Jugar en línea es posiblemente de lo más divertido que cualquier jugador puede disfrutar: conoces personas de todo el mundo, puedes hablar, divertirte y jugar con amigos sin importar la distancia o los horarios; es maravilloso... Sin embargo, siempre existe el otro lado de la moneda, y los beneficios y el entretenimiento muchas veces se ven opacados por insoportables martirios y tragedias que acechan en la oscuridad de este tipo de juego. Estoy seguro de que ya estás pensando en situaciones, momentos, errores o dificultades que arruinaron una partida que pudo haber sido más que bella.

Host Power

Ser el anfitrión de una partida puede brindarte mucho más que los privilegios de acomodar las opciones a tu gusto; en algunos casos, gracias a los tipos de conexión, quien organiza la partida suele tener una ventaja: sus balas o golpes llegan una milésima de segundo antes, sus tiros son más precisos, en general son más fuertes y rápidos e incluso pueden ver las cosas antes que los demás. Existe poco por hacer contra estos jugadores, y ya que en un enfrentamiento frontal de uno vs. uno la ventaja sería claramente suya, la estrategia debe planearse cuidadosamente, casi como si fueran una especie de jefe del modo multijugador, claro, asumiendo que el título permita que alguien tenga tal ventaja, algo que no debería ser posible.

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El poder está de mi lado

Abandonado

Te encuentras en un enfrentamiento del cual podrías salir victorioso sin mayor problema, las cosas no podrían salir mejor, pero de pronto todos tus compañeros de equipo abandonan la partida, tal vez por un error de conexión o simplemente porque se aburrieron. Ahora estás solo y los papeles se invierten: ganar se vuelve una ilusión distante de aquella gloria que pudiste haber obtenido hace sólo un par de minutos, y la venganza de tus enemigos es cruel y aplastadora.

Lag

Podríamos decir que es el enemigo número uno de una partida en línea. No importa qué tan buen jugador seas o que tus armas sean las mejores y domines los mapas a la perfección, si al estar en una partida competitiva eres atacado por esta pesadilla conocida como lag, tu única esperanza es que la otra persona también tenga problemas con la conexión, de otra forma la desventaja será devastadora.

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En realidad no había avanzado

El lag te puede atacar por distintas razones, desde dificultades con tu conexión o con la del anfitrión de la partida, hasta problemas de los servidores del juego o de algunos servicios; en muchos casos no hay gran cosa que hacer, tal vez pedirle a algún familiar, de la manera más atenta, que se abstenga de descargar el último video de Shakira en alta definición mientras juegas, o limitar la velocidad de descarga de otras computadoras y aparatos, porque si no, estarás condenado a sufrir el doloroso lag.

Malos compañeros

Solamente existe algo peor que quedarse solo en una partida, y es tener a alguien a tu lado que no tiene la más remota idea de cómo jugar, no nada más ese título, sino básicamente cualquier cosa. Y hay algo peor: compartir la partida con alguien que pretende curarse el mínimo raspón con un preciado paquete de primeros auxilios o tal vez con una mezcla de hierbas que estabas guardando para algún momento crítico; aún así, ese no es el peor escenario.

En algunos juegos y específicamente modos de juego, el realismo de la partida permite a los jugadores hacer daño a sus compañeros, algo diseñado para que el trabajo en equipo, la comunicación y el compañerismo sea mucho más importante. Sin embargo, algunas personas piensan que es gracioso arruinar la diversión de otros al herir o incluso matar a sus compañeros de equipo a propósito. Tal vez les parezca divertido, pero definitivamente no es agradable.

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Un buen momento para utilizarlo

Jugadores de nivel demasiado alto

La mayoría de los juegos que proponen un modo multijugador cuentan con alguna forma de encontrar partidas con extraños, algo que facilita jugar y divertirse en línea. En muchos títulos puedes desbloquear armamento o habilidades conforme subes de nivel, algo que podría provocar que tu primera partida en el modo multijugador en línea de ese juego, mismo que has esperado más de un año, rápidamente se torne frustrante al saber que el equipo oponente está conformado por gigantes de altísimo nivel armados hasta los dientes, eso sin contar el vasto conocimiento que deben tener del título.

