Battlefield 6 acaba de estrenar uno de sus mapas más legendarios: hablamos de Wake Island que regresa junto 2 modos de juegos del pasado y, por si fuera poco, ahora podemos lanzarnos al combate a bordo de un caza como parte de una colaboración con TOP GUN.

Tuvimos la oportunidad de probar la nueva actualización de Battlefield 6 y, aunque algunas novedades funcionan mejor que otras, la primera impresión es bastante positiva.

En esta ocasión, DICE aprovecha para devolverle a Battlefield parte de esa escala, espectacularidad y libertad que durante años definieron a la franquicia. Pero ¿realmente Wake Island conserva su esencia? ¿Los nuevos cazas biplaza cambian el combate aéreo? ¿Y qué tan bueno es ese modo donde tenemos que abordar y destruir un portaaviones enemigo? Veamos todo esto por partes…

Dos pilotos: una máquina de destrucción

La gran estrella de la actualización es el F-74 Sea Cat, un avión que es legalmente distinto al F-14 Tomcat, aunque conserva sus características principales, como las alas de geometría variable, la silueta característica del avión y, sobre todo, la posibilidad de llevar a 2 jugadores en la misma aeronave.

Esto último es importante porque marca el regreso de los cazas biplaza a Battlefield. La franquicia ya había experimentado con este concepto desde Battlefield 2, pero el segundo asiento se sentía muy limitado y terminaba como poco más que un pasajero con una vista privilegiada de una colisión contra la montaña.

En Battlefield 6, la situación es diferente. El piloto controla el avión y su armamento principal, mientras que el segundo jugador dispone de sus propios sistemas ofensivos y defensivos. Puede localizar amenazas, lanzar misiles aire-aire, utilizar contramedidas y atacar objetivos terrestres.

La emoción por pilotar un caza de combate

Lo más interesante es que el copiloto no necesita que el avión apunte directamente hacia el objetivo. Los misiles pueden fijar enemigos situados a los costados e incluso detrás de la aeronave, lo que permite responder contra alguien que intenta colocarse en nuestra retaguardia. Si viste la reciente cita de Top Gun: Maverick el sentimiento de localizar a los enemigos dentro de la cabina es el mismo.

Dicho todo esto, cuando el piloto y coopiloto están coordinados, el Sea Cat una amenaza a temer.

El piloto puede lanzar un primer misil para obligar al enemigo a gastar sus bengalas. En cuanto las contramedidas desaparecen, el copiloto libera el resto del arsenal para transformar al enemigo en una bola de fuego aérea.

También existen opciones para bombardear vehículos y posiciones terrestres, pero estos armamentos requieren maestría para ser letales y, sobre todo, comunicación con el piloto para concentrar el poder de fuego en un área específica. Aun así, finalmente tenemos un caza biplaza donde piloto y copiloto pueden divertirse.

Superioridad aérea en la zona de peligro

Para acompañar la llegada de estos aviones, la actualización introduce Fighter Sweep, un modo dentro de Guantlet dedicado exclusivamente al combate aéreo. En esencia, es una versión compacta de Superioridad Aérea que hemos visto en otras iteraciones de la franquicia.

Aquí, los escuadrones obtienen puntos al derribar cazas enemigos, pero también pueden atacar reservas y objetivos repartidos por el escenario. Esto obliga a decidir entre perseguir jugadores o concentrarse en blancos terrestres.

Visualmente, Fighter Sweep es espectacular: la acción ocurre en una versión modificada de Tsuru Reef, justo al atardecer cuando el cielo de tiñe de dorado; las vistas que son cine puro: estelas de los misiles que cruzan el horizonte seguido de contramedidas que iluminan las nubes; explosiones y aviones realizando maniobras desesperadas… en sus mejores momentos, parece que Battlefield 6 se convirtió repentinamente en Ace Combat.

Sin embargo, tenemos que ser honestos, Fighter Sweep parece más una atracción secundaria que el plato fuerte de la actualización. Es divertido, frenético y sirve perfectamente para progresar con los cazas, pero no estamos seguros de que tenga la profundidad necesaria para mantenernos jugando durante semanas. Es un buen complemento solamente como lo ha sido el modo en el pasado.

El regreso de un clásico: Wake Island

Sin embargo, no podemos decir lo mismo de Wake Island, el verdadero protagonista de esta actualización. Estamos hablando de uno de los escenarios más emblemáticos de Battlefield; no hay otro mapa igual en la franquicia, cuya característica forma de herradura es inmediatamente reconocible.

En esta ocasión, DICE rediseñó buena parte del escenario para aumentar la densidad del combate. Uno de los principales problemas de versiones anteriores era la enorme cantidad de terreno abierto. Varias secciones de la isla se convertían en campos de tiro para francotiradores, con vehículos que controlaban la tierra de nadie, donde cualquiera que pudiera avanzar era eliminado al instante.

