Yo tenía una figura de acción de Leon-o, de los Thundercats y otra de Skeletor de He-Man. Cuando jugaba con mi hermano o raramente con otros niños, siempre trataba de elegir a los personajes buenos, a los héroes, y dejar que los otros hicieran el rol de malos, de los villanos. Un día un niño escogió inmediatamente a Skeletor. ?Es el malo? le dije, pensando que tal vez no se había dado cuenta. ?Ya sé.? No podía entender cómo alguien podía escoger conscientemente al personaje malo: ¿qué no queremos ser siempre del bando de los buenos? ¿De los vaqueros en vez de los indios, de los Jedi en vez de los Sith, de los aliados y no de los nazis? Pero fuera del problema, tal vez irresoluble, de definir lo que es la maldad en sí, siempre me ha fascinado cómo se representa la maldad en los personajes de libros y videojuegos.

Un buen malo tiene que ser un adversario digno del héroe; creo que por eso los villanos tienen que ser atractivos de alguna forma. Un malo demasiado malo tiene poca profundidad emocional; siempre son más atractivos, desde mi punto de vista, los villanos que presentan cierta contradicción, o que viven en esa frontera dudosa de lo que se ha llamado muy ligeramente "antihéroe". El antihéroe presenta un contraste o una oposición frente a un héroe más clásico: el ejemplo más claro es Wolverine. Con todo y los rayos de los ojos, ¿quién, en su sano juicio, querría ser el aburrido Cyclops? Ok, es nerd y se queda con Jean Gray (o eso dicen), pero Logan es infinitamente más complejo en tanto personaje.

A continuación algunos ejemplos de villanos cool y antihéroes que, a pesar de no seguir 100% el camino del bien, no pueden ser catalogados como enteramente malos:

Los demonios

El malo más malo de la cultura occidental. Se le representa con características mitad animal-mitad humanas, como cuernos, cola y alas, además de variados poderes que tienen que ver con el control de los elementos naturales. Se deriva de la palabra griega daemon, que no es originalmente sinónimo de maldad, sino espíritu o genio, un ser que está entre el mundo de los vivos y los muertos. En Devil May Cry de Capcom, Dante no es un personaje enteramente bueno aunque luche contra demonios, y en Diablo de Blizzard, los demonios tienen preocupaciones muy humanas. Para el cristianismo, el demonio es el que desvía al hombre del camino de Dios a través de la tentación, pero como figura cultural, el diablo o demonio representa la tentación de seguir un camino que no ha sido explorado, como el Dante de la Divina Comedia o el personaje de Brendan Fraser en Bedazzled. Los demonios tienen muchos modos de ser cool (entendiendo cool como medio de tentación) para poder desviar a los buenos del camino recto: así Hell Rider, Dante de DMC o Spawn (¿para cuándo el remake del juego de SNES?) son personajes que representan una tentación extrema, la tentación de un demonio de poder redimirse y ser salvado a través de buenas acciones, aunque muy cuestionables. Akuma, el demonio de Street Fighter, siempre me recordó un poco a ese otro malo genial, Darth Vader, en el sentido de que, a pesar de tener un enorme talento, se deja seducir por su propio lado oscuro. La bella Morrigan de Darkstalkers es un ejemplo perfecto de lo atractivos que pueden ser los demonios.

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Una bella forma endemoniada.

El alien

Por decirlo así, el alien sería el demonio científico, es decir, la tentación de demostrar que no estamos solos en el universo, y también que nuestra evolución es mejor que otra. ¿No lo creen? Piensen en Mass Effect, Dead Space o Halo: el desarrollo tecnológico no va de la mano necesariamente con la ética y la bondad. El extraterrestre representa el miedo del ser humano a evolucionar en algo que pueda destruirse a sí mismo por no tener la sabiduría para utilizar la tecnología en su propio servicio, representa el temor del hombre moderno frente a la fuerza de la máquina.

El cyborg

Otro buen ejemplo de lo post-humano: mitad máquina-mitad hombre, el cyborg puede utilizar las mejores características de la máquina en favor de la humanidad, como Robocop, Gray Fox y Raiden de la serie Metal Gear . El cyborg representan la esperanza de que la humanidad evolucione en algo que no limite su existencia en el universo, siendo el viaje espacial la última frontera y la última aventura (y justamente esta semana se celebra el 50 aniversario del primer viaje espacial de Yuri Gagarin el 12 de abril de 1961, aunque en rigor la era espacial comience con la primera cosmonauta, la perra Laika?).

Aquí merece mención aparte el cyborg malvado más malvado de todos los tiempos: Darth Vader de Star Wars. Si no te rompió el corazón ver el lento camino del niño-genio Anakin Skywalker al desalmado maestro Sith, entonces eres un verdadero villano.

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No hay razón para que un cyborg-ninja deba despeinarse.

