gordon con una pieza que suena en los momentos finales de la campaña. No lo mostraremos en pantalla para evitar spoilers; sólo podemos decir que fue CINE.
Ya que estamos en temas de audio, tenemos que hablar sobre el diseño sonoro en materia de ambientación.
En el espacio nadie escucha tus herejías
Si bien el sonido de las armas y la banda sonora entregan las frecuencias correctas y capas necesarias para impulsar la violencia sagrada de Boltgun 2, el resto del diseño sonoro dejó mucho que desear.
Decimos esto porque, durante los momentos de exploración, el juego se vuelve curiosamente silencioso cuando no debería de serlo, pues provoca que zonas de combate carezcan de profundidad sonora y que maquinaria que debería generar más fuerza y fricción que los pectorales de Henry Cavil, suenen como un auto eléctrico de financiamiento dudoso.
Hace falta un bucle de música que suene de fondo, capas de sonido que apoyen la ambientación en cada nivel o, en su defecto, un “hummmmm” genérico para no dejar en completo silencio la exploración de cada nivel.
También tenemos que patear el bucle de combate.

Mucho arsenal, poca libertad de combate
Boltgun 2 entrega un verdadero espectáculo visual, pero quedamos poco satisfechos con el desarrollo de cada arena de combate.
Esto se debe a que, aunque cada personaje tiene un arsenal capaz de derretir todo a su paso, y habilidades que deberían fomentar interacción con mecánicas de movimiento, el comportamiento de los enemigos aplasta las oportunidades para aprovechar estas mecánicas ya que, mientras que casi todos los adefesios disparan proyectiles, tienen una lectura brutal de inputs.
En otras palabras, puedes estar brincando, corriendo y deslizándote por todos lados, pero parece que todos estos herejes tienen doctorado en ingeniería mecánica porque siempre logran conectar disparos mientras estás en movimiento.
La respuesta, entonces, en todas las arenas de combate, es adueñarse de una esquina y dar pasos pequeños para forzar a la inteligencia artificial a fallar tiros basados en las teclas de dirección que estés presionando.

Esto es aún más grave porque se trata de un juego con tablas de daño que pueden borrarte del mapa en un santiamén. Más de una vez morimos en un segundo sin saber exactamente qué nos noqueó, lo que nos obligó a ajustar nuestra estrategia a la vieja confiable: espalda en la pared y esperar a que cada enemigo camine lentamente hacia nuestra retícula.
Para mejorar esto, no estaría mal robar anotaciones del libro de DOOM Eternal, donde el juego te da una especie de “tiro de gracia” al llegar a salud crítica, lo que brinda tiempo suficiente para hacer una retirada estratégica y buscar algún ítem de salud.
Tal vez suene a un problema de habilidad, pero el arsenal y las habilidades de Boltgun 2 son tan satisfactorias y destructivas, que es decepcionante tener que recurrir a estas estrategias de combate para salir victorioso.
Pero basta de quejas impulsadas por nuestra inherente falta de habilidad. Hay más de qué hablar.
Ni herejía ni milagro: simplemente “meh”
El resto de nuestras quejas se relacionan con mejoras de calidad de vida, sobre todo, al personalizar nuestra experiencia de juego.
Mientras que Boltgun 2 tiene opciones para cambiar las teclas de forma funcional 一como poder configurar nuestras teclas de movimiento一, éstas no respetan los menús del juego, incluidas las teclas para manipular el mapa. Esto significó una ligera molestia al tener que mover la mano cada vez que queríamos encontrar sectores sin explorar, y lo mismo ocurrió con selecciones de misión. Claro que ésto será un problema sólo si eres de esos raritos que prefieren usar ESDF para moverse en lugar de el universal WASD. Aún así, más opciones para personalización de teclas nunca están de más.
Asimismo, nos sorprendió la falta de personalización de nuestra retícula, una opción presente en el primer Boltgun.