El resultado generalmente es una horrible golpiza a manos de personas que no deberían estar jugando contra novatos. En ese escenario es posible que ninguna de las dos partes del encuentro se diviertan; unos obviamente porque no tienen grandes oportunidades de poner resistencia (mucho menos de ganar), y los otros, porque no existe reto, pues el oponente que acaban de encontrar tiene poca experiencia, de modo que su victoria resulta vacía e insatisfactoria, por lo menos algunas veces.

Problemas para encontrar partidas

La espera para encontrar una partida debería ser mínima, pero debido a los diferentes tipos de conexión, a veces puede resultar agobiante y tan larga, que bien podrías ver gran parte de algún programa de televisión mientras tanto.

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¿Buscamos enemigos? No, una buena partida

En algunos juegos puedes utilizar un sistema con el que tú y tus compañeros salten de una partida a otra como un grupo de amigos o un escuadrón de soldados, si así lo prefieres; pero en algunos casos esto sólo incrementa la frustración, ya que si uno de los integrantes del grupo tiene mala conexión, todos sufrirán para encontrar una buena partida, e incluso algunos podrían quedar fuera de ella, lo que puede provocar que todos necesiten salir de ella para reorganizarse.

Errores/glitches

Con juegos cada vez más complejos y millones disfrutando un mismo título, los errores aparecerán tarde o temprano. En algunos casos llegan a desbalancear el juego, al ayudar a que algunos tramposos cometan fechorías ganando municiones ilimitadas, extrañas habilidades y en casos extremos como Gears of War 2, incluso se hagan invisibles.

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¿Qué está sucediendo?

Por fortuna, muchos de estos errores generalmente son corregidos durante la etapa de control de calidad, y aquellos que no se detectan de manera oportuna, se eliminan con actualizaciones, que en ocasiones, también traen consigo nuevos problemas.

Pláticas/ruidos molestos

Comunicarse con tu equipo es algo vital en muchos juegos y si estás platicando con amigos, muchas veces será algo casi indispensable; desafortunadamente, muchas personas piensan que todos queremos deleitarnos con su forma de maltratar una canción con su mal entonado timbre de voz o que nos gusta la música que escuchan a todo volumen, algo que en definitiva, es mucho menos agradable de lo que ellos creen.

También hay casos en que la voz de ciertas personas simplemente es irritante, ya sea por el tono agudo de característico de la preadolescencia, porque los gritos de sus pulmones son insoportables o porque trata de ganar la atención de los demás al decir incoherencias o usar un lenguaje desagradable, eso sin contar todas las ofensas que se pueden dar. Para nuestra desventura, muchos jugadores tienden a tornarse sumamente agresivos al jugar en línea, protegidos por un supuesto anonimato.

Un jugador cobarde con nada mejor que hacer

Tras una intensa batalla, has conquistado al enemigo, su base y aliados están destruidos y no existe forma de que puedan oponerse a tu poderío; en ese momento muchos optan por la salida del cobarde: esconder esa última unidad o soldado en lo más recóndito del mapa, obligándote a pasar media hora buscando dónde puede estar esa sabandija que no tiene algo mejor qué hacer que desperdiciar el tiempo de los demás. En muchas ocasiones eso culmina con aquel jugador que se da cuenta de que una victoria en un juego en línea, no vale media hora de su tiempo; mucho menos cuando se supone que debería estarse divirtiendo, dado el hecho de que está jugando.

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Pasé dos horas buscando un Command Center que volaba en la esquina de un mapa

Jugar en línea realmente es algo muy divertido y desde hace tiempo las opciones para hacerlo han aumentado. Ya pasó la época en la que debíamos gritar en nuestros hogares para que nadie usara el teléfono porque estábamos por comenzar a jugar con algún amigo y volver a configurar la partida era un martirio. Ahora todo es mucho más sencillo, fácil de utilizar y agradable; aunque claro, siempre habrá una oveja negra entre nuestras partidas.