El gángster

Este personaje representa la tentación de desobedecer las reglas sociales, de ganarle a la sociedad en su propio juego, es decir, en estar por encima de la ley. El gángster de las películas de Hollywood de los años 20 (aunque existan versiones recientes como la de Johnny Deep haciendo de John Dillinger en Public Enemies) es una especie de redentor social, un Robin Hood que provee a la gente de lo que las autoridades le niegan, pero a un costo muy alto: protección, narcóticos o préstamos que serán cobrados con elevadísimos intereses. La series Yakuza, Mafia, Grand Theft Auto: San Andreas, de algún modo, y las películas de la saga The Godfather, son ejemplos de la tentación del éxito social a través de las actividades delictivas. La aparente maldad del capo o del kingpin se justifica muchas veces por una historia de infancia muy dura; así, el jefe mafioso le demuestra su desdén a la sociedad lucrando con sus deseos, y pretendiendo demostrar su superioridad a través de la ostentación: los autos deportivos, las mujeres, la moda y las armas no son sino símbolos de su poder, lo que indica su pretensión de ser como el emperador romano Nerón, una persona más allá de toda ley, alguien que no tiene responsabilidad de sus actos frente a la sociedad. Al Capone es el arquetipo del mafioso que se ve a sí mismo como un benefactor público, sin importarle los daños colaterales de su actividad.

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El yakuza heredó cierta elegancia de su lejano ancestro, el samurai.

El payaso

Este personaje es la representación de lo siniestro. Lo siniestro es una cosa familiar que se vuelve amenazante (como Happy Tree Friends): la infancia es el origen de todos los miedos y de lo que un hombre será. Ustedes, claro, ya tienen en mente al arquetipo del payaso malévolo: The Joker es uno que no es malo en sí mismo, sino que simplemente toma la moral como si fuera una liga para ver cuánto puede estirarla antes de que se rompa. Para Joker todo es una broma muy seria: desde la locura se nos presenta inocente, como un niño que le corta las alas a una mosca por puro afán científico para ver qué pasa.

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El payaso de Condemned tiene un torcido sentido del humor.

El científico loco

Y hablando de ciencia, el científico loco es un malvado que no puede faltar. Aparecido a principios de la Revolución Industrial, representa el deseo del hombre de superar a Dios y controlar la naturaleza a través de la ciencia. Una de sus primeras apariciones es el doctor Viktor Frankenstein, en Frankenstein de Mary Shelley, inmortalizado en el cine por Boris Karloff. Muchos videojuegos no tendrían sentido sin la oculta mano de un científico que perdió la ética profesional y el sentido humanitario de hacer el mundo un lugar mejor: los zombis de Dead Rising 2 o Resident Evil no salieron de la nada. También hubo un científico loco detrás del Foxdie en MGS, lo que nos recuerda la amenaza de la guerra bacteriológica en nuestros días.

Pero sin duda el científico loco que debería llevarse la admiración de la comunidad científica es el doctor Wily de Megaman, que puede hacer de prácticamente cualquier cosa, un cyborg de combate que, por supuesto, no será rival para la creación maestra del doctor Light.

El troll

Nacido y criado en la fauna de la interfaz 2.0, el troll es uno de los villanos más cool que existen. Trollear se ha vuelto un verbo de lo más usado y se aplica incluso a situaciones ajenas al Internet. Sin embargo, el troll no es solamente alguien que hace bromas pesadas: los verdaderos trolles demuestran sistemáticamente las brechas de la inteligencia humana, revelan con humor la franca estupidez y ponen en evidencia a aquellos que confían demasiado en sus capacidades. Además, el troll hace uso de un fino sentido del humor; trollear es también burlarse del otro con estilo. Los ejemplos de este personaje sobran. Quién sabe, tal vez tengas un troll más cerca de lo que te imaginas.

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-Problem, Joker?

La importancia del antihéroe y del villano son fundamentales porque le dan la oportunidad al héroe precisamente de comportarse heroicamente. Tal vez ese sea el mayor atractivo de los villanos: la creatividad, pues desde cierto punto de vista, parece que el héroe solamente reacciona a la situación que propone el villano. Por eso hablamos de genios malignos, pero que yo sepa, no hablamos de héroes geniales.

Habrán faltado otros interesantes personajes malvados y atractivos, ya sea por su inteligencia, su apariencia o su poder destructivo: pienso en el nerd, por ejemplo (¿Sheldon, alguien? El tipo es troll y científico loco, combo breaker...), pero la lista amenazaría con volverse interminable. Sólo quiero mencionar una omisión importante. No incluyo a los vampiros porque, a mi parecer, el último vampiro medianamente decente fue Lestat de Interview with the vampire, y luego llegó Twilight a hacerle un daño tal vez irreparable a la idea del vampiro. Los vampiros no brillan. Por Dios...