Esta vez encontramos muros de concreto, fortificaciones destruidas, edificios, contenedores, trincheras improvisadas y múltiples desniveles. Incluso los puntos que anteriormente parecían simples estaciones de paso ahora tienen suficiente espacio y cobertura para sostener enfrentamientos completos en varios niveles.

Wake Island conserva la silueta familiar con varios de sus objetivos, pero recorrer a pie cada metro de terreno se siente mucho más elaborado, denso y repleto de detalles ambientales.

Asalto en las playas de Wake Island

También hay nuevas áreas jugables. En medio del mapa encontramos barcos destruidos, numerosos contenedores y estructuras conectadas mediante tirolesas. Pensamos que es el lugar perfecto para los jugadores que prefieren el combate cercano y personal, pero aún así están a merced de los numerosos vehículos y botes acorazados.

El resultado es favorable, es un mapa que combina elementos de las versiones de Battlefield 3 y Battlefield V, pero con más detalle, mejores rutas y una escala mucho más convincente.

Los veteranos reconocerán varios puntos clásicos, incluidos los búnkeres, el aeródromo y algunas construcciones, pero prácticamente todas estas zonas recibieron modificaciones.

Wake Island funciona porque permite que todos los componentes de Battlefield convivan en un mismo espacio. Los soldados de asalto avanzan cubiertos por edificios, túneles y fortificaciones, mientras los vehículos controlan las carreteras principales, aunque las nuevas coberturas facilitan que la infantería se acerque con explosivos.

Esto genera el tipo de caos que esperamos de Battlefield: vehículos poderosos, pero rodeados de suficientes amenazas para impedir que dominen la partida sin oposición. Wake Island se siente como una zona de guerra completa y no solamente como una colección de banderas colocadas alrededor de una isla.

Acción épica sin límite

Carrier Strike recupera la guerra total

Pero las sorpresas no se detienen aquí: el segundo modo de la actualización se llama Carrier Strike y recupera ideas de Battlefield 4, así como del clásico modo Titan de Battlefield 2142.

En este nuevo modo de juego, cada equipo comienza sobre su propio portaaviones. El objetivo es destruir la embarcación enemiga antes de que el rival haga lo mismo con la nuestra.

La primera fase se desarrolla sobre Wake Island. Los equipos deben capturar posiciones equipadas con baterías de misiles. Mientras una facción conserve estos puntos, los proyectiles atacarán automáticamente el portaaviones contrario y reducirán poco a poco su resistencia. También es posible generar daño adicional mediante torpedos, cohetes y otros explosivos.

Una vez que la nave pierde suficiente energía, se abre la segunda fase. El interior del portaaviones queda expuesto y los soldados pueden abordarlo para colocar explosivos en puntos estratégicos. Es aquí donde Carrier Strike demuestra por qué es especial.

Abordaje al acorazado

Podemos acercarnos con lanchas, aterrizar con un helicóptero, descender mediante tirolesas o buscar cualquier otra ruta que nos permita entrar en la embarcación. Una vez dentro, la batalla continúa entre pasillos, hangares y salas de máquinas. El equipo atacante tiene que armar los explosivos y protegerlos durante una cuenta regresiva considerable. Los defensores, por su parte, reciben tiempo suficiente para regresar, recuperar el control y desactivar las cargas.

Esto produce un cambio de ritmo muy enganchante. La partida comienza como una variante de Conquista, continúa con una invasión anfibia y termina en un intenso enfrentamiento de infantería dentro de una instalación enemiga.

Carrier Strike no ofrece una idea completamente nueva, pero Battlefield 6 consigue llevarla mucho más lejos que Battlefield 4. Los interiores son más complejos, el abordaje resulta más espectacular y las distintas fases se conectan con naturalidad. Lo único que lamentamos es que este modo solamente esté disponible de manera temporal.

Wake Island marca el camino correcto

Esta actualización entiende qué hace especial a Battlefield. DICE recuperó uno de los mapas más importantes de la franquicia, aumentó su densidad, mejoró sus rutas y construyó alrededor de él una experiencia que aprovecha la guerra terrestre, naval y aérea.

Fighter Sweep es entretenido, aunque probablemente funcione como una distracción ocasional. Los cazas biplaza son mucho más interesantes gracias a la cooperación entre piloto y copiloto. Sin embargo, Carrier Strike es la verdadera sorpresa: un modo dinámico, espectacular y lo suficientemente abierto para producir esos lo icónicos momentos Battlefield.

Wake Island, por su parte, no perdió su identidad. Todo lo contrario. DICE respetó su estructura original, pero la adaptó a las necesidades de un Battlefield moderno. Y bien, todavía tenemos dudas sobre el balance, la longevidad de los nuevos modos y el comportamiento de las partidas cuando el público encuentre las tácticas más abusivas. Pero después de jugar esta actualización, la sensación es clara: Battlefield 6 parece dispuesto a recuperar el territorio que alguna vez le perteneció.

Pero suficiente de nosotros, ¿sigues jugando Battlefield 6? ¿Qué te parece esta actualización? Te invitamos a comentar y a mantenerte informado solo aquí, en LEVEL UP.