También hay que regresar a hablar del combate porque tenemos que admitir que la novedad se agota rápidamente; de hecho, nos dejó exhaustos por la poca variedad de combate a lo largo de la campaña. Éste es el tipo de juegos donde podemos decir que “lo que ves es lo que hay”, y mientras los efectos en pantalla y otras amenidades nos impulsaron a llegar a la línea de meta, la repetición puede ser brutal en sesiones largas de juego.
Como conocedores del género boomer shooter, tenemos una percepción un tanto alterada, y creemos que, tu opinión sobre Boltgun 2 dependerá de cuánto has interactuado con este subgénero, sobre todo por ser un shooter que cae en el cliché cuando se trata del bucle de juego.
En otras palabras, Boltgun 2 no es un mal juego, pero tampoco hace mucho por emocionar a los adeptos del género; es una situación un tanto extraña que hace poco por salir de la zona de confort que, durante 2023 aún era emocionante y poco concurrida, pero que ha visto desfilar tantos títulos con propuestas únicas que, para el año en curso, se siente más como un título que carece de impacto. No es mal juego, pero tampoco es excelente. Es un título que encaja perfectamente con esta sección donde hablamos de lo “meh”.
Carnicería retro, pero su combate repetitivo evita que la secuela alcance la gloria del Emperador
Boltgun 2 es un título que cuesta justificar como una secuela en forma, porque se siente más bien como una expansión o un contenido extra del título original. Al no evolucionar con el resto del género del boomer shooter 一que a estas alturas empieza a saturarse一 es una oportunidad desperdiciada para hacer justicia a su nombre.
De nuevo, y es que queremos ser muy claros: definitivamente, no es un mal juego, es un título que funciona como una buena limpieza de paladar, porque es sencillo y sólo exige concentración para disparar a todo hasta que muera.
Nos dejó con ganas de un reto mayor, tanto en diseño de niveles como en comportamiento de la IA, pero es innegable el encanto visual que Auroch Digital entrega, sin mayor pretensión. Es una experiencia que cumple su propósito: la purga total y absoluta de herejes en la guerra eterna que es el universo de Warhammer. ¡Por el Emperador!
Y tú, ¿ya jugaste Boltgun 2? ¿Planeas darle una oportunidad? Cuéntanos sobre tu facción favorita y sigue con nosotros para más contenido de calidad sólo aquí, en LEVEL UP.

Warhammer 40,000: Boltgun 2
¡Acaba con los herejes en nombre del Emperador en Warhammer 40,000: Boltgun 2! Juega como el Ultramarino Malum Caedo o la Hermana de Batalla Nyra Veyrath en esta secuela del FPS retro Warhammer 40,000: Boltgun, con más enemigos, más armas y nuevas formas de purgar!
DETALLES
- Desarrollador:Auroch Digital
- Publisher:Big Fan Games
- Género:Shooter, Indie
- Fecha de Lanzamiento:13/Octubre/2026
+ LO BUENO
- La respuesta de las armas es excelente, con sonidos y animaciones fieles a la franquicia
- La campaña fomenta la rejugabilidad
- Cada personaje tiene armas y habilidades propias que cambian el combate
- La variedad de escenarios y ambientes mantiene fresca la paleta de colores
- La música aporta mucha energía al combate, y la pieza de Mick Gordon es sublime
- La presentación destaca por sus locaciones, colores y estilo retro, fieles al universo de Warhammer 40,000
- LO MALO
- Pocas mejoras respecto al juego original
- El sonido ambiental es demasiado silencioso y tiene pocas capas, lo que debilita la ambientación
- El bucle de juego cambia poco y se parece demasiado al de su predecesor, por lo que parece más una expansión que una secuela
- Los enemigos corren hacia ti en línea recta, por lo que la mejor estrategia es esperar en una esquina
- Quienes conozcan el género pueden encontrar el desafío y las mecánicas algo genéricos frente a otros boomer shooters recientes
Reseñas
Inicia sesión desde el menú superior para publicar una reseña.
Aún no hay reseñas para este juego.
ADVERTISEMENT




Comentarios
Inicia sesión desde el menú superior para dejar un comentario.
Sé el primero en comentar.